161. Monacato ayer hoy mañana 2
4. Monacato Medieval,
siglos XI-XV
I. Puntualizaciones
01.
Por lo
tanto, si ustedes están conrresucitados
con Cristo, busquen los bienes de lo Alto, donde Cristo está a la derecha
de Dios. Piensen, froneîte en las cosas de Arriba, no en las de la tierra. Porque
ustedes están muertos, y sus vidas
están ocultas, kékuptai con Cristo en el Padre. Cuando se manifieste, fanerothê Cristo, que
es nuestra verdadera Vida, entonces
también ustedes aparecerán gloriosos en dóxe con Él. Col
3, 1-4
El monacato como carisma del Espíritu
nos permite morir amando antes de morir. En el Jardín, képos, gar Jn 19, 41; Gn 2, 10 consepultados suntaféntes con Cristo, Jn 19, 41, Col
2, 12 nos
vamos Transfigurando por la Eucaristía hacia la Resurrección. El primer Adán
como el último Adán surgen de un Jardín. El
final de nuestras investigaciones, será llegar al lugar donde comenzamos, y
conocerlo por primera vez. T. S. Eliot
Pauperes
cum Christo paupere, pobres con Cristo Pobre, decían los cistercienses de la primera generación, en
comunión con la solidaridad de los ricos, 1
Tim 6, 17-19 para servir, desde la
clausura, en la humildad soledad y silencio del Sábado Santo, a los pobres y a la naturaleza empobrecida por la
explotación irracional y salvaje. Nuestro apostolado contemplativo no es
directo, sino indirecto, como en el Espíritu y con su alma, vamos con Cristo,
en el Misterio, a anunciar el kerigma y liberar a los espíritus encarcelados. 1 Ped 3, 19 La vida
contemplativa es una forma propia de participar en la misión de Cristo y de la
Iglesia Universal, y de injertarse en la Iglesia Particular. Por mucho que urja
la necesidad del apostolado activo, no pueden ser llamados a colaborar en los
distintos ministerios pastorales, ni prestar su servicio en actividades
externas. C.31, El apostolado de los monjes
El Resucitado
plenifica la Totalidad, y crecemos en esa Totalidad hacia Cristo, que es la
Cabeza, de quien todo el cuerpo recibe trabazón y cohesión, gracias a todos los
ligamentos, páses hafês que lo nutren, según la actividad propia de cada
miembro. Ef
4, 14-16 y Blog 124 Jesús resucitado con su Pascua
Trinitaria es el Principio y el Fin, el Centro y la Esfera Infinita que
contiene toda la creación angélica, humana, cósmica, y los Misterios que seguirán. Estamos
interconectados por el Ligamento del Espíritu. Sin Él sería inexplicable que
Francisco Javier y Teresa de Lisieux fueran los Patronos de las Misiones, que
los contemplativos ayudaran a los misioneros, y los misioneros a los
contemplativos.
02. Ofrecemos Ayudamemorias, cual puntos de referencia a profundizar de manera incesante durante los próximos cuatro meses, para el Encuentro con estudiantes monjas y
monjes y laicos con interés por la vida monástica; en el Monasterio de Jacona,
Virgen del Curutarán, Michoacán, 11-17/VIII/2013. Si no volvemos a releer esta Consideración 161, a medida que avanzamos en el estudio y durante el Encuentro, perdemos la koinonía desperdigándonos en distintas expectativas que no nos hemos propuesto. La Trinidad Pobre indesligable de la
literatura universal y la Belleza de las artes como lugares teológicos, y de
renovación del monacato. Tú, Dios, eres tan Pobre, tan desnudo y tan
libre, que en definitiva la Pobreza eres Tú. Angelus Silesius, 1624-1677 Armut
ist Göttlich La pobreza está en la dinámica del Amor que al despojarse, entregarse y morir queda pobre y denudo colgado de una Cruz. Y el pobrísimo
es el pecador que necesita ser liberado por el perdón para alcanzar la primera
Bienaventuranza que lo introduce en el inicio del Reino. Beati Pauperes Spiritu, retornemos a Jesús que
nunca se cansa de perdonar, somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón y confesarnos para configurarnos en Él.
03. El Triduo Pascual, centro de la historia del cristianismo y la liturgia,
ha guiado nuestros pasos. De la Cena del
Señor o Synaxis de los monjes de los siglos III-V. Pasamos al Grito
del Viernes, en que ahondamos en el Medioevo de los siglos VI-X. Y ahora el Enmudecimiento del Sábado. San Elredo de
Rieval, 1110-1067, Blog
61, en el Espejo de la Caridad
hablará de Tres Sábados, Descansos de la psiquis, paz del cuerpo y tranquilidad
del espíritu. El Sábado de los días o amor de sí; el Sábado de los años o amor
del prójimo; y el Sábado de los sábados o amor de Dios. Se trata del gran Sabbat
silencioso, en que el Logos hecho carne descansa de sus hechos y palabras,
siguiendo lo que le ve hacer a su Padre. El cadáver de la Palabra, embalsamado
entre vendas y perfumes, reposa en la piedra y en la oscuridad; los sellos de
la tumba impiden todo acceso; y su alma predica por el reino de los muertos,
antes de su resurrección. El Pueblo simple y los místicos han detenido su mirada
contemplativa ante este estado monástico
que va de la cruz a la resurrección, esa
noche tan dichosa que conoció el momento en que Cristo resucitó del abismo.
Pregón Pascual
San Máximo
el Confesor, 580-662 nos dice que la tumba del Logos es la
Theoría o contemplación sin formas en la Forma Inefable de la Trinidad. Después de haber sido crucificado en el mundo y el mundo para mí, es
el apaciguamiento de toda la actividad mental discursiva; pues cuando queda
suprimida toda fuerza y movimiento natural de la inteligencia, entonces emerge
el Logos por sí solo, existiendo por sí mismo. La tumba del Señor es este mundo
pasajero y el corazón de cada creyente. El Sábado del séptimo día, es el único
camino hacia la divinización del octavo día, y podemos equipararlo a la pura
theoría. Dios ha muerto, el Logos hecho carne está sepultado, la Palabra ha
Enmudecido, ni siquiera lanza ya el Grito desnudo de lenguajes lógicos.
No
otra cosa hizo Antonio del Desierto, iniciador copto católico de monjes y
monjas. Entró en una de las tumbas, y un
amigo cerró la entrada por encima de él. Pero satanás, no pudiendo soportar
esto y temiendo que Antonio poco a poco convirtiera el Desierto en una Ciudad
de ascesis monástica, se acercó de noche con una multitud de demonios y le
dieron tal paliza que, a causa de los dolores, cayó en tierra sin voz. Vita Antonii, 8, 1 Perinde ac cadaver, pero cadáveres como el de Jesús, que
cual su alma jamás se separaron de la Unión con Dios Hijo. Al no existir en
Cristo pecado de ninguna clase, fue imposible que se deshiciese la unión de la
Divinidad con su cuerpo. Y como antes de la muerte, el cuerpo de Cristo estuvo
unido de manera Personal o Hipostática al Verbo de Dios, así también permaneció
unido después de la muerte. Summa Theologiae, III, 50, 2
Los monjes no somos cadáveres en putrefacción, Hech 2, 29-35 sino cuerpos unidos al
Espíritu en proceso de Théosis y Refusión de la Gracia. Si Cristo vive en
ustedes, aunque el cuerpo esté muerto, el espíritu vive; ya que el Espíritu del
que resucitó a Jesús habita en ustedes. Rom 8, 5-13 Antonio salió de su santuario a los 55 años,
iniciado en los Misterios e inspirado por el Soplo divino. Cuando lo vieron
quedaron admirados al ver que su cuerpo estaba joven y su alma pura,
manteniendo el equilibrio guiado por el Verbo y en armonía con la naturaleza.
Jesús curó por medio de él a muchos enfermos, liberó a otros de los demonios,
le concedió el don de la Palabra, y convenció a varios para que eligieran la
vida en soledad, y el desierto se hizo una ciudad de monjes. Vita Antonii, 14, 1-7 Titailpí timokotonal, dicen los mexicaneros de Durango, nos atamos y nos trozamos para vivir mejor.
05. Cuando
no hay visión profética, jazon el pueblo se desintegra,
feliz el que sigue observando la Ley. Prov 29, 18 Un monacato sin soñadores apocalípticos,
serios y arriesgados, va a la ruina. Sin el trabajo con probabilidades es imposible progresar. Dos mil años atrás, China estaba más adelantada en tecnociencias que el resto del mundo. Tenía la pólvora, la imprenta, el papel y la brújula. Si hubiera continuado con ese nivel de desarrollo, qué no sería hoy. Una teoría sostiene que los sabios decidieron que había que moverse de un hecho a otro con una lógica formalística aburrida. Nunca desarrollaron el sistema de probabilidades, de especulaciones e hipótesis, de forma que el progreso se estancó. No sabemos si los ordenadores pensarán, pero el diagnóstico clínico de un ordenador, que haya almacenado la información correcta, es mejor que el del 90% de los médicos. Edward De Bono
EU lanzó en marzo el proyecto que dibujará el mapa del cerebro humano con la
esperanza de desentrañar sus funciones y ayudar a combatir el alzhéimer y la
epilepsia. La gesta es comparable a la conquista del espacio o el proyecto del
genoma humano. Si somos capaces de dibujar las galaxias más lejanas, es
imperdonable que no conozcamos cómo funcionan los 1.300 gramos de materia gris que tenemos en la cabeza.
Stephen
Hawking, luchando con su esclerosis amiotrófica atípica, opina ahora que la
humanidad no sobrevivirá mil años más sin tener que escapar de nuestro frágil
planeta. Deberemos seguir yendo al espacio por la humanidad, antes que por
cualquier otra cosa tenemos que aprender cómo sobrevivir. Propone la Teoría M, que significaría Maestra o
Misterio, con 10500 universos distintos, cada uno con sus propias
leyes. Si hubiéramos comenzado a analizarlas desde del Big Bang, hace 14 mil
millones de años, hoy habríamos analizado sólo 1020, y eso sin
pausas ni para un café.
Parece el vértigo de la locura, pero no sé si los
monjes nos pensamos fundando monasterios en el espacio y en otros planetas, sin darnos de videntes ni zahoríes, o dejaremos agonizar el carisma monástico. La
Nueva Evangelización, según Aparecida, supone en la Iglesia la audacia de salir
de sí misma y sus solas ocupaciones pastorales para ir en misión a las fronteras al encuentro
del otro muy distinto de nosotros. Sin dejar la clausura tenemos que arriesgarnos
hacia las periferias, no sólo las geográficas sino las del ser humano
disfuncional, con su misterio de pecado, de sufrimiento, de incultura, de
descarte y miseria, de injusticias e ignorancia de lo espiritual.
Los
árboles y las rocas te enseñarán lo que no puedes oír de tus maestros. Créeme
en aquel día, las montañas destilarán vino nuevo, por todos los torrentes de Judá
correrán las aguas, y brotará un manantial de la Casa del Señor, que regará el
valle de las acacias. Jl 3, 18 San Bernardo, Al maestro inglés Enrique Murdach., Carta
106, escrita en 1125 Los medievales
en general no observaban la naturaleza en sí misma, sino que la contemplan
desde el Memorial de la Biblia, los Padres y los Clásicos. El Misterio del Cristo Cósmico se transparentaba en los bosques, valles y montañas.
Aprender bajo la sombra de los árboles, sub umbra arborum, no es un bello cuadro
bucólico sino la fatiga requerida para la roturación, en la oración, reflexión
y ascesis que el trabajo de campo favorece. E.
Gilson Para san Bernardo, experiencia y
conciencia son términos o libros
paralelos, liber experientiae et liber
conscientiae. Sin experiencia no hay conciencia y sin conciencia no tenemos
ni idea de la experiencia. Hoy el trabajo
de campo, no es sólo agricultura y ganadería sino también la micro y macro investigación
y obtener una piscobiología del aprendizaje, percepción, atención, pensamiento,
inteligencias múltiples en especial la espiritual natural y sobrenatural,
estilos de aprendizaje y la memoria. García
Salazar, José Luis, Fundamentos del
aprendizaje, Trillas, México, 2008, 216 p.
06. Historia
magistra vitae. El pasado es la maestra del presente hacia la vida del futuro;
es imposible existir sin grandes y pequeñas esperanzas. Dios mío, escucha mi plegaria. Tú has hecho el pasado, el presente y el porvenir. Tú decides los acontecimientos presentes y futuros, y sólo se realiza lo que tú has dispuesto. Las cosas que tú has ordenado se presentan y exclaman, aquí estamos. Porque tú preparas todos tus caminos, y tus juicios están previstos de antemano. Jud 9, 4-6 El mañana nos llena de
desafíos y expectativas a construir. Sin ser parlanchines, dados a la letárgica o a la
trifulca, debemos ir dándole forma a la visión del futuro monástico que se
está gestando, indesglosable de la Iglesia y el Mundo hacia el Misterio del
Reino Apocalíptico. Tenemos que seguir planificando, con probabilidades
científicas, filosóficas y teológicas, el 2030, 2060 y 2090. Sin miedo a los
cambios. Sin excluir la fusión de los casquetes polares, una pandemia que nos sea
imposible curar, un cambio climático descontrolado, el choque con un meteorito
gigante, una guerra mundial con bombas de hidrógeno u otras catástrofes. Es necesario que nos preparemos pues la
ciencia puede superar la ficción; con robots mentirosos, células artificiales,
detención del envejecimiento y el cáncer mediante manipulación genética,
sociedades y monasterios virtuales,
inmersión en realidades generadas por computadoras indistinguibles de la
realidad, biosferas y universos digitales en evolución, tecnologías diseñadas
por máquinas conscientes que desafían nuestra creatividad, síntesis de la vida,
fusión atómica, superconductores, aceleradores de partículas, planetas
extrasolares adaptados a la vida humana, clonaciones de todo tipo, economías reguladas por
ecosistemas, superordenadores que nos hagan entrar en realidades
indistinguibles de la nuestra. Ricard
Solé
07. Hoc totus mundus, tuis genibus provolutus, exspectat. Responde verbum et suscipe Verbum. Aperi, Virgo beata, cor fidei, labia confessioni, viscera Creatori. San Bernardo, Missus est, 1126 En una página resaltar lo que más le llame más la atención del capítulo 9, Bernardo de Claraval, Homilías en alabanza de la Virgen Madre Missus est en Introducción al Patrimonio cisterciense, Jacona, 1994. pp. 405-431
La
anunciación que le hace el Ángel a María, de que el Hijo del Padre, por obra
del Espíritu se encarnaría en su seno, le cambió toda su vida, la despojó y
empobreció para siempre. Era una mujer Inmaculada, enamorada de José con
vocación para el matrimonio y la familia, en un remoto caserío de la oprimida
provincia de Galilea. De hecho ya estaba casada con José, aunque de acuerdo a
los usos judíos todavía no se había mudado a la casa de su esposo y no habían tenido
relaciones sexuales. Por desgracia su hágase
en mí según tu palabra, ha conducido a veces al malentendido de
interpretarla como una persona esclavizada y obsecuente, inactiva y pasiva ante
las órdenes de Dios o de los hombres. Pero si uno analiza la estructura
literaria de Lucas, la relación de María con el Espíritu, y el consentimiento
que da; vemos a una mujer y esposa que con amor
libre y valiente se convertirá en profetisa y Madre de Dios, en unión con la obediencia de
la fe de Abraham y de Sara que escucharon la Palabra y la realizaron. Con
Abraham se pondrá en marcha sin saber adónde va; y más que Sara concebirá de
manera virginal cual Mater Verbi et fidei.
Desapropiada por la Sabiduría divina dará lugar a que posibilidades que nunca
se hubiera atrevido ni a soñar, sean realidad. Todos los seres humanos que, sin
dejarse manipular por nadie, en especial por sus propias voluntades, toman
decisiones deliberadas y libres ante los Proyectos inescrutables de la
Trinidad, entran con la Virgen en el Principio
Mariano, distinto e indisoluble del Petrino,
de la Iglesia; que no separa carisma de institución, pero donde las vocaciones
pueden acomodarse con libertad más a la institución o más al carisma.
María pasa a ser mucho más la Mujer absorbida por la Forma del Dios Pobre que se ha vaciado por Amor de Donación
en ella, vacía de todas las formas creadas y pasajeras, dialogando con el
Misterio Ecohumanodivino de la
Trinidad que la inhabita, al
estar en soledad y silencio con Jesús. De ahí que la vida monástica es más
carismática que institucional, y no se deja desvalijar por punguistas que
olvidan la constante tensión entre carisma e institución. Estamos consagrados a
la Siempre Virgen Madre y Tipo de la Iglesia por la perfecta unión con Jesús en
lo Secreto del Padre. Toda la ordenación del monasterio tiene que mirar a que
cada persona se una a su manera de forma íntima al Cristo Transfigurante,
porque sólo en el afecto del amor de cada uno por Jesús pueden ser planificados
y florecer los dones peculiares, presentes y futuros, de la vocación
cisterciense. Entonces, los hermanos serán dichosos en la vida simple, escondida y laboriosa,
si no anteponen en absoluto nada al Cristo Pobre, el cual nos introduce a todos
juntos en su Reino. CC.4-5
Si cada uno no proyecta y ordena su camino
cotidiano, con tiempos libres y de oración, lectio y quietud, peligra el
monacato. Se nos esfumará el unum
necessarium de la Virgen que,
después de Pentecostés, desparece amando en su pequeño monasterio retiro de Éfeso,
dimensión contemplativa de la Virgo
orans in Christo cum Ecclesia, en la Primera y Nueva Evangelización.
Habremos perdido nuestra propia anunciación que nos llama a la Pobreza del Dios Entregado en el Carisma Monástico Mariano, a la Inmaculada sin formas, en la plenitud de la Forma Trinidad. La meta de la vida monástica en la sexta bienaventuranza de acuerdo a Casiano, no es otra cosa que entrar en el corazón sin macula de María donde está el Resucitado. El beato Juan Duns Scoto, 1266-1308 con su intrepidez sutil para anunciar a la Inmaculada; potuit, decuit, fecit; debe formar parte en la reconstrucción de de nuestra renovación monacal.
08. Los logros gigantescos y ambiguos, los claroscuros no nos abandonan, de la evangelización de Inglaterra por san Agustín de Cantorbery, de Alemania
por san Bonifacio, de los eslavos por los santos Cirilo y Metodio, la creación
del Estado Pontificio, 756 de san Benito de Aniano, 750-821 con los siglos benedictinos, la fundación de Cluny, 910 del Sacro Imperio Romano Germánico, 962 del Monte Athos, 963 las Órdenes Militares y las Cruzadas, de la nueva vida religiosa mendicante, distinta del monacato, con los Franciscanos Dominicos y Mercedarios,
la crisis del cenobitismo con la aparición del monacato contestatario de san
Romualdo y la Camáldula, san Gualberto y Vallumbrosa, y los ermitaños
reformistas, que más tenían de reformadores a ultranza que de pacíficos eremitas, se extienden a este período; dividido en dos momentos, desde
Gregorio VII, 1078 a Bonifacio VIII, 1303, y de aquí al 18 Concilio Ecuménico Lateranense V y la Reforma protestante en 1517.
Quien no mantenga el Triángulo del Monacato-Iglesia-Mundo hacia el Reino, otro Cuadrángulo para el claustro, y no obtenga sabiduría del devenir histórico es inútil que quiera entender la vida monástica aislada de sus contextos. Ningún sistema se puede explicar desde él mismo, por más profundizaciones que hiciéramos caeríamos en el efecto de la repetición al infinito entre espejos paralelos. En cambio los mismos sistemas, expropiándose y trascendiéndose, se explican y se comunican como la lógica de Gödel, la arquitectura de Eschel, la música de Bach y la sociología de países y continentes. Hofstadter, Douglas R., Gödel, Escher, Bach. Un eterno y grácil bucle, TusQuets, Barcelona, 2007, 882 p. Adorno, Th. W., Disonancias. Introdución a la sociología de la música, Akal, Madrid, 2009, 446 p.
Nos olvidamos que los monjes somos un pequeñísimo trozo de la Historia de la Salvación. Algo devenido que está condenado a extinguirse del todo si pierde la facultad de tornar a devenir y transfigurarse. Cortados reverdecemos si nos hacemos responsables de nuestra historia dentro de la historia del planeta. En estos 500 años muy movidos, tendremos
nueve Concilios ecuménicos, los cuatro Concilios de Letrán en 95 años, 1123-1139-1179-1215 los dos de Lyon, 1245 y 1274 el de Constanza, 1414-1418 el de
Florencia, 1439-1445 y el V de Letrán, 1512-1517. Ecclesia semper reformanda, el genio creativo del cardenal Nicolás de Cusa, 1401-1464 propuso un programa de reforma general para toda la Iglesia y Pío II, 1458-1464 redactó la Bula para su aplicación, pero murió de golpe. Se producirá el Cisma de Oriente, 1054, el de Occidente
durante 40 años. 1378-1417 Llegaremos a tener tres papas, uno en
Roma otro en Aviñón y el tercero en Pisa y se producirá la renuncia de Gregorio
XII, 1406-1415 la última antes de Benedicto XVI. El Saeculum ferreum obscurum. 880-1046 Las 95
tesis de Lutero en Wittenberg contra el abuso en la predicación de las
indulgencias, apenas el dinero en la caja
cale, el alma del purgatorio sale. En 1415 quemamos a Juan Huss. En 1431 a
santa Juana de Arco y en 1498 a Savonarola, quien hoy es reivindicado y cuya causa de canonización la introdujeron los Dominicos en 1998.
Siempre trigo y cizaña andan mezclados hasta que tempus non erit
amplius, no existirá más tiempo, jrónos suene la trompeta del séptimo Ángel et consummabitur Mysterium Dei, y sea consumado, etelésthe el Misterio de Dios, conforme al anuncio que Él hizo a sus servidores, los profetas. Ap 10, 5-7 Por
ello también es un período muy rico en santos, pastores y prominentes maestros de la fe para los hombres de todos los tiempos, nueve doctores de la Iglesia, de los 35 que tenemos en la actualidad, que han ejercido una influencia enorme sobre el
desarrollo de la teología monástica, interpretando de forma genial y perdurable
vastos campos de la Revelación y asentando bases para la doctrina monacal en
evolución homogénea y constante.
09. Apuntamos a unir la pureza de corazón con la eliminación de los sufrimientos inútiles para alcanzar una vivencia monástica amorosa, gozosa y pacífica. En
su naturaleza humana, unida a la Divina en la Única Persona del Verbo, en todo
lo que hace y habla, Jesús nos manifiesta lo que el Padre quiere realizar con
cada uno de nosotros en la Energía vivificadora de su Espíritu. Al sanar,
curar, liberar de los demonios y perdonar nuestros pecados, Jesús nos muestra
algo fundamental y profundo, que a veces olvidamos. Nos quiere emancipar de los
sufrimientos inútiles o innecesarios, distintos de los útiles o necesarios.
De esta manera, en nuestra condición actual
en que nos ganamos el pan con el sudor de
nuestras frentes, hasta que volvemos a la tierra de donde fuimos sacados, Gn 3, 19 los sufrimientos,
además de las satisfacciones que nos da el trabajo diario, son útiles. Educar y
formar es difícil y produce no pocos dolores, que son buenos y necesarios.
Morir no es grato, pero hay que aprender a morir en Cristo aunque duela, y eso
es provechoso.
En cambio sufrir porque tengo infecciones
que no busco curar, neurosis narcisistas que no quiero sanar, o infiernos de
gula, lujuria, envidia, coraje, codicia, celos, orgullo, pereza espiritual y
soberbia, es sufrimiento inútil. Llenarme de preocupaciones, sin esperanza en
la Providencia de nuestro Abba, cuando a cada día le toca su propia aflicción,
es sufrimiento innecesario. Rechazar que vivir es vencer resistencias y entrar
por puertas angostas y caminos estrechos, es sufrimiento desaprovechable.
La sabiduría monástica se ha fijado en uno
superfluo al máximo. El querer hacer mis propias
voluntades. Que todo me salga como yo quiero, no rezar de corazón el Padrenuestro
y en vez de hágase su voluntad, desear que se haga la mía. Y al advenir el
escarpado Getsemaní muy útil, no querer que me dejan solo sudando sangre y
enojado exclamar el demoníaco, Padre que se haga mi voluntad y no la tuya. Benito
nos lo dice en el 1º y 2º grado de humildad, qué es progresar abajándome para
que pueda levantarme en el Amor de Jesús. Por
lo que atañe a la propia voluntad, se nos prohíbe hacerla al decirnos la
Escritura, apártate de tus voluntades. Así nos evitamos aquello de que hay
caminos que a los hombres parecen rectos, cuyo fin, no obstante, conduce a lo
profundo del infierno. E imite a Cristo diciendo, no vine a hacer mi voluntad,
sino la del Padre que me envió. C.11
Querer salirme con la mi voluntad, limitada
por millones de otras voluntades, es una locura irracional y una ilusión
diabólica que nos hunde en el sufrimiento inútil. Hay miles de cosas que
podemos hacer con la gracia de Dios, natural o sobrenatural, y miles de otras
que nunca podremos lograr. Abandonarme a los Proyectos la Trinidad que guía mi historia,
es liberarme en la Desapropiación de Jesús Amor Humilde. Es ocupar el último
lugar propio de los pobres de Espíritu enamorados
del Reino que no es de este mundo.
10. La Evangelización pasa por la Contemplación. Nadie puede ser Profeta si primero no es Testigo del Dios Viviente. Los monjes y monjas de clausura de América Latina sienten cada vez su responsabilidad en la edificación de la Iglesia. Con la oración y los sacrificios, llegamos al corazón de cada diócesis y de cada comunidad eclesial del Continente, para que sobre ellas se derramen las bendiciones del Señor. Unión de contemplativas de México, Dimensión contemplativa de la evangelización, Cimiento, México D.F., 1992, 64 p. Dedicamos pues
estos Encuentros a San Anselmo, 1033-1109 san
Alberto Magno, 1200-1280 santo Tomás de Aquino, 1225-1274 san Antonio de Padua, 1195-1231 san
Buenaventura, 1221-1274 san Pedro Damián, 1007-1072 san Bernardo, 1090-1153 santa
Hildegarda, 1098-1179 y santa Catalina de Siena, 1347-1380; y a Maurice Zundel, Edith Stein y Urs Von Balthasar, Jean Leclercq, Gregorio Penco, García Colombás, Inos Biffi y al maestro del pensamiento creativo Edward de Bono; quienes siendo del siglo XX nos dan pistas para caminar por este trozo del
devenir monástico; que como todo carisma institucionalizado tiene sus
alternancias históricas de esplendores y decadencias.
Los
católicos vinculamos el título de Doctor de la Iglesia a tres condiciones. Doctrina eminente en materia teológica. Elevado grado de santidad, deben estar
canonizados. Y Declaración formal de
Doctor o Doctora por parte de la Iglesia. Benedicto XIV precisó que esa
declaración debe hacerla el Papa o un Concilio Ecuménico, facultad que, sin
embargo hasta ahora, nunca ha ejercido. El título no implica la convalidación de
la totalidad de la doctrina que el doctor haya sostenido. Aunque la Iglesia
realiza un examen exhaustivo de los escritos del propuesto doctor o doctora, éstos
no se integran en su totalidad al Dogma
fidei de la Iglesia en la actualidad. Aun en el caso de los doctores más
reputados algunas de sus doctrinas han sido declaradas erróneas tras su muerte.
Además, fueron como nosotros, seres humanos con sus gracias y pecados, sombras,
verdades y errores que en su tiempo no pudieron superar. He tratado de poner
diferentes relecturas para complementarnos con los diferentes puntos de vista
que, en nuestro caso, tenemos algunos benedictinos y cistercienses. Son testigos
de la Tradición en evolución análoga, pero sería incorrecto pensar que todo lo que hicieron o la forma cómo se comportaron fue siempre justa; o que lo
que dijo o escribió Bernardo de Claraval, Tomás de Aquino o Hildegarda de
Bingen es intocable y pertenezca inamovible al Magisterio viviente en la actualidad.
No hay miembro de la
Iglesia que la influya más que el obispo de Roma, de ahí que deberemos prestar
atención, en virtud de nuestro voto de obediencia, C.32 al magisterio del Papa alemán emérito Benedicto y del Papa argentino
Francisco, quienes están iniciando el siglo XXI católico. Para un cristiano, el progreso significa
abajarse en el camino de la humildad, para que resalte el amor de Jesús. Esa es
la regla de oro. Dejémonos envolver por la misericordia del Padre; confiemos en
su paciencia que siempre nos concede tiempo; tengamos el valor de volver a su Casa,
de habitar en las heridas de su amor dejando que Él nos ame; de encontrar su
misericordia en los sacramentos, y que Jesús esconda en sus llagas nuestros
pecados. Sentiremos su ternura, tan bella, sentiremos su abrazo y seremos
también nosotros más capaces de misericordia, de paciencia, de humildad, de
perdón y de amor. Papa Francisco
El silencio de la Nada es como una noche oscura, en la que la soledad y la consciencia moran, esperando el despunte de la Luz, que así es cómo habla Dios. Catherine de Hueck Doherty de Madonna House
![[001_vierge_de_vladimir_detail[1].jpg]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj9-0WbVD1TagYCnbyHTlEongu27rySY9QqJu_Ogk9A1yNokqs6xgHyJtM7EB9xDVdrmib0K_HoOBFSEnLswDsLkfCO3kVboxR3TO4nykQhMm1Alxw5hSbvOAxpg7FUplfXB9zvUiGRqpv8/s320/001_vierge_de_vladimir_detail%5B1%5D.jpg)
II. Temáticas
01. 1. Franzen, August, Historia de la Iglesia, Sal Terrae, Santander, 2009, 478 p. En tres
páginas, tamaño carta con dos cm de márgenes, escribir lo que más le impacta de
los doce puntos, 25-36, que trata entre las páginas 178-245. El desarrollo de la Iglesia en la Alta Edad
Media, 1050-1300 y La Iglesia en el
tiempo de la disolución de la unidad occidental, 1300-1500. 2. Los demás temas deberán sintetizarse en una página, si no se consigna lo contrario. García M. Colombás, La tradición benedictina. III. Los siglos VIII-XI, Monte Casino, Zamora, 1991, 604 p. Los grandes rasgos de la espiritualidad cluniacense. pp. 337-345. 3. La observancia. pp. 345-356. 4. Una cima, san Anselmo de Cantorbery. pp.539-599. 5. García M. Colombás, La tradición benedictina. IV, 2. El siglo XII, Monte Casino, Zamora, 1994, 505-940 p. Capítulo VII. Monjes blancos y monjes negros, un litigio entre Hermanos. pp. 507-594. 6. Comparar con la lectura que hace De la Torre, Juan María, Presencia cisterciense. Memoria, Arte, Mensaje, Monte Casino, Zamora, 2000, 693 p. Capítulo IV. La generación de la guerra de observancias. Una espiritualidad bíblica patrística. pp. 169-258 7. Documentos primitivos de Císter. Resumir lo que más me impacta o ilumina de cada uno de ellos en tres páginas.
1. San Esteban Harding, Monitum sobre los Libros Sagrados, Veritas Hebraica. La Biblia, Palabra encartada de los
monjes
Pero
el que tenga prisa por llegar a la perfección de la conversatio monástica tiene la Palabra de Divina Autoridad de la
Antigua y Nueva Alianza, Norma rectísima de la vida humana. RB, 73
En el año 1109 de la Encarnación este Libro
se ha terminado de escribir. El hermano Esteban, Abad del Nuevo Monasterio, a
los presentes y futuros siervos de Dios, salud. Resueltos a escribir esta
Historia, entre varios Libros que hemos reunido de diferentes Iglesias para
elegir el más auténtico, vimos que había una gran diferencia entre todos ellos;
y porque lo hallamos más completo que
los demás, confiando en él, hemos escrito esta Historia, hanc historiam,
conforme la hallamos en él. Porque la razón nos enseña de manera perfecta que lo que ha sido traducido de una única
fuente de Verdad hebraica por un solo intérprete, a saber, san Jerónimo, cuya
obra acogieron nuestros mismos padres, prescindiendo de otros traductores, debe
producir un único sonido, unum debeat sonare. Así pues, muy desconcertados por
la discordia de nuestros Libros, de discordia nostrorum librorum, acudimos a
ciertos judíos -La Escuela rabínica de Rashi, en Troyes, importantísimo centro
talmúdico del centro de Europa, Shelomo Izhaqí,+1105-, expertos en su propia escritura, in sua
scriptura peritos. Por eso, confiando en la Verdad hebraica y caldea, hebraice
atque chaldaice veritati, borramos del todo las adiciones superfluas. Y ahora, a
cualquiera que lea este Volumen le pedimos que de ninguna manera se le ocurra
añadir a esta obra las partes aludidas o versículos superfluos. Prohibimos
también, por la autoridad de Dios y de nuestra Congregación, auctoritate Dei et
nostrae congregationis, que nadie se atreva
a tratar sin respeto este Libro, elaborado con tanto trabajo, o de
anotar algo en sus márgenes con su pluma. Esteban,
abad
2. San Esteban Harding, Carta Primitiva de la Caridad, 1112-1114
Queremos, sin embargo, en gracia de la caridad, retener el cuidado de
sus almas, para que si alguna vez, lo que Dios no quiera, intentasen apartarse
un poco de su santo propósito y observancia de la Santa Regla, puedan por
nuestra solicitud, volver a la rectitud de vida. Así pues, queremos y mandamos
que observen en todo la Regla de san Benito tal como se observa en el Nuevo
Monasterio. In actibus nostris nulla sit
discordia, sed una caritate, una regula similibusque vivamus moribus.
P. Lorenzo Herrera, Historia de la Orden de Císter, Tomo VI Documentos, Monasterio de las Huelgas, Burgos, 1995, 601 p. Carta de Caridad Prior, pp. 83-99
3. San Esteban Harding, Exordium Parvum, 1117
Constituciones y Estatutos, 1991, pp. 177-192. O, P. Lorenzo Herrera, Historia de la Orden de Císter, Tomo VI Documentos, Monasterio de las Huelgas, Burgos, 1995, 601 p. Exordio Parvo, pp. 40-77
4. Confirmación de la
carta de Caridad por el Papa Calixto II
Calixto,
Obispo, siervo de los siervos de Dios, a los amadísimos hijos en Cristo,
Esteban, venerable abad del monasterio de Císter, y a sus hermanos, salud y
bendición apostólica.
Pensamos que hemos sido elevados por la
providencia de Dios a esta Sede Apostólica para que, con su ayuda, se
desarrolle la vida consagrada, de modo que confirmemos con el servicio de
nuestra autoridad lo que está debidamente ordenado para la salvación de las almas.
Por eso, amadísimos hijos en Cristo,
aprobamos con gusto lo que nos piden, y de nuestra mano confirmamos la obra de
Dios que han comenzado, alegrándonos con afecto paterno de la vida
religiosa de ustedes. En efecto, por consenso y deliberación común de los abades y
hermanos de sus monasterios, así como de los Obispos en cuyas
jurisdicciones se hallan dichos monasterios, han establecido algunas
cláusulas que parecían necesarias acerca de la observancia de la Regla de san
Benito y otras que se refieren a su Orden y lugar. Todo lo cual han pedido que sea confirmado por la autoridad de la Sede Apostólica para mayor
tranquilidad del monasterio y mejor observancia de la vida monástica.
Por nuestra parte, alegrándonos de su progreso en el Señor, confirmamos con nuestra autoridad apostólica dichas
cláusulas y normas, y ordenamos que permanezcan firmes para siempre,
prohibiendo de manera expresa que ningún abad reciba a sus monjes sin el debido
permiso.
Por lo tanto, si algún eclesiástico o civil
se atreviera a obrar con temeridad en contra de nuestra determinación y de la Constitución de ustedes, con la autoridad de los Santos Pedro y Pablo y la
nuestra, recaiga sobre él la excomunión como perturbador de la vida y de la
tranquilidad monástica, hasta que dé satisfacción. En cambio, el que se
amoldare a ellas, reciba la gracia y la bendición de Dios Todopoderoso y de sus
Apóstoles. Por consiguiente, prohibimos que nadie reciba para vivir en su casa
a conversos, laicos o monjes de ustedes.
Yo, Calixto, Obispo de la Iglesia Católica,
lo confirmo. Dado en nuestra Sede por medio de Crisógono, Cardenal Diácono y
Bibliotecario de la santa Iglesia Romana, el 23 de diciembre del año de la
Encarnación del Señor 1119, en la Indicción XIII, año primero del pontificado
del Papa Calixto II.
5. Los cinco Privilegios papales confirmando la Carta de Caridad, 1152-1165
P. Lorenzo Herrera, Historia de la Orden de Císter, Tomo VI Documentos, Monasterio de las Huelgas, Burgos, 1995, 601 p. Bulas Sacrosancta Romana Ecclesia, pp. 175-195
8. OLT 111. Roberto, Alberico y Esteban, fundadores con otros monjes y monjas, de los cistercienses. Y de De la Torre, Juan María, Presencia cisterciense. Memoria, Arte, Mensaje, Monte Casino, Zamora, 2000, 693 p. Capítulo III. Los dos momentos determinantes de la Orden. Antes y después de Bernardo de Claraval. pp. 147-168. 9. Hildegarda de Bingen, Vida, Palabra e Imagen, 227 Cistercium (2002) 265-402. 10. Lekai, Louis J., Los cistercienses. Ideales y realidades, Herder, Barcelona, 1987, 623 p. Capítulo V. Cruzadas y misiones. pp. 69-85. 11. Raciti, Gaetano, La opción preferencial por los débiles en el modelo comunitario Elrediano, 206 Cistercium (1996) 391-412. 12. II. Fin de la prosperidad. pp. 121-143. Decadencia y Ascensión, reflejos del Misterio Pascual, están por todos lados en la Historia.
Trascender es lo que buscamos. Hemos de atravesar alegres, espacio tras espacio, no apegándonos a ninguno como a una patria. El Espíritu Universal no quiere encadenarnos ni estrecharnos, nos quiere, peldaño tras peldaño, elevar y ensanchar. Todo comienzo tiene su encanto singular, esconde un hechizo que nos ayuda a vivir. Desapégate y despídete corazón, estás curado. Joseph Knecht
02. 1. Sartori, Giovanni, Homo videns. La sociedad teledirigida, Taurus, 2012, México D.F., 205 p. Racionalidad y postpensamiento. pp. 149-155. Más sobre visibilidad y abstracción, y Lo virtual es un vacío. pp. 191-198. 2. La santa Iglesia, nuestra madre, mantiene y enseña que Dios, principio y fin de todas las cosas, puede ser conocido con certeza mediante la luz natural de la razón humana a partir de las cosas creadas. Concilios Vaticano I y II Sin esta capacidad, el hombre no podría acoger la revelación de Dios. El hombre tiene esta capacidad porque ha sido creado a imagen de Dios. CEC, 36 Torralba, Francesc, Inteligencia espiritual, Plataforma, Barcelona, 2010, 338 p. Qué es la inteligencia espiritual. pp. 43- 77. 3. Fernández, Víctor Manuel, Galli, Carlos M., Teología y espiritualidad. La dimensión espiritual de las diversas disciplinas teológicas, San Pablo, Buenos Aires, 2006, 239 p. Qué es lo espiritual. Presupuestos indispensables. pp. 9- 18, y La teología espiritual. Intento de afinamiento epistemológico y senderos actuales. pp. 19-43. 4. García M. Colombás, La tradición benedictina. V. Los siglos XIII y XIV, Monte Casino, Zamora, 1995, 487 p. Capítulo I. La Orden de san Benito en el siglo XIII. pp. 19-86. 5. García M. Colombás, La tradición benedictina. V. Los siglos XIII y XIV, Monte Casino, Zamora, 1995, 487 p. Capítulo III. Las vírgenes sensatas. pp. 153- 228. 6.García M. Colombás, La tradición benedictina. VI. Los siglos XV y XVI, Monte Casino, Zamora, 1996, 569 p. Introducción y Capítulo I. Tiempos nuevos. pp. 11-69. 7. Olivera, Bernardo, Traje de bodas y lámparas encendidas. Espiritualidad y mística esponsal, caducada o vigente, Monte Carmelo, Burgos, 2008, 225 p. Capítulo II. Testimonio monástico medieval. pp. 81-160. 8. Guillermo de Saint Thierry, Carta a los Hermanos de Mont-Dieu. Carta de Oro. Actualizada para lectores del siglo XXI, Padres Cistercienses Nº 16, Nuestra Señora de los Ángeles, Azul, 2003, 161 + clxviii. 5 y 6. El hombre espiritual y Llamada final. pp. 135-161. Conclusión. pp. cxxi-cxlv. 9. Dumont, Charles, El camino de la paz. La sabiduría cisterciense según san Bernardo, Monte Carmelo, Burgos, 2002, 321 p. Capítulo VI. Una sabiduría del corazón en el camino de la paz. pp. 241-304. 10. Leclercq, Jean, Bernardo de Claraval, Edicep, Valencia, 1991, 237 p. Capítulos 10, 11 y 12. pp. 175-226. Si aún me queda algún placer es el de no comer nada. El sueño me ha abandonado a fin de que ya no me abandone el dolor, ni siquiera en ese momento en que perdía la conciencia. Mis piernas y mis pies están hinchados como los de un hidrópico. Es tiempo de que me vaya. Ruega a nuestro Salvador que no difiera mi viaje. Carta 310, última de san Bernardo, días antes de su muerte, a Arnaldo, abad de Bonneval 11. García M. Colombás, La tradición benedictina. V. Los siglos XIII y XIV, Monte Casino, Zamora, 1995, 487 p. Capítulo VI. El impacto de la universidad. pp. 401-475. 12. Masini, Mario, La Lectio Divina. Teología, espiritualidad, método, BAC, Madrid, 2001, 436 p. Capítulo III. Los rostros de la Lectio Divina. pp. 95- 143
Si el sendero es gris y monótono. Complácete entonces en caminar. Si tu paz al caminar te asombra. Conocerás la dicha de buscar. De buscar en lo más profundo. Y en eso consiste la prueba. Sólo a Aquel que es más que tú. Para amarle dándole pruebas. Charles Dumont
03. 1. García de Cortázar, José Ángel, Historia religiosa del occidente medieval. Años 313-1464, Akal, Madrid, 2012, 590 p. Cuarta Parte. De la condena de las 219 proposiciones a las nuevas inquietudes humanísticas y reformadoras. 1277-1464. El Reino en discusión. pp. 389-428. El papado de Aviñón, 1316-1378 atendió con especial eficacia tres demandas; gobierno, justicia, fiscalidad, la Cámara apostólica se convirtió en un eficaz Ministerio de economía y hacienda. Ejerció una presión intolerable sobre los cistercienses. El Gran Cisma, 1378-1417 aisló a Císter del resto de la Orden. 2. Aron, Raymond, Introducción a la filosofía de la historia, Losada, Buenos Aires, 2006, 504 p. Tercera parte. El hombre y la historia. pp. 455-494. 3. Tolle, Eckhart, Una nueva tierra. Un despertar al propósito de la vida, Grijalbo, México, 2012, 284 p. Capítulo 8. El descubrimiento del espacio interior y Capítulo 9. El propósito interno. pp. 207- 256. 4. Rolleri, José Luis, Introducción a la filosofía actual de la ciencia, Fontamara, México, 2012, 166 p. Desde Perspectivas teóricas y observación objetiva, hasta Dos argumentos en torno al realismo, excluido. pp. 46-72. 5. Salvar lo que era salvable. Herrera, Lorenzo, Historia de la Orden de Císter. Documentos relativos a la Orden cisterciense, Monasterio de las Huelgas, Burgos, 1995, 601 p. Bula Fulgens sicut Stellla del Papa cisterciense Benedicto XII, 1334-1342 del 12 de julio de 1335. pp. 321-367. Artículos de Paris, 1494, del abad general Juan de Cirey. pp. 379-395. 6. Bolshakov, Sergio N., En las alturas del Espíritu, Paulinas, Buenos Aires, 1983, 65 p. pp. 41-60. 7. Evdokimov, P. La mujer y la salvación del mundo. Estudio de antropología cristiana sobre los carismas de la mujer, Sígueme, Salamanca, 1980, 303 p. Tercera parte. Los arquetipos. pp. 201-293. 8. Hobsbawm, Eric, Guerra y Paz en el siglo XXI, Memoria crítica, Barcelona, 2007, 179 p. Capítulos 6 ó 9, Las perspectivas de la democracia ó El orden público en una época de violencia. pp. 99-171. 9. Riddley, Matt, Qué nos hace humanos, Taurus, México, 2010, 363 p. Capítulo 10. Un muestrario de moralejas paradójicas. pp. 281-309. 10. Wilber, Ken, ed., Cuestiones cuánticas. Escritos místicos de
los físicos más famosos del mundo, Kairós, 2009, 317 p. Defensa da la mística, pp. 293-317. 11.
Alonso y Alonso, Pedro, Los Papas hablan
a los monjes, Monte Casino, Zamora, 1980, 367 p. Pablo VI, Carta a Dom Gillet y Alocución al Capítulo General 1969. pp.
195-211. 12. Bergoglio, Jorge, Skorka, Abraham, Sobre el cielo y la tierra, Debate, México, 2013, 220 p. Capítulos 1-2. pp.17-25 y 17-18. pp 117-127.
Quien camine sin maestro, tardará doscientos años, en recorrer un trayecto de dos días. No des un paso por el sendero del amor sin un maestro. Yo lo intenté cien veces. Y fracasé. Pero recuerda, es necesario que te desapegues de todo maestro, y sólo pienses en la Meta. Porque el único Maestro es Dios. Enseñanzas de los maestros sufíes

III. evaluaciones
01. Volvamos a actualizar desde la docibilidad, responsabilidad, memoria, educación, formación, transfiguración; el método que seguimos en estos cinco
Encuentros en el lapso de año y medio. Blog 126 Buscamos más inteligibilidad personal y comunitaria del
monacato. Lo hacemos leyendo de manera orante e intensa, en Lectio espiritual y formativa, los textos
que proponemos, y otros que cada uno con libertad escogerá para ser más
iluminado, sin dejar los propuestos. Luego habrá que sintetizar cada lectura en
Consideraciones de medio papel carta
con márgenes de 2 cm arriba, abajo, derecha e izquierda. Al final de cada Consideración, que es la búsqueda de la
Verdad en mi vida a partir de la Lectio indesligable de la Contemplatio,
pondremos tres renglones con lo que esa página me hace avanzar en
Actio-Operatio o Testimonio, qui non
progreditur regreditur, en divinización o Théosis. La teología monástica,
dando importancia a la razón y a la inteligencia intelectual, no se queda allí
sino que, por la inteligencia espiritual,
es contemplativa en Théosis o Divinización transfigurante, copensante y
cenobítica en Colaciones. Angelus Silesius, Las monedas místicas, 258: Contemplo la tintura alquímica, descifro poco a poco mi rescate, cómo es que me he ido transfigurando en Ti.
02.
Lo que sigue lo expreso con cariño, respeto y sentido del humor. Llevo más de
medio siglo dando, cada tanto, diferentes Encuentros de los más variados contenidos a laicos, consagrados, diáconos, presbíteros y obispos. En 1995 me cayó el
veinte, y comencé a percibir que, en especial un buen número de monjes o monjas y
por supuesto no sólo ellos, son excelentes atentos escuchas; puede que en vigilia ensoñación o sueño profundo; dispuestos a recibir cuántas conferencias, homilías o pláticas usted desee darles. Es el método de los terneros mamones, de los coladores y coladoras, de la jarra y el vaso,
jug and mug, mug también significa tonto; el profesor es una jarra llena de la
sabiduría de un sabelotodo, los formandos son vasos vacíos o tontos. No se le vaya a ocurrir la engañifa, sin embargo, de pedirles que estudien, que busquen por sí mismos y lo encuentren
eureka, recojan bibliografía hagan fichajes computarizados y memoricen secciones, y menos que investiguen, piensen por su
cuenta, sean creativos y den buenas evaluaciones personalizadas no asimilativas o calcadas.
03. De allí que comenzara a estudiar y poner en práctica,
sin manifestarlo demasiado, una serie de estrategias. Algo parecido le sucedió a Michael Casey, un poco descrito en los 8 capítulos de Bases para una pedagogía monástica. Introducción al Patrimonio cisterciense, Jacona, 1994, pp. 1081-1210 En una página cada uno explique el capítulo 2, Hermenéutica monástica. Doctrina de Gadamer. Y en otra página, el capítulo 7, Pedagogía monástica, poniendo de relieve en qué consiste el Aprendizaje heurístico. Además, en una página, el capítulo 1. Creatividad, pp. 35-61. De Bono, Edward, Piensa. Antes que sea demasiado tarde, Paidos, México, 2011, 303, p. Y en otra página, el capítulo 7. Los estilos de aprendizaje, pp. 153-171. García Salazar, José Luis, Fundamentos del aprendizaje, Trillas, México, 2008, 216 p.
04. La singladura metodológica que estamos empleando consiste en. 1. Cuatro meses de estudio personal de unos 40 textos, algunas de cuyas secciones resumimos, sintetizamos o interpretamos en Evaluaciones por escrito. 2. Al comenzar el Encuentro de 5 días, con 4 horas diarias de estudio individual y 4 horas y media diarias de clases, se entregan las Evaluaciones, se exponen todos los libros que se han logrado conseguir de la Bibliografía y las exposiciones versan, en diálogo con los estudiantes, sobre los más diversos temas, presuponiendo que todos han leído el material, exponemos los deseos que las comunidades han enviado un mes antes del Encuentro, y lo que estimamos son elementos clave para ir tejiendo el ayer hoy mañana del monacato. 3. Hay exposiciones, de 10 minutos de los estudiantes, con temáticas de su preferencia o solicitadas por el grupo, los coordinadores o por mí. 4. Tenemos una película, en relación con el Encuentro, interpretada en un Blog. En marzo 2013 vimos Let me never go, Blog 159, Padre, nunca me abandones, entrégame en tu Amor a la muerte: Heb 5, 5-10, cual metáfora teológica de la muerte en la Pascua de Jesús con lenguaje místico secular. 5. Animamos a cada participante a construir su Universidad desconocida, en expresión del escritor chileno Roberto Bolaño, 1953-2003 o conocida y construida sólo por él con la ayuda de muchos. Ante la inmensidad del Patrimonio monástico puede haber dos actitudes erradas. Hay tanto que esto no es para mí. O, hay tanto que me cargaré como una Enos, lector de libros electrónicos de Gandhi, guardando cada vez 2.500 ejemplares en su memoria, o como un iPad con un millón. Nada de eso teje la sabiduría monástica de nuestra limitadísima existencia. En la formación de todo monje o monja, respetando nuestra fugaz condición humana, hay una Universidad desconocida que guía sus pasos. No tiene sede fija, es móvil pero común a todos. Es un despertar a los diferentes Perfumes que el Espíritu va engranando para engendrar el Buen Olor del Cristo Monje o Monja que sólo seré yo según el Plan del Padre, una infinitésima partecita en el Cuerpo Místico del Único Ungido con el Óleo de la Alegría que libera al mundo.
05. Utilizamos lluvias o
tormentas borrascosas de
ideas en temas de los más diversos, que hasta no concluimos y coligamos en otros, con el pensamiento lateral de De Bono referido a la resolución de problemas
de una manera indirecta y creativa. La nieve de los desiertos alpinos, andinos o del volcán Orizaba, se mezcla con el viento bochornoso de los desiertos saharianos, pampeanos o de Sonora, de modo tal que cada participante sea un crítico sano aproximándose a la Verdad que lo busca. Es una forma de organizar los procesos
de pensamiento, que busca una solución mediante estrategias o algoritmos no
ortodoxos, que en general son ignorados por el pensamiento lógico, y producir SOI Sistemas Operativos Integrales que hagan confluir la vida, la verdad y el amor, en el Resucitado. La idea
central está en que al evaluar un problema existe la tendencia a seguir un
patrón natural o habitual de
pensamiento lineal soporífero; el coro para cantar, la biblioteca para leer, las vacas para ordeñarlas y hacer manteca y queso ; lo cual limita las
soluciones posibles. Con el pensamiento lateral se rompe este patrón
rígido, lo que permite obtener ideas mucho más creativas e innovadoras para
representar otros caminos alternativos o desacostumbrados, que permiten la
resolución de los problemas de forma indirecta y con un enfoque que aumente la creatividad. En
particular con provocaciones del pensamiento, es posible un desvío del
camino o patrón habitual trillado y encontrar diferentes, nuevas e ingeniosas
respuestas, con proyección al futuro, para problemas ya conocidos.
La tarde del viernes, hasta antes de vísperas, la dedicamos a una evaluación general tanto del Encuentro como de lo que toca al corazón de cada uno, si alguien lo quiere expresar, con propuestas para las clases y los próximos cuatro meses.
Cinco siglos, desde el monacato carolingio y la coronación de Otón I por el Papa Juan XII en el 962, hasta Cortés encontrándose con Moctezuma, y el último Mensaje de
Cuauhtemoc antes de
ser vencido por los conquistadores el 12/VIII/1521; no son fáciles de comprimir en Zip vivencial
. Nuestro Sol se ocultó. Nuestro Sol desapareció su rostro. Y en completa
oscuridad nos ha dejado. Pero sabemos que otra vez volverá. Que otra vez saldrá
y nos alumbrará. Reunámonos y estrechémonos. Y en el centro de nuestro ser
ocultemos. Todo lo que nuestro corazón ama. Hasta cuando salga nuestro Sol. Los
papacitos y las mamacitas. Que nunca olviden guiar a sus jóvenes cuán buena ha
sido nuestra amada tierra Anahuac. Cuán buena será. Cómo se levantará.
Alcanzará fuerza y realizará su gran destino.
Cristóbal Colón le escribió al Papa Alejandro VI en 1502. Le solicito que por un Breve mande a todos los Superiores de cualquier Orden de san Benito, de la Cartuja, de san Jerónimo, o de Menores Mendicantes, que pueda yo o quien mi poder tuviere, escoger de ellos hasta seis, porque espero divulgar el Santo Nombre y el Evangelio en el Universo. Pero las Órdenes monásticas fueron excluidas de la evangelización. Los monjes temían debilitar los logros alcanzados, eliminación de abades comendatarios y vuelta a observancias más acordes con el monacato; y los reyes de España pensaban en el apostolado activo. El primer monasterio benedictino de monjes se fundó en San Salvador de Bahía Brasil en 1582. Y el primero cisterciense de monjas de la Santísima Trinidad en Lima Perú en 1580.
El administrador general de la
NASA, el exastronauta Charles Bolden, habló en una conferencia, en la
Universidad George Washington en estos días, que la NASA trabaja hoy en un nuevo cohete y una
cápsula que deberían permitir, si se alcanzan las metas de los científicos,
llegar a Marte en los primeros años de la década de 2030. Sin embargo, plantea
un paso previo, consistente en mandar una misión tripulada a un Asteoride, no
sólo para obtener de él minerales que escasean en la Tierra, sino como entrenamiento
para viajar a Marte. Y Buzz Aldrin, el segundo en pisar la Luna después de Neil
Armstrong en 1969, publicó un libro en el que defiende no sólo la llegada de seres
humanos a Marte sino el establecimiento
de una colonia permanente.
Somos monjes y monjas inhabitados por las Tres Personas de Dios, Blog 158 el Supremo Misterio de los ángeles, los hombres y el cosmos. El Plan del Silencio del Padre y la Palabra del Hijo no es todo sin el Encuentro del Espíritu. La Persona Amor del Espíritu es quien logra el Encuentro entre la Persona Amante del Silencio y la Persona Amada de la Palabra, en las Procesiones Eternas. En las Misiones temporales logra el Encuentro e interligazón entre los ángeles, angelología interrelacional; entre los hombres, antropología interrelacional; y entre las cosas del cosmos, ecología interrelacional. Y lo Ecohumanodivino entre los ángeles, los hombres y el Cosmos. De ahí que haya historia de salvación en Procesos de desarrollos creativos de interpersonalización universal, hacia donde camina la vida monástica en la historia, Blog 151 en el Espacio Tiempo de Koinonía con la Totalidad.

Y al monje que se desliza hacia su Tumba Tabórica perdónale. Perdónale por haber partido. Por haber partido de pronto. Por haber partido de improviso. Por haber partido sin decir adiós. Por haber partido sin haber manifestado su amor. Por haber partido sin haber cumplido sus promesas. Por haber partido con una parte de tu vida. Por haber partido con tus sueños de Futuro. Perdónale pues así es el Misterio de tantas muertes que se deslizan hacia la Vida. Jean Monbourquette, Amar, perder y crecer