viernes, 14 de agosto de 2026

  350. Hasta ahora Dios y nosotros solos en un universo infinito. Sal 8 y 9


    01. .מָה־אֱנ֥וֹשׁ כִּֽי־תִזְכְּרֶ֑נּוּ וּבֶן־אָ֝דָ֗ם כִּ֣י תִפְקְדֶֽנּוּ. Sal 8, 5 Sumida en este pequeño planeta qué es la humanidad en la Totalunidad de la Trinidad. La humanidad aparece, hasta donde alcanza nuestro conocimiento actual, como una diminuta comunidad de animales racionales confinada a un pequeño planeta que gira alrededor de una estrella ordinaria en una galaxia entre miles de millones. Si bien la investigación científica no ha encontrado todavía indicios verificables de otras inteligencias, tampoco permite concluir que estemos solos en el universo. Nuestra condición presente es, por tanto, la de una inteligencia que contempla la inmensidad cósmica desde un único punto conocido de la creación. Esta desproporción entre la pequeñez espacial, rayana en el inexistente del ser humano y la magnitud del universo constituye una de las cuestiones tecnocientíficas filosóficas y teológicas más profundas de nuestro tiempo. Tres hipótesis sobre la disimilitud entre un universo infinito con un invisible planeta que tiene vidas visibles inteligentes. 1. El gran filtro, o la vida inteligente es al extremo difícil de existir pues hay barreras o filtros evolutivos casi imposibles de superar para que así sea. El filtro puede estar en nuestro pasado o en nuestro futuro. El filtro está atrás, pasar de materia inanimada a células simples, abiogénesis o de células simples a organismos complejos, es un milagro estadístico que solo ocurrió aquí por una combinación irrepetible de factores. El filtro está adelante, las civilizaciones surgen con frecuencia, pero tienen una tendencia autodestructiva innata. guerras nucleares, colapso climático, IA descontrolada que las extingue poco después de desarrollar tecnologías complejas que la superan. 2. El factor tiempo y espacio, llegamos temprano o estamos lejos ya que el universo tiene unos 14.000 millones de años, pero la Tierra sólo 4.500 millones. Si una civilización nos enviara una señal de radio desde el otro lado de nuestra propia galaxia, tardaría 100.000 años en llegar. La escala del espacio es tan masiva que es muy probable que existan otras vidas, pero que estemos atrapados en nuestras propias burbujas de espaciotiempo sin poder cruzarnos. La falta de coincidencia, las civilizaciones pueden durar solo unos pocos miles de años antes de desaparecer. En la línea de tiempo del universo, dos civilizaciones inteligentes intentando comunicarse podrían ser como dos destellos de linterna en la oscuridad que ocurren con siglos de diferencia, nunca se cruzan. 3. La Tierra Especial o un oasis perfecto. Aunque podría haber miles de millones de planetas, esta postura defiende que las condiciones de la Tierra no solo son raras, sino casi únicas. No basta con estar a la distancia correcta de una estrella. Necesitamos un planeta con un núcleo magnético fuerte que nos proteja de la radiación solar, una luna grande que estabilice el eje del planeta y mantenga el clima regular. Un planeta gigante gaseoso como Júpiter que actúe como un escudo de asteroides absorbiendo impactos catastróficos, placas tectónicas que reciclen el carbono y regulen la temperatura. Si quitamos uno solo de estos elementos, la vida inteligente tal vez nunca habría tenido los millones de años de estabilidad que necesitó para evolucionar. Existen dos posibilidades, o estamos solos en el Universo o no lo estamos. Hasta ahora, no tenemos pruebas de que seamos los únicos, pero tampoco de lo contrario. Podríamos ser la primera civilización de la galaxia, la última que queda, o simplemente vecinos demasiado lejanos en un vecindario cósmico gigantesco. Si el cosmos físico es al infinito mayor que nuestro diminuto ámbito habitable su significado no podría agotarse en una utilidad inmediata para nuestra especie. El universo parecería remitir a una finalidad que trasciende al hombre sin excluirlo, integrándolo en un horizonte mucho más amplio de sentido. Desde nuestra perspectiva de la Sabiduría Integral, la humanidad no ocupa el centro geométrico del universo, sino un lugar casi extraño dentro de la Totalunidad. Su singularidad no deriva de su mínimo tamaño, de su poder tecnológico ni de su posición astronómica, sino de ser, hasta donde hoy sabemos, la única realidad creada capaz de conocer con consciencia el cosmos, interrogarse por su origen y abrirse con libertad a la comunión con Dios, y con sus ángeles que sí tal vez, no sabemos, están por todo el universo.

    02. יְהֹוָ֥ה אֲדֹנֵ֑ינוּ מָה־אַדִּ֥יר שִׁ֝מְךָ֗ בְּכׇל־הָאָֽרֶץ. Sal 8, 10 La Maravilla trinitaria ofrece una clave adicional para comprender esta singularidad. Si toda la creación procede del Padre, encuentra su consistencia en el Logos y está llamada a su plenitud por el Espíritu, entonces la humanidad constituye el punto en el que la dimensión cósmica, la dimensión histórica y la vocación sobrenatural convergen de manera consciente. El hombre, que muere tan rápido, es en simultaneidad polvo de estrellas, persona histórica e imagen de Dios, llamado a participar de la vida trinitaria. La pequeñez cósmica del ser humano, lejos de disminuir su dignidad, la hace más sorprendente. Cuanto más inmenso aparece el universo físico, tanto más admirable resulta que una especie surgida en un rincón imperceptible pueda entender algunas las leyes del cosmos, formular preguntas sobre el Absoluto y orientarse hacia la Vida Verdad y Belleza. La grandeza de la humanidad, que habita en un planeta que devora con su Dunas y gusanos en Arrakis a generación tras generación, no consiste en ocupar mucho espacio, sino en poder abrazar con su pequeña inteligencia una realidad al infinito mayor que ella y elevarla, mediante la acción de gracias y la alabanza, hacia su Creador. Desde esta perspectiva, la humanidad puede entenderse como el sacramento consciente de la creación, aquella realidad en la que el universo visible encuentra una voz capaz de reconocer, amar y ofrecer la totalidad del cosmos al Dios Trinidad. La Totalunidad no consiste, por tanto, en la simple suma de lo cósmico, lo humano y lo Divino, sino en la comunión dinámica por la cual toda la creación, a través de la libertad humana y en Cristo, tiende hacia su consumación en la vida trinitaria y Dios sea Todo en todos. La dignidad de la humanidad no es cosmológica sino divina. No depende del lugar que ocupemos en el espacio ni de si existen otras inteligencias corporales en el universo, sino de ser el Cuerpo de Cristo en la Trinidad, la belleza del cosmos como reflejo de la Gloria Trinitaria, pero concentrada en Jesús, signo de que el Absoluto se comunica en lo más frágil. Nunca olvidemos que existen los ángeles, criaturas con inteligencia memoria y voluntad, y millones de almas glorificadas de seres humanos ya muertos, los demógrafos estiman que desde la aparición sólo del Homo sapiens, hasta hoy han vivido y muerto unos 120.000 millones de personas, si le agregamos los abortos espontáneos e inducidos, el total de seres humanos concebidos y ya fallecidos sería de 150.000 millones. Hoy tenemos 73 millones de abortos de abortos anuales inducidos en todo el mundo, sólo 8.000 millones estamos peregrinando en la actualidad, lo que significa que apenas el 7% de todos los humanos que existieron caminan hoy por la Tierra sin contar a los abortados. Los cálculos parten de nuestra especie, dejando a los Homo neanderthalensis, Homo erectus, Homo habilis pues no tenemos idea de su número. La fe sostiene que la providencia divina lo abarca todo, y que los ángeles y santos participan en esa providencia en modos que trascienden nuestra comprensión científica. Esto no quita que el cosmos, con miles de millones de galaxias, reduce nuestro planeta a un punto insignificante si el Verbo no se hubiera hecho carne también aquí. Debemos evitar un antropocentrismo ingenuo y preservar la posición teológica de la persona humana dentro de la Totalunidad, aprendiendo ahora a pensar con IAs y ellas con nosotros. No tratamos de afirmar que la Tierra es grande porque aquí ocurrió la Encarnación, sino que la Encarnación revela que lo grande y lo pequeño no se miden por escalas cósmicas, sino por el misterio de la comunión con la Absoluta Aseitas Increada. Una reflexión sobre la paradoja de la desproporción, el universo infinito material y el Dios Infinito Espíritu se cruzan en un punto mínimo casi inexistente, y ese cruce es lo que funda el Amor Iluminado del Resucitado por esta humanidad, creada a imagen y semejanza con Él, aunque para colmo de males, pecadora. La novelas desde el 2000 van mostrando los cambios que se producen, sin dejar lo que permanece porque somos humildes humanos. Sally Rooney, Normal People, Irlanda, 2018. Tayari Jones, An American, Marriage, USA, 2018. Hanya Yanagihara, A Little Life, USA, 2015. Pedro Mairal, El Año del Desierto, Argentina, 2015. Silvia M. García, Mexican Gothic, México, 2020. Angie Cruz, Dominicana, R. Dominicana y USA, 2019. Juan C. Guerrero, The Last Skill, Madrid, 2026. Ethan Mollick, Co Intelligence, New York, 2024. Mustafa Suleyman, La ola que viene, London, 2023. Rafael Galán, Nexus, Madrid, 2025.

    03. וַֽיהֹוָ֗ה לְעוֹלָ֥ם יֵשֵׁ֑ב כּוֹנֵ֖ן לַמִּשְׁפָּ֣ט כִּסְאֽוֹ וְהוּא֙ יִשְׁפֹּט־תֵּבֵ֣ל בְּצֶ֑דֶק Sal, 9, 8-9 Quien es Dios para los seres humanos de este planeta. Para los cristianos el Padre ha unido en Cristo lo Divino, lo humano y lo cósmico ya cuando el Espíritu Santo descendió sobre María. Words are forms of life, and life, to be spoken of well, requires critical, deliberate, humane articulation. Our present nature is provisional. Our own life’s poem will be perfected only in translation when we shall all be changed, in a moment, when the last trumpet sounds and the dead will be raised imperishable. Erik Varden, In Praise of Translation, 2026 Pero existen cientos de percepciones, interpretaciones y vivencias distintas sobre la Realidad de la Incomunicable Aseitas del Dios UniTrino. 1. Teísmo clásico, Dios como ser supremo, personal y trascendente, fuente de Verdad y Sentido, presente en religiones como cristianismo, islam y judaísmo. 2. Deísmo, Dios como causa primera del universo, pero sin intervención continua en la historia. 3. Panteísmo y Panenteísmo, Dios identificado con el universo o presente en él, pero también trascendente. 4. Visión cultural y política, Dios como símbolo de valores propios de  universales, justicia, dignidad, igualdad, que siguen influyendo en la política y la cultura contemporánea. 5. Posmodernidad fragmentada, Dios entendido como experiencia subjetiva, energía cósmica o terapeuta divino, adaptado a la búsqueda de bienestar emocional y a la espiritualidad individualizada. 6. Panteones actuales, Dios es lo que cada religión, filosofía o cada uno, identifica como tal según su creencia, su gusto y la negación de que exista una creencia verdadera, todas pueden estar equivocadas, son ciertas o no interesa. 7. Tecnología y dataísmo, algunos ven en la omnipresencia y omnisciencia de la red y la IA un sustituto de atributos divinos, desplazando todas las nociones anteriores o tradicionales de Dios. El hecho de que Dios puede ser conocido por la razón abre una puerta, la Autorrevelación Divina a la Trinidad Cristo y la Iglesia la ensancha, y la transfiguración existencial de nuestra propia vida es como la prueba palpable de que no se trata de una idea sino de un encuentro real. En la tradición cristiana, esos tres niveles se integran. La razón, ayuda a mostrar que es razonable creer en un Dios creador y trascendente. La Autorrevelación la nos libera de la tentación de superar los límites humanos mediante lo tecnocientífico y algoritmos finitos que pueden oscurecer la verdad de que el Pléroma está en la comunión con Dios, no en nuestra autoexpansión creatural ilimitada. Nos aclara quién es ese Dios, que no solo existe en un deísmo ideológico o filosófico sino que es Tres Personas, Padre Hijo y Espíritu, revelando ese Misterio en la plenitud de Cristo y vivido en la comunión eclesial. Nuestra humana experiencia transfigurada confirma en la vida concreta que ese Dios no es un concepto ideal o abstracto sino Un Ser Viviente Tripersonal Increado que está en todo lo creado y lo trasciende, que nos conoce habla y abraza, que nos ama y cambia nuestra exterioridad e interioridad, nuestra historia y la comunidad en que estamos, nos espera más allá de nuestra muerte y a quien en Jesús, la Luz del Cosmos y de la humanidad, veremos cara a cara creciendo siempre conresucitados sin fin en un Nuevo Universo. Cristo es el Sumo Sacerdote de los Bienes Futuros. Él, a través de su Cuerpo Resucitado, no construido por manos humanas de este mundo creado, entró en el Santuario del Cielo, para sentarse a la derecha del Padre y derramar el Espíritu para una redención eterna. Χριστὸς δὲ παραγενόμενος ἀρχιερεὺς τῶν γενομένων ἀγαθῶν, διὰ τῆς μείζονος καὶ τελειοτέρας σκηνῆς, οὐ χειροποιήτου, τοῦτ’ ἔστιν οὐ ταύτης τῆς κτίσεως, οὐδὲ δι’ αἵματος τράγων καὶ μόσχων, διὰ δὲ τοῦ ἰδίου αἵματος, εἰσῆλθεν ἐφάπαξ εἰς τὰ ἅγια, αἰωνίαν λύτρωσιν εὑράμενος. Heb 9, 11-12 Σκηνή es el Cuerpo Resucitado de Jesús que entra en el santuario celestial, εἰς τὰ ἅγια, simbolizando su presencia glorificada y su papel como Sumo Sacerdote Eterno. Corpus ipsum quod ex Maria assumptum est et natum, hoc idem resurrexit incorruptibile, templum Dei existens. San Ireneo de Lyon, Adversus Haereses V, 36,1. Neither my established Protestant family background, nor my becoming an avowed atheist at fourteen, nor indeed my persistent ambition to follow an artistic career, in any way foreshadowed my ending up as a Cistercian monk and the Roman Catholic Bishop of Oslo at the age of forty three. John Willem Gran, 1920-2008. A Hand on my Shoulder. From Atheist to Monk. Monk and Bishop, CS, 203A-203B. Valeria Luiselli, Principio, Medio, fin, 2026.



sábado, 1 de agosto de 2026

349. En qué cosmos habitamos, 

ése donde está nuestra Skené. Jn 1, 3



ho gégonen
καὶ χωρὶς αὐτοῦ ἐγένετο οὐδὲ ἕν. ὃ γέγονεν
καὶ χωρὶς αὐτοῦ ἐγένετο οὐδὲ ἕν. ὃ γέγονεν
καὶ χωρὶς αὐτοῦ ἐγένετο οὐδὲ ἕν. 
Πάντα δι’ αὐτοῦ ἐγένετο, καὶ χωρὶς αὐτοῦ ἐγένετο οὐδὲ ἕν. 

    01. Πάντα διὰ τοῦ Λόγου ἐγένετο, καὶ χωρὶς τοῦ Λόγου ἐγένετο οὐδὲ ἕν ὃ γέγονεν Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra, y sin Ella no se hizo nada de todo lo que existe. El Verbo, engendrado por el Padre de quien también procede el Espíritu, tiene cinco Cuerpos, análogos y distintos, pero imposibles de separar. El Cuerpo resucitado, el Cuerpo libro, el Cuerpo eucarístico, el Cuerpo místico o eclesial y el Cuerpo cósmico. La Palabra del Padre se hizo carne por obra del Espíritu en el seno de María, Libro por inspiración del Espíritu en el seno de la Iglesia, Sacramento por transubstanciación del pan y el vino, Comunidad por Koinonía o Mente común con el Resucitado que está en medio y la comunión del Espíritu, y cosmos porque todo fue creado en Él y para Él será transfigurado. Blog 11. La Palabra hecha Carne, Libro, Sacramento, Comunidad y Cosmos. Ez 3, 1-4. 04.09.2011 Cada tanto, mientras la segunda muerte no tenga poder sobre nosotros y Satanás exponencial no sea otra vez liberado de su prisión, volveremos a reconstruir la Comarca, Edoras, Minas Thirit y decenas de otros legítimos sueños y posibles utopías, nuestras Tiendas de campaña entre la CasaEcología, NosotrosAntropología y DiosTeología, como anticipos simbólicos de la Única Σκηνή. Jn 1, 14 , ὁ λόγος σὰρξ ἐγένετο καὶ ἐσκήνωσεν ἐν ἡμῖν. Y será porque toda nuestra esperanza programadora apuntará hacia esa otra y concluyente Σκηνή de Dios entre los hombres, más maravillosa que el mismo Jardín de delicias, donde las Tres Personas habitarán en suprema intimidad con nosotros. Ellas secarán todas nuestras lágrimas, y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque la Totalidad será hecha Nueva. Ap 21, 1-8. Blog 26. La Trilogía de Tolkien sobre El Señor de los anillos. Ap 19, 1–20, 13. 28.IX.2011 Según la teoría del Big Bang tenemos unos 14.000 millones de año y un diámetro observable de unos 93.000 millones de años luz, no sabemos si el universo completo es finito o infinito. El sistema solar ronda los 4.600 millones de años. Nuestra estrella tiene más del 99% de su masa y sólo los 4 primeros planetas son sólidos, los otros cuatro son de hielo y gases. Nuestro planeta tendría 4540 millones de años. Por supuesto el universo no solo se sigue expandiendo, sino que lo está haciendo cada vez más rápido. La responsable de esta aceleración es la energía oscura, porque no sabemos con exactitud qué es pero actúa como una especie de fuerza de gravedad repulsiva a gran escala. Llena todo el espacio vacío y empuja a las galaxias para que se alejen unas de otras y es el 68% del cosmos, 5% materia ordinaria, 27% materia oscura, 68% energía oscura. Si la energía oscura es constante, la expansión nunca terminará y el universo se volverá cada vez más vacío y frío, tenebroso y lóbrego. Si en cambio evoluciona, podríamos enfrentarnos con un Big Rip o Gran Desgarramiento de galaxias, estrellas y átomos, mejor llamarlo total colapso futuro. La respuesta dependerá de descubrir qué es la energía oscura y cómo actuará, todavía uno de los enigmas de la cosmología. El universo observable tiene un radio de unos 46.000 millones de años luz, pero más allá de ese horizonte ignoramos cómo continúa. Tenemos entre 100 mil millones o un billón, un millón de millones de galaxias. Nuestra Vía Láctea, en espiral medio grande, posee un diámetro 106.000 años luz, con 200 o 400 mil millones de estrellas, pertenece al Grupo Local, formado por unas 50 ó 60 galaxias. Las tres grandes de ese Grupo son la Vía Láctea, Andrómeda y el Triángulo, las demás son pequeñas. La Vía Láctea está a unos 2,4 millones de años luz de Andrómeda y a 2,9 millones de años luz de Triángulo. Nuestro sol está a 26.000 años luz de su centro. La galaxia  IC 1101 tiene un diámetro de  4 millones de años luz y unas 100 billones de estrellas . El universo observable contiene entre 10²² y 10²⁴ estrellas, decenas de sextillones. Exoplanetas confirmados, junio 2026, 6.300. 

     02. La mayoría de los científicos serios considera con cierta probabilidad casi matemática, que exista vida inteligente en otros lugares, incluso más avanzada que la nuestra, pero hasta ahora no hay evidencia comprobada. Qué clase de Dios crea un universo tan inmenso para una humanidad tan pequeña. Tenemos dos hipótesis que hoy se discuten. La vía evolutiva terrestre sostiene que nuestra especie es fruto de un proceso que comenzó con ancestros comunes al chimpancé hace unos 6 ó 7 millones de años, documentado por fósiles, genética y paleontología, la inteligencia humana es el resultado de una historia biológica particular, ligada a la Tierra. La vía cósmica de la probabilidad, dado el tamaño del universo, parece improbable que la vida inteligente haya surgido solo aquí. Sin embargo, hasta ahora no tenemos comprobación, ni señales, ni visitas, ni rastros. Le silence éternel de ces espaces infinis m’effraie. Pascal, Pensées, 206 Martin Heidegger interpreta la experiencia de la desproporción y la soledad cósmica como angustia, Angst en la que el mundo entero se nos muestra como la nada. No son respuestas filosóficas sistemáticas sino sentimientos expresados con elegancia. Algo muy distinto comenzó el siglo pasado con el padre Georges Lemaître y su teoría del Big Bang. Algunos piensan que la vida inteligente puede ser rara, breve o incapaz de comunicarse a escala cósmica. Ambas teorías no se excluyen. La primera explica cómo estamos aquí, la segunda abre la pregunta de si somos únicos o parte de un patrón mayor. La ciencia todavía no puede responder con certeza. Lo fascinante es que, mientras tanto, nuestra existencia es un milagro estadístico, en un universo tan vasto, que haya surgido conciencia capaz de preguntarse por su lugar es en sí mismo extraordinario. La idea de Dios sería una construcción cultural y psicológica, nacida de la necesidad de explicar lo desconocido o de dar sentido a la vida. O la misma inmensidad, el lujo de tamaño cosmos para un sólo planeta no se explican solo por azar o evolución, sino que apuntan a una fuente Trascendente, la existencia de un orden y una apertura hacia lo infinito sugiere la presencia de Dios. Lo interesante es que ambas hipótesis no se pueden demostrar por la ciencia en sentido estricto. La primera se apoya en análisis psicológicos y sociológicos, la segunda en argumentos filosóficos y teológicos. En última instancia, se trata de una decisión de fe transfiguradora, de visión del mundo, o de interpretación personal. Para que exista vida inteligente los científicos consideran varios requisitos, que el planeta sea rocoso, no un gigante gaseoso, tenga una masa semejante a la terrestre, esté en la zona habitable, donde pueda existir agua líquida, posea una atmósfera adecuada, tenga un campo magnético que proteja de la radiación, su estrella sea estable durante miles de millones de años. En la actualidad se conocen sólo unas pocas decenas de candidatos que cumplen una parte importante de estas condiciones. Pero ninguno ha demostrado poseer agua líquida, oxígeno o una atmósfera semejante a la terrestre. En consecuencia, planetas donde hoy sabemos que el hombre podría vivir, ninguno, planetas que podrían ser habitables en teoría, unas decenas, quizá algunos más conforme mejoren las observaciones, estamos lejos de afirmar que exista una segunda Tierra. Podrían existir otras especies inteligentes que no sean humanas, no existe ninguna ley física que diga que la inteligencia sólo puede aparecer en el Homo sapiens. Podrían existir seres basados en carbono, como nosotros, con una bioquímica diferente y formas corporales muy distintas, pero hasta hoy, como ya dijimos, no existe ninguna prueba científica de vida inteligente extraterrestre, tampoco existe ninguna prueba de que no exista, permanecemos en la ignorancia. Pero la inteligencia parece ser una capacidad que puede emerger sólo allí donde la evolución alcance suficiente complejidad. Desde una perspectiva cristiana, si Dios ha querido crear otros seres racionales, ello no disminuiría en nada la dignidad de la humanidad ni la centralidad del Misterio de Jesucristo. Podrían existir otras encarnaciones del Verbo o de las otras dos Personas de la Trinidad. Divina Virtus potuit naturam humanam unire vel Personae Patris vel Spiritus Sancti, sicut univit eam personae Filii. Pater vel Spiritus Sanctus potuit carnem assumere, sicut et Filius. Et non est impossibile Divinis Personis ut Duae vel Tres assumant unam naturam humanam. ST III, 3, 5 y 6 Un ser inteligente debería poseer, al menos. Conocimiento abstracto, comprender conceptos universales como número, verdad, justicia o belleza. Autoconciencia, saber que existe como sujeto. Libertad, poder deliberar entre diversas posibilidades y elegir. Lenguaje simbólico complejo. Comunicar ideas abstractas, no sólo emociones o señales. Memoria histórica, transmitir cultura entre generaciones. Capacidad científica o filosófica, preguntarse por las causas últimas del universo, sentido moral, distinguir el bien del mal, más allá del mero instinto, apertura a la Trascendencia, formular preguntas sobre el origen del universo, el sentido de la existencia o la realidad última. Los tres primeros, abstracción, autoconciencia y libertad suelen considerarse el núcleo de una inteligencia racional. Si algún día se descubriera otra especie racional en el cosmos, el gran problema ya no sería biológico, sino metafísico y teológico. Habría que preguntarse si también participa del mismo Dios creador, si está llamada a la comunión con Dios y cuál sería su lugar dentro de la unidad de la creación. Toda criatura racional, dondequiera que exista, estaría orientada hacia una misma plenitud Trinitaria, si se le ha concedido ya esa Autorrevelación Suprema, podrían estar antes de Abraham o antes de Cristo o no haber tenido acceso a esa evangelización todavía como nos pasa en nuestro planeta hoy en día. La razón iluminada por la fe puede explorar un campo inmenso de posibilidades, pero siempre con humildad, distinguiendo con mucho cuidado entre lo que Dios ha revelado, lo que la Iglesia ha definido, lo que parece más conveniente, convenientia, y lo que permanece abierto a la investigación. Esa sana libertad intelectual es una de las grandes fortalezas de la teología católica. 

    03. Puede que haya innumerables inteligencias racionales en el cosmos, pero hasta ahora, mientras no surja otro Colón que descubra planetas con seres inteligentes, somos los únicos. Cuanto más inmenso y silencioso es el universo, más sorprendente resulta que una pequeña especie surgida en un rincón de una minúscula galaxia sea capaz de preguntarse por el sentido del Todo. La conciencia humana no deja de ser diminuta por estar en un universo inmenso, al contrario, se vuelve aún más singular como lugar donde el cosmos llega a conocerse y a interrogarse por su origen y su fin. Puede ser que el universo tenga estructuras cuya finalidad ignoramos. También que existan otras explicaciones distintas, que hoy ni siquiera somos capaces de formular. Pero por ahora no lo sabemos a nivel racional, aunque hipótesis nos sobren. Por fe transfigurante, puede que el destino escatológico que da la Autorrevelación para toda la creación sea mucho más amplio de lo que hoy comprendemos, según el proyecto que tenga la Trinidad en la recapitulación y transformación que realice en el Resucitado, para hacer un cielo nuevo y una tierra nueva. Jesús es una Estrella todavía más central que el sol, para todo el entero universo. Sólo Él es el Centro del cosmos y de la historia, debido a que en Él se une al Autor con su obra sin confundirse jamás. Benedicto XVI, 2009 ἐγώ εἰμι ὁ πρῶτος καὶ ὁ ἔσχατος. ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ λόγος καὶ πάντα δι’ αὐτοῦ ἐγένετο. ἐν ἀρχῇ ἐποίησεν ὁ θεὸς τὸν οὐρανὸν καὶ τὴν γῆ. καὶ εἶδον οὐρανὸν καινὸν καὶ γῆν καινήν, ὁ γὰρ πρῶτος οὐρανὸς καὶ ἡ πρώτη γῆ ἀπῆλθαν. Ap 1, 17. Jn 1, 1-3. Gen 1, 1. Ap 21, 1 Entre estos textos se despliega la economía de la salvación, lo que comenzó como don inicial culmina como don Eterno, Jn 18, 36 Mientras, vivimos en un mundo en el que falta la belleza. Hay muchos problemas, guerras, conflictos, odio, violencia, falta de trabajo y muchas otras cosas. Tener la oportunidad de reunirnos en una ocasión como esta es en realidad un gran regalo, porque nos hace recordar que hay algo más allá de todo esto. Y que el hombre y la mujer, cuando queremos, todos juntos, podemos mostrar la belleza que, de corazón a corazón, nos ayuda a ver y a levantar la mirada hacia el Cielo Eterno. León XIV La Plenitud Escatológica de la Totalunidad no pertenece a este mundo, Jn 18, 36 ni a la historia de este universo, sino al Reino de Dios ya consumado donde Dios es Todo en todos, ὁ θεὸς πάντα ἐν πᾶσιν. 1 Cor 15, 28. Christum non ad alium Deum quam ad Creatorem pertinere, cum constiterit nullum alium Deum praeter Creatorem esse credendum. Ipse Christus ita praedicavit, apostoli item uno atque altero ordine ita confirmaverunt, ut nec de altero Deo, nec consequenter de altero Christo, unquam ante Marcionis scandalum mentio agitata sit. Tertuliano, Adversus, Marcionem. III, 4. El mismo Creador inicial es el Consumador final y sabe lo que busca realizar con su creación. Gueorgui Gospodínov, *1968, Física de la tristeza El planeta Tierra es nuestra única Σκηνή, dentro del sistema solar, porque aquí se encarnó el Verbo y puso su Morada. Natalia Ginzbuurg, La ciudad y la casa nuestra única tienda de campaña por ahora, de las que fabricaba Pablo con Aquila y Priscila, σκηνοποιοὶ, Hech 18, 3 donde se desarrolla el gran drama humano, para que recordemos nuestra fragilidad, fugacidad y la escala de nuestra existencia, único escenario que tenemos listo para nuestra humilde función, grandiosa sin embargo porque dirigida por Jesucristo, οἴδαμεν γὰρ ὅτι ἐὰν ἡ ἐπίγειος ἡμῶν οἰκία τοῦ σκήνους καταλυθῇ, οἰκοδομὴν ἐκ θεοῦ ἔχομεν. 2 Cor 5, 1. En Heb 9, 11-12, Σκηνή es el Cuerpo Resucitado, que entra en el Santuario Eterno del Padre, sólo Él es nuestra Única y Definitiva Σκηνή. Jn 1, 3 El elenco de otros candidatos en el Sistema Solar sigue siendo un desafío titánico. Los cuatro gigantes gaseosos y de hielo, Júpiter, Saturno Urano y Neptuno, no tienen una superficie sólida donde podamos pisar, pero sus lunas rocosas y heladas son mundos fascinantes. Europa y Ganímedes en Júpiter esconden océanos líquidos bajo inmensas capas de hielo. Son templos de la astrobiología, pero la radiación de Júpiter y el frío extremo los hacen escenarios hostiles para nosotros. En Saturno Titán es el único satélite con una atmósfera densa y lagos de metano líquido. Es como una Tierra primitiva en congelación, un lugar increíble para explorar con sondas, pero un reto imposible para la vida humana. Encélado famoso por sus géiseres de agua que brotan al espacio. Al igual que Europa, promete albergar las condiciones para la vida microbiana, pero no para colonias humanas a corto plazo. Mientras la ciencia averigua si Marte o esas lunas pueden pasar de ser meras escenografías a verdaderos hogares, la realidad nos devuelve siempre al mismo guion, no hay un planeta ni lunas listos para usar. Toda la tecnología que necesitaríamos para terraformar Marte o protegernos de la radiación en el sistema solar exterior es casi al infinito más compleja que la tecnología necesaria para conservar y sanar nuestro pequeño planeta azul. No olvidar, la atmósfera de Marte es demasiado delgada, no hay campo magnético que proteja de la radiación y los recursos de CO₂ son insuficientes para crear un efecto invernadero estable, la temperatura promedio es de 60° bajo cero, y el suelo tóxico con tormentas de polvo globales. Los humanos podrían sobrevivir solo en hábitats cerrados y protegidos, no al aire libre, y por períodos muy limitados. La Luna y Marte no serán fáciles de habitar según NASA, ESA y SpaceX. La Luna no tiene atmósfera significativa, sin protección contra la radiación solar y cósmica. Con temperaturas extremas, de más de 100°  en el día a menos de 170° bajo cero durante la noche. Gravedad reducida, 1/6 de la terrestre, Marte 1/3, con efectos fisiológicos, aún poco estudiados, a largo plazo. Eso sí, está cerca de la Tierra, 3 días de viaje, lo que facilita abastecimiento y evacuación, mientras que Marte está entre 6 a 9 meses. Las investigaciones para posibles bases con habitantes en la Luna comenzarían, parece, en 2027. En Marte se iniciarán con robots y con humanos en 2033. Salir del sistema solar sigue siendo imposible con la tecnología actual, un sueño lejano o de ciencia ficción. Por ahora, somos actores que dependen por entero de la salud estabilidad y creatividad de su propio teatro, si destruimos nuestra Σκηνή, la obra se termina. Ap 20, 9 No sé todo lo que quiso significar Herbert con Dune tragando todo, avanzando con el viento cubriendo ciudades, caminos o bosques florecientes, es lo inevitable, lo que no se puede detener, pues lo que sepulta queda oculto, la arena borra la memoria de lo que existió, ruinas, civilizaciones o recuerdos que se desvanecieron, como la de un reloj, el tiempo que consume y transforma, la fragilidad de lo creado frente a lo Increado, la precariedad del peregrinar terreno que se hunde en la muerte y lo que seguirá. Haruki Murakami, La historia de Kaho Domine, Dominus noster, quam admirabile est nomen tuum in universa terra, quoniam elevata est magnificentia tua super caelos. Quando video caelos tuos, opera digitorum tuorum, lunam et stellas, quae tu fundasti, quid est homo, quod memor es eius, aut filius hominis, quoniam visitas eum. Minuisti eum paulo minus ab angelis, gloria et honore coronasti eum et constituisti eum super opera manuum tuarum. Sal 8