miércoles, 25 de junio de 2014

201. Benito, humildad y exaltación, de Babilonia al Cenáculo, Hech 2, 5-11, Jn 7, 54-57
 

    Todos los oímos proclamar en nuestras propias lenguas las maravillas del Señor. El Cenáculo se ha transfigurado en un inicio de la Nueva Jerusalén. Entre Babilonia, adonde después del cainismo y el diluvio, lleva el drama del pecado original, y la Ciudad de la transhistoria, está el Cenáculo. Con el servicio mutuo del lavado de los pies más allá de toda exclusión antipatía y fastidio, el mandamiento nuevo del amor, el sacerdocio, la Eucaristía, las apariciones del Resucitado y la visita del Paráclito que descendió sobre María y los 120 discípulos, dando lugar a la Iglesia en Salida. Todo rompecabezas de diferentes se recompone, en la alegre coincidencia de los opuestos.
    Babilonia es la confusión y dispersión en desunión debido a la soberbia e ignorancia desastrada que nos hace imaginar que nuestros lenguajes, ideologías y tecnociencias nos pueden levantar al Cielo. En la Revelación primero debe caer Babilonia, refugio de demonios, que con sus encantos y prostituciones sedujo a todos los pueblos, Ap 18 antes que se realice la boda del Cordero con la Nueva Jerusalén que baja del Cielo cual puro Regalo de Jesús. En el entretiempo de nuestras pequeñas y humildes obras, c. 7 eso lo comienza a hacer el Cenáculo de la cultura del Encuentro. En vez de oponernos y contradecirnos por nuestros dimes y diretes, el Espíritu crea la Unipluriformidad. Diversas lenguas convergen por el Verbo en un solo Padre. El pecado, no los rascacielos como el de Dubái de 828 m, sino las torres que quieren por sí mismas meterse en el Cielo. Como esto es imposible para nuestra naturaleza, hemos de pedirle al Señor que nos conceda la asistencia de su Gracia. Pról., 41 Ésta incluye, nunca excluye. Por el pecado todo lo desconciliamos. Jesús Hagnós Inmaculado vuelve a reconciliarlo en los Tres.
    Si no fuera por todos, nadie sería nada. Pero lo malo de la gran familia humana es que todos quieren ser el padre. Mafalda de Quino Contra esta tiranía del poder injusto, Jesús es claro. A nadie en esta Tierra llamen Padre, o Madre, porque no tienen sino uno solo, el Padre que está en el Cielo. Y ustedes son todos hermanos. Mt 23, 8-9 Nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Mt 11, 27 La misión conjunta del Paráclito lo refuerza. La prueba de que somos hijos, y en consecuencia todos hermanos, es que Dios infundió en nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama a Dios llamándolo, Abba, Padre. Ya no somos esclavos sino hijos. Gal 4, 6-7 Querer ser padre patrón es enzarzarse en imponer mis propias voluntades de tirano iluminado sobre los otros. En vez de buscar todos juntos en comunión y discernimiento crítico el hágase Padre tu Voluntad en la tierra y en el cielo. Esto no quita el servicio de los superiores, quienes deben ser notables por su discreción y claridad de lenguaje. Diálogos, 3   
    Cada comunidad monástica es figura de la Iglesia, signo e instrumento de la unión de los hermanos con la Trinidad, entre ellos y con el universo. Nadie es cristiano a título individual, sino en pertenencia eclesial. No se puede conocer a Jesús sin conocer y amar a su Iglesia y a mi familia o comunidad concreta. Evangelizar al Resucitado pide preparar, discernir, desaparecer. Benito, que después de comulgar muere de pie, sabe que tiene prohibido anunciarse a sí mismo. Sólo debe prepararle el camino a la Totalidad de Cristo. Enseñar a distinguir la verdad de la mentira, con el discernimiento madre de todas las virtudes. Y abajarse, disminuir y desaparecer para que el Señor crezca en sus hijos. Creer Discernir Evangelizar.
    El Cenobio es una Escuela al servicio de Jesucristo. Vengan a mi Escuela, carguen con mi yugo, y aprendan de Mí que soy manso y humilde de corazón y encontrarán el descanso para sus psiquis. Mt 11, 28-30 Sin descuidar las relaciones horizontales, cc. 63 y 69-72, Blog 4 el acento está puesto en la verticalidad. En Jesús Maestro, Señor y Padre de quien hay que aprender, a quien hay que servir cual la Imagen de Dios Padre. Para Benito la paternidad del abad o la maternidad de la abadesa, vicarios de Cristo para el monasterio, están muy por encima de toda fraternidad fácil. Sin Padre y Madre no hay posibilidad de hijos ni de hermanos. Esta es la gravitas, el peso del carisma benedictino, contra toda levitas o frivolidad, toda insoportable levedad del ser. Milan Kundera
    El paternalismo tiene peligros, cuando es castrador, deja en la inmadurez y codependencia a los hermanos, o se vuelve despótico. El peligro del fraternalismo, diferente de la fraternidad rodeando en koinonía al Resucitado, es hacer de la comunidad una consulta psicológica, una empresa u ONG humana sin una antropología seria trascendental y relacional en la Trinidad. El ser humano, varón y mujer, no es un espíritu encerrado en un cuerpo, y menos uno más en el conjunto de la naturaleza, pura materia en evolución. Sus relaciones y su trascendentalidad superan todo el universo creado. El Dios de Abraham de Isaac y de Jacob, el Padre de Jesucristo, se ha hecho en el Espíritu Santo, el Misterio Supremo del hombre. Eso es lo que Benito deja claro.
    Por ello el Prólogo comienza con el Escucha, hijo, los preceptos del maestro. Cumple con eficacia la admonición del padre piadoso, a fin de que retornes por el trabajo de la obediencia a Cristo de quien te habías apartado por la desidia de la desobediencia. Ese maestro y padre es Benito, el abad. Pero termina, por el proceso de la politéia monástica y la fe, dilatado el corazón, se corre con la inenarrable dulzura del amor, por el camino de los mandamientos de Dios. De modo que no apartándonos jamás del Magisterio de Jesús, perseverando en su doctrina hasta la muerte en el monasterio, participemos en su Pasión por la paciencia, y merezcamos acompañarle en su Reino. San Benito ha desaparecido, sólo queda la Luz del Crucificado Resucitado.
    Resplandecen las tres virtudes teologales. Desaparecer creyendo, fundamento de la espiritualidad. Desaparecer amando, su total elevación. Desaparecer esperando en Dios y en su Gracia. 4, 41, 7, 39  Porque al Orar Leer Trabajar, huyendo de la ociosidad que es enemiga del alma, 48, 1 llegaremos a las más altas cumbres, pervenies. Su última palabra, reafirmada con un rotundo Amén.
    Como su enfermedad se agravaba, al sexto día se hizo llevar por sus discípulos al Oratorio. Allí se fortaleció para la salida de este mundo, con el Cuerpo y la Sangre del Señor. Y apoyando sus débiles miembros en manos de sus discípulos, permaneció de pie con las manos levantadas al cielo. Y exhaló el último espíritu entre las palabras de la oración. Diálogos, 37
    El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y Yo en él. Así como Yo vivo por mi Padre, el que me come vivirá por mí. La Eucaristía revela el proyecto de Amor que guía toda la historia de la salvación. En Ella el Dios Trinidad, que es el Amor, se une a nuestra humanidad pecadora herida de soberbia. Bajo las apariencias de pan y vino, Jesús se nos entrega en la cena pascual, en muerte resurrección y Retorno Final. Nos comunica su Vida Divina en este Misterio de la Fe que no es otro que el Misterio del Amante del Amado y del Amor en el que participamos por Gracia.
    Al autorevelarse en la Eucaristía, al darse a comer y beber Él mismo, Jesús nos revela nuestro propio Misterio. Ese que nunca podrá darnos una antropología inmanente centrada en el hombre y en las criaturas, en las solas ciencias psicologías y filosofías humanas. La soberbia de preferir comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, Gen 2, 9 decidir por mí mismo qué es bueno y que es malo sin preguntar a Dios y a su Pueblo al que pertenezco, siga tan activa en nosotros como en Adán y Eva.  El séptimo grado de humildad consiste en que no sólo se proclame con su lengua el último y más vil de todos, sino que lo crea así con íntimo sentimiento del corazón, diciéndose soy un gusano no un hombre, oprobio de todos y deshecho del pueblo. Bueno fue aprender la humildad, así encontré los Mandamientos de Dios.
    Diferenciemos entre humildad, humillar y humillado. La humildad es una virtud o energía muy propia de Jesús que consiste en la moderación del deseo desordenado por mi propio ego o excelencia. Humillar es un pecado sádico, y a nadie le está permitido cometerlo. El humillado es un neurótico alfombra masoquista, le gusta que lo pisen, rechacen, castiguen y lo muelan a palos injustos. La humildad que nos pide la pertenencia al Pueblo de Dios es estar contento de ocupar el último lugar, ceder el sitio a los otros para que crezcan, yo disminuya y Dios se manifieste, y vivir bien con las diferencias generacionales, jóvenes Promesa, adultos Servidores, Ancianos Memorial. La Eucaristía, el Hombre Dios lavándonos los pies y alimentándonos, nos hace a todos esclavos inútiles, cooperadores con el plan de Dios. Blogs, 180, 181, 182
    Cristo nos muestra la verdadera antropología teológica trascendental. Mi misterio no soy yo, sino el Padre el Verbo y el Espíritu inhabitándome. El varón y la mujer, distintos y complementarios, en relación con Dios los ángeles los hombres y el cosmos somos imágenes y semejanzas de la Trinidad. En consecuencia nuestro alimento no puede ser sólo el pan material. Tiene que ser el Pan de la autocomunicación de las Tres Personas en el Verbo hecho carne, la Imagen Suprema del Dios Invisible, el Primogénito de toda la creación, en quien y para quien conexisten todas las creaturas. Col 1, 15-17 Vivo por Él. La humildad es el olvido de mi egolatría reemplazada por la Presencia de la Trinidad, mi verdadera identidad y misterio. Lo más contrario a la humildad es la preocupación por mi egoísmo. Dado que en el monacato no hay otro fin que la búsqueda de Dios, si no hay humildad enloqueceré tarde o temprano.
    La Eucaristía nos libera de las idolatrías e ilusiones de pensar que mi felicidad puede venir de afuera, de las creaturas, cuando yo ya soy la fuente viva de toda felicidad. Al tenerlo a Jesús por la fe en mi corazón, de mi seno brotan torrentes de Agua Viva. De ahí que la Felicidad perfecta no puede obtenerse en esta vida, sino en la Vida Eterna, en la Luz del Resucitado. Mientras peregrinamos podemos, sin embargo, alcanzar una felicidad imperfecta que consiste en la vida verdad y amor de la Trinidad en Todo y en ser virtuoso. Y de manera instrumental, añadiduras prótesis, en la salud del cuerpopsiquis y en los bienes creados, ninguno esencial sino accidental.
    Son instrumentos creados de la Infinita Melodía de Dios. Pianos, tambores, trompetas sobran, y a ninguno de ellos debo apegarme. Pobre de mí si cada vez que una persona o una cosa añorada se van, mi orquesta dejara de sonar. Cuando te amo, te quiero independiente de mí, no pegado a mí sino enamorado de la Eucaristía. Necesidades pecaminosas nos hacen equivocar el Camino. Yo en Cristo, ya soy la felicidad, la vida la verdad y el amor. Si me duermo en el pecado, entonces nacen las fantasías, las ilusiones y las miserias de que soy infeliz porque me falta esto o aquello. Si oprimen el botón de la alabanza, estoy eufórico. Si el de la crítica, caigo en la depre. La Eucaristía nos despierta de ese sueño, pesadilla de tinieblas y sombras de muerte. Despierta tú que duermes. Come la Carne y bebe la Sangre. Tienes la Totalidad de la Felicidad. Benito nos muestra que la única bienaventuranza está en tomar por guía el Evangelio, al mismo Jesús, caminando de Babilonia al Cenáculo, y del Cenáculo de la cultura del Encuentro, al Reino de los Cielos. Pról., 21
    

sábado, 14 de junio de 2014

200. Las flores del cerezo, parábola de Transfiguración, 2 Cor 5, 16-21 y Ap 21, 1-8

    Quien vive en Cristo, que por nosotros murió y resucitó, es una Nueva Creación, lo viejo ha desparecido. La Totalidad se ha hecho Nueva. La Biblia insiste con la Categoría de lo Nuevo, repitiéndolo de mil formas. Nueva Alianza, Nuevo Adán, Nueva Jerusalén, Nuevo Mandamiento, Nueva Creación, Nuevo Cántico, Nuevo Corazón, Nuevo Espíritu, Nuevo Hombre, Nuevo Vino, Nuevo Cielo, Nueva Tierra, Nueva Enseñanza, Nuevos Odres, Nuevas Lenguas, Nueva Vida, Todo Nuevo. Jesús Dios es la Singularidad Absoluta que transfigura Todo en Nuevo.
    Lo viejo, no la ancianidad ni lo antiguo, es el mal, el demonio, el pecado, la corrupción y la muerte. La Fuente el Camino y el Fin de todo lo Nuevo es el mismo Dios hecho carne, crucificado y resucitado. El deseo del Hombre Nuevo está enraizado en nosotros. Peregrinamos en medio de innumerables deficiencias, entre el Paraíso perdido y la Consumación Universal que anhelamos. Nada nos exime de la vigilancia frente al demonio y a la relajación secularizante que pueden atravesar el matrimonio, la familia y el monacato. Todos estamos expuestos al desgaste, al mal y la traición. Advertimos la desproporción entre la grandeza de nuestra vocación y de nuestras miserias. Entre la sublimidad de la misión y nuestra fragilidad humana. Los católicos deberíamos manifestar algo más un inicio de lo Nuevo. Conascendidos con el Resucitado ya estamos entrando en su Nueva Dimensión. Participando en su naturaleza humana que está en su Nueva Transfiguración. Invisibilizado en el Seno del Padre y donándonos la Sabiduría y el Amor del Espíritu.
    Para nuestra desdicha solemos mostrar caras de viejos escarificados por los chaquetazos de la vida. Hay un peso de sombras que nos jala hacia el abismo de los vicios y la mundanidad. Dicen que el hombre es un animal de costumbres, más bien de costumbre el hombre es un animal. Sería más progresista preguntar adónde vamos a seguir, en vez de adónde vamos a parar. Si no, paren al mundo, que yo me quiero bajar. Mafalda No nos dejemos robar el subir, el volar hacia lo virtuoso y celestial. Sentir que el Nuevo Viviente nos llama a entrar por la Puerta abierta en el Cielo. Ap 4, 1 Ser el joven neanískon que en Marcos anuncia al Resucitado. Y desde Jesús Sol, como pálidas luces de lunas que reciben de Él la Luz, obrar para transformar. Al menos mi pequeño jardincito en lo Nuevo. 
    La teología dogmática entiende que su tarea más importante consiste en actuar de intermediaria entre la automanifestación libre de Dios en Jesús de Nazareth y las orientaciones éticas y espirituales del hombre en las circunstancias concretas de su mundo. El interminable proceso de la apropiación de la fe por el entendimiento humano está marcado por esa tensión entre la validez definitiva de la autodonación y autocomunicación de Dios en la historia y los intentos, una y otra vez renovados, por traducirla a los cambiantes horizontes de comprensión, y a los diferentes contextos de los destinatarios de la revelación. Müller, Gerhard Ludwig, Dogmática. Teoría y práctica de la teología, Herder, Barcelona, 2009, 921 p. Es lo que tratamos de hacer cual simples artistas. Teólogos copistas de Retazos. Unir Ipsa Persona Veritatis, san Agustín con el Logos teológico de los pueblos.
    Las flores del cerezo, 2008, Kirschblüten, Hanami es una película de la polifacética alemana Doris Dörrie, *Hannover, 1955 escritora, guionista, directora de cine, teatro, televisión, ópera, Così fan tutte de Mozart con Barenboim, Turandot con Pagano, Madame Butterfly con Stahl, Rigoletto con Mehta, La finta giardiniera con Bolton  y docente de Dramaturgia y Guión en la  Hochschule für Fernsehen und Film München. Estudiosa de psicología, filosofía y cultura japonesa, tiende a centrarse en las interrelaciones hombre mujer, matrimonio y familia, homosexualidad, la evolución del yo, y la transformación generacional y humana a través de los años.
    Los esposos católicos Trudi und Rudi Angermeier viven en una aldea al sur de Baviera, cerca de Weilheim y la frontera con Suiza, Liechtenstein y Austria. Al borde de la vejez, él está a un año de jubilarse en un puesto burocrático y anodino. Metódico y serio hace todos los días lo mismo. An apple a day keeps the doctor away. Preferiría que nada cambiase. Es Director del Departamento de desechos. Prestar atención a la escoba con la que comienza su liberación al bailar Butoh, las aspiradoras, separación de metal papel plástico. Y en el crematorio, el barrer de un hueso calcinado de sus cenizas, caído sin querer. Sus tres hijos, Karolin lesbiana en pareja con Franzi, y Klaus casado con Emma que tienen dos niños, viven en Berlín. Karl, el mayor idealizado, es un workaholic como su padre, está en Tokio, soltero.


    Trudi es una bailarina de Butoh que Rudi le pidió dejar. Más sensible, fuerte y romántica, se acopla a su esposo, lo ama, lo entiende. El matrimonio se lleva bien con delicados signos de cariño. Provincianos que no han captado que es mejor ir a un hotel y no a estorbar en la casa de sus hijos cuando van a visitarlos. Éstos ya son independientes y lejanos. No malos, sí algo desamorados y postmodernistas autocentrados en su bienestar. Un besito y adiós. Tenemos otras cosas que hacer, mucho más importantes que estar con ustedes. Son la generación de los celulares, los trabajos estresados, con diversiones y opciones muy distintas. A los padres les parecen seres desconocidos. Los contemplan desde lejos, extrañados, con respeto y ojos enrojecidos. Están sanos, basta. Se da un parecido con Everybody's Fine, 2009 de Kik Jones, un remake melancólico de la triste e irónica Stanno Tutti Bene, 1990 de Giuseppe Tornatore. No obstante la alemana se centra más en el trascender del matrimonio, que en la reconciliación con los hijos que se alejan de las expectativas por las que se sacrificaron sus padres. Frank Goode, Robert De Niro revistió de PVC un millón de kilómetros de cables para darles la educación que cada uno quiso elegir, y en la que están fracasando. Es contraproducente molestar a los hijos. Suficiente con atenderlos cuando lo piden.
    La inclusión literaria es 富士山, el volcán de 3.776 metros, Fujisan. Símbolo de Japón. Con ese Monte sagrado empieza y termina. Tanto en las  Cien Vistas de Hokusai y otras, como en la realidad. Otros varios símbolos del drama dibujan la pantalla. Las flores del cerezo y el festival del Hanami. Lo efímero de la vida y la mortalidad. La moderna y discutida danza japonesa Butoh inspirada en los cuerpos deformados por la bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. L,os trenes desde el Shinkansen a los metros. Y sus sonidos cercanos o lejanos. Los patos, gatos y peluches. Las moscas que viven pocos días. Los desencuentros en las Estaciones. Los semidesnudos ni eróticos ni pornográficos. El silencio y la soledad del campo y los ruidos y las aglomeraciones de las ciudades. Los enrrollados de coliflor blanco, weisskhol, que Yu ve cual la felicidad en comunión, no separated. La exclusión de los ancianos. Los nietos adictos a los videojuegos. El cuerpo danzando con sus sombras, joven o desgastado en su fugacidad, entre vida, decrepitud y muerte.
    Narra los seis últimos meses del matrimonio. Con tres partes de distinta duración bien amalgamadas. En Baviera, Berlín y el mar Báltico. El regreso de Rudi viudo a la aldea, donde encerró a Trudi, y su percepción de que debe viajar al Japón, lo que ella tanto deseaba. Tokio en primavera, un Hanami deutsche japanisch con la borrachera de Karl, papá trabajaba mucho en la oficina, el viejo tonto nunca conoció a mamá ni supo quien era, y  el viaje al Fujisan. Siempre quise ir a Japón con él. Ver el monte Fujisan y las flores del Sakura. No me imagino viendo algo sin mi esposo. Sería como no ver nada. No podría vivir sin él. No hay un instante, una expresión ni una imagen de más. Todo medido, calmo. Una obra de arte para rever, gozar cada tanto. Y exprimir variedad de mensajes evangélicos.
    A Trudi le comunican dos médicos que su esposo sufre un cáncer terminal metastaseado de los pulmones a los testículos. Aunque es factible al principio no sienta los síntomas, le quedan como máximo 180 días. Aconsejan hacer un viaje juntos. Trudi se guarda el secreto del diagnóstico. Van a Berlín. Pronto realizan que no son bienvenidos por Karolin y Klaus. Se van a una playa del Báltico y Trudi muere mientras duerme. La incineran y traen sus cenizas a Baviera donde el párroco las entierra. Rudi conversa con Franzi y decide su viaje a Tokio. Karl lo recibe con displicencia, dejándolo solo en su departamento. Él comienza a salir, atando pañuelos en esquinas para no perderse. Conoce a Yu, una joven pordiosera de 18 años, danzante de un Butoh estilizado, en un Parque repleto con flores del cerezo. Le pide que lo acompañe al Fujisan. Viajan y una noche en que suda y sufre con los dolores de su cáncer, se pinta de blanco, se pone el kimono de Trudi y mientras sale el sol baila frente al Monte sagrado. Le parece que su esposa danza con él. Yu lo encuentra muerto junto a la playa. Los restos de su incineración son colocados en un Jarrón de cerámica por Karl y Yu, con ceremonia budista. El mismo párroco sereno, sonriente y amable en sus condolencias, los entierra en el cementerio de la Iglesia en Baviera, cual había hecho con Trudi.
    Aquella Trudi que se había complementado con él, sin dejar de ser ella. No podía ver nada sino junto a él. Rudi no del todo. Sin embargo, una serie de acontecimientos simbólicos lo llevan a abandonar resistencias y rechazos. El céntrico es su inocente y límpida amistad con Yu que danza con un teléfono rosado entre Sakuras en flor. Ve que las sombras de su esposa no eran sino proyecciones de sus propias sombras. De serio burócrata alemán se arroja a la aventura. Completa, enamorados los dos, descontracturándose, bailando con la sombra hasta que la muerte los separa. Bailando Butoh ante el Fujisan con las ropas de su esposa, sin dejar de ser él.
    Deja que vuele. Hasta encontrar la muerte. Su paraíso es Eterno. El hombre muere cuando pierde la Unitotalidad. Esperamos morir, conservándola por siempre todos juntos. Porque en mi Casita del Tepeyac lo daré a Cristo en todo mi amor personal, en mi auxilio, en mi salvación. Allí les escucharé su llanto, su tristeza, para remediar, para curar todas sus diferentes penas, sus miserias, sus dolores. Nican mopohua Bailando como María de Guadalupe y José. Con el Padre el Verbo y el Espíritu. Con Jesús, transfigurado en Él sin dejar de ser yo Sí mismo. Con todos los ángeles, los hombres y el cosmos. Al amanecer junto al Monte Tabor, atisbando hacia Nazaret Belén y Jerusalén. Celebrando la Eucaristía, rodeado de Flores, Danzas y Cantos. La Totalidad se ha hecho Nueva
    

jueves, 5 de junio de 2014

199. El camino creado de las Trilogías hacia el Increado de la Trinidad, Rom 8, 14-21

  

    Todos lo que son conducidos por el Espíritu son hijos de Dios y coherederos de Cristo. La creación entera espera con ansiedad la revelación de los hijos de Dios. Para ser liberada de la esclavitud de la corrupción. Cuando hablamos de ciencia pensamos en las matemáticas, o en la capacidad que poseemos de conocer mejor la realidad y descubrir las leyes que regulan la naturaleza y el cosmos. Pero la ciencia que viene del Espíritu no se limita al solo conocimiento humano, sino que pone en relación éste con el entendimiento de la Revelación.
    Es una moción divina que nos lleva a percibir, a través de la creación, la Omnipotencia y el Amor de Dios en su relación con cada criatura. Cuando nuestros ojos son transfigurados se abren a la contemplación de la Trinidad, en la belleza de la naturaleza y su limitación destructora. Esos ojos sin escamas, llevan a descubrir que el cosmos nos habla de las Tres Personas y del Misterio de su Proyecto. Esto nos suscita gratitud ante el bien y aceptación del mal. Esa sensación la experimentamos también cuando admiramos las obras de las tecnociencias, fruto del ingenio y de la creatividad del hombre. El Espíritu nos lleva a alabar a Jesucristo, en quien y hacia quien la Totalidad fue creada. Y a reconocer lo que tenemos y somos. Un don inestimable del Padre. De modo que cada ser humano  reconoce su identidad en el Drama de la Creación Redención y Glorificación.
    El Génesis pone en evidencia que el Señor se complace en su creación. Subraya la belleza y la bondad de cada cosa. Al final de cada Día dice, Dios vio que esto era bueno. Si Dios ve que la creación es buena y bella, también nosotros tenemos que tener esa actitud. Gozar y palpar su hermosura. Con el don de ciencia alabamos a Dios, le agradecemos por habernos dado tanta belleza. Y cuando Dios creó al hombre, varón y mujer, no dijo que eso era bueno sino, en comunión con todo lo demás, que era muy bueno. A sus ojos, con los ángeles, somos lo más bello, lo más grande, lo más bueno de la creación en conjunto. Hacia la Nueva Creación en el Resucitado.
    Al mismo tiempo el don de ciencia nos ayuda a no caer en actitudes pecaminosas. La primera es el riesgo de considerarnos dueños de la creación. La creación no es una propiedad que podemos gobernar a voluntad. Ni mucho menos es propiedad de unos pocos. La creación es un regalo que Dios nos ha dado para que lo cuidemos, custodiemos, compartamos y utilicemos en beneficio de todos, con respeto  y gratitud. Sin este don la fe no se expande, la ignorancia e inequidad crecen.
    La segunda actitud equivocada es la tentación de apegarnos a las criaturas, como si éstas pudieran ofrecer la respuesta a nuestro deseo de Total Bienaventuranza. El don de ciencia nos ayuda a no caer en esa esclavitud. No idolatrar ni adueñarnos de la creación, sino cuidarla. Es un obsequio distinto, con muchos más bienes que males, e inseparable de Jesús. Cuando la explotamos o manipulamos, destruimos el signo del Amor de Dios. Menospreciar a las creaturas es despreciar a Dios. No me gustan, son malas. Ese es el pecado que rechaza a Dios. La custodia de la creación es la solicitud por lo que pertenece a Dios. Nunca destruiré su don. Dios perdona siempre. Los hombres algunas veces. La naturaleza jamás. Si no la cuidamos nos destruirá. Él ha dicho, esto es bueno y es el regalo para lo más bueno que he creado, a tus frágiles y fugaces hermanos.
    El don de ciencia es un Arco Iris que nos da una mística connaturalidad de relacionar, por la Energía del Paráclito, las realidades Increadas con las creadas, evitando la dominación manipuladora, el rechazo o el apego. Nos lleva de la mano a las Trilogías, imágenes o vestigios de la Trinidad. La creación es obra del Único Dios. No obstante, cada una de las Personas que no son cantidades ni números ni géneros, son causa de las creaturas. En ellas está el sello de los Artistas. Una ontología triádica . Summa Theologiae, I, 45, 6 y 7, Capánaga, Victorino, San Agustín de Hipona, BAC, Madrid, 1974, pp. 439 y ss., Palabra de comunión y participación 105, 1º febrero 1991 Aquí presentamos algunas, dispersas y explicadas en nuestros escritos, sobre el carisma monástico mariano para monjes y laicos. Estudiarlas, memorizarlas y personalizarlas cual mantras o palabras del Resucitado, ayudan mucho a vivenciarlo. Son Caminos, desde entre y hacia, la Puerta y la Meta de la Trinidad. Porque Tres son los que dan testimonio, el Espíritu el Agua y la Sangre. Y los Tres son Uno. 1 Jn 5, 7-8
    01. Opción absoluta por la Trinidad, en Jesús Amor Humilde, Consepultados en su Tumba de Unitotalidad. 02. Creer Discernir Evangelizar. 03. Estabilizar Monastizar Obedecer. 04. Callar Conversar Crear. 05. Orar Leer Trabajar. 06. Copensar Cosentir Contactar. 07. Monacato Ayer Hoy Mañana. 08. Silencio Palabra Encuentro. 09. Principio Biblia Signos. 10. Vida Verdad Amor. 11. Liturgia Palabra Servicio. 12. Transfiguración por Transubstanciación  hacia la Resurrección. 13. Liturgia Lectio Labor. 14. Huir Callar Aquietarse. 15. Confesión de la Trinidad, Signo de la vida Cenobítica, Servicio de Caridad. 16. Disfuncionalidad Iluminación Funcionalidad. 17. Gracia de Creación Redención Glorificación, en Inteligibilidad Síntesis Consagración. 18. Desaparecer amando hacia Jesús Resucitado. 19. Silencio Soledad Simplicidad. 20. El Verbo Encarnado en su Pascua nos revela la Trinidad. 21. Solidaridad mutua y compartida entre ricos y pobres. 22. Austeridad Comunión Sencillez. 23. Monasterio, Clínica para el cuerpo, Psiquiátrico para el alma, Pneumátrico para el espíritu. 24. Opción preferencial por los pobres, los frágiles y los pecadores. 25. Orantes en comunión para la misión. 26. Discípulos misioneros contemplativos. 27. Monacato Total Místico Conciente. 28. Cruz Combustible de Nueva Vida. 29. Espiritualidad Teología Carisma del monacato laical interiorizado. 30. Fe amante, esperanza planificadora, amor iluminado. 31. Fe es Palabra Amor Vida. 32. Biblioteca Total de los Pueblos. 33. Colcha Maternal de Retazos. 34. Evangelización Total en Salida. 35. Anuncio Diálogo Concamino, ecuménico, interreligioso e increyentes. 36. Doctrina social de la Iglesia, Inicio de Mundo Mejor. 37. Cristificar Unitotalizar Transfigurar. 38. Nuestro Hogar para un Nuevo Mundo, Cuidar del Jardincito cercano a la Cruz. 39. Un Cristo Cosmoteándrico. 40. Trinitariogalaxia Cristogalaxia Angelicogalaxia, Antropogalaxia Biogalaxia Inorganicogalaxia. 41. Dios los hermanos las cosas, en Teoegoecosistemas. 42. Principio de Anástasis, poner en pie desde el Resucitado todo lo que se destruye o mata, idesligable de los Principios de Encarnación, de Totalidad, Pequeñez, Novedad y Salida. 43. Apóstoles de la intercesión orante en la Singularidad Absoluta del Corazón de Jesús. 44. Amantes de Cristo, los hermanos y el lugar. 45. El Verbo hecho Cuerpo Libro, Cuerpo en María bajo el cuidado de José, Cuerpo Resucitado, Cuerpo Eucarístico, Cuerpo Místico, Cuerpo Canto y Cuerpo Cósmico. 46. Distintos pero inseparables en koinonía, Mundo Iglesia Reino. 47. Guadalupe, Niña mestiza en reconciliación de opuestos, Madre Inmaculada, Virgen embarazada Saliendo al Encuentro de Juantzin Juan Diegotzin y de toda América. 48. Puros de corazón, con Jesús Hagnós, lavando los pies a los descartados. 49. Tierra Santa, el Quinto Evangelio, Biblia de piedras, Belén Egipto Nazaret Jerusalén Jardín. 50. Metánoia Transformación Misión intransferible humilde y magnánima.
    La Regla de san Benito es el camino real para no desviarse ni a la izquierda ni a la derecha, Num 20, 17 del monacato. Para san Bernardo, hacer profesión según la Regla y vivir según ella, significa adoptar sus orientaciones mayores, no de observar a la letra todas su prescripciones. Él ha captado hasta que punto la Regla es Bíblica, centrada en Cristo. Es la Regla, tomada en su conjunto y sobre todo en su doctrina espiritual, a la que san Bernardo debe el carácter equilibrado de su enseñanza monástica. Nada más extraño a su mentalidad que el literalismo que se ha desarrollado en épocas siguientes. El verdadero Espíritu de la Regla, el Espíritu Santo, está en guardar en todo la justa medida, la discreción, no separando el texto de la tradición viva que lo expresa. Con el corazón dilatado, se corre por el Camino de los mandamientos de Dios con la inerrable dulzura del Amor. RB, pról. 49, JeanLeclercq, San Bernardo y la Regla de san Benito, 94 Cuadernos Monásticos, 307-321
    El Espíritu nos da un Rebozo que apapacha a Cristo en el Padre, con el Centro y Toda la Circunferencia de lo creado. Ícono de la Trinidad, Ícono de los hermanos, Ícono del Universo.
    Deténganse la Tierra, los universos, y todos los seres. Abajo todos los corazones, todas las mentes, todas las vidas, todas las inmortalidades y eternidades. Todo eso sin Cristo, para mí es un infierno. Un infierno al lado de otro. La vida sin Cristo, la muerte sin Cristo, la verdad sin Cristo, el mundo sin Cristo, el Sol sin Cristo y el Universo sin Cristo, todo es un terrible sinsentido, un martirio insoportable, un sufrimiento infructuoso, un infierno.
    No quiero ni la vida, ni la muerte sin Jesús. No quiero ni la verdad, ni la justicia, ni el paraíso, ni la eternidad sin Cristo. A ti sólo Jesucristo te quiero. Que Tú estés en la Totalidad, por encima de todo y en todo. La verdad, si no está Cristo, no me hace falta, es sólo un infierno. Lo mismo son el infierno la justicia, el amor, el bien, la felicidad e incluso Dios mismo, a quien no conozco por completo sino en Cristo.
    Si Cristo está ausente todo es un infierno. No quiero ni la verdad sin Cristo, ni la justicia sin Cristo, ni el amor sin Cristo, ni a Dios sin Cristo. No quiero nada de esto de ningún modo. Acepto cualquier tipo de muerte. Mátenme del modo que quieran. Sin Cristo no quiero nada. Ni a mí mismo, ni a Dios, ni a cualquier otro existente. Jamás los querré. Justin Popovic, 1894-1979, monje ortodoxo serbio
    

lunes, 19 de mayo de 2014

198. Pautas para copensar, cosentir y contactar con Creer Discernir Evangelizar 3, Jer 17, 13-18



    Tú, Yahveh eres la esperanza de Israel, los que te abandonan serán escritos en la tierra. Se han apartado del manantial de Agua Viva. 2, 13 Sáname, Yahveh y quedaré sano. Sálvame y estaré a salvo. Jesús escribió en la tierra, sobre nuestras tumbas, porque estamos muertos. Si no sabemos perdonar y volver al manantial de Agua Vida. Jn 8, 1-11 Su Palabra escrita, la Biblia en la Iglesia, nos sana y nos salva. Y esa Palabra une la revelación en Cristo del Misterio de Dios como Amor Trinitario, con la vocación de la persona humana al amor. El trabajo es un derecho fundamental y un amor para el hombre. Sin trabajo productivo al servicio de los demás, la oración y la lectura se diluyen en un erial de necesitados. El Tata Vasco de Quiroga nos enseñó a los purépechas a trabajar y descansar orando. Su centro fue el Colegio de San Nicolás en Pátzcuaro que fundó en 1540. Y las miles de comunidades aborígenes, con sus Reglas y Ordenanzas de policía o politéia monástica laical. Las desigualdades inicuas y las opresiones de todo tipo que afectan hoy a millones de hombres y mujeres, están an abierta contradicción con el Evangelio de Jesucristo. No pueden dejar tranquila la conciencia de ningún cristiano. Instrucción sobre libertad cristiana y liberación, 57
    En los inicios del siglo XIX debido al movimiento independentista, encabezado por un grupo de maestros y alumnos del Colegio, entre los cuales Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos, Ignacio López Rayón, José Sixto Verduzco y José María Izazaga, llevaron al Virreinato a clausurarlo. Una vez lograda la Independencia de México, se trabajó en su reapertura, durante la década de los años veinte. Tras una penosa negociación entre la Iglesia y el Estado, el Cabildo Eclesiástico cedió a la Junta de Estudios de Michoacán el Patronato del Colegio en 1845. El gobernador Melchor Ocampo procedió a su reapertura en 1847, dándole el nombre de Primitivo y Nacional Colegio de San Nicolás de Hidalgo. Después de la Revolución Mexicana, a días de tomar posesión del gobierno de Michoacán, Pascual Ortiz Rubio logró convertir el Colegio del Tata Vasco en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo el 15 de octubre de 1917.
                        
    1. Libros inquietantes, para corazones cerrados, necesitados de apertura universal. No proponemos una lectura fácil. Soy partidario de lecturas inquietantes. Acercarse a textos que defienden tesis opuestas a las convicciones del lector. De entrada es incómodo. Ni lo leemos. Lo que deseamos cuando afrontamos un libro o una conferencia, es reafirmar nuestras convicciones. Ver argumentada nuestras tesis, de tal forma que tengamos más razones en el momento de defender lo que pensamos. Los libros inquietantes nos desarman. Nos exigen pensar y repensar lo que creemos y defendemos. Estos libros activan la vida, la reflexión y relativizan nuestras tesis. También nos estimulan a buscar nuevos argumentos y a fortalecer nuestras convicciones. Sin embargo solemos hacer trampa cuando elegimos. Buscamos la literatura que conecta con nuestra forma de ver el mundo, enlaza con nuestras convicciones más profundas. Pondero este ejercicio de lecturas intempestivas. Es saludable que un ateo lea un libro de Edith Stein. Y un creyente reciba un golpazo de Stephen Hawking. Es higiénico que un oriental choque los cinco con Hegel y que un occidental penetre en los vericuetos del Gita. Es purificador que un idealista lea el texto de un realista. La lectura inquietante rompe la endogamia mental, la tendencia al narcisismo intelectual que se recrea en sus propias voces y desemboca en un provincianismo academicista estéril. Aun en teología. La lectura inquietante puede ser dolorosa. En consecuencia es catártica. Nos hace más cosmopolitas, más sensatos. Más capaces de entender la perspectiva de los demás. Más convencidos que la pluriformidad no es una amenaza sino una riqueza descomunal. Hay lecturas soporíferas que aquietan el espíritu. Lo adormecen, lo desactivan. Y otras que lo despiertan. Lo sacan de su quietud y activan en él la búsqueda más allá de sus tópicos. Leamos a quienes nos rehúyen. Cuidado con la envidia. Estamos en la misma barca y vamos hacia el mismo puerto. Pidamos la gracia de alegrarnos con los frutos distintos y ajenos, que son de todos. El Espíritu suscita una múltiple y diversa riqueza de dones y al mismo tiempo construye una unidad que nunca es uniformidad sino multiforme armonía que atrae. No haría justicia a la lógica de la Encarnación pensar en un cristianismo monocultural y monocorde. Evangelii Gaudium, 99 y 117 Y leamos con calma, sin afán de rechazar. Seamos capaces de entrever los elementos de verdad que transpiran sus argumentos. http://francesctorralba.com, Blog Opinió
    La creación entera será liberada de la esclavitud de la corrupción, fthorâs para participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Ella y nosotros gemimos y sufrimos dolores de parto hasta que se realice la plena filiación adoptiva, la redención de nuestro cuerpo. Rom 8, 18-25 La Salvación en Plenitud es Jesús Resucitado. Pero Jesús solo es un inverosímil. No está completo sin todos los ángeles, los seres humanos y el cosmos. No ha venido a salvar su propio Cuerpo, sino su Cuerpo Angélico, Místico y Cósmico. Si nosotros no resucitáramos tampoco habría resucitado Jesús. 1 Cor 15, 13 La Redención, Salvación y Liberación que trae Jesús no se habría realizado. No sería universal, abierta y en salida. Liberarse significa entrar en su Cuerpo Glorioso Multifacético. Y desde allí, entrar en comunión con las Tres Personas de Dios, los ángeles, los hombres y el cosmos. Nadie es feliz solo.
    Reducimos la Vida Eterna a nuestra alma contemplando a Dios. Estatua de museo mercachifle con algo de verdad. Inicio, sin embargo, de una verdad e incompleta. Puede ser aislacionista, egoísta, cerrada y con dejos de profundos errores. Es un misterio el que el alma, que forma una unidad con el cuerpo, siga funcionando después de la muerte. No puede hacerlo, y menos ver a Dios, sin una Gracia especial del Señor. No tenemos ninguna facultad para la Visión beatífica. En el Cielo de las almas se ve a Dios. Benedicto XII Mas no es la Consumación Universal. Sólo anhelo desde la Trinidad de la definitiva existencia corporal de Todos y de Todo en Dios. En el Cielo cual escatología intermedia, todos siguen clamando, Ven Señor Jesús. Vuelve con todos tus ángeles y santos. Haz una Tierra Nueva y un Cielo Nuevo. El Cielo no es una especie de intimismo con Dios. Es comunión con Él y con todo lo que Él crea y ama, y nos pide amar con intensidad. Amar a Dios a los ángeles a los hombres y a toda creatura. Parece necesitamos un período de almas separadas, preparándose para asumir cuerpos resucitados.
    Amamos nuestro cuerpo y no queremos ser desligados de él. Pero la experiencia nos dice que morimos. Nos olvidan en la tumba o en las cenizas de la incineración. En el ritmo de las estaciones, y de la vida de los seres humanos, percibimos que desaparecemos del curso de la historia. Lo que menos vivimos y lo más atacado es que ya estamos consepultados y conrresucitados con Cristo. Gimiendo con dolores de parto hacia la Liberación de la Resurrección Universal en Plena Comunión de Vida. Un regalo divino que pide pura fe viva. Creo en la resurrección de la carne y la Vida Eterna en comunión. Creemos que seremos liberados de la corrupción del aislamiento. No habrá más rechazo de pensares diversos. Transfigurados en abrazo glorioso de cuerpos resucitados. Distintos unos de otros. Con tonos y melodías diferentes. Ensamblados en el Único Cántico Nuevo. Libros inquietantes nos proyectan.

    2. Fe en el misterio del monacato, diálogo con otras espiritualidades, testimonio del Evangelio. La semana pasada tuve un encuentro en esta abadía, con 40 alumnos de psicología de la Universidad Michoacana. Querían les hablara de Psicología, Espiritualidad y Dios. Nuestro cometido era laborioso. El monacato con su Teofanía, Teodramática, Teología y propia antropología y psicología de más de 5.000 años. OLT, 26 Y la psicología clínica que comenzó con Freud en 1895 y Witmer en 1896. El asfalto está parcheado. Los baches abundan. Con un veloz GPS recorrimos Freud, Adler, Jung, Frankl, Fromm, Lacan, Rogers, Maslow, la simbólica de Ennis, el conductismo de Watson, y la gestalt de Koffka. Mostramos tres hechos sobre la disfuncionalidad del hombre, quien sin iluminación no entra en correctos procesos de funcionabilización. Blogs, 157-158
    La pedofilia es un problema grave a nivel mundial, con millones de casos reportados cada año. Sobre todo dentro de las familias, en todas las profesiones y contextos. Nuestra preocupación es proteger a los niños. Desde el 2004, 3.400 casos de abusos fueron referidos a la Curia Romana, incluyendo los 400 casos del 2013. En la última década 848 sacerdotes fueron suspendidos de su ministerio y vueltos al estado laical por el Papa. Otros 2.570 fueron sentenciados a una vida de penitencia y oración u otro tipo de castigo, sin poder tener contacto alguno con niños. En México el 55 % de los niños son pobres. Tenemos un promedio de 50 asesinatos al día. Roberto Campa de SEGOB El alcoholismo mata a más de 3 millones y medio de seres humanos por año.
    Dijeron no conocer el tema de la sacralización de la psicología. Creer Discernir Evangelizar, Segundo Movimiento, 05 y 08 Estuvimos de acuerdo en que sin vida, verificación y amor el contagio igual se da. La sanación del cuerpo y de la psiquis es importante, pero no nos da la imperfecta felicidad integral que es posible en esta existencia peregrina. Hay necesidad de Espiritualidad natural y sobrenatural para Trascender al Increado Absoluto.
    Lo que uno siembra no es la planta tal como va a brotar, sino una semilla de trigo o de maíz. Y Dios da a cada semilla el cuerpo que le corresponde. Lo mismo pasa con la resurrección de los muertos. Se siembran cuerpos corruptibles y resucitan incorruptibles. Se siembran cuerpos psíquicos y resucitan cuerpos espirituales. Porque hay un cuerpo psíquico y otro espiritual. El primer Adán fue creado como una psiquis viviente. El Último Adán como un espíritu que vivifica en plenitud. Por la resurrección Jesús pasó a la dimensión transhistórica. Más allá de la muerte, pasó a la Vida Eterna. Nos equivocaríamos sin embargo, si pensáramos que su cuerpo resucitado no remite a esta historia temporal. El que resucitó es el Niño de Belén, el carpintero de Nazaret, el Rabino de Jerusalén, el Crucificado. Su vida en este mundo no ha sido destruida por la muerte, sino elevada a una Divinización impensable. Es una única vida, que ahora el Padre nos revela en su Totalidad. La Resurrección no es una especie de segunda vida. Tampoco es una simple prolongación de esta vida. Sino que es esta misma vida traspasada por las Energías Increadas de Dios. Es una vida que hay que construirla peregrinando por esta Tierra, en fe esperanza y amor. En oración, estudio y trabajo, En solidaridad con los excluidos.
    La Resurrección no es el opio de los pueblos. Un escapismo hacia el más allá. Es la forma de vivir en el más acá consepultados, conrresucitados, consentados con Cristo en el Cielo. No lo puedo hacer yo, pero lo puedo hacer con Él, cual Él vivió y vive. Desde ahora comienza esa Nueva Vida. La Resurrección no es sólo del futuro sino del presente. Es también del aquí y ahora.
    Por eso la insistencia de la Revelación en que ya no somos de este mundo corrupto. No podemos vivir como viven los que no tienen fidelidad a la Incorruptibilidad del  Resucitado. Contaminados por los vicios de una sociedad puesta bajo el pútrido dominio del pecado y de la muerte. El contagio puede producirse sin que me dé cuenta. La globalización postmodernista se me filtra por ósmosis. El relativismo moral, la irresponsabilidad, la idolatría de mamona y el bienestar sin cruz, la mundanidad espiritual, el individualismo sin comunión, el hacer lo que se me canta, el indiferentismo hacia los descartados y el cinismo. El cínico no cree en la bondad, rectitud o sinceridad de nadie. 
    El cínico postmoderno es nihilista. No cree en nada. Peter Sloterdijk, Muerte aparente en el pensar. Sobre la filosofía y la ciencia como ejercicio. Y Crítica de la razón cínica Ni en la Iglesia, ni en los Políticos, ni en la Biblia. Su lógica no es sólida, se desvanece en lo líquido y en la nube. Nada tiene sentido. Experimenta lástima despectiva frente a los que sueñan con una comunidad o un mundo algo mejor. Dice estar de vuelta en todo. Tiene una melancolía terca y desconfiada. Pero atención, sin obedecer a nadie, es listo y conformista. Aparenta en su pesimismo, creer en sus propias convicciones. Si le conviene sigue en su oficina o en su familia. Lo único que busca es mantenerse bien él solo sin compromisos. Lejos del Tata Vasco con su Evangelio, su Libro del estado ideal de una república en la nueva isla de Utopía, publicado por Tomás Moro en 1516, y su servicio concreto a los michoacanos. Ese Tata Vasco a quien tanto seguimos amando porque tanto nos quería con amor visceral cordial y cerebral. El cínico no se conoce porque no conoce a Jesús que lo vivifica todo, pone en pie lo caído, y transfigura lo corrupto. No sabe mirarse en el Espejo de la Biblia, como se miraron los santos. Sant 1, 23-25

    3. Estabilizar Monastizar Obedecer. Será el título y la temática del próxima libro para vivir junto a los laicos el carisma monástico mariano. En vez de la Literatura tomaremos la enseñanza social de la Iglesia. Se lo dedicaremos al Tata Vasco, 1475-1565 promotor incansable de la Justicia Social, y de los derechos y libertades de los aborígenes. Desde su llegada a México, como laico, y luego cual primer obispo de Michoacán, Quiroga creía con firmeza que sólo una sociedad justa podía ser el vehículo adecuado para el desarrollo de la persona humana y la paz.
    Noté desde el 2008 en Rincón de San Jerónimo, lo que el cardenal Robles le acaba de decir al papa Francisco en la Visita ad Limina de los obispos de México. En muchos católicos mexicanos hay una falta de conocimiento y puesta en práctica de la Doctrina Social de la Iglesia.
    Bergoglio les puntualizó. En la actualidad, las múltiples violencias que afligen a la sociedad mexicana, en particular a los jóvenes, constituyen un renovado llamamiento a promover el espíritu de concordia a través de la cultura del encuentro, del diálogo y de la paz. A los Pastores no compete, aportar soluciones técnicas o adoptar medidas políticas. Sin embargo, no pueden dejar de anunciar a todos la Buena Noticia. Que Dios, en su misericordia, se ha hecho hombre y se ha hecho pobre. Ha querido sufrir con quienes sufren, para salvarnos. La fidelidad a Jesucristo no puede vivirse sino como solidaridad comprometida y cercana con el pueblo en sus necesidades, ofreciendo desde dentro los valores del Evangelio. Conozco sus desvelos por los más necesitados, por quienes carecen de recursos, los desempleados, los que trabajan en condiciones infrahumanas, los que no tienen acceso a los servicios sociales, los migrantes en busca de mejores condiciones de vida, los campesinos. Sé de su preocupación por las víctimas del narcotráfico y por los grupos sociales más vulnerables, y del compromiso por la defensa de los derechos humanos y el desarrollo integral de la persona. Todo esto, que es expresión de la íntima conexión que existe entre el anuncio del Evangelio y la búsqueda del bien de los demás coopera, sin duda, a dar credibilidad a la Iglesia y relevancia a la voz de sus Pastores.
    No tengan reparo en destacar el inestimable aporte de la fe a la ciudad de los hombres para contribuir a su vida común. En este contexto, la tarea de los fieles laicos es insustituible. Su apreciada colaboración intraeclesial no debería implicar merma alguna en el cumplimiento de su vocación específica. Transformar el mundo según Cristo. La misión de la Iglesia no puede prescindir de laicos, que sacando fuerzas de la Palabra de Dios, de los sacramentos y de la oración, vivan la fe en el corazón de la familia, de la escuela, de la empresa, del movimiento popular, del sindicato, del partido y aun del gobierno, dando testimonio de la alegría del Evangelio. Los invito a que promuevan su responsabilidad secular y les ofrezcan una adecuada capacitación para hacer visible la dimensión pública de la fe. Para eso, la Doctrina social de la Iglesia es un valioso instrumento que puede ayudar a los cristianos en su diario afán por edificar un mundo más justo y solidario.
    Cuando convertimos el derecho en veneno, esquilmamos al débil exigiéndole impuestos que no puede pagar, y atropellamos al pobre ante el juez. Ya hemos abandonado el manantial de Agua Viva. El Día del Señor será tinieblas y no Luz. Am 5, 7- 20





lunes, 12 de mayo de 2014

197. Pautas para copensar, cosentir y contactar con Creer Discernir Evangelizar 2, Deut 10, 9-22


    
    Circunciden sus corazones y no persistan en su obstinación. Porque el Señor, su Dios, es el Dios de los dioses. El Dios grande, valeroso y terrible. Que no hace acepción de personas, ni se deja sobornar. La circuncisión es anterior a Abraham. Pertenece a numerosos pueblos con diferentes significados. Los judíos la hicieron signo de la Alianza y de la circuncisión del corazón que se hará plena en la Nueva Alianza. El ser verdadero judío no está en lo exterior, ni la verdadera circuncisión es la que se nota en la carne, sino en lo secreto, en lo interior. En la circuncisión del corazón, en el Espíritu, no en la letra. Rom 2, 28-29 Más allá de si estamos de acuerdo con esa operación, o no, la circuncisión desnuda lo que está encubierto.
  Nuestro corazón impuro puede encubrirle a Dios zonas donde no quiere que el Amor a la Trinidad los hermanos y las cosas, lo desnude. Como cuando estaba desnudo en el Paraíso. Sin avergonzarse, no era obstinado, terco en sus propias voluntades egocéntricas. Estaba vestido de Dios. Eso es lo que buscamos con la circuncisión en el Espíritu. Adquirir la voluntad comunional en el Padre. Revestirnos por la Gracia de Jesús monje. Al dar las Pautas para Orar Leer Trabajar, y facilitar su lectura, Blogs 85, 87, 88 mostrábamos las trilogías que contenía, de forma implícita o explícita. Eso es lo que haremos ahora con Creer Discernir Evangelizar. Una simple narración del carisma monástico mariano que no se puede definir pero sí describir. 

     1. Nuestra opción absoluta por la Trinidad, en Jesús Amor Humilde, consepultados en su Tumba de Unitotalidad. Esta es una descripción corta del monacato. No todos los monjes y los laicos comprometidos con este carisma estarán de acuerdo con ella. No puede especificar todo el enzarzado mundo monástico. Habrá que irla afinando y matizando con otras muchas. La herida más dolorosa que nos dejan el pecado original y nuestros pecados es la ruptura de la comunión con Dios, los hermanos y las cosas. Por hermanos entendemos no sólo a los hombres sino también a los ángeles. Y cosas son los vivientes y los no vivientes, con un tipo de captación diferente de lo humano y lo angélico.
    De ahí el miedo a quedarnos solos aislados, abandonados, excluidos, incomunicados, excomulgados. Es el inicio del infierno, rechazo deliberado y libre de toda comunión. Varios psicólogos con años de experiencia lo han captado cual un trauma mortífero que enferma a millones. Todos tienen temor de ser rechazados por sus familias, novios, hijos, padres, hermanos, compañeros, superiores o sociedades. Muchas decisiones de codependencia enfermiza las tomamos en función de evitar el rechazo y el abandono. Vivimos diciendo y haciendo un sinfín de cosas que no queremos, callando lo que pensamos, instalados en el deber ser, y no en el ser de nuestra libertad. Cumpliendo las expectativas de otros con tal de no ser llagados por el no te quiero ver, o el no quiero hablar más contigo.
    O en su defecto, la reacción contraria. Ser un rebelde sin causa real, no cumplir las expectativas de nadie. Siempre a contracorriente resentida. Estas personas tampoco hacen lo que quieren. Sólo reaccionan de forma patológica rechazando el quiero de los demás. Con ello se atraen el tan temido abandono, el aislamiento y el neurótico dolor emocional. Nadie quiere pasar por Invisible. No hay herida más honda, descomunal y atroz que el estar muerto en vida, no ser alguien para nadie. Giacomán, Lindy, y Zetina, Luz María, El amor de pareja desde la psicomística, Urano, México, 2014, 543 p. 
    Las limitaciones y pecados humanos hacen imposible que no se produzcan malos entendidos, silencios ominosos y desamparos. Jesús los vivió en su vida y en su Cruz. Resucitado nos revela que jamás nos abandona. Ninguna creatura podrá jamás separarnos de su Amor. Rom 8, 39 Liberándonos, al mismo tiempo, de no caer en la trampa del intimismo que se queda, claustrofóbico y egoísta,  con Él Sólo, excluyendo a las creaturas. Sí, Jesús habita en nuestros corazones y focaliza la Totalidad. Haciéndonos ver a nosotros mismos en la Luz de Dios. Aparición del Inmaculado Corazón de María en Fátima Pero también vive en el corazón del prójimo, se identifica con los miserables y descartados a quienes amamos y por quienes somos amados. Yo soy la Puerta. El que entra por Mí se salvará. He salido para que tengan Vida y la tengan en abundancia. Al entrar por Jesús estamos en la Casa de la Trinidad, en nuestro verdadero Hogar, Ciudad y Patria, en comunión con Todos y con Todo. Por la Puerta de la fe accedemos a la Puerta abierta en el Cielo que ve Juan. Ap 4, 1-3
    El monje vive en esa Unitotalidad del Costado abierto de Jesús Amor Humilde, Morada Universal. No cierra puertas, las abre de par en par al Futuro. No le pone restricciones al Espíritu Santo, va en salida hacia adelante. No teme las reformas y cambios revolucionarios en la Iglesia y el mundo. Ábrenos el Costado de tu cuerpo para que entremos los que deseamos penetrar en los misterios del Verbo. Ábrete a mí, tú que eres la Puerta para que penetre por el deseo hasta la Casa de Dios. Guillermo de Saint Thierry
    No obstante, por su vocación a la Tumba, a la Teología del Sábado Santo, tiene una opción absoluta por la Trinidad. No está al servicio directo de los hermanos y las cosas por una pastoral activa, sino a la búsqueda de quienes lo buscan, las Tres Personas de Dios, por la Eucaristía y la oración, la Lectio Divina, el trabajo productivo intramonasterial. En clausura silencio y soledad.
    La vida humana es corta. Nuestros talentos, estudios actividades y logros tienen limitadores. Hoy me vienen las cuatro horas que tenía que dedicar por día a las estructuras de la insulina, lactoglobulina, penicilina, colesterol, vitamina B12 de Dorothy Hodgkin, y tantas otras substancias, cuando estudiaba Bioquímica. Si hubiera seguido ese camino, tan atrayente para mí, el humanismo, la filosofía y la teología hubieran desaparecido. Tengo a mi lado un Fax del 19 mayo 2013. Es de un amigo de toda la vida, Carlos Vanpoeke. Tu biografía me llevó a recorrer con alegría nuestros jóvenes días plenos de felicidad. Te digo que a cada página reviví La Cortada, los partidos de futbol, el folclore, y cuando me enseñabas química en tu casa. Te voy a reprochar algo. No mencionaste tu laboratorio en el que me deleitabas y asombrabas con tus experiencias. Los encuentros con tu hermano que era el portador que después me transmitiría tus movimientos y se interesaba sobre mi actividad nacional e internacional. El otro libro, Orar Leer Trabajar, ya es mucho más serio. Lo leo y releo con detenimiento. Le di al Padre Patricio Ocampo la editorial para que lo consiga. Le dije que no se lo prestaba porque para mí tiene un valor muy importante y además lo tengo guardado en lo más profundo del corazón.
    La fidelidad a este carisma monástico mariano está unida con el celo por extender el Reino de Dios y su justicia a todos los hombres y ecosistemas. Somos discípulos misioneros contemplativos. Blog, 181 Esa es nuestra solicitud apostólica que llevamos atada en el alma. No en salir de la clausura. Sino en encerrarnos más en ella. Dilatándonos en fundaciones. Ilimitados en lo interior. Superlimitados en lo exterior. La vida contemplativa es una forma de participar en la misión del Resucitado, con su Cuerpo Místico y Cósmico. El monacato es ya una manera de hacer apostolado. No podemos dedicarnos a otros servicios activos. El mundo tiene ansia de los monasterios orantes. Ellos son testigos del Valor Supremo de Dios que lo armoniza todo. Blog 191, El gozo de evangelizar desde la Contemplación en Pobreza y Salida 



    2. Nuestra opción preferencial por los pobres necesitados de cultura integral, diálogo universal y espíritu interreligioso.Yo Beda, 673-735 nací dentro del territorio del monasterio de Wearmouth Jarrow. Cuando tenía siete años, gracias a la solicitud de mis parientes, fui confiado para mi educación al reverendo abad Benito Biscop. Después a Ceolfrido. Desde entonces he pasado mi vida en dicho monasterio. Nunca he salido, entregándome en cuerpo y alma al estudio de las Escrituras, y al mismo tiempo que observaba la disciplina regular y la carga diaria de cantar en la Iglesia, siempre me fue agradable aprender, enseñar y escribir. Historia eclesiástica de la nación de los anglos, PL 95, 288
    La beatificación o canonización de los papas no significa canonización de sus ministerios petrinos, ni de todos los hechos y palabras de sus vidas. Sino canonización de hombres que con sus imperfecciones y pecados, con sus talentos y virtudes, respondieron de manera total a la vocación de Jesús. Pidieron perdón, hicieron penitencia. Fueron fieles al Amor de la Trinidad. Propuestos como discípulos misioneros e intercesores, que anunciaron a Cristo.  
    El Magisterio vivo y los teólogos, con funciones diversas, tenemos el mismo fin, conservar al Pueblo de Dios en la Verdad que hace libres, y anunciar esa Luz del Mundo a todas las naciones. Creer Discernir Evangelizar cita mucho al Magisterio. Respeto y admiro otras maneras más personales. Es mi forma peculiar de copista haciendo teología. Si no aprendemos de la Tradición, la Biblia y el Magisterio, no podremos enseñar ni escribir. Nuestra Educación, Formación y Transfiguración por el carisma monástico mariano depende de cinco dimensiones. Humana, Espiritual, Intelectual, Cenobítica y Misional Contemplativa desde y para el Pueblo de la Vida y el Amor.
    La ira de Dios se revela desde el cielo contra la impiedad y la injusticia de los hombres, que retienen prisionera la Verdad. Rom 1, 18 El Señor dice que no es fácil ver la verdad de las cosas. Tenemos una intrínseca concupiscencia antievangélica hacia lo creado que aprisiona esa verdad. Llegar a conocer la verdad de la realidad, respetar la verdad de lo que son las cosas es la conversión al Dios Increado que se hizo pobre, para eludir la tentación diabólica de tergiversar la verdad. Cuando Cristo no es el Centro, la realidad se opaca y no muestra a Dios. El corazón del hombre se entenebrece y Dios permite sus libres abominaciones. Cual adulterar adorando al becerro de oro financiero, hacer del sexo inmoral, o de tarambanas y chiflados de moda, ídolos. El ser humano se ciega y deshumaniza.
    La opción por los pobres afirma que la verdad de la realidad de nuestra historia pecadora se transparenta más desde los pobres. Desde nuestras miserias se conoce lo que es más flagrante de la historia de nuestro mundo. Hay que ver la realidad desde nuestra pobreza. Desde los pobres se ve mejor el mundo como es, no se aprisiona su realidad. Pero como esa realidad es también pecado y el pecado es un misterio de iniquidad e inequidad que busca ocultarse, pasar desapercibido o incluso hacerse pasar por un bien, es que sólo Dios puede liberarnos de él.
    Nací en una familia de griegos y lombardos devastada por la 1º y 2º guerra mundial. La pobreza, la inmigración, la lucha por convivir mezclados con decenas de diferentes razas en un país extranjero que nos acogió, no eran extrañezas para mí. Nos costó años de duro trabajo salir de la miseria. Pero Juan XXIII, un campesino italiano, me enseñó a hacer, de modo más vital consciente y teológico, la opción preferencial por los pobres. Opción que no es exclusiva ni excluyente, sino para compartir y establecer la solidaridad entre ricos y pobres. La Iglesia es de todos, pero de manera preferencial es de los pobres. Quiere hambre de Dios, no hambre de pan.
    Pablo VI, rodeado de su culta biblioteca, será beatificado el 19 de octubre. Insensato, esta misma noche te pedirán el alma. Lc 12, 20 Fue el primer papa que salió hacia la ONU y volvió a Jerusalén, en diálogo con todos los hombres y mujeres, con el desarrollo sostenible equitativo y armonioso de los pueblos, defensor apasionado de la vida y el anuncio del Evangelio. Ejerció un brillante influjo sobre mí. Su presencia nunca ha dejado de guiarme. La propiedad privada no constituye para nadie un derecho incondicional y absoluto. No hay ninguna razón para reservarse en uso exclusivo lo que supera a la propia necesidad, cuando a los demás les falta lo necesario. Combatir la miseria y luchar contra la injusticia es promover, a la par el mayor bienestar, el progreso humano y espiritual de todos y, por consiguiente, el bien común de la humanidad. La paz no se reduce a una ausencia de guerra, se construye día a día en la instauración de un orden querido por Dios, que comporta una justicia más perfecta entre los hombres. Muchos reivindican hoy el derecho a la unión sexual antes del matrimonio. Semejante opinión se opone a la enseñanza cristiana, según la cual debe mantenerse dentro del matrimonio todo acto genital humano. Con frecuencia se pone hoy en duda, o se niega, la doctrina tradicional según la cual la masturbación constituye un grave desorden moral. La Iglesia no ha admitido nunca que las mujeres pudiesen recibir el sacramento del Orden. Lo que importa es evangelizar. No de una manera decorativa como con un barniz superficial. Sino hacia lo interior, en profundidad, hasta el centro y las raíces de la vida cultural del hombre. Tomando como punto de partida la persona. Y teniendo presentes las relaciones de las personas entre sí y con Dios.
    Juan Pablo trabajador gritó la opción preferencial por los pobres al mundo. Quien desea de forma desordenada a una mujer, ya adulteró con ella. Mt 5, 27-28 A través de su teología del cuerpo y la redención del corazón lleno de concupiscencia adúltera, que destruye la imagen divina del hombre y la mujer en justa relación, me enseñó a rezar como él. Era un artista polaco consumado y oraba con todo su cuerpo alma y espíritu. El cuerpo es orante en su sexualidad sana, su corazón puro y su cerebro limpio. Con la posición y concentración  en la Trinidad que lo inhabita. Es sublime transparentar a Dios a través del cuerpo pobre y luminoso.



     3. Teología tabórica, carisma monástico mariano para laicos, literaturaCuando estábamos muertos por nuestros pecados, Dios nos convivificó en Cristo, sólo por la Gracia hemos sido salvados. Y nos conresucitó y nos hizo consentar con Cristo Jesús en el Cielo. Ef 2, 3-9 Como Cenobio monástico alrededor de Jesús Resucitado somos la Morada de Dios en el Espíritu. Es clave realizar que Jesús fundó la Iglesia de la que formamos parte, pero nunca pensó en dejar un sucesor. Dejó a los apóstoles y a sus sucesores que no le llegaban ni a las uñas del pie. Nadie pensó confundir a Jesús con su Iglesia, que no es sucesora de Cristo sino su sacramento e instrumento.
    Nadie podía ser el sucesor de Dios. Debido a lo que enseñó y prometió, si Él hubiera muerto para siempre, la Iglesia hubiera desaparecido. Los relatos de la Pasión muestran el juicio a Jesús. Pero si buceamos en profundidad, descubrimos una enorme ironía. Jesús es enjuiciado, pero todos están sometidos a juicio, excepto Él. El Inmaculado a quien nadie puede convencer de pecado ni de delito alguno. El Primogénito de entre los muertos. El que tiene el Primado sobre toda la creación. Col 1, 15-20
    Es claro que los primeros cristianos fueron testigos o experimentaron la Presencia y Actividad del Resucitado. Sabían que estaba Vivo en otra Celestial Dimensión, sin jamás apartarse lo más mínimo de ellos. Muchos sentían que su Espíritu los guiaba. Oraba con gemidos inefables en sus corazones, mientras peregrinaban hacia el Padre. Los que se les unían, no lo hacían por ellos, meros mediadores, sino por haber tenido un Encuentro con el Nuevo Adán.
    La Resurrección de Cristo fue la máxima intervención de Dios en la historia. Al lado del Resucitado toda Inteligencia Artificial y Transhumanismo chips o genético palidecen. La IA puede generar beneficios gigantes o daños inverosímiles. Stephen Hawking opina que no sabemos si la podremos controlar, ampliando beneficios y minimizando riesgos. Podría ser el peor de nuestros errores y hasta el último. Tememos a los robots y drones que asesinan y a los que los manejan sin asumir responsabilidad racional y moral. Hans Jonas, El principio de responsabilidad No le tememos a la biónica ética. Si lo piden y es eclesial los bautizaremos. Por más geniales nada son junto al Espíritu Vivificante y el Cuerpo Espiritual. 1 Cor 15, 42-49  Dios es Jesús de Nazareth. Ya la mujer y el varón en relación son la imagen y semejanza de Dios. Gn 1, 26-27 Ahora distorsionada y desfigurada por el pecado. Pero Jesús es la Pura Imagen del Dios Invisible, Col 1, 15 Estamos enfermos de imágenes de Dios que transmiten miedo, ambiciones y desastres. A Dios nadie le ha visto jamás, el Hijo Unigénito que está en el seno del Padre, Él nos lo ha dado a conocer. Jn 1, 18 Hay que decodificar e interpretar, en la Iglesia, la Humanidad de Jesús, y su lenguaje, para entender con mayor plenitud al Dios Increado.
    Donde está tu Primado, la Realidad más importante, allí estará tu corazón. Los monjes vivimos trascendiendo hacia esa Luz Absoluta que habita en medio y nos lleva a la compasión universal por toda creatura. Pues surge de la Eucaristía que lava los pies y transfigura. De un Dios torturado y ajusticiado. De una Tumba donde estamos consepultados. De allí nace la Vida Resucitada. Los que se acercan al monasterio tienen que palpar la Alegría del Primado de ese Sol. No una institución burocrática sino un Cuerpo que está inmerso y dispensa la Luz de su Cabeza Divinizada.
    Es lo que el monacato oriental describe cual Luz tabórica o increada. Relata el padre Paicio del Monte Athos. 1924-1998 Una vez durante la oración nocturna, me comenzó a llenar una inigualable alegría celestial. Mi celda, cuya oscuridad era iluminada por el trémulo pabilo de una vela, comenzó a llenarse poco a poco de una bella y misteriosa Luz muy fuerte y distinta. Pero sentía que mis ojos aguantaban su intensidad. Era la Luz divina increada, que vieron tantos monjes. Muchas horas estuve en el brillo de ese Sol, no sintiendo los objetos terrenales y encontrándome en el mundo espiritual. Cuando cesó y salí afuera eran las 10 de una mañana bien soleada. Mas a mí me parecía una noche de plenilunio. Blog 156 No tiene por qué darse en esa intensidad. Basta un rostro sereno e iluminado por el gozo en comunidad alrededor del Resucitado. Aun bajo el combustible pascual de una fibromialgia. Los penosos trabajos de los laicos. O los chalados sufrimientos tan bien narrados por la Literatura universal. Bajo el amparo del Manto de la Madre, Sub tuum praesidium, todo es posible para este carisma de Fuego. Desnudos, circuncidados en el corazón, el Espíritu opera.