viernes, 16 de octubre de 2026

  354. Lo tecnocientífico desde la Sabiduría integral ante las crisis actuales de                  sentido, Sabiduría y Trascendencia en nuestras vidas, Sant 1, 5



    01. Εἰ δέ τις ὑμῶν λείπεται σοφίας, αἰτείτω παρὰ τοῦ διδόντος θεοῦ πᾶσιν ἁπλῶς καὶ μὴ ὀνειδίζοντος, καὶ δοθήσεται αὐτῷ. Sant 1, 5 La Tierra con unos 4540 millones de años, nos vio aparecer hace 7 millones de años como primeros homininos, cual homo sapiens hace apenas sólo 300.000, con agricultura y aldeas 12.000 y con escritura 5.300. La desproporción debe hacernos reflexionar pues si la historia de la Tierra ocupara un año, el Homo sapiens aparecería el 31 de diciembre a las 23,37, y toda la historia escrita ocuparía los últimos 25 segundos. Podríamos desaparecer por causas humanas o naturales en cualquier momento, evolucionando 1.000 millones de años más, cuando el sol brillará tanto que los océanos comenzarán a evaporarse y la Tierra dejará de ser habitable. Nunca echar en saco roto que sólo tenemos 300.000 años como sapiens, que los neandertales tal vez fueron eliminados en guerras con nosotros y que podríamos tener, evolucionando, unos 1000 millones de años más hasta la evaporización de los océanos. Cuántos años faltarían para que las tecnociencias actuales produzcan una fuerte mutación entre los homo sapiens. Convendría distinguir con cuidado lo que sabemos, lo que es plausible y lo que es especulación. Hoy la biología evolutiva y las tecnociencias no permiten poner una fecha precisa. No hacen falta millones de años. Si la mutación es producida por intervención tecnológica, edición genética, reproducción asistida, implantes, interfaces cerebro computadora, cambios importantes podrían aparecer durante este siglo. Pero eso no significa que aparezca una nueva especie humana. 1. La evolución natural requeriría cientos de millones de años. 2. La tecnológica podría ocurrir en unos 10 o 50 años, con CRISPR para modificar genes. 3. La transformación cultural está ocurriendo ahora con IA, prótesis, neuro y biotecnología, pero cambian capacidades humanas sin cambiar la especie. La edición genética ya permite corregir algunos genes responsables de enfermedades hereditarias. En teoría también podría modificar rasgos antes del nacimiento. Interfaces cerebro computadora permiten que el cerebro controle dispositivos y, en el futuro, podrían ampliar memoria, comunicación o percepción. Ya existen prótesis controladas por el sistema nervioso y órganos artificiales cada vez más sofisticados. La selección y edición de embriones es el punto más debatido por la ética y las tecnociencias porque afectaría a generaciones futuras. Cuándo aparecería una fuerte mutación, aquí conviene distinguir dos escenarios. 1. Mejora de individuos, entre 2030 y 2060 podrían generalizarse terapias genéticas y neurotecnologías que aumenten algunas capacidades o eliminen ciertas enfermedades. Los individuos seguirían siendo no obstante homo sapiens. 2. Modificación heredable, si se modifican embriones y esos cambios pasan a los descendientes, en 100 o 300 años podrían acumularse diferencias biológicas importantes en algunas poblaciones. Pero nadie sabe si eso ocurrirá, depende de variadas decisiones políticas, éticas y sociales. Por eso, aunque haya humanos mejorados de forma genética, seguirían siendo homo sapiens mientras puedan tener descendencia fértil con cualquier otro ser humano. Si la Tierra pudiera seguir siendo habitable cerca de 1.000 millones de años, tener en cuenta que nuestros 300.000 años representan apenas 0,03 % de ese posible tiempo futuro y podríamos estar muy al comienzo de la historia del homo sapiens o muy cerca de un límite que nosotros u otros provoquemos. No sabemos si el homo sapiens puede adquirir un poder tecnológico capaz de modificar su propia evolución antes de haber alcanzado una Sabiduría Integral capaz de gobernar ese poder, esa es una de las grandes cuestiones filosóficas y teológicas de nuestro tiempo. Máximo el Confesor dice que la libertad, θέλημα γνωμικόν o voluntad deliberativa que hace al hombre capaz de la θέωσις o divinización, es la que lo hace también capaz de su autodestrucción. No hay poder de elevación sin poder de ruina paralelo, son la misma facultad vista desde sus dos extremos. C.S. Lewis en The Abolition of Man, añadió lo que llamamos el poder del hombre sobre la naturaleza es, en la práctica, casi siempre el poder de unos hombres sobre otros hombres, usando la naturaleza como instrumento, y cuando esa naturaleza incluye la naturaleza humana, modificar la propia evolución, el poder deja de tener un afuera sobre el que ejercerse, el objeto manipulado y el sujeto manipulador empiezan a coincidir, no hay ἡσυχία, quietud orante. Al hombre se le da dominio, וּרְדוּ֞, Gen 1, 28 sobre la creación, pero ese dominio nunca es autónomo sino para cultivar y guardar, לְעָבְדָ֖הּ וּלְשָׁמְרָ֑הּ, Gen 2,15 es decir, un poder ejercido dentro de una relación de dependencia y de rendición de cuentas a Dios, no fuera de ella. En la Todasanta Virgen vislumbramos esa total dependencia amorosa de esta criatura a Jesús. María es Reina Madre, su título expresa honor y participación en la gloria de Cristo como un ser humano, pero el único que gobierna como Rey de reyes y Señor de los señores es Jesús Hombre Dios. Ella intercede y acompaña, como una Madre, Trono de la Sabiduría que es Jesús Hombre Dios, pero no sustituye la Soberanía del Hijo. Pío XII, Ad Caeli Reginam, 11.X.1954

    02. El poder tecnocientífico actual y la fugacidad de nuestras vidas, maestra responsable de la Sabiduría Integral. Diálogo entre autores de los cinco continentes. Tendremos en cuenta que la oración y el estudio son inseparables de la opción preferencial por los pobres cual categoría teológica antes que cultural, sociológica, política o filosófica, y que estamos llamados por Jesús a descubrir y a desenmascarar las contradicciones que caracterizan la vida personal y social del mundo contemporáneo. Así, un progreso tecnocientífico que ofrece sin cesar nuevas posibilidades, pero solo a unos pocos. Un conocimiento más claro de las leyes de la vida social, pero acompañado de incertidumbres sobre la dirección que hay que imprimirle. Una mayor disponibilidad de riquezas con inmensas posibilidades de un mayor poder económico, mientras una gran parte de la humanidad sigue sufriendo sed, hambre y miseria. Una conciencia compartida de que está en juego el futuro del planeta y al mismo tiempo la incapacidad a renunciar al consumo egoísta y a la ilusión de que la guerra es una vía eficaz para construir la paz. Tratando de acoger y escuchar los interrogantes más profundos del corazón de quienes habitamos este planeta y señalar a Cristo cual clave, centro y fin de la dramática historia humana. Knut Hamsum, Hambre Expondremos a 23 autores desde distintos ángulos filosófico, científico y ético, dentro de lo que se suele llamar ontología social o teoría crítica de la modernidad, mejor entender la civilización tecnocientífica y responder algo desde la Sabiduría Integral a las tres crisis del siglo XXI, Crisis de Sentido, Sabiduría y Trascendencia. 01. Alemania, Hartmut Rosa. 02. Argentina, Diego Andrés Golombek. 03. Australia, Raimond Gaita. 04. Brasil, Laymert Garcia dos Santos. 05. China, Tu Weiming. 06. China, Zhao Tingyang. 07. España, Josep Maria Esquirol. 08. Estados Unidos, Marilynne Robinson. 09. Francia, Chantal Delsol. 10. Francia, Rémi Brague. 11. India, Vandana Shiva. 12. Indonesia, Franz Magnis Suseno. 13. Inglaterra, Iain McGilchrist. 14. Inglaterra, Rowan Williams. 15. Irán, Seyyed Hossein Nasr. 16. Israel, Moshe Halbertal. 17. Italia, Massimo Cacciari. 18. Japón, Shunmyō Masuno. 19. México, Juliana González Valenzuela. 20. Nueva Zelanda, Anne Salmond. 21. Rusia, Mikhail Epstein. 22. Senegal, Souleymane Bachir Diagne. 23. Sudáfrica, Mogobe Bernard Ramose. Richard Feynmann, 1918-1988 no tiene un libro dedicado a la descomposición del cadáver humano en átomos, ya sea por incineración o por entierro. Ese tema lo trataba en conferencias y charlas divulgativas, donde usaba ejemplos sobre la transformación de la materia para ilustrar principios físicos. Y en sus últimos años hablaba de cómo nuestra materia se recicla en el universo. Los átomos o moléculas de nuestro cuerpo con un 60% de agua, además de carbono, oxígeno, nitrógeno, fósforo, calcio, potasio, azufre, sodio, cloro, magnesio, hierro y otros elementos al morir, se dispersan en la Tierra o fuera de ella, y vuelven a formar parte de otros sistemas, aire, lluvia, minerales, vegetales, peces, animales o seres humanos y el ciclo se reinicia. Es la ley de la conservación de la materia, nada se destruye, todo se transforma. Los átomos de nuestros cuerpos son viajeros eternos, que después de la muerte siguen participando en la danza del universo. Esa idea aparece en pasajes de libros, The Meaning of It All, 1998 y en entrevistas. The Feynman Lectures on Physics. The Strange Theory of Light and Matter. Todo esto forma parte del Misterio de Cristo, τὸ μυστήριον τοῦ Χριστοῦ, Ef 3, 4 y 9, Col 1, 26-27. Rom 16, 25 Por lo tanto, respetando el ateísmo de Feynmann, queda claro que sin el alma espiritual e inmortal, los átomos que se dispersan ya no constituyen a esa persona, sería una ilusión formar parte de otros seres y procesos en la celestial comunión de los santos. Nuestra visión beatífica requiere la subsistencia del alma personal, que se sumerge, si ya está purificada, en la visión inmediata de la Trinidad en Cristo tras la muerte. Y la resurrección universal supone que esa misma alma beatífica vuelva a unirse a un cuerpo glorificado, transfigurado por la gracia, no reconstruido con los viejos átomos de un mundo decrépito que pasó. Ap 21, 1 Ante esta síntesis, lo primero es que en lo que digamos en nuestra búsqueda de Sabiduría Integral siempre hay partes de Verdad que se reconstruyen como los elementos de un cadáver. Y lo segundo es que esta concepción cristiana, con su fugacidad hacia la Vida Eterna, facilita el llegar a una seria síntesis final. Pero hay libertad de que otras religiones, filosofías o ateos no acepten este planteo, todos respetaremos las otras síntesis que ellos pueden adelantar y que estamos ansiosos de conocer, ya que cada ser humano está en comunión con todos los seres humanos de todos los tiempos y nadie queda excluido del diálogo y del respetuoso abrazo de la amistad universal, Siamo Fratelli Tutti, sin pretender realizar un análisis exhaustivo ni poner en consideración todos los aspectos de la realidad que vivimos, estar atentos ante algunas tendencias del mundo actual que desfavorecen el desarrollo de la fraternidad universal. Estos son los caminos para sintetizarlos. 1. Presentación del autor. País, tradición cultural, disciplina, breve contexto biográfico y por qué es una voz significativa para el mundo contemporáneo. 2. Núcleo de su pensamiento. La idea central del autor sobre la fugacidad de la vida, el tiempo, la existencia humana y la condición de nuestra época. 3. Lectura del poder tecnocientífico actual. Cómo comprende el desarrollo de las tecnociencias, sus posibilidades, sus riesgos y sus consecuencias para la humanidad. 4. Qué criterio sapiencial ofrece para orientar la libertad, la responsabilidad y el juicio humano frente al poder tecnocientífico. 5. Diálogo con los autores de los cinco continentes, coincidencias, diferencias y complementariedades. 6. Síntesis sobre qué incorporamos de este autor sobre el poder tecnocientífico actual y la fugacidad de nuestras vidas. 7. Actualización crítica desde la Sabiduría Integral entre su pensamiento y nuestra propuesta, preguntando qué ilumina, qué deja abierto y qué aporta para la Totalunidad cósmica humana y Divina. Si el autor no utiliza un horizonte religioso será presentado en su lenguaje filosófico, tecnocientífico, literario o cultural, sin introducir categorías teológicas ajenas. Si expresa una dimensión teológica se la manifestará según su pensamiento. N. Stebbing, Bearers of the Spirit. Spiritual Fatherhood in Romanian Orthodoxy 

    03. Alemania, Hartmut Rosa. 1. Presentación del autor, nació en 1965, en Lörrach, sur de Alemania, es profesor de Sociología y Teoría Social en la Universidad Friedrich Schiller de Jena, además de director del Centro Max Weber de Investigación Social en Erfurt. Pertenece a la tradición de la Teoría Crítica alemana, heredera de la Escuela de Fráncfort, pero ha desarrollado su propio camino. Dialoga con Max Weber, Hannah Arendt, Charles Taylor y Jürgen Habermas, aunque su pensamiento se distingue por colocar el tiempo vivido en el centro de la experiencia humana. Su importancia para el mundo contemporáneo radica en haber descrito con gran precisión el fenómeno de la aceleración social, vivimos cada vez más rápido, producimos más, nos comunicamos más y disponemos de más tecnología, pero sentimos que tenemos cada vez menos tiempo y menos profundidad de vida. Algunos de sus libros. Social Acceleration. Alienation and Acceleration. Weltbeziehungen im Zeitalter der Beschleunigung. Resonanz. Eine Soziologie der Weltbeziehung. Unverfügbarkeit, Lo indisponible. The Uncontrollability of the World. Demokratie braucht Religion. Late Modernity in Poder tecnocientífico, IA, algoritmos, biotecnología, plataformas digitales. Crisis. The Good Life Beyond Growth. 2. Núcleo de su pensamiento, la tesis central de Rosa puede formularse así. La crisis de nuestro tiempo no es solo económica, política o tecnológica, es una crisis de nuestra relación con el mundo. La modernidad, en realidad sXV-XX con la desconexión de de y razón, postmodernidad 1960-2005 con innumerables propuestas aun contrarias, y período actual o hipermodernidad, explosión del poder tecnocientífico, IAs, algoritmos, biotecnología, plataformas digitales que ha convertido la aceleración en su principio de funcionamiento. Todo debe crecer, innovarse y actualizarse sin cesar, la consecuencia es una experiencia permanente de fugacidad. Distingue tres formas de aceleración. Aceleración tecnológica, las tecnologías realizan tareas cada vez más rápido. Aceleración del cambio social, instituciones, profesiones y costumbres cambian de manera continua. Aceleración del ritmo de vida, las personas intentan hacer más actividades en menos tiempo. Pero de forma paradójica, el tiempo ahorrado nunca aparece. La sensación dominante es la falta de tiempo. La alternativa que propone no es disminuir la velocidad, sino recuperar una relación distinta con el mundo, que llama resonancia. 3. Lectura del poder tecnocientífico actual. Su aporte al tema de la fugacidad de la vida ofrece una de las interpretaciones más originales de la fugacidad en la cultura tecnológica. La fugacidad no proviene sobre todo de la muerte o del paso natural del tiempo, sino de la aceleración permanente de la existencia. Tres ideas fundamentales. Primera, la vida se vuelve inestable. Nada parece durar, trabajos, vínculos, matrimonios, conocimientos, ciudades, tecnologías e incluso identidades personales. La persona vive en una permanente adaptación. Segunda, perdemos la experiencia del presente. Vivimos anticipando la siguiente tarea, el siguiente mensaje o la siguiente innovación. El presente deja de ser un lugar de encuentro y se transforma en un puente hacia otra cosa. Tercera, la abundancia produce pobreza temporal. Cuantas más posibilidades existen, menos podemos habitarlas de verdad. La vida se llena de opciones y se vacía de presencias. La fugacidad deja de ser solo un límite biológico y se convierte en una estructura cultural. 4. Qué criterio sapiencial ofrece frente al poder tecnocientífico. la tecnología moderna busca hacer un mundo disponible, que significa, medir, controlar, predecir, optimizar, intervenir. Porque el problema no es la tecnología en sí misma, sino que toda la realidad es considerada un objeto disponible para el dominio humano. También la naturaleza, el cuerpo, la educación, la amistad y la espiritualidad son tratadas como recursos. La IA representa un ejemplo privilegiado de esta tendencia, amplía nuestra capacidad de disposición sobre el mundo, pero no garantiza una relación más humana con él. No obstante no todo lo importante puede ponerse bajo control, el amor, la belleza, la amistad, la verdad y la experiencia espiritual pertenecen al ámbito de lo indisponible. 5. Diálogo con los autores de los cinco continentes, no es el rechazo del progreso, sino recuperar la resonancia que ocurre cuando existe una relación viva entre la persona y aquello que encuentra y puede darse con otra persona, con la naturaleza, con una obra artística, con una tradición, con la investigación científica, con la experiencia religiosa, aunque Rosa desarrolla este punto desde la filosofía, no de manera confesional. La resonancia posee cuatro rasgos. Escucha. El mundo nos habla antes de que intentemos dominarlo. La realidad no es un objeto para ser utilizado, también es una presencia que puede interpelarnos. Respuesta. La persona responde con libertad a esa llamada. La relación con el mundo no es pasiva ni mecánica, sino un diálogo vivo. Transformación. En un encuentro auténtico cambian ambas partes, la persona y su relación con aquello que encuentra. La resonancia siempre produce una transformación recíproca. Indisponibilidad. La resonancia no puede fabricarse, imponerse ni programarse. Surge como un acontecimiento que permanece fuera del control absoluto de la voluntad o de la técnica. La sabiduría consiste, entonces, en aprender una forma de relación con el mundo que no reduzca todo al control y a la disponibilidad técnica. 6. Síntesis sobre qué incorporamos de este autor sobre el poder tecnocientífico actual y la fugacidad de nuestras vidas. Rosa aporta varias preguntas universales. Cómo conservar el humanismo en una civilización acelerada. Puede existir progreso sin profundidad. Qué dimensiones de la vida deben permanecer indisponibles. Cómo educar para escuchar además de producir. Su propuesta es volver a pensar con la Grecia clásica, la vida buena requiere tiempo para la contemplación y la amistad. Budismo, la atención plena frente a la dispersión permanente. Africano Ubuntu, la persona existe en relación y no en aislamiento. Biblia, la creación es don antes que objeto de dominio. Filosofías indígenas americanas, la reciprocidad con la tierra y los seres vivos. 7. Actualización crítica desde la Sabiduría Integral entre su pensamiento y nuestra propuesta. Hartmut ofrece uno de los diagnósticos más sólidos sobre la condición temporal del hombre contemporáneo. Su contribución consiste en mostrar que el verdadero problema no es disponer de tecnologías muy poderosas, sino perder una relación significativa con la realidad total. Al describir la enfermedad de la aceleración propone la resonancia como medicina antropológica, pero deja abierta una cuestión más profunda, de dónde proviene la fuerza para sostener una relación resonante cuando el poder tecnocientífico alcanza la posibilidad de transformar la vida, la inteligencia y la propia evolución humana. Enseña que la fugacidad de nuestras vidas ya no depende solo del paso del tiempo, sino de una civilización organizada alrededor de la aceleración permanente. El poder tecnocientífico multiplica nuestras capacidades, pero puede convertir toda la realidad en algo disponible y manipulable. Frente a ello, propone recuperar la resonancia con una relación de escucha, respuesta y transformación con el mundo, con los otros y con Aquello que nunca podrá reducirse al dominio. Su pensamiento constituye una base para iniciar un diálogo mundial sobre la necesidad de la Sabiduría capaz de guiar el poder tecnocientífico de nuestro tiempo, para nosotros hacia Χριστὸν θεοῦ δύναμιν καὶ θεοῦ σοφίαν. 1 Cor 1, 24

  



sábado, 3 de octubre de 2026

 353. Aceleración histórica, Fugacidad personal y Resurrección universal, Jn 11, 25-26 



3 de octubre del 1226-2026 

800 años del Paso a la Vida Eterna con el Resucitado de san Francisco de Asís

Hijo mío, Dios me llama, a mis Hermanos les perdono todas las ofensas y culpas, bendícelos a todos en mi nombre.

Comencemos, Hermanos, a servir al Señor, porque hasta ahora hemos hecho poco o nada.


    01. Ἐγώ εἰμι ἡ ἀνάστασις καὶ ἡ ζωή, ὁ πιστεύων εἰς ἐμὲ κἂν ἀποθάνῃ ζήσεται, καὶ πᾶς ὁ ζῶν καὶ πιστεύων εἰς ἐμὲ οὐ μὴ ἀποθάνῃ εἰς τὸν αἰῶνα. πιστεύεις τοῦτο. Dominus autem ostendit resurrectionem futuram, dicens. Ego sum resurrectio et vita, et qui credit in me, etiam si mortuus fuerit, vivet. San Ireneo de Lyon, 125-202 Adversus Haereses V, 13, 1 Los cambios, transformaciones e interrogantes, GS, 5-10 prosiguen cada vez más acelerados, hay vientos o huracanes de cambios mientras Jesús camina sereno sobre el mar. Jn 6, 16-21. Mt 14, 22-33 Debemos buscar los signos y los síntomas de los tiempos en esto a la luz de lo Permanente, Jesucristo el hombre y el cosmos, e ir hallando las soluciones correctas. No debemos negar los cambios ni combatirlos con nostalgias, los tenemos que asumir como lugares teológicos, signos de Dios en la historia, pues lo Permanente no está fuera de la historia sino revelado en ella por la Encarnación del Logos Sabiduría Integral en comunión con su Iglesia la humanidad y el universo. Proponemos cinco. La relación del ser humanos con la IA, qué significa eso para su dignidad y su trabajo. La manipulación biotecnológica de la vida humana. La soledad estructural pese a la hiperconexión. La pérdida e importancia de lo Sagrado en marcos comunes de sentido existencial iluminado. Cristo es el Único Hombre que hace una Nueva Creación. 1. El hombre es imagen y semejanza de Dios, capaz de conocer y amar a su Creador, constituido señor de la creación para guiarla y usarla glorificando a Dios. La IA es una extensión radical de ese señorío técnico. El problema no es la herramienta en sí, sino cuándo el hombre empieza a definirse por comparación con ella, soy útil en la medida en que hago lo que la máquina no hace todavía, en lugar de definirse desde su origen, imagen y semejanza de Dios, y de su fin para entrar cada vez más en comunión con la Trinidad, la humanidad y el cosmos hacia la transfiguración de la Vida Eterna. Su dignidad no depende de la productividad ni de la capacidad cognitiva comparada. Eso es clave porque la IA va a igualar o superar capacidades cognitivas puntuales. Si la dignidad humana se fundamenta en lo que el hombre hace mejor que la máquina, es una base que se va a ir erosionando. Si se fundamenta en lo que el hombre es, criatura amada, libre, capaz de relación con Dios, la IA no la toca en absoluto, la deja intacta. El trabajo deja de leerse solo como producción de valor y vuelve a leerse desde el hombre que prolonga la obra del Creador y perfeccionándose a sí mismo. Eso una máquina no lo puede hacer por él, aunque haga la tarea. 2. El hombre es unidad de cuerpo psiquis y espíritu, no un espíritu que usa un cuerpo como instrumento descartable ni una materia que se puede rediseñar sin límite. La tentación biotecnológica moderna, transposthumanismo desde edición genética hasta intentos de optimizar o prolongar en inmortalidad la vida biológica aunque todavía se promete más con sueños futuristas de lo que se logra, parte de una antropología dualista implícita, el cuerpo como objeto manipulable, separado de lo que en realidad es el ser humano. La clave cristológica es fundamental, el Logos asumió un cuerpo humano concreto, no lo usó como descartable, lo tendrá Resucitado para siempre. La Encarnación es la negación definitiva de cualquier antropología que trate el cuerpo como materia prima sin más. Esto no significa rechazar toda intervención biomédica, la medicina y todas las ciencias con ética también prolongan la obra del Creador, pero sí exige una pregunta previa que hoy casi nadie hace, esta intervención respeta al hombre como unidad corpóreopsicoespiritual dado, o lo trata como material a rediseñar según una idealización que yo decido. 3. Soledad estructural e hiperconexión es quizás el más doloroso porque es el más paradójico. El ser humano es por su naturaleza más íntima un ser social, y sin relación con los demás no puede vivir ni desarrollar sus cualidades. Hoy tenemos más relación cuantitativa que nunca, contactos, mensajes, redes, y sin embargo la soledad crece. Eso sugiere que lo que el hombre necesita no es conexión sino comunión, cosas muy distintas. La conexión digital es transaccional y controlable, yo decido cuándo entro y salgo, puedo cuidar cómo me muestro. La comunión, en cambio, exige exposición, vulnerabilidad, tiempo no controlado del todo. Cristo no vino a conectarse con la humanidad, vino a habitar, existir entre nosotros, Jn 1, 14 cuerpo a cuerpo, tiempo compartido, total vulnerabilidad hasta la cruz. Ese es el modelo que la hiperconexión no puede replicar por diseño, no puede haber comunión sin riesgo, y la mayoría de las plataformas digitales están diseñadas para minimizar el riesgo relacional. Ahí la soledad no se resuelve con más red, sino con más disposición a la vulnerabilidad concreta con personas concretas. 4. La pérdida de lo Sagrado en marcos divinizantes de sentido iluminado toca el corazón del desequilibrio del hombre moderno, viene de que se hace a sí mismo preguntas más radicales que nunca, pero no encuentra ya un marco compartido para responderlas. Lo Sagrado Aterrenal cumplía antes esa función de Amable Techo Común, aunque la gente no fuera religiosa en profundidad, había un marco simbólico compartido que ordenaba el sentido del nacimiento, el desarrollo, el sufrimiento, la muerte, la fiesta, el descanso. Cuando ese marco se retira, no queda un vacío neutro, queda un vacío que se llena con sustitutos, el consumo, el rendimiento, la identidad autoconstruida, ciertas formas de ideología política como sucedáneo religioso. No se propone imponer lo Sagrado desde afuera, sino mostrar que el ser humano por su estructura necesita ese eje, porque fue creado con un insaciable anhelo de Belleza Infinita. 5. La Buena Nueva de Jesucristo Único Hombre Nuevo que hace la Totalidad Nueva, τις ἐν Χριστῷ, καινὴ κτίσις, τὰ ἀρχαῖα παρῆλθεν. 2 Cor 5, 17 nos libera de ese hilo común que atraviesa las cuatro, en todos los casos, el mundo moderno tiende a resolver el problema ajustando la definición del hombre al problema, soy lo que rindo, soy mi cuerpo manipulable, soy mis conexiones, soy mi función en un mundo viejo, intolerable si encima lo prolongamos con lo caduco sin fin, en vez de transfigurarlo divinizándolo por la resurrección universal. Por eso la Autorrevelación de Jesús Único Hombre Nuevo invierte el método, primero tenemos que esclarecer quién y qué es el hombre y el cosmos a la Luz que ilumina al mundo con la Vida Eterna, ἐσχάτη ὥρα ἐστίν, 1 Jn 2,18 y desde ahí discernir cada problema. Sadin no desarrolla la posibilidad de una relación cooperativa entre inteligencia humana y sistemas artificiales sin convertir a éstos en sustitutos del juicio humano tecnocientífico, filosófico o teológico y no al revés. La fecha de referencia en su pensamiento es 30. XI.2022, ese día se abrió la caja del oráculo digital, ChatGPT. La tecnología podía producir lenguaje, imágenes e incluso explicar el mundo. Una catástrofe, para el pensador. Cediendo a las máquinas el ejercicio de nuestras facultades corremos el riesgo de convertirnos en espectadores pasivos de un mundo gestionado por algoritmos. Desde hace cuatro años estamos viendo la introducción de ChatGPT y de las inteligencias artificiales generativas. Estamos viendo ya grandes consecuencias, desastres. Un job apocalipsis en el que los ejecutivos ya están siendo golpeados por la IA. Tenemos testimonios de profesores desorientados que no saben cuál es su rol hoy en día. Otro ejemplo son las plataformas de música, como Spotify, donde el 30% es música hecha por IA. Éric Sadin, La Inteligencia Artificial o el desafío del siglo. Anatomía de un antihumanismo radical. La vida espectral. El desierto de nosotros mismos. El giro intelectual y creativo de la Inteligencia Artificial El problema planteado por Sadin no es si ChatGPT responde bien o mal, ni si una máquina puede hacer determinada tarea. El problema es qué transformación algorrítmica del hombre se produce cuando comienza a confiar a sistemas técnicos funciones de discernimiento, orientación, escritura, creación o decisión. El peligro de que la técnica termine ocupando el lugar del juicio humano con la progresiva desposesión de facultades humanas. Pero no desarrolla la posibilidad de una relación cooperativa entre inteligencia humana e IA sin convertir a esta en sustituto del juicio humano y subestimar los usos positivos de la IA en educación, salud o investigación, donde complementa en lugar de sustituir. Byung Chul Han, No cosas. Quiebras del mundo de hoy. L. Floridi, The Ethics of Artificial Intelligence. Principles, Challenges, and Opportunities. La Trascendencia en las obras filosófica de Sadin está ausente, no se presenta como creyente ni como ateo militante, pero su obra se inscribe en una filosofía secular que analiza la técnica sin referencia a lo Divino. Y sin lugar a dudas, el temor ante los imprevisibles de las IAs, que ya no pueden ser todas reguladas, las hay ocultas, secretas, militares, en experimentación, es real. 

     02. Ser condenado a muerte y resucitar al tercer día. Mt 16, 21.23 En la Autorrevelación de Jesús no hay cruz sin resurrección ni resurrección sin cruz, esa es nuestra Pascua, nuestro constante Pasar. Edith Stein, Kreuzeswissenschaft. Studie über Johannes vom Kreuz El ser humano hoy se enfrenta ante una crisis del sentido, para qué existe el hombre. Otra de sabiduría, cómo ordenar los conocimientos, deseos y acciones hacia el Bien. Que llevan a una crisis de Trascendencia, hay o no un fundamento y un destino de nuestra existencia que estén al Infinito más allá del propio hombre. No son tres crisis yuxtapuestas, sino un elevarse desde la existencia humana hasta su Fundamento Último. La crisis espiritual no es sólo consecuencia de la crisis cultural de la humanidad hoy, también puede ser su raíz. Cuando desaparece la apertura a la Trascendencia, cambia poco a poco la concepción del hombre, del conocimiento, de su libertad, del cosmos, de la comunidad y hasta de la muerte. De ahí es donde el cuerpo, psiquis y espíritu adquieren una fuerza especial, no se puede sanar de manera integral al hombre trabajando sólo sobre su cuerpo o su psiquis si se olvida aquello que constituye su apertura al Misterio de Dios en Cristo. Qué ocurre con la sabiduría humana cuando desaparece Dios como horizonte de la existencia, y qué ocurre con la espiritualidad cuando queda separada de la sabiduría. E. Sabato, El túnel Recuperar la serenidad, la soledad y el silencio, espacios sin pantallas, para escuchar la voz interior redescubriendo la oración, como diálogo real con Dios, no sólo como rito sino en la Biblia Viviente. El mayor problema espiritual del mundo actual es la tentación de vivir como si Dios no existiera. Y volviendo a Thibon, la oración de Amanda contra la tentación de una inmortalidad transhumanista, ante la muerte espantosa de Jesús colgado desnudo de una cruz, clavada sobre una calavera rocosa del imperio romano y del rechazo de los gobernantes judíos. No olvidemos, Adán al pecar esconde su desnudez de Dios, Cristo Hombre Dios Hagnós la expone en público. Y es lo más increíble que busca Amanda, obedeciendo a Jesús, a quien le reza antes de morir. Poder Infinito evaporado en la mayor debilidad. Amor sin defensa despojado hasta la nada. Dios que no tienes ya nada para dar, plegaria sin voz. Dios que te has dejado vencer. Dios desnudo, haz de mí tu vestido. Dios moribundo, sea yo el lecho de tu agonía  y cuando mueras que yo sea tu tumba. La sabiduría, o el amor a la sabiduría, filo sofía, σοφία es destreza, arte, un sapere, gustar, la φιλοσοφία no es un conocimiento sólo intelectual sino vital, saboreo el sentido Último para qué existo y la Trascendencia de mi existir porque vivo o experimento el Bien Supremo para nuestros cuerpos psiquis y espíritus. El sabio, tiene el sabor, el gusto que percibe con su paladar, de ahí que discierna, entienda, sepa cómo vivir y comunicarlo a otros que lo buscan. El discípulo no busca sólo lo que el sabio sabe, busca, de algún modo, aprender a saborear aquello que hace sabia la vida del maestro. Quien posee la dulcedo veritatis, la dulzura de la verdad que es Cristo entregándonos el don del Espíritu del Padre que da el conocimiento de las realidades divinas humanas y cósmicas ordenadas al fin último que es la Trinidad. Agustín y Tomás de Aquino Epistḗmē, conozco. Téchnē, técnica, sé hacer. Phrónēsis, sé deliberar, discernir y actuar bien. Sophía, alcanzo una comprensión de lo Último o Théosis. Sabiduría vivida, mi existencia comienza a conformarse, a elevarse a aquello que he reconocido como verdadero, bueno, bello y lo entrego a quien lo busca. Stanford Encyclopedia of Philosophy, 2026 El sabio ha aprendido a vivir conforme a Dios que ha reconocido como la Vida, y por eso puede ayudar a otros a descubrirlo y vivirlo. La sabiduría es transmisible, pero no como se transmite una información. Un profesor puede transmitir conocimientos. Un técnico, procedimientos. Un filósofo argumentos. Pero el sabio transmite algo más difícil, una forma de existir en el Ungido Yo Soy. La filosofía es una forma de vida. Pierre Hadot, La philosophie comme manière de vivre. N'oublie pas de vivre. Goethe et la tradition des exercices spirituels. La filosofía antigua entendía la búsqueda de sabiduría como transformación de la propia existencia, no como mera adquisición de proposiciones. Nicholas Maxwell, 1937-2025 distingue entre una universidad orientada al knowledge inquiry, producir conocimiento y una universidad orientada al wisdom inquiry, producir conocimiento que ayude a resolver los problemas humanos fundamentales. World Crisis and what to do about it, 2021. Martha Nussbaum, *1947 Cultivating Humanity. Valerie Tiberius, Real Friendship in a World of Chatbots, 2026. Alasdair MacIntyre, 1929-2025 The End of Education. The Fragmentation of the American University, 2007. Tenemos que aprender a saborear a Dios cual Bien Supremo que da sentido a la Totalidad de mi existencia, de modo que cuerpo, psiquis y espíritu encuentren su orden y su plenitud en Él, Χριστὸς θεοῦ δύναμις καὶ θεοῦ σοφία. 1 Cor 1, 24 Gregorio Nacianceno llama a Cristo Σοφία τοῦ Θεοῦ, subrayando que no es una sabiduría creada, sino la Eterna que procede del Padre. Discursos Teológicos, PG 36, 128B-129A María es Madre y Sede de la Sabiduría que es Cristo, de esa Sabiduría Integral que no es sólo acumulación de conocimientos, sino acogida existencial de la Verdad el Bien y la Belleza que tienen un rostro personal en Él. Entonces la Asunción, no sabemos si ella sabía que iba a resucitar, adquiere una consecuencia antropológica formidable, muestra cuál es el destino de una humanidad que ha acogido en plenitud la Sabiduría de Jesús, no la desaparición del cuerpo psiquis espíritu, sino su transfiguración en la Gloria Eterna. Pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divino revelado que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial. La Asunción muestra al hombre a qué excelsa meta están destinados nuestro cuerpo y nuestra alma y fortalecer la fe en nuestra propia resurrección. Pío XII, Munificentissimus Deus, 44 y 42

    03. Fugacidad y responsabilidad han sido estudiadas por varios, pero la fugacidad de nuestra existencia no es todavía un problema para el transhumanismo. La cuestión más profunda es qué ocurre cuando una civilización, en lugar de recibir la finitud como condición de responsabilidad, intenta abolirla con las tecnociencias, prolongar de forma indefinida nuestra peregrinación terrenal, modificar el cuerpo, aumentar las capacidades y hasta sustituir partes de la condición humana. Hans Jonas, 1903-1993, El principio de responsabilidad captó muy pronto que el poder tecnológico cambiaría la estructura misma de la responsabilidad. Su imperativo fue conservar abierta la posibilidad de una vida humana auténtica en la Tierra. Resulta muy actual, estudios recientes aplican lo de Jonas al transhumanismo y sostienen que una mejora radical del ser humano podría comprometer aquello que hace posible una genuina vida humana. Romano Guardini, 1885–1968 complementa a Jonas desde una perspectiva antropológica y espiritual. En El ocaso de la Edad Moderna y El poder analiza algo que hoy resulta profético, el hombre adquiere un poder técnico enorme sin adquirir la capacidad interior para gobernarlo. Para él, el hombre sigue siendo un ser finito, persona, libre y responsable. La técnica puede separar al hombre de la experiencia concreta de aquello que hace y, con ello, debilitar o eliminar la propia responsabilidad. Michael J. Sandel, *1953 en The Case Against Perfection es valioso para el transhumanismo porque introduce una pregunta que suele perderse entre las promesas tecnológicas, qué significa recibir la vida como un don, en vez de considerarla por completo disponible para nuestra fabricación. Su crítica a la ingeniería genética, al mejoramiento y al ideal de dominio absoluto del azar biológico es muy penetrante. Leon Kass, *1939 en Life, Liberty and the Defense of Dignity y en sus ensayos sobre el mejoramiento humano, se enfrenta al deseo de vencer las limitaciones naturales. Su posición es que no toda limitación es una imperfección que deba ser eliminada. La finitud, la vulnerabilidad, el envejecimiento y nuestra condición corporal tienen también una dimensión antropológica. Francis Fukuyama, *1952 Our Posthuman Future es quizá el más explícito contra el proyecto posthumano. Su preocupación no es solo que podamos fabricar seres humanos diferentes, sino que, al modificar aquello que entendemos por naturaleza humana, podamos terminar destruyendo la base de igualdad, dignidad y derechos humanos que sostiene nuestra convivencia. Además, la tradición filosófica y teológica de la sabiduría sobre la muerte, Agustín, Pascal, Kierkegaard, Gabriel Marcel, Heidegger, Viktor Frankl permite hacer algo que el debate transhumanista no consigue, preguntar no cómo prolongar la vida, sino qué hace que una vida finita tenga sentido justo por ser finita. El transhumanismo puede prometer más años, más memoria, más capacidad, más control. Pero eso no responde por sí mismo a la pregunta decisiva, para qué vale la pena vivir más, si no sabemos para qué vale la pena vivir. El transhumanismo ha logrado algunos avances técnicos concretos en biotecnología, IA, prótesis, medicina regenerativa, pero la distancia entre esos avances y la promesa de superar nuestra condición mortal sigue siendo enorme. La fugacidad no sería un defecto que el transhumanismo quiere eliminar, sino una condición que puede revelar la responsabilidad, la gratuidad, la relación con los otros y la Trascendencia. Mozart murió a los 35 años y dejó una música genial, Acutis a los 15 y hoy miles de jóvenes están fascinados por cómo utilizó la cultura digital. Sí, la fugacidad duele, porque amamos lo que puede perderse. Pero por ser fugaz, una vida puede adquirir una extraordinaria densidad de don. La medida de una vida no coincide con su duración cronológica. La vida es fugaz, por eso es preciosa y reclama responsabilidad para convertirse en don. No es necesario que una vida sea famosa para que esto sea verdad. Una madre que vive 30 años, un niño que sólo alcanza los 10, un anciano que muere a los 84 después de haber transmitido sabiduría, pueden haber realizado un don cuya fecundidad nosotros no alcanzaremos a conocer de este lado. Esto introduce una crítica al transhumanismo. Si el ideal es más vida igual a mejor vida, se está confundiendo cantidad de existencia con su plenitud. La verdadera pregunta sería otra, cómo hacer de una vida limitada un don capaz de sobrevivir a su fugacidad. Para la Sabiduría Integral, el ser humano no sólo consume tiempo, puede transfigurar el tiempo en sentido trascendental para elevar enseñar embellecer. La muerte no tiene la última palabra sobre la vida, la fugacidad puede ser el lugar donde aparece la fecundidad. No se nos ha dado una vida larga para que sea valiosa, se nos da un tiempo limitado para que hagamos posible un don que permanezca. La responsabilidad cambia de significado, no consiste en conservar la vida, sino en hacerla fecunda mientras nos es dada. ἂν γὰρ θέλῃ τις τὴν ψυχὴν αὐτοῦ σῶσαι, ἀπολέσει αὐτήν· ὃς δ’ ἂν ἀπολέσῃ τὴν ψυχὴν αὐτοῦ ἕνεκεν ἐμοῦ καὶ τοῦ εὐαγγελίου, σώσει αὐτήν. Mc 8, 35 salvar la vida equivale a liberarla de aferrarse a la existencia terrena, intentar conservarla a toda costa. אֲרוֹן הָעֵדוּת, Arca del Testimonio, κιβωτὸς τοῦ μαρτυρίου, Ex 25, 22 אֲרוֹן הָעֵדוּת . Tienda del Encuentro,אֹהֶל מוֹעֵד, Ex 33, 7, σκηνὴ τοῦ μαρτυρίου. La tradición cristiana llama a María Foederis Arca, Arca de la Alianza, porque en su seno llevó al Verbo encarnado, como el Arca contenía las tablas de la Ley y el maná. Si María, que habrá terminado su peregrinación terrena alrededor de los 70 años, es el Arca, la Tienda del Encuentro se interpreta como Cristo mismo,  Principio del formularioFinal del formularioen quien Dios se hace presente y con quien el hombre se encuentra cara a cara. Algunos Padres también ven la Iglesia como prolongación de esa Tienda, donde Dios habita entre los hombres. En la tradición católica y ortodoxa, el Tabernáculo es también la caja sagrada donde se reserva la Eucaristía. Se entiende como el lugar donde Dios habita por su Sacramento en medio de su pueblo, prolongando la presencia real de Cristo. En el Éxodo, el Arca del Testimonio y la Tienda del Encuentro eran los signos visibles de la presencia de Dios entre Israel. En la Nueva Alianza, el Tabernáculo con la Eucaristía cumple esa misma función, es la Morada de Dios en medio de los fieles. La tipología se completa, Arca del Testimonio, María Foederis Arca, porque llevó en sí al Verbo. Tienda del Encuentro, Cristo mismo, que es el lugar definitivo del encuentro con Dios. Tabernáculo cristiano, Iglesia y liturgia, donde Cristo se mantiene presente con su Cuerpo y su Sangre en el sacramento de la Eucaristía. Además, Jesús en la Última Cena dice Este cáliz es la Nueva Alianza en mi Sangre, Lc 22, 20 de ahí que el Tabernáculo que guarda la Eucaristía es visto como el signo visible de esa Nueva y Eterna Alianza, prolongando la lógica del Arca y la Tienda. San Ambrosio y san Juan Damasceno ofrecen dos testimonios claros, María como Arca de la Alianza y la Eucaristía como cumplimiento de esa presencia divina. Ambos vinculan la tipología veterotestamentaria con el Tabernáculo cristiano. En su Tratado sobre los Misterios, 52-54 Ambrosio explica la Eucaristía como la verdadera presencia de Cristo y el cumplimiento de la Antigua Alianza, el Pan consagrado es la Realidad que sustituye las figuras del Arca y la Tienda. En su Homilía sobre la Dormición de la Madre de Dios, Juan Damasceno llama a María, Tú eres el Arca santificada, revestida de oro por dentro y por fuera, que ha recibido en sí el tesoro de la santificación. Con esta imagen, la Virgen es identificada en directo con el Arca del Testimonio, porque llevó en su seno al Logos encarnado. La Iglesia, al custodiar la Eucaristía en el Tabernáculo, prolonga esa misma lógica, María como Arca, Cristo como contenido, la Iglesia como Tienda. María es el Arca portadora del Verbo hecho carne. Cristo es Tienda del Encuentro, lugar definitivo de la presencia de Dios. El Tabernáculo litúrgico es la continuidad sacramental, la custodia de la Eucaristía, la Nueva y Eterna Alianza. En san Bernardo,  De diligendo Deo, no es un tratado sobre la esencia de Dios, no hay una teología del amor divino en sí desarrollada y sistematizada. Es un tratado sobre el primer mandamiento de amar a Dios, Diliges Dominum Deum tuum. Deut 6, 5. Mt 22, 37. Pero en un solo pasaje, para fundamentar por qué la caridad no es un simple accidente sino que puede identificarse con la Sustancia Divina, Deus Charitas est, 1 Jn 4, 8  escribe. Quid vero in summa et beata illa Trinitate summam et ineffabilem illam conservat unitatem, nisi charitas. Lex est ergo, et lex Domini, charitas, quae Trinitatem in unitate quodammodo cohibet, et colligat in vinculo pacis. Qué es lo que conserva aquella suma e inefable unidad en la suma y bienaventurada Trinidad, sino la caridad. Es, pues, ley y ley del Señor la caridad, que de algún modo contiene a la Trinidad en la unidad y la reúne en el vínculo de la paz. De diligendo Deo XII De charitate ex epistola ad Cartusianos Scripta, 35 1. Para Bernardo, 1090-1153 Sermones sobre el Cantar de los Cantares la Trinidad no es una especulación abstracta, sino una realidad relacional accesible mediante el amor. El Padre es el Amante, el Hijo es el Amado y el Espíritu Santo es el Amor o Beso que los une en ese osculum. El ser humano experimenta a la Trinidad cuando es elevado al abrazo místico de este amor perfecto. 2. Cristo, Humanidad, Esposo y Camino Directo. En contraste con la teología escolástica que emergía con Pedro Abelardo, Bernardo enfatiza la humanidad de Cristo, Sermones de tempore Él es el Esposo del alma y el único mediador necesario, cuya pasión revela el amor incondicional de Dios. Su devoción mariana, Homilías sobre la Virgen Madre presenta a María como la Estrella del mar que conduce a Jesús. 3. Antropología hacia la Vida Eterna, en De diligendo Deo traza la restauración de la imagen divina en el hombre, deformada por el pecado. El viaje del alma hacia la eternidad se estructura en cuatro etapas. Amor a uno mismo por uno mismo, amor egoísta natural. Amor a Dios por interés, buscar a Dios por sus beneficios. Amor a Dios por Dios mismo, amar a Dios por su propia bondad. Amor a uno mismo por Dios, perder la propia voluntad en la voluntad divina, anticipo de la vida eterna. 4. La Iglesia, Esposa Reformada con Autoridad Espiritual, De Consideratione es la Esposa mística de Cristo que debe permanecer limpia de ambición terrenal. Defiende la primacía romana pero advierte contra la burocracia pontificia y la corrupción. Su eclesiología propone una Iglesia volcada al servicio espiritual, rechazando el lujo para volver a la austeridad y la belleza del Cister. 5. Concepción del Mundo, con las Dos Espadas la Espiritual y la Fe Política Bernardo ejerció una inmensa influencia geopolítica al arbitrar el cisma entre Inocencio II y Anacleto II, redactar la regla de los Templarios. Elogio de la nueva milicia y predicar la Segunda Cruzada. Con Guerrico de Igny, 1070–1157, sacerdote canónigo belga, profesor de la escuela catedralicia de Tournai y posterior discípulo directo de Bernardo, la perspectiva cambia con radicalidad. Sus 54 sermones litúrgicos no buscan mover los hilos de Europa ni aconsejar a papas y reyes, son más bien el testimonio de un monje anciano y achacoso centrado con pureza en la pedagogía de la contemplación y la Teología de la Luz. 1. La Trinidad desde el Padre de las Luces, Sant 1, 17 y el Misterio de la Filiación se experimenta con la Biblia y la Liturgia Luz e Inhabitación. Todo don perfecto viene de arriba, del Padre de las Luces Fuente inagotable de la luz. El Hijo es el resplandor y la Palabra abreviada que hace visible al Invisible, Verbum enim consummans et brevians faciet Dominus super terram, Rom 9, 28 El Espíritu Santo es el fuego interior que enciende el alma para que pase de la fe ciega a la sabiduría integral espiritual del gustar a la Trinidad y que trabaja para que el alma sea engendrada como hijo en el Hijo. 2. Cristo, La Luz Encarnada y el Cristo formado en nosotros. Si a Bernardo le apasiona el Esposo del Cantar, el rasgo distintivo de Guerrico es la Cristología del crecimiento y la gestación espiritual, la maternidad del alma con una de sus intuiciones más famosas, el monje y el cristiano deben, por la fe y la meditación, concebir y dar a luz a Cristo en su propia vida espiritual. Cristo no es solo un modelo exterior, es una presencia viva que debe crecer en nuestra interioridad hasta la madurez. 3. Antropología hacia la Vida Eterna, el viaje a través de los tres grados de la Luz. En lugar de los cuatro grados del amor de Bernardo, la antropología de Guerrico se estructura en tres fases de iluminación pedagógica. La Luz de la Fe, es la lámpara que enciende el alma en medio de las tinieblas del mundo para no avanzar a ciegas. La Luz que nos hace Justos, la fe puesta en práctica mediante el juicio sobre uno mismo, la humildad del penitente, y la conversión de la conducta. La Luz de la Sabiduría Espiritual, anticipo de la Vida Eterna donde el hombre no solo tiene fe, sino que gusta y experimenta la dulzura de la Palabra. El fin del ser humano es la transfiguración de la inteligencia y el corazón al ser absorbido por la Luz Divina en la Parusía de Jesús. 4. La Iglesia, Seno Materno y la Comunidad de los Pequeños, la Iglesia es ante todo la Madre que engendra a los fieles mediante la Palabra y los Sacramentos. No habla sobre la jerarquía jurídica ni el poder del Romano Pontífice, temas dominantes en Bernardo. La Iglesia se manifiesta en la asamblea contemplativa y en la figura de personajes bíblicos de la pequeñez, el anciano Simeón sosteniendo al Niño, Juan Bautista o los Reyes Magos buscando la Luz. 5. Concepción del Mundo, el Monasterio como Taller de la Luz e ignorancia de lo político, aquí la distancia con Bernardo es abismal. Cero injerencia política, Guerrico no escribió cartas a reyes, no intervino en cismas ni predicó cruzadas. En sus 54 sermones no hay una sola teoría de las dos espadas ni interés por el orden feudal. El mundo pecador es un lugar de tinieblas y exilio, de ceguera y dispersión. El claustro en cambio es Huerto y Paraíso, el único orden social para los monjes es el claustro monástico, al que define como un huerto plantado por Dios. El monje no combate al mundo con ejércitos ni diplomacia, sino retirándose a la celda para velar en la oración, esperando la visita del Dios Intemporal e Invisible.













martes, 15 de septiembre de 2026

 352. Huracán de modernidad, postmodernidad e hipermodernidad, Jn 6, 16-21



    01. El mar estaba agitado porque soplaba en fuerte viento, y vieron a Jesús caminando sobre el agua que les dijo, Yo Soy, no tengan miedo. Die integrale Weisheit über die Totaleinheit des Kosmischen, des Menschlichen und des Göttlichen, debe mantener, con mística theoría, la distinción entre la Necesaria Aseitas del TrinoDios Autorrevelado por Jesucristo cuyo Existir Increado no depende de nada y es la Fuente misma de todo ser creado. Y el existir creatural donado contingente de lo cósmico, lo humano y lo angélico, que pueden existir o no. In Deo idem est Esse et quid Est. Unde non est aliud in eo Essentia quam Esse. Et hoc est quod dicimus quod Deus est suum Esse. Et hoc non est in aliis, quia in aliis non est idem quod est et quod sunt. Unde non est idem in eis essentia et esse, sed aliud est essentia, aliud esse creaturarum. Et ideo non sunt Ens per se Subsistens, sed participant esse. Deus autem est Ipsum Esse Subsistens, ST I, 3, 4 Amor, Verdad y Vida, Bondad y Belleza Infinitos, Incomunicables y Eternos. Dios posee una Existencia Necesaria idéntica a su Esencia, y no tiene causa alguna. Las creaturas tenemos una existencia contingente, distinta de su esencia, causada y participada. Dios no Existe como existen las creaturas,  Él no está en la categoría de los entes que reciben ser, sino que es la Fuente misma de su Aseitas y da otro ser al Infinito diferente del suyo a los seres que crea que son menos que nada comparados con su Aseitas. Sabes quién eres tú y quién soy yo. Si sabes estas dos cosas, serás bienaventurada. Tú eres la que no es, Yo, en cambio, Soy el que Soy. Santa catalina de Siena, Legenda Maior, 92 y Diálogo de la Divina Providencia, 13. Raimundo de Capua y otros dominicos subrayan que esta conciencia libra del engaño y de la soberbia, saberse nada ante Dios es la verdad que sostiene la vida cristiana, en especial de los mártires como lo da a entender el Santuario de los mártires mexicanos de Guadalajara. Ego sum qui sum. Yo Soy el que Soy, אֶהְיֶה אֲשֶׁר אֶהְיֶה, Ἐγὼ Εἰμι, Ego Sum, Yo Soy. Ut ergo dixit eis Ego sum, abierunt retrorsum et ceciderunt in terram. Vos dicitis quia Ego Sum. Ex 3, 14-15. Jn 8, 58. 18, 6. Lc 22, 70 Ad nihilum redactus sum et nescivi, ut iumentum factus sum apud te, et ego sempre tecum, pero yo siempre estaré Contigo. RB 7, 50 Dios es el Ser Increado, Infinito, Necesario. Las creaturas, incluidas las IAs, seres contingentes, dependientes, incapaces de ser El que Es. Las IAs, aunque poderosas y peligrosas sin regulación, son contingentes e incapaces de ser Increadas o Infinitas. Nuestra responsabilidad está en guiar el desarrollo tecnocientífico para que no se conviertan en amenaza, sino en instrumento de bien, regulándolo con ética, prudencia y orientación al bien en continuidad con la visión cristiana de la creación. La inteligencia humana es don de Dios, imagen divina. La IA es útil, pero limitada, no posee libertad ni relacionalidad auténtica. Si IA se entiende como capacidad para resolver problemas, aprender patrones o realizar inferencias, entonces varios investigadores consideran que el término es aceptable. Pero si se entiende como comprensión consciente, autoconciencia, juicio moral, intencionalidad o sabiduría, entonces el nombre resulta equívoco y se han propuesto otras denominaciones. Sistemas computacionales de inferencia. Modelos estadísticos de lenguaje. Sistemas de aprendizaje automático o machine learning. Sistemas de procesamiento probabilístico de información. Asistentes cognitivos computacionales. El progreso técnico debe estar al servicio del bien común, evitando usos destructivos, desinformaciones, manipulaciones, guerras y destrucción de los hombres. El transhumanismo que pretende superar la condición humana debe recordar que sólo Dios es el Existir Necesario. Por otra parte, si lográsemos la inmortalidad en este mundo de pecadores no habría Vida Eterna, y prefiero morir para que el Amor Misericordioso asuma nuestra humanidad en la Eternidad del Dios Viviente. La posibilidad científica de la inmortalidad hoy es imposible, pero algunos piensan que podría llegar a ser factible en el futuro. Aunque se lograra, no sería la verdadera Inmortalidad de la Vida Eterna sino una triste prolongación de esta vieja existencia. La muerte sigue siendo sustancial a nuestra condición como Paso Pascua hacia la Visión y la resurrección universal, y sólo Jesús vence esa muerte haciéndonos partícipes de una muerte vivificante con su Muerte y Resurrección, nunca confundamos transhumanismo con Transubstanciación Eucarística y Nueva Creación. Ἐγώ εἰμι ὁ ἄρτος ὁ ζῶν ὁ ἐκ τοῦ οὐρανοῦ καταβάς· ἐάν τις φάγῃ ἐκ τούτου τοῦ ἄρτου, ζήσει εἰς τὸν αἰῶνα. υ τοῦ ἄρτου, ζήσει εἰς τὸν αἰῶνα, καὶ ὁ ἄρτος δὲ ὃν ἐγὼ δώσω, ἡ σάρξ μου ἐστίν, ὑπὲρ τῆς τοῦ κόσμου ζωῆς. Jn 6, 51 Además, la Tierra puede sostener un número limitado de seres humanos, ahora no mucho más allá de los 10 ó 12 mil millones de manera sostenible. Una inmortalidad terrena bloquearía el ciclo de generaciones y sería una especie de injusticia mundial, unos pocos retendrían siempre la vida en un mundo viejo, privando a otros de existir y de optar, si tienen fe, por la Vida Eterna. Morir es también abrir espacio para que otros vivan. La inmortalidad terrena, aunque soñada por la técnica, sería un cierre egoísta del ciclo vital que Dios quiso como camino hacia la plenitud Eterna. No tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la futura. Heb 13,14 Imaginemos un mundo en el que la ciencia haya colmado a los hombres de inmortalidad, a costa de dejarlos sin Eternidad, a costa de impedir que se reúnan con Dios. La vocación del hombre no consiste en una indefinida y tediosa prolongación de la vida terrena, sino en la inmerecida participación en la amistad divina, que nos colma de dicha y fruición. G. Thibon, Vous serez comme des dieux  Debemos evitar el panteísmo, Todo es Dios, en cambio es aceptable el Panenteísmo, Todo está en Dios, pero Dios es más que el todo, Trascendencia inmanencia, intimior intimo meo. Mantiene la contención y unión íntima, reconociendo que lo Increado excede al Infinito propio de la Aseitas a todo lo creado. En la unión hipostática propia de la Encarnación del Logos se afirma la paradoja, dos naturalezas Divina y humana sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación. En el pensamiento de un autor y los personajes de su libro, el personaje no es el autor, ni está hecho del mismo tejido biológico, pero están en unión, el personaje solo existe dentro de la mente del autor, cada aliento, palabra y pensamiento del personaje depende 100% de la intención del autor. Lo Increado y lo Creado se unen porque lo creado depende de la Voluntad Divina para existir, pero se distinguen porque la criatura no es la sustancia de Dios, sino el fruto de su libertad creativa. El ser humano nunca puede convertirse en Increado ni Infinito, siempre será una creatura. El transhumanismo puede dar lugar a un superman técnico, pero ambivalente en lo moral, puede ser instrumento de bien o de mal. La clave está en la orientación hacia la auténtica espiritualidad. Dios nos promete transfigurarnos en Cristo, el diablo es ser como dioses expertos y autónomos conocedores del bien y del mal sin ninguna referencia al Creador. Gen 3, 5. A.L. Forastieri, Verso una definizione critica del corpus autentico di Santa Geltrude di Helfta, 2026 Si Dios es autosuficiente en su ser, surge una pregunta clásica, por qué amaría o crearía algo, si no necesita nada. Aquí es donde la Aseidad y el Amor Divino, 1 Jn 4, 8 se iluminan uno al otro más que separarse. El Amor de Dios no nace de carencia, sino de su Pléroma. Dios no necesita a algo o alguien fuera de Él mismo y su amor hacia lo creado no puede ser motivado por necesidad, utilidad o completar algo que le falte. Es un Amor gratuito, no transaccional, Ama porque Es Amor, no porque obtenga algo a cambio. La Aseidad garantiza la libertad de su Amor. Un Amor que dependiera de otro para sostenerse sería, en algún sentido, condicionado o necesitado. La libre autosuficiencia de Dios es lo que hace que su Amor hacia la creación sea un acto infinito y libre y no una compulsión. 

    02. Meditemos en una galaxia grande, la Vida Láctea tiene 30 kilopársecs, la IC 1101, a más de mil millones de años luz de la Tierra, posee 520 kilopársecs o sea 1.7 millones de años luz de diámetro, 3,4 billones de masas solares y sigue absorbiendo otras galaxias menores. Esto bastaría para dimensionar quien es el Creador y a qué se enfrenta  la teología trinitaria, la vida interna de Dios, que crea millones de galaxias. El Padre Hijo Espíritu, ya es una Comunión de Eterno Amor, anterior y distinto al ser Ilimitado e Infinito de su creación limitad y finita. Dios no necesita crear para poder amar, el Amor Difusivum Suum siempre existió existe y existirá en su Vida Interior. La creación es un desbordamiento, un amor difusivo del bien y no un remedio a una inexistente Soledad Divina, imposible a la Aseitas Trinitaria en Cristo. Toda creatura, y más el ser humano, experimenta momentos y tentaciones de vacíos angustiantes, abandonos y rechazos, que supera con Jesús en Getsemaní y en la Cruz Gloriosa aunque tenga que llorar y gritar, אֵלִי אֵלִי לָמָה עֲזַבְתָּנִי, Ἡλί, Ἡλί, λεμὰ σαβαχθανί, τοῦτ’ ἔστιν, Θεέ μου θεέ μου, ἱνατί με ἐγκατέλιπες. Mt 27, 46. Mc 15, 34 Benedicta McCarthy, en las introducciones a las traducciones inglesas de las obras de Gertrudis comenta la centralidad de la cruz luminosa en sus revelaciones. En el Legatus divinae pietatis, II y IV aparecen varias visiones de Cristo crucificado y glorioso. En Exercitia Spiritualia la cruz es como camino de configuración con Cristo y de participación en la vida trinitaria. Gertrudis no contempla sólo la cruz como instrumento de redención individual, la percibe como el centro de la creación entera, donde convergen el mundo material, la humanidad y el Cielo, expresada con el lenguaje simbólico de la mística medieval imbuida del Increado abrazando con cariño la pequeñez de su creación. Et vidi de corde Iesu quasi fluvium emanantem, qui totum caelum et terram irrigabat. Legatus divinae pietatis II, 1 Vidi quasi universam Ecclesiam, angelos et sanctos, cum omni creatura, in uno corpore mystico Christo unitos. VI Cum anima se Christo devotissime adiunxit, videbatur omnis creatura visibilis et invisibilis in laudem concorditer erumpere. III, 6 O dulcis Dei pietas, o chara Dei liberalitas, quae totum me et universam creaturam ineffabili dulcedine complecteris. Exercitia spiritualia VII Concede, Domine, ut in tua luce videam lucem, et cum omni creatura gloriam tuam sine fine collaudem. IX. Non enim veniet dies Domini, nisi venerit discessio primum, et revelatus fuerit homo peccati, filius perditionis, adversarius, qui extollitur supra omne quod dicitur Deus aut quod colitur. El homo peccati es el Anticristo. De civitate Dei, XX, 19, comentando 2 Tes 2 Et ipsa persecutio, quam passura est sancta civitas Dei ab ultimo Antichristo, erit maxima et novissima, post quam non erit alia, sed continuo veniet iudicium novissimum. De civitate Dei, XX, 23 Παιδία, ἐσχάτη ὥρα ἐστίν, καὶ καθὼς ἠκούσατε ὅτι ἀντίχριστος ἔρχεται, καὶ νῦν ἀντίχριστοι πολλοὶ γεγόνασιν· ὅθεν γινώσκομεν ὅτι ἐσχάτη ὥρα ἐστίν. 1 Jn 2, 18. Confidite, Ego vicit mundo Junto al Anticristo, el Apocalipsis nos presenta otro personaje fundamental, un Pseudoprofeta. Es la segunda Bestia, el brazo derecho del Anticristo en su fáustico intento. También él se parecerá a Cristo, hablaba como el Dragón, pero tenía dos cuernos como de cordero. Si la Primera Bestia salió del mar, ésta surge de la tierra firme, del ámbito religioso, y su propósito será que todo el mundo adore al Anticristo, hizo que toda la tierra y sus habitantes adoraran a la Primera Bestia. Su principal labor será la adulteración y corrupción en la Iglesia. Leonardo Castellani Si estás deprimido, vives en el pasado. Si estás ansioso, vives en el futuro. Si estás en paz, vives en el presente. Lao Tsé no dice que debemos negar el pasado, historia magistra vitae, ni dejar de planificar el futuro, sino que nos toca afrontar este hoy de Dios que los contiene y sigue por rumbos esperados o inesperados que debemos discernir. El mundo en que vivimos hace apenas 50 años ya no existe, podremos seguir adaptándonos tal vez sólo en un porcentaje del 45%, viviendo algunos en la soledad de las sierras con grandes jardines, bosques y sembrados productivos. Lo primero es reconocer que muchas personas que vivieron el mundo de hace cincuenta o sesenta años no sienten solo nostalgia, experimentan una verdadera pérdida de referencias. En pocas décadas cambiaron la familia, el trabajo, la autoridad, la religión, la comunicación, la tecnología y hasta la manera de entender qué es un ser humano. Es un cambio de una velocidad excepcional en la historia, la aceleración cada vez más rápida es su característica. El modernismo, sXVI-XII con el cambio de la fe por las ciencias, duró siglos y sigue, el postmodernismo duró poco, 1960-2005 donde todo era criticable con las más diferentes opiniones contradictorios en lucha, y ahora nos encontramos de golpe con la hipermodernidad cuando la aceleración impuesto por las tecnociencias impera. Las épocas nacen y mueren, la vida, la verdad el bien permanecen junto al elevar enseñar embellecer. Cuando una persona descubre esto, deja de vivir como un exiliado del pasado y puede convertirse en un sabio testigo para el presente del que él también debe aprender.

    03. Cinco cambios. 1. Digitalización total, la vida cotidiana pasó del papel y lo analógico a pantallas, redes algoritmos y cuánticos. 2. Globalización cultural y económica, lo local se entrelazó con lo global, perdiendo tradiciones pero ganando interconexión. 3.Transformación del trabajo, de lo manual y estable a lo flexible, remoto y precario en muchos casos. 4. Desestabilización climático, suciedad planetaria y espacial en aumento y pérdida de la biodiversidad. 5. Mutación de la vida comunitaria, la plaza y el café fueron reemplazados por la virtualidad, con más soledad y menos vínculos cara a cara. Cinco hacia lo que viene. 1. IAs alcanzando la singularidad, biotecnologías injertadas, millones de robots y cuerpos modificados. 2. Reconfiguración de lo humano cuestionando qué significa ser persona. 3. Ruido digital y fake news en aumento exponencial. 4. Data y energías limpias más valiosas que el petróleo. 5. Espiritualidad, moral y Trascendencia en crisis. La soledad en las sierras con grandes jardines, bosques y sembrados productivos es, en cierto modo, un anticipo de un futuro posible para muchos, un espacio donde lo humano se preserva frente a la imparable aceleración tecnocientífica sin rechazarla pero haciéndola habitable en Jesucristo el mismo ayer hoy mañana y siempre. Aunque parezcan fluctuar entre lo posible y la ciencia ficción crecen el transhumanismo que busca mejorar al ser humano mediante la tecnología genética, la IA y las neurociencias con la idea de superar límites biológicos como la enfermedad, el envejecimiento e incluso la muerte. Y el posthumanismo con una visión más radical que imagina un mundo más allá del ser humano tal como lo conocemos, donde la identidad y la conciencia podrían integrarse con máquinas, redes informáticas o formas de vidas distintas. R. Salazar, Notas al post y transhumanismo desde una aproximación católica El Magisterio con documentos como Laudato si’, Fratelli tutti, Dilexit nos, Dilexit te, Laudate Deum, Dignitas infinita, Magnifica humanitas abordan la técnica y la digitalización desde la ética y la dignidad comunional en la diversidad, defendiendo la centralidad de la persona creada a imagen y semejanza con el TrinoDios. La Encarnación del Verbo y nuestra vocación hacia la divinización en Cristo. La esperanza en la resurrección universal con una nueva creación, no rechazando la técnica pero advirtiendo sobre su absolutización. Del tiempo sagrado, Καιρός hemos pasado casi de forma exclusiva al tiempo de la eficiencia Χρόνος hiperacelerado. El mundo antiguo y tradicional entendía el tiempo en ciclos naturales, estaciones y momentos de pausa orientados al Espíritu. La era digital redujo el tiempo a métricas de productividad y estímulos inmediatos, dejando poco espacio para el silencio y la contemplación divina. El tiempo, Καιρός se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado. Mc 1, 15 se olvida y permanece sólo el Χρόνος, después de mucho tiempo, πολὺν χρόνον, vino el señor de aquellos siervos. Mt 25, 19 Ese Χρόνος es el lapso dado para trabajar la tierra, comerciar los talentos y perseverar. El ser humano puede actuar o no en él, sostenido por la Providencia Divina, preparando el terreno para los momentos de Gracia. El problema del mundo actual no es solo que se mueva rápido en el Χρόνος de la hiperconexión, sino que ha intentado eliminar el Καιρός. Al llenar cada segundo del Χρόνος con estímulos, notificaciones y productividad, se ahoga el silencio necesario para percibir los momentos Καιρός, los instantes donde el Padre guarda Silencio, el Hijo Habla y el Espíritu Actúa, donde la Belleza conmueve o donde nuestra interioridad conecta con lo Sagrado. Quienes vivieron hace medio siglo habitaban un Χρόνος más pausado se les permitía, casi de forma natural, que la vida tuviera rendijas abiertas hacia el Καιρός. De la Sabiduría Integral hemos pasado a la aceleración tecnocientífica y al exceso de datos. La Sabiduría Integral alinea el orden Divino con el orden humano y cósmico. Hoy confundimos el dataísmo con la Sabiduría generando una enorme sensación de vacío interior a pesar del acceso ilimitado a un cierto conocimiento práctico.