martes, 1 de septiembre de 2020

 Blog 321. Ascender Enseñar Embellecer, ingenuidad y Paradójica Revelación, Job 10, 18-21.  Lc 13, 1-5


    1. Por qué me sacaste del vientre. Habría muerto y nadie me habría visto. Son ya tan pocos mis días. Apártate de mí para tener un poco de sosiego. Antes de que me vaya a la región de las tinieblas. Ascender Enseñar Embellecer son Lectio Meditatio Oratio, según aquello de Scriptura Sancta cum legentibus crescit. La Sagrada Escritura crece cuanto más son los que la leen, y cuanto más la leemos. Gregorio Magno, Mor., LXX, 1 Las bosquejé sin publicar, sobre temas teológicos, consecuencias de la misión universal que surge de la pastoral local. Cual de Nazareth saltó el Logos Carne al mundo entero. Como Borges con su cosmopolitismo metafísico extraído de Palermo y de la Cábala, el espaciotiempo y el Infinito, la vida la muerte y el destino del ser humano. Ese Borges que hace alardes de erudito pergeñando en sus textos trampa, comentarios exhaustivos a libros que no existen, o relatos que juntan lo real con lo ficticio. Aber Achtung bitte, no trato de treparme al nombre de Borges para tener un instante de esplendor. Mi padre me educó en la ética que tengo que respetar y hacer respetar, como dijo su esposa María Kodama. Lo que borroneaba quería ser fiel a una intuición subterránea que ha corrido a lo largo de mi Unión con Jesús con todos sus hechos históricos que son Misterios Teándricos que nos van sosteniendo con sus Energías Increadas. De muchas formas imperfectas lo traté de mostrar sin lograrlo del todo. A saber, si el Mesías Dios no se hace contemporáneo de cada existencia humana en su devenir socioeconomicopoliticocultural, de la historia en la que le tocó peregrinar, se queda flotando en esencias volátiles que se evaporan en las inabarcables lejanías barridas por los vientos patagónicos.

    2. No es posible separar el Jesús histórico del Cristo de la fe. Ni a Éste del Cristo dogmático que expresa la Iglesia en sus Definiciones a través de los siglos. Ni a Éste del Cristo narrado, en el tiempo y el relato, de cada vida y teólogo, aun con las legítimas Fictions que le puede adosar el Santo Pueblo de Dios en su sensus fidei y la piedad popular. Ni de su Parusía y la transfiguración del hago nuevas todas las cosas. Decir que la Divinización de Jesús sólo lo hizo la Iglesia en sus confesiones de fe en los primeros concilios ecuménicos hasta el siglo V, es no captar expresiones tan claras cuales los Himnos cristológicos de Efesios, Filipenses y Colosenses. O Juan, quien me ve a Mí ve al Padre. El Padre y Yo somos Uno. No te apedreamos por ninguna obra buena, sino por tu blasfemia, porque siendo sólo un hombre te haces Dios. Jn 10, 30-33 y 14, 9 

    3. Pues los Misterios de Jesús, Vida Pasión Resurrección, se siguen encarnando de alguna manera en cada ser humano, y se reproducen en formas y figuras distintas y nuevas en sus miembros. La Revelación de su Teandría no se agota en Él sólo, sino en las infinitas constelaciones eclesiales, mundiales, y cósmicas, angélicas antropológicas y ecológicas que lo expresan también. Cristo es un Solo Rostro que se capta en millones de rostros. La Verdad no es un solo musical, de piano violín o flauta. Es Sinfónica y Coral al máximo. Timeo hominem unius libri. Totus Christus est Unus et Multiplex, el Único Cristo es Uno y es Totalidad, Único Universale Concretum. CEC, 512-570


    4. La Ascensión es la Invisibilización del Resucitado en la Nueva Presencia de su Cuerpo Pascual unido a la Trinidad en todas las realidades creadas, de diferentes maneras desde la máxima en la transubstanciación eucarística, su Ser en medio de nosotros, su manifestación de preferencia en los más descartados, pecadores, delincuentes y en el cosmos. Es la Misteriosa identidad del Santo de Dios el Santo Fuerte el Santo Inmortal unido a su Pueblo, Una Mystica Persona, Christus Totus, et erit Unus Christus amans seipsum. Nuestros cuerpos en el Cuerpo de Jesús formando el Pléroma de Cristo. Reducir a Cristo a su fugaz peregrinar por Israel es deformar por completo al Hombre Dios, que ya se revela en los Evangelios, Cartas y Apocalipsis como Uno de la Trinidad, es también desconocerlo y anular su Misión hacia Anakefaláiosis Universal.


    5. El Verbo posee cinco Cuerpos, análogos distintos e indesligables. El Cuerpo resucitado, el Cuerpo libro, el Cuerpo eucarístico, el Cuerpo místico y el Cuerpo cósmico. La Palabra del Padre se hizo carne por obra del Espíritu en el seno de María, Libro por inspiración del Espíritu en el seno de la Iglesia, Sacramento por transubstanciación del pan y del vino, Iglesia en el Mundo por Koinonía o Mente común con el Resucitado que está en medio, y cosmos porque todo fue creado en Él y para Él será transfigurado. Comulguemos con el Resucitado, su Biblia, su Sacramento, sus hermanos, y sus criaturas. La Eucaristía es la Nueva Alianza que sellamos con Jesús, el Antimal por antonomasia, el Bien que descalabra el mal. De la muerte saca la Resurrección. Estabilizar Monastizar Obedecer, p. 143 Y de toda destrucción una nueva creación, como cuando se aflojan las nieves y los hielos del invierno y aparecen el pasto verde y las multicolores flores del campo. E. Trubeckoi, El sentido de la vida  

 

     6. Jesús Resucitado tronó en todo mi ser, aunque estaba y habló fuera de mí como su Luminosidad que pervadía todo el universo, de pie a mi derecha como el Hijo de Dios hecho Hombre. No lo veía en forma distinta, sino hecho Luz, algo  diferente de la que irradiaba iluminando todo la creado. Y sin confundirse con ella, unía el césped de la tierra, que no llegaba a tocar con sus pies transfigurados, con el Cielo, donde penetraba semper Maius con su Mansa Divinidad. Dijo, Yo te vendré a buscar. Orar Leer Trabajar. Orantes en comunión para la misión 1. Nacer al Encuentro con Jesús Resucitado, la Realidad y las sombras. Col 2, 16 - 3, 4 Era el amanecer en Galilea, en el Monte de las Bienaventuranzas. 05.VI.69 faltando 17 días para cumplir los 29 años Leía el Makarismo de Jesús, bienaventurados los puros de corazón porque ellos verán a Dios, tratando de pasar de la letra a la Realidad. Oraba en Acción de Gracias, después de la Misa concelebrada con el padre Camilo Maccise, 1937-2012. En el invierno eclesial fija mi vista en la Biblia y en el Lago de Genesaret donde Jesús calmó tormentas, caminó y pidió a los apóstoles que fueran para verlo Resucitado. De pronto, todo desapareció y se llenó de esa misma Luz que salió a mi encuentro tres veces a lo largo de 14 años.


    7. Pensé hasta hace poco que sería la venida de Jesús en las agonías de mi muerte y en su Parusía. Eso es una enorme Gracia. Pero desde hace un año me di cuenta que es también su constante venida para liberarme de mi profunda miseria, y ayudarme a no caer en la desGracia. La interminable lucha agónica entre vicios y virtudes, males y bienes, entre mediocridad y santidad que el envejecimiento, lejos de apaciguar la acelera, y podrían alejarme de la misión en favor de su Pueblo. Las manifestación en Rosario, 01.IV.56 a los 15 años y la de Spencer, 16.IV.60 a los 19 años me llenaron de un enorme impulso para practicar las virtudes evangélicas. La del Sermón de la Montaña en Israel, de una Secreta Energía para enfrentar con el discernimiento de Jesús. Los tormentosos años postconciliares. Mantener la hermenéutica de la Lectio in Spiritu et in Ecclesia de la Escritura por encima de todo, sin despreciar los métodos científicos. Pero  sin caer en un Jesús sólo héroe histórico que en el fondo no pude redimir salvar ni liberar a nadie pues no sería Dios, ni en el Nuevo Testamento, ni en la subsiguiente dogmática eclesial. Librarme y hacerme aprender de mis errores y caídas. Darme prudencia en los largos y turbulentos años de ministerio presbiteral. Y socorro constante en mi humilde e imperceptible peregrinación hasta hoy. Estas tres Visitas me mostraron que Jesús es el Absoluto Contemporáneo de cada ser humano.  Y con la Eucaristía, la Reconciliación y la incandescente encartación del Verbo en la Biblia, en comunión con el Pueblo de los Pobres de Yhvh, mis superiores, obispos y papas, proclamar desde el monacato la Totalidad de Cristo para bien de la humanidad y de la tierra.

    8. Sin embargo, Señor mío y Dios mío, qué bien me vendría otra Visita en medio de tantos dolores, combates y hematomas. Con Pedro Fabro pido también la Visitación de la Virgen, Madre y Maestra de la vida espiritual, para que santifique la vida misión que el Padre tiene para mí, como santificó la de Juan Bautista. En esta efímera vida muerta, en el decir de Gregorio de Nisa, empeorada por los achaques de la vejez enferma. Cuando se pasan los ochenta, cuántas retractaciones a escritos y toma de decisiones. Pedidos de perdón a quienes ofendí sin querer por mis vicios. Pequeñas o grandes omisiones que no me permitieron dar más la vida por mi Esposa la Madre Iglesia en medio de la precariedad y pobreza latinoamericana.

    9. Clamo en la Rúaj entre el Shuv al Padre y la Transmentalización en Jesús. Mientras cada instante cae en la nada y a cada instante la acción creadora y conservadora de Dios recrea otro. Nuestros años se acaban se acaban día a día y se deshacen por completo. Los que transcurrieron ya no existen más. Y los que han de transcurrir, no existen aún. Aquellos terminaron, y éstos también acabarán. Nada posee estabilidad, todo se modifica sin cesar. Después de tantos sufrimientos y penas, después de tantas dificultades y fatigas volvamos hacia el Dios Trino y Uno, entremos en la Ciudad de los que participan en su Existir en Eterno Devenir. Ex san Agustín, Comentario Sal 121 He espigado en los escritos de la abadesa benedictina,  Isabel de Schönau, 1125-1165 entreverados con los de su editor y hermano carnal el abad Egberto, ambos alemanes de Struth en Alsacia. Visionaria profetisa, era contemporánea de Hildegarda con quien se carteaba, muestran su catolicidad al dialogar con el Dios Trino, Jesús, la Virgen, los ángeles y santos, sin sacar su mirada de la Iglesia necesitada de reforma y ternura.

    10. El Enseñar. Von Balthasar opina que la impresión de la Forma Christi es la experiencia de la Epifanía de la Gloria o Belleza de Cristo que, con su esplendor arrebata a quien la percibe, haciéndolo caer en tierra, πεσὼν ἐπὶ τὴν γῆν, Hech 9, 4 postrado en adoración, transformándolo en un fiel seguidor del Resucitado. Gloria I, La percepción de la forma. Ana Laura Forastieri, Santa Gertrudis Magna, una mística teóloga, 2013. En Internet y 112 Revista Teología, diciembre 2013, pp. 103-143   En algunos casos también le da la forma para ser un escritor de una teología de rodillas en tierra, cual otro Pablo con el oído atento a la Voz de Jesús y de su Pueblo, distinta de una teología de sentados detrás de escritorios ensimismados nuestras propias elucubraciones. La Trinidad regala una misión para hacer progresar aspectos de la Revelación que necesitan ser más profundizados, y que son muy útiles para la Iglesia Universal  y el Mundo. Is 49, 6. Mt 28, 19


    11. En mí fue un pequeño triple apocalipsis. Gal 1, 16 Un minúsculo carisma eclesial, sin exclusión sino en inclusión y respeto de todos los demás carismas. Dejando los cuales, Dios no lo permita, nunca podría enseñar la Totalidad y dejaría de ser la gigantesca clueca fecunda que arropa a todos. Un absoluto impensable es que a una existencia tan pequeña e insignificante como la mía, Ef 3, 8-9 se le haya confiado participar, con muchos otros demos gracias a Dios, en un carisma tan grandioso que pone en comunión el Transcosmos con el microcosmos y el macrocosmos. Carisma origenista agustiniano basiliano benedictino simeoniano cisterciense hildegariano sergiano gertrudiano tomista teresiano balthasariano. Nunca vi figura alguna de Jesús, excepto que su Luz pervadía la totalidad creada, sólo sombras siendo Él su viviente verdadera y amorosa Íntima Realidad. Nemo ergo vos iudicet in cibo aut in potu aut ex parte diei festi aut neomeniae aut sabbatorum, quae sunt umbra futurorum, corpus autem Christi. Col 3, 11.16-17 Permaneciendo en silencio aunque pude entender bien su mensaje en acción. Y por último en la tercera, hablando esas bellísimas cinco atronadoras palabras, que jamás he podido olvidar. Cual gritadas en un lento precioso español que llenó el cosmos. Cuando el Instituto Bíblico ya me había hecho adelantar en las tres lenguas maternas de Jesús, arameo hebreo y griego.


    12. Embellecerlo todo con la Encarnación Pascual Trinitaria. El Camino Polisémico de la Belleza Paradójica, creación redención glorificación. Sólo el Logos carne crucificado y resucitado, Uno con el Padre y el Espíritu nos aleja de toda ingenuidad en relación con la Belleza, que si la desligamos de la Sabiduría de la Cruz es naîve al máximo. Por qué no entienden lo que hablo, porque no pueden escuchar mi Palabra. Διὰ τί τὴν λαλιὰν τὴν ἐμὴν οὐ γινώσκετε; ὅτι οὐ δύνασθε ἀκούειν τὸν λόγον τὸν ἐμόν. Jn 8, 43 Dios para revelarse a nosotros, nos habla en palabras humanas. La Palabra de Dios, expresada en lenguas humanas, se hace semejante al lenguaje humano. Como la Palabra, el Logos del Eterno Padre, asumiendo nuestra débil condición humana, se hizo semejante a los hombres. Por eso, a través de todas las palabras de la Sagrada Escritura, Dios dice una sola Palabra, su Verbo Único, en quien Él se dice en plenitud. Heb 1, 1-3. 1 Tes 2, 13. CEC, 101-141 A la vez que no me canso de recordar la urgencia de una nueva evangelización, me dirijo a los filósofos para que profundicen en las dimensiones de la verdad, del bien y de la belleza, a las que conduce la Palabra de Dios. Fides et ratio, 103 Para que algo sea bello necesita integridad armonía y claridad. La bondad es deseable y gozosa. La verdad sacia con su adecuación con la Realidad y nos da la visión. La belleza es el esplendor de la luz que irradia la perfección que manifiesta y nos deja boquiabiertos.

    13. Fue lo que deslumbraba y quedaba grabado cuando el padre Rogelio Barufaldi, +2014 nos enseñaba filosofía tomista allá por el 1959. I, 39, 8 Hermoso pero insuficiente, cual si en este universo pudiéramos existir sin la fealdad del mal. Por supuesto él lo sabía requetebién. Enseguida transcribo una de sus poesías. Amigos, voy descubriendo. A un Cristo de cuerpo entero. Un Cristo tan compañero. Que anda llevando en la villa. La misma vida sencilla. Del Cristo de los villeros. Nació a orillas de un poblado. Vivió en país extranjero. Fue un pobre tan verdadero. Que del cielo donde vino. Sólo se trajo el camino. Lo mismo que los villeros. En ese Cristo yo creo. El mismo Cristo que espero. Es un Cristo sin dinero. Que trabaja con sus manos. El Cristo de mis hermanos. Que vuelve entre los villeros. Estuvo tan escondido. Que en su patria sólo vieron. A un hijo del carpintero. Y a un hijo de una María. Igual que todos vivía. El Cristo de los villeros. Dijo, Felices los pobres. Los de corazón sincero. Los que paciencia tuvieron. Los que lloran, compadecen. Los que nacen, viven, crecen. Con hambre y sed de villero. Este Cristo es el que vive. Cuando al hermano lo quiero. Cristo de rancho y madero. Cristo de amor y sin techo. Cristo fraterno y derecho. Como el alma del villero. Éste es el Cristo que muere. Cuando al hermano lo muero. Cuando lo mío prefiero. Al que de mí necesita. Cristo que duda y tirita. En casa cuerpo villero. Este Cristo es tierra y cielo. Dios y Hombre verdadero. Que no esquivó el entrevero. Con el enfermo y mendigo. Cristo hermano, Dios amigo. Tan cerca de los villeros. Cristo Muerte, Cristo Vida. Cristo Señor y pueblero. Palabra y no palabrero. Sufre, muere y resucita. Inquieta llama me invita. Desde el rancho villero. Y si usted va descubriendo. A un Cristo de cuerpo entero. Tan concreto y compañero. Que se hace vida sencilla. Es el Cristo de la villa, el Cristo de los villeros.

    14. Sobre la roca del Calvario está la Cruz de la Belleza del Mundo. Y detrás de la Nube, que lo ocultaba, lo manifestaba, y embelesados se quedaron viendo los discípulos, está la Ascensión de la Belleza del Universo. Es que el Misterio Pascual encierra la trágica ambigua belleza de toda la creación. Afirmar sin más que la creación  y la redención hacia la glorificación son pura Belleza es más pura insufrible ingenuidad, muy lejana de la realidad. Sin caer en catastrofismos la totalidad es una mezcla de caos y cosmos, de fealdad y hermosura, de cizaña y trigo. El universo, y nuestro pequeñísimo planeta azul tiene aspectos terroríficos, y la redención más, con la ejecución del Hombre Dios y los millones de mártires que lo han seguido. Ante todo porque el mismo Dios ha creado un cosmos en procesos interminables. Y éste no es el más perfecto de los universos que hubiera podido crear. Al crearlo por el Verbo, la Sabiduría Increada, nos encontramos que millones de crímenes imperceptibles que se cometen sin cesar. Aves comiendo insectos vivos, insectos destrozando enteras plantaciones, innumerables  cadáveres nutriendo la tierra. Detrás de todo paisaje naif, se esconde el terror del mal. Un bosque encantador, un amanecer o atardecer precioso, una tranquila nevada observada desde mi abrigado refugio son fugaces y esconden la muerte. En los bosques hay víboras mortales, plantas que te infectan con solo rozarlas, pumas que se comen ciervos y caballos enteros. Un maravilloso atardecer se convierte en una tormenta eléctrica con rayos que incendian casas o incineran a niños trabajadores y ancianos en un instante. Una suave brisa en un huracán con vientos a 250 km que lo arrasan todo. Si la nevada se hace tormenta persistente puede sepultar hasta tu hogar.

    15. El universo que investiga la ciencia en la actualidad es el mismo y distinto del que contemplaban nuestros padres y abuelos. Es bellísimo por momentos. Καὶ εἶδεν ὁ θεὸς ὅτι καλόν. Καὶ ἰδοὺ καλὰ λίαν. Gn 1, 1-31 Es cruel en otros con la explosión de millones de estrellas que destrozan otros sistemas. Agujeros negros que se tragan todo lo que está a su alrededor y no tenemos ni idea adónde mandan toda esa inconmensurable energía, a no ser admitir otras especies de raros universos paralelos. Todo es efímero, el cosmos entero podría colapsar en un Big Crunch. Millones de especies y seres humanos desaparecen sin dejar rastros de su paso por este mundo. Clinton Dawkins, *1941 El espejismo de Dios, El relojero ciego, La magia de la realidad  muestra que no hay ningún relojero detrás del organismo humano, y en caso de que lo hubiera es invidente. Habría que agregar el más horripilante problema del mal moral en los ángeles y los hombres que de hecho pecamos, haciendo estragos en nuestras vidas personales, sociales y ecológicas. Y la imparable acción del diablo, pues como príncipe de este mundo ya ha sido juzgado y vencido, pero está encadenado no eliminado y sigue sembrando cizaña junto al trigo que planta Jesús. Vivimos al escape de que no nos maten o matemos en un mundo fugaz y de muerte. Viviendo en el campo, lo observo cada día en decenas de fenómenos. Cual en los pájaros que me rodean por centenares, alertas para tragar y para no ser tragados. La Providencia ante el escándalo del mal, CEC, 309-314 es un enigma, un problema insoluble en esta dimensión de fe en el Señor Salvador Redentor y Liberador del mundo y de la historia. Aceptar que, a pesar de todo, la Trinidad lo ha querido así. Que a través del Reino de Dios, que ya está presente con la Sabiduría de la Cruz, la Resurrección de Jesús, y la guía y acción del Espíritu, nos está comenzando a liberar de todos los males. Embolismo Y mientras nos lleva a la Belleza de la Otra Dimensión, su Sabiduría no deja de involucrarse en la paradoja del mal. Jamás nos deja solos ni nos abandona. Sea ante el mal físico del esquema del universo en procesos que creó pues sabía que de alguna manera, que a nosotros se nos escapa, es lo mejor que nos podía regalar. Sea ante el mal moral con el que nada nunca tuvo que ver. A. Gesché, El mal


    16. Lo ilógico inaceptable del mal, hacia una Nueva Creación, nos restablece en entregarnos como Jesús cual víctimas vivas en el único culto lógico, τὴν λογικὴν λατρείαν llevado a cabo por el Salvador, sacramentalizado en la Eucaristía, y ejercido con la cruz de nuestras vidas Rom 12, 1-2. Ef 5, 2. Heb 7, 27 Huyamos de no ser víctimas unidas a la Víctima Inmaculada, so pena de nunca vivir la plenitud de la Belleza Pasión Ascensión. No sabemos, ni tan siquiera si la Cruz acabará con la Parusía. Se nos ha revelado que no ha acabado en las llagas transfiguradas del Resucitado unidas a las de su Cuerpo Místico Doliente hasta el fin de la historia. Por eso, no tenemos que dejarnos vencer por el mal, sino vencer al mal con el bien. Rom 12, 21 No obstante, el mal no acabaría si subsistiera el infierno. U otras partes de este universo de dimensiones infinitas matemáticas, donde podría haber vida inteligente y no se ha producido la resurrección universal todavía. La nuestra podría quedar desaparecida como si fuéramos ángeles. De ahí las maratónicas búsquedas, por parte de los teólogos, de una apocatástasis ortodoxa, y de analizar parusías delimitadas, encriptadas e invisibilizadas al estar compuestas de cuerpos espirituales, en este universo ilimitado.


    17. Sin embargo, nada ni nadie podrá robarnos nuestra alegre esperanza teologal. No una esperanza naîve idealizada, pero sí la que construimos con el Reino de Cristo. Porque lo sublime es que estamos sumergidos en la Luz del Resucitado. Inmanente ya en la totalidad. Pero todavía no como Parusía final, sino trascendente hasta que el Señor vuelva. La Biblioteca infinita nos sigue envolviendo con sus Laberintos de Misterios que abren Puertas y tienden Puentes. Contienen Consideraciones de Colaciones interminables de la Memoria Omnisciente Comunional del TrinoDios. Envueltas en inagotables Colchas Maternales de Retazos en incontables Rosarios y Via Crucis. Todo envuelto en la Fecundidad esplendente del Árbol de la Vida. Y el fiel cachorro discípulo amado juntando inextinguibles Migajas que caerán para siempre de la Mesa del Banquete del Reino. Piensan que esos galileos a quienes Pilato mandó asesinar y mezcló su sangre con los sacrificios que ofrecían, eran más pecadores que todos los demás. Les aseguro que no. Lc 13, 1-5 En el camino hacia la filosofía sabiduría de vivir, el monje del siglo XII no estaba abandonado a sí mismo. Poseía tres libros que ofrecían no sólo el itinerario, sino también la Revelación. La naturaleza, la Sagrada Escritura y la conciencia o corazón. Se yuxtaponen y se complementan uno al otro. Elredo de Rieval los parangona a velos del vestido de Dios. Filtran la Luz de Dios para que no quedemos ciegos. Detenerse en los velos es condenarse a no recibir la Divinidad escondida bajo estas formas exteriores. Sin inteligencia espiritual, uno tiende a quedarse en el exterior sin entrar en el Espíritu que da la Vida. Porque es el Espíritu Santo, en cuanto Sabiduría, quien ha escrito las letras de los tres libros. Ex Marie Madeleine Davy, 1903-1998 La Philosophie au douzième siècle, Paris, Éd. Albin, 1980

    18. Enamórate de las Bibliotecas. Sea la del universo sin límites. La de la Biblia con los millones de libros que no alcanza el cosmos para contenerlos. O la de tu interioridad en contacto con la  infinita Complejidad Conciencia Cristológica. Son una imagen del Silencio Palabra y Comunión del Dios Trino. Haz la experiencia. Entra en una Biblioteca grande limpia bien catalogada y ordenada.  Verás que es como un templo. Déjate envolver por su Silencio Memoria Omnisciente del Padre. Toma un libro, lee orando y recibirás la Sabiduría Palabra del Hijo. Pero sin el Amor del Espíritu, Entender con Empatía de Koinonía nada podrás inferir. Todo se te escaparía desencuadernado sin sentido ni destino, que pudieran guiarte por el Camino de la vida unido a la Trinidad revelada en el Misterio Pascual de Jesús. No dejes nunca el Via Crucis, si más no sea pasando las 15 Estaciones en tu cabeza. Y el Rosario, aunque sea una sola decena por día. Perche nel suo profondo vidi che s'interna, legato con amore in un volume, ciò che per l'universo si squaderna. Era l'amor che move il sole e l'altre stelle. Dante, La Divina Comedia



jueves, 23 de julio de 2020

Blog 320. Una comunidad decae si no se abre a la misión universal de la Iglesia, Is 49, 6. Mt 28, 19

    1. Es poca cosa que seas mi siervo para restablecer las tribus de Jacob, y traer de vuelta a los sobrevivientes de Israel. Yo te pongo como luz de las naciones, לְאֹ֣ור גֹּויִ֔ם, εἰς φῶς ἐθνῶν para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra. Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las naciones, μαθητεύσατε πάντα τὰ ἔθνη. Hay enseñanzas de Jesús que voy repitiendo de varias formas y lenguajes desde hace 64 años, y cada vez se hacen más urgentes de explicitar y evangelizar. Fue Teresa de Lisieux el medio del que se valió el Padre para despertar esa apertura o forma de existir, desde la fe la esperanza y el amor, con supremo respeto por cada ser humano, en salida por atracción, jamás por imposición ni proselitismo, en el carácter irradiador misionero de la Iglesia. Si l’Amour venait à s’éteindre, les Apôtres n’annonceraient plus l’ÉvangileHistoire d’une âme Luego fue Pío XII, Juan XXIII, los viajes de Pablo VI, la recepción del Vaticano II y así hasta hoy en que, el Fuego Devorador de la hiperglobalización la hiperinterculturalidad y la hiperinterreligiosidad, es una Hoguera que, en mi corazón dilatado, abraza al Cosmos pervadido por el Espíritu de Cristo Todo en todos. Moverme en una Iglesia donde millones pertenecen a otra generación distinta del Vaticano II. No vivieron el día a día de su elaboración y los años más difíciles de su puesta en práctica. Es más, compruebo que cantidades de clérigos consagrados y laicos no lo han leído, Juan Pablo y Benedicto desaparecen arrinconados en el Denzinger Hünermann, ni les interesa mucho ante los desafíos de la nueva evangelización, abrumados por el secularismo mundial. Pero la Iglesia, aun cuando ya no estemos en un cambio de época sino en una nueva época, sigue siendo en Cristo como un sacramento, o sea un signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género humano y esa es su misión universal. Tratar de que los seres humanos que hoy están más unidos por múltiples vínculos sociales y tecnocientíficos, consigan también la plena unidad en el Resucitado. Jesús es Principio de salvación para todo el mundo. LG, 1 y 17 Teniendo en cuenta que la libertad de conciencia y religiosa son derechos intocables de cada ser humano. Nadie puede ser forzado a abrazar alguna religión, ni menos la fe Católica. En todo hombre actúa la Gracia de modo invisible, y Cristo murió por todos, para que no quede frustrada su vocación divina. Por eso el Espíritu Santo, en la forma sólo por el Padre conocida logra, si ellos con libertad y deliberación lo ansían, asociarlos al Misterio Pascual. GS, 22. LG 16-17

    2. Pavel Florenskij1882-1937 decía al comentar Mt 5, 16, que nuestros actos buenos no significan actos filantrópicos o moralistas, sino que como dice el original griego, καλὰ ἔργα, se trata de obras bellas. Manifestaciones luminosas de la persona espiritual, en especial su rostro esplendente, hermoso, con una belleza que permite que, la luz interior del Padre Dios en la mujer o el varón, se derrame al exterior. Es entonces, cuando arrebatados por esa luminosidad irresistible, los hombres dan gloria al Padre Celestial, y su Imagen, que es Cristo, resplandezca sobre este valle de lágrimas. Estoy convencido de que nada se pierde por completo ni se desvanece. Todo es custodiado en algún espaciotiempo. Lo que es imagen de la Belleza permanece, si bien nosotros podemos no percibirlo.


    3. La misión universal no es sólo ir a proclamar la Buena Noticia de la Singular y Absoluta Novedad de Jesús Resucitado que está haciendo una nueva humanidad en una nueva creación, Rom 8, 17-25 a los que nunca escucharon hablar de Él. Sino también extenderla a los entresijos más íntimos de mi persona, familia, sociedad, economía, cultura, ahí donde habito. No sólo extensión sino intensidad hacia todas las dimensiones de la urdimbre Divina con la trama humana. Con amabilidad, más con delicada alusión al pasar por el inigualable camino de cada vida, que con una imposible demostración agresiva, evitando toda coacción en materia religiosa. Dios nunca obra por encima de nuestra libertad, menos el misionero cuyo envío tiene su origen y paradigma en el envío que el Abba hace de Jesús y la Rúaj a todos los ángeles hombres y cosmos a los que el Verbo de alguna manera se ha unido por su encarnación. GS, 22. AG, 1-7 Toda pastoral, sin descuidar su acción ad intra, hacia el cuidado de su propia casa, es siempre misionera ad extra. Ya que es una simple Casa del Dios Vivo que se abre con fe esperanza y amor hacia los millones de casas que la rodean en las gigantescas megápolis.

    4. Ante André Louf he llegado a dudar, incluso a verme presa del vértigo. Él se había sumergido en las aguas más profundas de la vida del Espíritu, allá donde yo apenas había introducido los pies y chapoteado. Cómo pretender inspeccionar sus estados de alma. La densidad de su personalidad era intimidatoria, por no decir aplastante. Este hombre tenía una amplitud tal que parecía haber juntado todos los  dominios de la investigación. El movimiento de las ideas, las últimas creaciones literarias, la poesía. Verdadero espíritu universal era también teólogo, erudito, políglota, amante del arte, escritor, conferenciante, melómano, y también músico capaz de ejecutar al piano o al órgano la mayor parte de las partituras de Bach. Todo esto sin alejarlo de la actualidad política, que observaba con casi tanto interés como un viejo manuscrito siríaco del tiempo en que la cristiandad salía de sus lenguas habituales. Durante su abadiato de 35 años, Mont des Cats se transformó en uno de los faros de la vida contemplativa occidental. Pasaba por progresista al considerar la Tradición no un paquete bien atado que se pasa de generación en generación, más bien es un acto de transmisión, que es a la vez don y recepción creadora. Con Collectanea y el Bulletin de spiritualité monastique creó un espacio de diálogo entre la investigación académica y el monacato contemplativo, suscitando el interés de los universitarios por el monacato y viceversa. Sin caer en vanos academicismos, sino poniendo la ciencia al servicio de la experiencia en el Espíritu. Abocándose a una sabiduría viva y vivificante para el futuro. Un cariz sólo intelectual puede destrozar una vida escondida entregada por entero a la oración. Pero la decadencia intelectual en una comunidad puede destruirla. Fue uno de los oráculos de la Orden cisterciense, y su palabra escuchada por papas. Juan Pablo le pidió componer las meditaciones del Via Crucis del Coliseo en 2004. Perito en temas de diálogo ecuménico e interreligioso, con sus escritos traducidos en varias partes del mundo. Por supuesto, André tuvo dudas vocacionales hasta flirtear con la cartuja y la camáldula, crisis, defectos, luchas con sus vicios, sufrimientos y fracasos. Es por eso que no escribo una hagiografía piadosa solidificada en yeso para edificación barata. Sino un relato biográfico, según el método de Jean François Six. Recorro un itinerario con sus líneas curvas, sus incertidumbres, sus contradicciones, excesos de viajes y gastos en la compra de obras de arte, hundimientos e interrogantes. Louf escribe lo que ha vivido primero. No es un teólogo de salón, sino un fenomenólogo de la vida espiritual. Describe la experiencia de quien se entrega a Cristo en la oración y el servicio monástico. A veces me siento como aspirado por el despojo del desierto y por la alegría humilde y escondida de la oración incesante con Jesús. Y a veces por el contrario me siento con entrañas de padre y el deseo de ocultarme en la humildad del perpetuo servicio a los otros. Ser ermitaño o ser abad es la misma cosa.  Charles Wright, El camino del corazón. La experiencia espiritual de André Louf. 1929-2010

    5. No sólo las personas sino las comunidades deben estar en total salida hacia la catolicidad, so pena de empobrecerse secarse y desaparecer. Uno de los motivos puede estar en el miedo a perder la identidad de su propia teología espiritualidad y carisma, lo que puede llevarlas, tal vez sin darse cuenta, hacia la cerrazón del perro dando vueltas sobre sí mismo por morderse la cola. Eso sería un desastre que dañaría la universalidad de distintos en complementariedad. Pero el daño mayor estaría en no cooperar y enriquecerse con las diversidades de los demás diócesis, parroquias, movimientos, institutos, congregaciones y órdenes de la Católica y de las demás Iglesias, religiones, culturas y la humanidad entera. En cada comunidad tiene que haber lugar para todos, y todos pueden encontrar su lugar, en el respeto de la situación personal de cada uno. Quien no abre ventanas para respirar, con el aire que estará siempre cargado con trigo y cizaña, se asfixiará en su propia comunidad. Rechazando el mal pero trabajando por la salvación de todos los malvados, cada comunidad tiene que tener su forma de estar en totalidad y salida, como Jesús recorriendo grupos de campesinos tras otros grupos de campesinos, poblados tras poblados, y ciudades tas ciudades. Y así como las diócesis o eparquías están formadas a imagen de la Iglesia Universal y en comunión con la Iglesia de Roma que preside en la caridad, así cada comunidad. Cuya misión, tan esperada por los pobres de Espíritu, es una exigencia de la catolicidad de la Iglesia y a su vez le requiere esa apertura a todas las naciones. CEC, 849-856 La exclusión, extirpación o borrón del mapa a otras comunidades origina grietas tan peligrosas y dolorosas como las heridas de Jesús en Él y en su Cuerpo Místico enviado al mundo. Es la mortal equivocación de una política eclesial o estatal mal llevada. El furor de Dios me ataca y me desagarra, rechina los dientes contra mí, y me clava sus ojos agresivos. Vivía yo tranquilo cuando me destrozó, me jaló por la nuca y me descuartizó, hizo de mí su blanco. De todos lados me dispara sus flechas, me atravesó los riñones sin piedad y derramó por tierra mi hiel. Me abrió herida tras herida y me asaltó como un guerrero. Job 16, 9-15 Bueno lo de Acadio, +1171 distinguir sin desunir, alma, espíritu y mente. Achard of Saint Victor, On the Distinction of Soul, Spirit and Mind, Cistercian Studies, 165 

    6. Espigando recuerdos, recordare volver a traer al corazón, allí donde está el Hombre Oculto. Ὁ κρυπτὸς τῆς καρδίας ἄνθρωπος, 1 Ped 3, 4 Que está siempre vivo para interceder por nosotros. Semper vivens ad interpellandum pro nobis, Heb 7, 25 Inseparable del Espíritu que ora en nosotros con gemidos o clamores inefables en favor de todos los seres humanos según el querer de Dios. Στεναγμοῖς, Rom 8, 26-27 Oramos en Ellos al Abba del Padre nuestro a quien ya ven los ángeles y los santos, y cuya Providencia conserva la totalidad y la eleva divinizándola. Ἐξαπέστειλεν ὁ θεὸς τὸ πνεῦμα τοῦ υἱοῦ αὐτοῦ εἰς τὰς καρδίας ἡμῶν κρᾶζον· αββα ὁ πατήρ, Gal 4, 6 Intercedemos con la Virgen Orante del Signo de Kiev, s. XII con sus manos levantadas hacia el Cielo. Is 7, 14. Mt 1, 23 Con Jesús, orando en la misma posición de su Madre, en su Inmaculado Corazón. Orar es siempre Memoria Dei, μνήμη του Θεού, Redire ad Cor Jesu, volverse a acordar de Dios que es nuestra Vida y nuestro Todo, al que tendemos a olvidar. CEC, 2697 La mémoire chrétienne n’est pas ni une activité solitaire, ni contrainte par le temps linéaire. Se réalise selon la doublé perspective d’un regard en arrière et d’un mouvement but de notre telos. La mémoire est au coeur de la condition humaine. Si chaque chapitre offre une exégèse détaillée d’une injonction biblique à se souvenir, cela ne contraint pas Varden à se maintenir exclusivement dans la historiques judéo chrétienne. Ses interlocuteurs débordent largement les frontières historiques, culturelles, nationales et linguistiques. Poètes modernes et philosophes anciens, personnages de fiction et Pères de l’Église sont convoqués pour nourrir le proposErik Varden, The Shattering of Loneliness. On Christian Remembrance, London, 2018, 175 p. Ver 81 Collectanea Cisterciensia, 2019-4, p.424  Oramos porque Jesús y el Espíritu oran en nosotros al Padre. Oramos desde en y hacia la Trinidad. Y como los Tres son indesligables de las creaturas creadas por Ellos, la unimos de mil formas a la creación. No obstante, así como nadie sabe del todo lo que le es dado escribir, y lo que Dios y los seres humanos harán con lo expresado, no sabemos del todo lo que Dios hará con nuestras oraciones, pedidos y las asociaciones de recuerdos. Pero sí que lo que Él haga será lo mejor para nosotros y para todo el universo, cuando hayamos superado el apego a lo que pide nuestro estrecho ego.

    7. No hay que ser un místico para alcanzar estas cumbres. Como católico monje y pastor siempre he orado junto mezclado y ante el Pueblo de Dios con miles de personas de distintos carismas. Aun cuando también rezo en la soledad siguiendo pressius a Jesús orando solo en la montaña. Origen de nuestro sacerdocio servicial. C. Martini y A. Vanhoye, Bibbia e vocazione Et erit Unus Christus orans seipsum. Es esa Ecclesia orans quien me enseña a orar. También con sus maestros y lugares de oración. CEC, 2683-2691 Es la oración del Santo Pueblo de Dios, y de todas las religiones y culturas, lo que a mí me hace orar con ellos hasta las lágrimas. Es ver a los pocos jóvenes y ancianos, a veces uno solito, manteniendo la adoración perpetua Eucarística en las Iglesias perdidas en los pequeños pueblitos de los campos y las montañas de los nevados desiertos patagónicos. Abrigados como nuestros vecinos esquimales del norte, con sus Rosarios entrelazados por sus dedos llenos de sabañones y sus rostros enrojecidos por el frío, fijos en la Hostia de Jesús expuesto. Sí, la contemplación es la entrega humilde y pobre al Proyecto amoroso del Padre, en unión cada vez más profunda con Jesús y su Espíritu María Iglesia en favor del Mundo. Esto no quita que el Hombre Escondido y la Rúaj que claman al Padre, como los israelitas por la liberación de la esclavitud. Καὶ εἰσήκουσεν ὁ θεὸς τὸν στεναγμὸν αὐτῶνEx 2, 24 se transforme en una neblinosa o luminosa percepción mística que no es privilegio de nadie. Un pecador o un santo pueden experimentarla, aunque no tengan ni el más mínimo conocimiento de métodos de oración. Algunos preguntan por qué tengo casi siempre un Rosario en mis manos. Muy simple, para vivir unido a la oración incesante del Pueblo de Dios.

    8. Los abades que Dios me concedió fueron o son orantes con la salida al Mundo que es propia de contemplativos. Edmund Futterer, con su constante tamquam nihil habentes, et omnia possidentes. 2 Cor 6, 10 sus incesantes comentarios a los abades Marmion, Chautard, Lehodey, Le Bail y Boylan. Y su final I want Jesus I want HeavenThomas Keating, con Contemplative Outreach and Centering PrayerBernardo Olivera, Dios nos rezó primero. Él no da cosas, Dios se da, y cuando se da se queda. Todo comienza y termina con Él. La mística se renueva retornando a su origen fontal, Jesucristo el primer místico cristiano. Estamos en Manos del EspírituEduardo Gowland, con sus dieciséis tomos publicados de Padres Cistercienses, releídos en sus capítulos, nos enriqueció con la flor y nata del siglo de oro de Citeaûx, como con SURCO y Cuadernos Monásticos. Agustín Roberts, con varias locuciones interiores de contacto con Jesús. Mirando el Tabernáculo recibió una palabra personal de Dios. No te amo por lo que tú haces, sino por lo que Yo hago en ti. Arrodillado ante Dom Edmund tuvo su primera y única visión ocular del rostro de Cristo que lo miraba con tristeza por encima del hombro del abad que no estaba de acuerdo en que hubiera dejado de pronto a su confesor y cambiara por otro, si mucho discernimiento. Comprendió, sin oír sus palabras, que Jesús le decía, Cuándo aprenderás a confiar en Mí. Al ser maestro de novicios en Azul, Si tú cuidas de ellos, Yo cuidaré de ti. Y cuando la elección del abad general que se jugó entre él, Bernardo, Dubois y Louf, Tú eres mi servidorSantiago Ríos, haciéndonos estudiar los hermanos legos, que habían surgido en la Camáldula en el siglo XI, y adoptados por el Císter, con el equilibrio de Oración Lectura Trabajo que brindaron a la Orden hasta el siglo XX, insistiéndonos en encontrar juntos nuevos senderos de armonía para nuestra jornada sobrecargada y no perder la quietud y oración contemplativa. No nombro las cartas y libros de los abades generales, Gabriel SortaisIgnace GilletAmbrose SoutheyEamon Fitzgerald. Líbrenos Dios de destruir pasarelas y puentes en vez de construirlos. Teresita no dejó de pedir se celebraran Misas por su primer hijo, Franzini, un asesino condenado a muerte por quien rezó hasta el fin de su breve vida. Todos pecadores perdonados, tan distintos y unidos en Jesús.

    9. La universalidad es parte de mi esencia bautismal, monástica y sacerdotal. Unidos a Jesús Resucitado, formando un solo Cuerpo, quien a sus discípulos misioneros no nos llama esclavos sino amigos. Único Árbol Siempreverde de la Vida Verbo Carne, cuyas raíces se hunden en María Esposa de José, Iglesia Original, dedicamos estos Fragmentos bíblicos a su Iglesia Universal, presente en miles de Iglesias Particulares. Nacida del Plan del Padre, prefigurada desde el origen del mundo, preparada en la Primera Alianza, instituida por Jesucristo, y manifestada por la Alegría del Espíritu en Pentecostés. Sólo para ser signo e instrumento, de la íntima unión con Dios, y de la unidad de todos los seres humanos, humilde luna que ilumina con el Sol de Cristo, Única Luz de las Naciones y de toda la creación. Esposos enamorados de esta Bellísima Mujer, y Madre Iglesia, la amamos como a nuestra Esposa. Sí, nos entregamos por Ella hasta el martirio rojo o blanco, sirviendo desde los más pobres y en fraternidad con el Mundo entero. Para que cada vez un poco más purificados, por el Bautismo y la Eucaristía hacia Legislar Sapienciar Profetizar. La veamos Esplendente, sin manchas arrugas ni defectos, sino Santa e Inmaculada de pecadores, justificados santificados y glorificados, por la fe la esperanza y el amor que se transfigurarán, en Visión, Felicidad y Abrazo de la Eterna Trinidad. Donde la Iglesia es Celestial y, al Fin sin fin, Consumación Transhistórica de la Ciudad cuya Lámpara es el Cordero, con infinitos Árboles de la Vida para todos los Pueblos y el Cosmos, Única Totalidad cada vez más Nueva. Dedicación a la Ley Sabiduría Profecía del Dios Trino, 2020 Esta fue la única palabra que recibí. La Palabra o Proyecto del Dios Trino para mi insignificante vida humana monástica sacerdotal, Salió una palabra, y yo Gabriel he venido a anunciártela. Dan 9, 20-23. Lc 1, 26-38 Me la dio Jesús desde los 15 años. Dialogar con la Realidad Total y con todas las realidades y Anunciar la Totalidad de la Recapitulación Novedosa del Resucitado, la Gracia a los pobres, y el cuidado de la ecología. Fiel a ese Verbo Dialógico Cultura del Encuentro, en los restantes días que me queden, deberé intensificar esa vocación específica de discípulo misionero contemplativo. Unido al discípulo amado de Jesús, que no hace nada, sólo lo sigue, testimonia cuidando de su Madre, y escribe, uno de los millones de libros que no caben ni en todo el cosmos. Jn 21, 24-25

    10. Me dirán, sí los que lo hemos tratado un poco lo percibimos, pero qué es lo que ha hecho en concreto. Ya pasó los 80, es hora de hacer el balance, pronto tendrá que dar cuenta a Jesús del talento que le confió. Mt 25, 14-30 Exacta y más que acertada la duda de ustedes. Hace poco en un día donde no vemos el sol invernal, con el lloviznar helado y las espesas nieblas que no nos dejan ver detrás de las ventanas, también cortaron la electricidad. Aproveché para meditar y sentí este aplastante agobio. En realidad, ya lo he confesado varias veces. No he hecho nada. Eso sí, el Silencio Creativo del Padre me empujó siempre a orar y escribir un poco para extender más esa palabrita que me entregó. Anoche soñé que veía a un presidente de EU conversando con uno de Argentina que le hacía varios pedidos urgentes. Con elegancia y diplomacia el norteamericano se negaba. De pronto al último, estando a punto de negar, inclinó su cabeza como meditando y dijo, sí pero dado que el pequeño cfe. Y me desperté conmocionado por el alcance universal de la oración de los pobres. De todas maneras, me arrojaré a los pies del Resucitado y le devolveré la milésima parte del único talento que me regaló, convertido en dos milésimas por la Misericordia de Dios de la Iglesia y de la Orden. Mi misión ha sido muy chata, deslucida y sin fruto visible alguno. Una total paradoja, tan universal que ni se notó jamás en lo local. Ese día de oscuridad ante el Santísimo, cuanto más miraba a los santos los héroes los genios, y los santazos de la Orden Cisterciense, más me hundía. Manteniendo que sigo enamorado de todos los ángeles y santos, tuve predilección por Teresa del Niño Jesús, pero ya declarada doctora de la Iglesia, y releyendo la novela que tanto gustó en mi adolescencia de Maxence van der Mersch, 1907-1951. En el primer año de medicina me tragué sus Cuerpos y almas y tantos otros actuales enjundiosos estudios, cuales los de Azcuy, Cervera y de la Serna, se fue alejando por su eminens doctrina como algo inalcanzable a mi abismal poquedad que finaliza, escondido en un monasterio del fin del mundo donde he pasado desapercibido. Sin embargo, no me separaré de ella. Con ella empecé a escribir y con ella daré mis agonizantes balbuceos. De lo que más he sufrido ha sido de frío. He sufrido hasta morir de frío

    Pero golpetean también en mi conciencia las palabras de la superiora de Nevers al obispo diocesano en relación con Bernardita Soubirous. No hace nada bien, no sirve para nada. Hace años hice una hojita con los 34 servicios que el Señor me permitió realizar para la Madre Iglesia y el Mundo. Fueron tan insignificantes que la eliminé o la borré, sin querer queriendo diría Freud, de la Lap Top. Me parece el primero fue estar encargado, en el Colegio Industrial en la avenida Pellegrini, de la juventud de estudiantes católicos, JEC, desde 1956 a 1957 en Rosario. Y dar clases de catequesis bíblica en la Parroquia del Pilar. El último, uno de los porteros de Nuestra Señora de los Ángeles en Pablo Acosta y capellán intermitente del monasterio Madre de Cristo en Hinojo. Lo poco que hice fue debido a la solicitud de mis compasivos superiores que no sabían dónde ubicarme por mis pecados fracasos incapacidades debilidades y enfermedades cada vez más intensas. Jesús no permitió que esta mediocridad me entristeciera, lo que hubiera sido peor, sino que pusiera toda mi esperanza en la Gracia de la Trinidad y estuviera cada vez más alegre. Y así es, desde hace un mes he empezado a cantar melodías preciosas o desafinadas mientras duermo, si me despierto me desternillo de risa junto con Jesús. Pues la última palabra estará siempre más allá de uno mismo. Milagro o profecía. Todos quedamos anhelantes de la Venida de esa Palabra Final. En adoración, a la espera de ser nombrados. Ignacio Navarro, Últimas inquisiciones, 2009 En la Nueva Jerusalén sin cerrazones, con las doce puertas siempre abiertas, Ap 21, 26 por donde entrará y saldrá el esplendor de todas las naciones y del cosmos, todos seremos universales y en salida misionera hacia la Totalidad de un Cristo cada vez más grande. Guay de los orantes si nos olvidamos de interceder con el mundo.