martes, 12 de agosto de 2014

205. Puerta hacia el Otro Universo Absoluto y la Ternura de Helfta, Mi 2, 12-13

    Voy a reunir a todo Jacob. Los juntaré como a ovejas en un corral. El que abre camino subirá delante de ellos. Pasarán la Puerta con el Señor a la cabeza. Esta interpolación no pertenece al profeta del sVIII aC. Es de fines del exilio en el sV aC. Lo crucial es que es Palabra de Dios. La puerta cerrada es negación, protección o impedimento al paso. La abierta es acogida, permiso para entrar y salir con libertad, libertas cordis. La puerta es elección. Jesús es la Casa de Dios y la Puerta del Cielo. Gn 28, 17, Jn 1, 51 y 2, 18-22 En su Bautismo se abre ese Cielo, Lc 3, 21 Juan ve en visión apocalíptica esa Puerta abierta en el Cielo y escucha la Voz del Resucitado, sube aquí, y te mostraré las cosas que deben suceder después. En ese mismo momento fui arrebatado por el Espíritu y vi en el Cielo una Sede, en la cual había Uno sentado. Ap 4, 1-3, Blog 196 Es la Puerta de la fe, y con los dones y carisma del Espíritu, de la mística y la evangelización. A su llegada reunieron a la iglesia y les contaron todo cuanto Dios había hecho junto con ellos, y cómo había abierto a los gentiles la Puerta de la fe. thýran písteos, porta fidei, Hech 14, 19-28 Esta analogía de La Puerta de la fe, la emplea Pablo también en 1 Cor 16, 9; 2 Cor 2, 12 y en Col 4, 3 dice que es la Puerta de la Palabra, el Misterio de Cristo. De aquí que esta Puerta introduce en la Vida íntima y dichosa de comunión con las Tres Personas del Dios Único, Ser y Amor, que habita en la Luz inaccesible. Sólo Él abre esta Puerta, teniendo como signos e instrumentos de esa apertura a los discípulos misioneros. Blog 41, Dios y su Iglesia abren la Puerta de la fe
    Es una Consideración monástica donde la Puerta no es sólo una metáfora, cual Yo soy la Luz de la Vida, Jn 8, 12 tampoco lo es, sino el Misterio de una Realidad experimentable. Vi una Puerta abierta en el cielo, y la Voz que había escuchado antes, como de trompeta, me dijo. Sube aquí. No sólo a él se le mostró la Puerta. Tú Señor, hablando en público a las multitudes, nos dijiste que eras la Puerta, y que si alguien entra por ti, se salva. Estás abierto a todos los que quieren entrar. De nada sirve una Puerta abierta en el Cielo si no podemos subir. Tu Amor bajando a nosotros, nos hace subir al Cielo. Sólo el Amor de Dios hasta el desprecio de nosotros mismos. Por la lanzada del soldado se abrió en la Cruz tu costado, y por esa Puerta abierta entramos en tu Corazón. Ábrenos la Puerta del costado de tu Arca, Gn 6, 16 para que entren los que se han de salvar de este diluvio que inunda la tierra. Ábrenos el costado de tu Cuerpo. Ábrenos la Puerta del Cielo. Ábreme que soy un extranjero, no un ciudadano. Dame alguna vez permanecer un poco allí para atisbar tu gloria y la de tus ciudadanos que se regocijan contigo. Si encuentro la Puerta abierta, entro, y qué bien me sienta el rato que se me permite estar en Ti. Pero si la encuentro cerrada, me vuelvo confundido. Y miserable en mi casa espero aquello de, entra en el Gozo de tu Señor. Mt 25, 21, Guillermo de Saint Thierry, 1070-1148,  VI Meditación

    Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí. La vida que sigo viviendo en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí. Gal 2, 19-21 Lo que significa que existo en dos dimensiones, en mi carne y en Cristo. En el cuerpo limitado de Jesús, el Dios inescrutable que es invisible en su naturaleza se hace visible, de tal manera que las particularidades individuales de su cuerpo expresan la Persona Divina del Hijo de Dios, inseparable del Padre y del Espíritu. Jesús en su vida, pasión y resurrección nos ha conocido y amado a todos y a cada uno de nosotros. Nos ama con su corazón humano, traspasado por nuestros pecados para nuestra liberación. Su Corazón de Dios es el principal indicador y símbolo del Amor Supremo con el que, en el Fuego del Espíritu, ama sin cesar al Padre, a todos los hombres y al universo. Él es la Fuente del amor orante y de todo consuelo, la mansión iluminada, Puerta hacia la Otra Dimensión, que transforma nuestro pequeño corazón haciéndolo semejante al suyo. Jesús me dijo. Mira mi Corazón, él será tu Casa. Recorre las demás partes de mi Cuerpo y escógelas como lugares regulares en los que puedas vivir tu vida, porque en adelante mi Cuerpo te servirá de monasterio. Legatus, III, 28


    Es imposible desligar a la Trinidad, la Eucaristía y el Corazón de Cristo de la oración de Jesús o del corazón. El gemido incesante del que invoca el Nombre de Jesús que es la Persona misma del Salvador de los pecadores. Unido a la respiración, símbolo del Espíritu que retiene el perfume de ese Nombre. Cant 1. 1-4, 2 Cor 2, 15-16 Y nos introduce en el Silencio Amante del Padre. El Amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu que nos ha sido dado. No se trata de alguna técnica psicofísica sino de un regalo del Redentor. Ves a la Trinidad si ves el Amor. San Agustín, De Trinitate, VIII, 8, 12 Cuando las Bienaventuranzas van purificando mi corazón, éste comienza a atisbar a Dios. El corazón es la sede del Amor Sabio que une la Palabra con el Padre. Mientras occidente se fija más en la Fuente Increada, oriente lo hace en su efecto creado. Se me apareció Jesús en presencia de la adorable Trinidad, con toda la agradable frescura de su florida juventud. Tomó su Corazón y lo presentó ante la Trinidad a manera de una cítara armoniosa. Con ella resonarían con inmensa dulzura toda la devoción y las palabras que se debían cantar en el Coro. Los cantos de quienes salmodiaban sin devoción, por rutina y vanagloria, producían un sordo murmullo sobre las cuerdas bajas. Pero los que se esforzaban por cantar con piedad, hacían resonar a través del Corazón de Jesús una suavísima y vibrante melodía. Legatus, IV, 41

    Nada más tortuoso que el corazón del hombre y no tiene arreglo, sólo Yahveh penetra el corazón. Jer 17, 10 Por el pecado tenemos un corazón incircunciso, doble, rebelde, contumaz. Dios tiene que transfigurarlo y crear un corazón puro y nuevo. Sal 51, Ez 36, 26 Ni siquiera entiendo lo que hago. Porque no hago el bien que quiero sino el mal que aborrezco. Por el pecado que reside en mí, aun cuando la Ley es buena. Rom 7, 15-25 Esta perplejidad de Pablo es de todos los seres humanos conscientes. Es un centro de convergencia entre la pneumatología y la psicología profunda. Ciencias diferentes nos ayudan a carearnos con nuestras sombras y tinieblas. Como lo hace la oración centrante y las terapias que se aventuran en nuestras zonas oscuras. Nuestras consciencias están repletas de complejos tenebrosos. No somos uno sino una multitud de personajes en conflictos. Todos sentimos esos cambios dramáticos espirituales psicosomáticos. Del amor al odio envidioso y celoso porque sufrimos una leve e ilusoria relegación. De la veracidad a mentiras rastreras. De la lealtad a la calumnia. De la castidad consagrada a la pornografía aberrante. El monacato sabe que sólo el Corazón de Jesús puede acercarnos al Inmaculado corazón de María y viceversa. Ella es la meta, skopos y la ayuda en la lucha, kopos del carisma monástico mariano, la pureza del corazón. Suficiente con reinterpretar en clave espiritual la Ventana de Johari, Blog 125 La ancianidad ilumina más las limitaciones y triquiñuelas. En nuestra interioridad y en las relaciones interpersonales.
    Área Libre. Se encuentran los datos conocidos por mí y mi comunidad. Intercambio libre y abierto entre yo y los demás. Comportamiento accesible a todos. Extrovertido o introvertido. Descuidado o cuidadoso en la higiene y el orden. Modo público de orar leer trabajar.
    Área Ciega. Contiene informaciones de mi yo que ignoro, pero que la comunidad conoce. Modo y fallas en el canto coral. Hablar claro o entre dientes. Tics nerviosos, espalda derecha o cargada. Tendencia a defenderme o a escuchar lo que se me dice asimilándolo.
    Área Oculta o Íntima. Son cosas que conozco de mí pero oculto a los demás por miedo al rechazo, al ataque. O al juicio negativo, para manipular a los demás. Gestos o palabras, secretos e intimidades que no debo publicar, o no deseo transmitir.
    Área Desconocida. Factores inconscientes que desconozco y desconoce la comunidad. Hechos de mis padres, abuelos o hermanos, de mi infancia o adolescencia. Heridas a curar o talentos ocultos y potencialidades por descubrir y realizarse.

    La Puerta está donde la Trinidad se une a lo cosmoteándrico en el Cristo Apocalíptico. El Bautismo del Señor, el Costado traspasado en la Cruz, Tomás introduciéndose en las llagas del Resucitado. La Eucaristía, el Sagrado Corazón, el lavar los pies y contactar con la carne a todos los hombres pobres y sufrientes  en misericordia compasiva y solidaridad en comunión de bienes. La Virgen en la Anunciación, la Asunción y sus Manifestaciones a través de la historia, lo mismo con los ángeles y los santos, las transfiguraciones tabóricas del mundo. Las Imágenes, Íconos, Libros, Arquitectura y Paisajes juegan un papel importantísimo. Deseaba distinguir a mi ángel custodio. Apareció uno cual príncipe hermoseado con maravillas que no hay entre las cosas visibles  nada que se le pueda comparar. Estaba entre Jesús y yo. Con delicada ternura estrechaba con un brazo al Señor y con el otro a mí. Legatus, IV, 53
    El misticismo en su más noble sentido no es algo oscuro y cerrado, sino luminoso y abierto. En realidad, es demasiado claro para la comprensión de la mayoría de nosotros, y demasiado obvio para no verlo. El misticismo, como Dios es amor, nos sobrecoge cual un paisaje inconmensurable en un día claro, como la luz insoportable del sol de verano. Podemos considerarlo una palabra oscura, pero tenemos el conocimiento interior de que somos nosotros los que estamos a oscuras. Vale la pena destacar cómo incluso en la vida diaria está presente la impresión de la racionalidad esencial de la mística. El místico, para el que cada estrella es una explosión repentina, cada flor un terremoto del polvo, es el hombre de mente clara. El misticismo, sentido del misterio de la realidad, es la forma más grande del sentido común. Chesterton
    La mística alemana Gertrudis de Helfta, 1256-1301 es uno de los tantos paradigmas que la hagiografía muestra del pasaje a la Otra Dimensión. Su imagen desfalleciente guapa y larguirucha, pintada en éxtasis rayanos en una enfermiza sexualidad sublimada, se ha cambiado con los siglos. Murió a los 45 años y casi todas sus obras se perdieron. Quedaron tres, y en el olvido. Memorial, Legatus memorialis abundantiae Divinae Pietatis, y Ejercicios espirituales. Rescatadas por los cartujos de Colonia en 1536 pasaron a la fama y a la hermenéutica pneumatológica hasta hoy. En 1678 fue inscrita en el Martirologio Romano. En 1739 su Memoria pasó a la Iglesia Universal. De distintas maneras me entregaste tu Corazón deífico, y con la inestimable intimidad de tu amistad lo cambiaste por el mío. Legatus, II, 23. Orar Leer Trabajar, pp. 552-554, Santa Lutgarda, 1182- 1246
    Para los estudiosos de la Psicología de las Religiones, sus absurdas y pueriles visiones eran lo que William James llamó theopathic saintliness. Para algunos historiadores y teólogos reformados su intercambio de corazones con Jesús es un imposible. Para las feministas fue una mujer genial que se opuso y sobresalió por encima de los abusos de teólogos machistas. Para los católicos es una de las santas que preparó la fuerte devoción al Sagrado Corazón que repuntaría en el SXVII, y hoy candidata a Doctora de la Iglesia. www.surco.org y statescari31@gmail.com Para las investigadoras A. Harrison de Harvard y C. Bynum de Princeton, como para Beatrix Acklin Zimmermann y Urs Von Balthasar, los escritos de Gertrudis son el resultado de una comunidad más que de una persona. En complementariedad con la jerarquía de la Iglesia, pusieron de manifiesto una mística femenina laical de gran valor y fuste. En ella el Resucitado es garante de la igual dignidad entre todos los miembros de su Cuerpo Místico. Yo hablaré por tu boca, le dijo Jesús. Influenciadas por los dominicos clarificaron la importancia de la Eucaristía, la Liturgia de las Horas, la Lectio Divina, la liberación del corazón en Cristo, la seria formación teológica. Y remarcaron la prioridad del servicio al prójimo por encima del placer que se puede encontrar en cualquier forma de oración privada. No antepusieron las necesidades de los pobres a las suyas.


    Helfta era un monasterio autónomo bajo la Regla de san Benito y una cierta espiritualidad cisterciense, dependiente en lo canónico del obispo y en lo civil de los condes de Mansfeld. Fundado en 1229 con siete cistercienses en Eisleben, ciudad donde nació y murió el sacerdote agustino Martín Lutero. 1483-1546 Éste tuvo también una experiencia en la torre de Wittenberg, Turmerlebnis, Rom 1, 17 en 1517 y se hizo reformador de la Iglesia fuera y contra ella. En 1340 el monasterio fue destruido por el obispo Alberto de Brunswick. La comunidad se instaló en Eisleben. Los luteranos la saquearon en 1525 y en 1546 fue disuelta. Había existido 317 años. 453 después la Diócesis de Magdeburgo logró la restauración del monasterio con otras siete monjas cistercienses de Baviera en 1999. La esperanza puesta en que sea un Lugar de Encuentro entre luteranos, católicos y ateos, inmensa mayoría en la ex Alemania comunista.
    La trilogía de Wilber, Sexo Ecología Espiritualidad, Materia Vida Mente, Blog 66. La vida contemplativa trapense, anticipo del Reino al servicio del Mundo nos ayuda a intuir las incesantes transformaciones a que están sometidos los cuerpos, psicologías y espíritus en camino a las más radicales de la muerte, el Cielo y la Resurrección. Guardando la identidad del yo de la persona en cambio. Y de las sanas relaciones entre sexualidad, entorno y espiritualidad. Mientras se cantaba el responsorio, el bienaventurado Padre acogió de pie con gran confianza la muerte preciosa, le pregunté a san Benito cómo había sido su Paso de este mundo a la Gloria. Me respondió. Después de comulgar el Cuerpo y la Sangre del Señor, exhalé el último espíritu entre las palabras de la oración. Ese espíritu fue tan perfumado entre los santos que todos se gozaban en él. Y a todo el que haga memorial de mi Paso será asistido por mí en su muerte. Legatus, IV, 11

    Gertrudis pasa a la Otra Dimensión Increada a los 25 años. A los cinco años, tal vez hija ilegítima de algún noble, había sido dada al monasterio de Helfta. La abadesa, elegida a los 19 años en 1251, era Gertrudis de Hackeborn. Lo guió hasta su muerte en 1292 durante 41 años. Mujer excepcional, transformó la abadía sin dejar las observancias de la politéia benedictina, en un centro singular de cultura, ciencias, artes, teología y espiritualidad. Con un refinado equipo de copistas e impresoras, con monjas estudiosas y dialogantes, capellanes dominicos y franciscanos, y las tres místicas. Matilde de Hackeborn, 1241-1298 hermana de la abadesa, y su Liber specialis gratiae. La beguina, refugiada en Helfta, Matilde de Magdeburgo, 1210-1282 y su libro Das fliessende Licht der Gottheit, La fluyente Luz de la Divinidad. Y nuestra Gertrudis. A los escritos intelectuales del siglo XIII los completarán con un estallido de emociones, afectos y psicofisiología de teólogas enamoradas. Amor sin conocimiento, parece tiniebla al alma sensata. Conocimiento sin fruición, parece pena del infierno. Fruición sin muerte, nunca la deplorará lo bastante. Santa Matilde de Magdeburgo
    Se debe tener cuidado con el desguace que nos deje descuajeringados, ingenua cantinflada sin cuidado de un universo peligroso que hace y deshace todo a su alrededor. Como cuando en Fringe tratan de pasar al universo paralelo sin la preparación adecuada. Ciencia al Límite podría ser una parábola. Blog 202 Todo es plurivalente parábola del Reino. Parábola hacia el Otro Universo, o hacia el hombre viejo, la lucha con la Sombra o el Doble. Peter Bishop, tu es Petrus, es el choque titánico entre el Hombre Nuevo y el viejo mezclados. Entre confesar a Cristo o negarlo. Entre Crear o destruir. Sólo Jesús puede hacernos cerrar las puertas del infierno. Pýlai hádou, Mt 16, 18 Él tiene la llaves de de la muerte y del infierno, kleîs toû thanátou kaì toû hádou, Ap 1, 18 Los experimentos e investigaciones que hacemos en este universo nos van abriendo al otro. Se me apareció san Bernardo con inefable gloria, adornado de belleza celestial por el triple color de sus vestidos. Brillaba en él la blancura de la azucena por su virginidad. El violeta de su profesión monástica. Y los ardientes rubíes de su amor. Legatus, IV, 49
    Hay 100 mil millones de seres humanos muertos y 7 mil millones vivos. No contamos los abortos espontáneos o voluntarios. En la Misa intercedemos por los vivos y los difuntos. Todos somos iguales en dignidad. De las diferentes personalidades, especialidades y trabajos de todos recibimos mucho. Cada uno en su pequeñez ofrece su fragmento claroscuro. La sabiduría consiste en ir integrando con respeto en nuestra consciencia, por el discernimiento con la Iglesia, las pocas partes a las que tenemos acceso en nuestro brevísimo pasaje por este Planeta. Dios no es un arroyo engañoso de aguas inconstantes. Si tú retornas y te conviertes yo te convertiré. shuv Si separas lo precioso de la escoria, tú serás como mi Boca. Jer 15, 19 El Cielo y la Resurrección Universal es inefable. La Revelación nos dice que allí integraremos en plenitud la Totalidad. Aquí sólo está la Lumen fidei. Y fugaces participaciones en percepciones, interpretaciones y contextos corporales, sociales, genéticos, imaginativos o intelectuales. La lucha es obligatoria. Gertrudis se movió con inimaginable facilidad entre la Totalidad de las dimensiones. Dios Trino, Jesucristo, los ángeles, los santos, los hombres, en especial los muertos, el cosmos en sus aspectos más artísticos y diversos palpados por el genio femenino. No se apartaban de la piedad popular del sXIII. Esa que sigue siendo la del Pueblo sencillo de hoy. Éste se expresa más con categorías parecidas a las de Gertrudis que con las de los teólogos especulativos. Al fallecer la Hermana M. B. se celebró la Misa por ella ese mismo día. Quise buscarla y le pregunté a Jesús dónde estaba. Me respondió. Viene hacia Mí radiante de blancura. Legatus, V, 8

    Un descuartizamiento se puede producir al embelesarnos con feromonas, dopaminas y serotoninas de intimismos trasnochados que separa lo místico del compromiso imprescindible con nuestros próximos y con los descartados y excluidos. Volvamos a la vida de Simone Weil. Tenía resistencia a la Iglesia institucional. No eran los defectos y pecados de la Iglesia lo que la molestaba. Su resistencia estaba en el rechazo visceral que sentía ante cualquier institución social. Percibió cómo el patriotismo falto de crítica o con una lealtad desviada deja a las personas con incapacidad para ver los pecados y defectos de esa institución. Los ciudadanos fanáticos pueden estar ciegos para ver las injusticias hechas por sus países. Los fieles piadosos pueden estar presionados por su fidelidad a la Iglesia. Simone creyó que la lealtad ciega puede ser una forma de idolatría, a pesar de sus altos motivos. Eso es lo que los profetas denunciaron. No eran ciegos leales como para no criticar las sombras y tinieblas que veían dentro de su comunidad. Jesús fue fiel y leal al Judaísmo y a su Iglesia pero no se calló ante las culpas y maldades de ambos. Nuestra lealtad puede impedirnos, si no va acompañada del discernimiento debido, ver el daño que hacen aquellos a los que somos leales. Todas las Iglesias, países y familias tienen sus pecados y defectos. Sobre el fondo del pensamiento weiliano aparece esta mezcla entre el Dios escondido, que se comunica en el Misterio, y lo social, que se organiza y despliega de acuerdo con los mecanismos históricos colectivos. Allí donde el cuerpo de los obreros y de las obreras era oprimido en 1934. A. Putino y Journal d’usine Con la Biblia y la sociología en mano hay que denunciar los delitos actuales de Israel, de la Iglesia, de los musulmanes, de los budistas e hindúes  y de cualquier institución. Mostramos nuestra lealtad cuando, en vez de cobardes avestruces ante esas faltas, logramos zafarnos de las imposiciones del entorno, y conectados con los Otros Universos, nos lanzamos unidos a Jesús a corregirnos con el Amor de su Evangelio. Hoy quiero ser auditor. Si el apóstol proclama la verdad, el auditor descubre las estafas. Si los pastores son funcionarios del Estado no están en relación con el cristianismo. Éste no es en primer lugar algo objetivo sino subjetivo. A saber, cómo yo me vuelvo cristiano. S. Kierkegaard

    La comunidad de Helfta se introdujo en el Corazón de Jesús, Puerta por la que los hombres y la creación pasan a la Trinidad Increada y a la Nueva Jerusalén. Los menores detalles de todo lo creado se reflejan en los Tres por medio de la humanidad de Cristo. De esa creación obtuvo el Hombre Dios su humanidad. Jamás cayó en ciega lealtad. No dejó de denunciar los pecados de los cristianos. Corona de la Iglesia, cómo te has empañado. Tus piedras preciosas se han caído porque eres débil y deshonras la fe católica. Corona del sacerdocio, has desaparecido y sólo has dejado tu forma exterior, y con esa forma luchas contra Dios y sus amigos. Yo tocaré el corazón del Papa con una gran tristeza y me lamentaré. Le hablaré de que mis pastores se hayan transformado en asesinos y lobos rapaces. Matilde de Magdeburgo
  Esta es mi angustia y mi dolor, el hecho de que algunos presbíteros y obispos hayan violado la inocencia de menores y su vocación sacerdotal al abusar de ellos de manera sexual. Es algo más que actos reprobables. Es como un culto sacrílego porque esos chicos y esas chicas le fueron confiados al carisma sacerdotal para llevarlos a Dios, y ellos los sacrificaron al ídolo de su concupiscencia. Profanaron la imagen de Dios a cuya semejanza fuimos creados. La infancia es un tesoro. El corazón joven, tan abierto de esperanza contempla los misterios del amor de Dios y se muestra dispuesto de una forma única a ser alimentado en la fe. Hoy el corazón de la Iglesia mira los ojos de Jesús en esos niños y niñas y quiere llorar. Ante Dios y su pueblo expreso mi dolor por los pecados y crímenes graves de abusos sexuales cometidos por el clero contra ustedes y con humildad pido perdón. También les pido perdón por los pecados de omisión por partes de líderes de la Iglesia que no han respondido adecuadamente a las denuncias de abuso presentadas por familiares y por aquellos que fueron víctimas del abuso, esto lleva todavía a un sufrimiento adicional a quienes habían sido abusados y puso en peligro a otros menores que estaban en situación de riesgo. Por otro lado la valentía que ustedes y otros han mostrado al exponer la verdad fue un servicio de amor al habernos traído luz sobre una terrible oscuridad en la vida de la Iglesia. No hay lugar en el ministerio de la Iglesia para aquellos que cometen estos abusos, y me comprometo a no tolerar el daño infligido a un menor por parte de nadie. Los obispos deben ejercer su oficio de pastores con sumo cuidado para salvaguardar la protección de menores y rendirán cuentas de esta responsabilidad. Hemos de hacer todo lo que sea posible para asegurar que tales pecados no vuelvan a ocurrir en la Iglesia, y que ningún lobo se meta en el rebaño. Papa Francisco, 07,07,2014
      
       No idealizamos a Gertrudis ni a Helfta. Tuvieron sus problemas y sufrimientos. Su experiencia del 27 de enero de 1281 la encuentra en un estado lamentable. No aguantaba las observancias monásticas, tentada por los defectos de los superiores y de las monjas, los acicates de las lascivias normales de su juventud, melancólica deprimida, hundida en la tibieza la acedia y la tristeza. No conoció a sus padres ni a familiar alguno. No salió nunca del monasterio. No ocupó ningún servicio oficial. El báculo de sus íconos es sólo signo de su vocación humana y divina a enseñar, aconsejar, acompañar a los demás hacia el Encuentro con el Resucitado. Después de Completas al inicio del crepúsculo, Tú, Verdad y Dios Resplandeciente, superior a toda luz, determinaste aligerar la densidad de mis tinieblas. En medio del dormitorio vi a un joven de 16 años, guapo y deseable a mi juventud. Con rostro atrayente y voz dulce me dijo. Pronto vendrá tu salvación. No te consumas en tu tristeza. No tienes con quien hablar ni quien te aconseje y eso ha aumentado tu dolor. No tengas miedo. Te liberaré. Reconocí en sus manos las llagas con las que anuló todas las condenas. Legatus, II, 1     
    Su libertas cordis implicaba audacia en su lenguaje, júbilo y deseo de morir para completar su unión con Jesús. Era también indiferencia a las innumerables formalidades de la cortesía monacal, no permitir que nadie ni nada fuera un obstáculo a su configuración con la Trinidad, distinción entre ministerio y poder en sus superiores y clérigos, comulgar tanto como podía, perspicacia inmediata de juicio intuitivo en sus discernimientos, sin temer lo que pensaran otros de sus audaces escritos. Ningún varón me ganará en conocimientos teológicos. Actitudes que molestaban a muchos y a algunas de sus Hermanas.
    Ella gritó con fuerza el mensaje de la Ternura del Amor de Dios, Divina Pietas. Piedad, en latín, significa amor a Dios, la familia, los amigos, la comunidad, la patria. 242 veces aparece pietas en el Legatus. Sólo 24 no se refieren a Dios. Para Gertrudis, asistida por el sumo Sacerdote y verdadero Pontífice que renovaba en ella la Gracia de los siete sacramentos, de una manera mucho más eficaz que lo pudiera hacer un presbítero u obispo. Legatus, III, 60 Y basándose en Agustín, Gregorio Magno y Bernardo de Claraval, con un salto gigantesco, dirá que la Divina Pietas o Ternura Divina es el mismo Dios, uno de sus atributos. Dom Olivier Quénardel, La communion eucharistic dans le Héraut de l’amour divin de Saint Gertrude D’Helfta. Situation, acteurs et mise en scène de la Divina Pietas, Brepols, Francia, 1997, 215 p.  Jesús, inmiscuyéndose en mis pensamientos y deseos, me dijo. El Mensaje más provechoso para los hombres es comunicarles que lo más útil para su bien es tener Memoria constante de que Yo, el Hijo de la Virgen, estoy en la presencia del Padre intercediendo por la salvación de todo el género humano, y cuantas veces pecan en su corazón por su fragilidad humana, Yo ofrezco mi Corazón Inmaculado a Dios Padre para que los perdone. Legatus, III, 40
    Dios hizo de Helfta una gozosa comunidad para el copensar cosentir y contactar desde, en y hacia Cristo. La Koinonía se transformaría en la real autora de sus libros. Vitalidad cenobítica alrededor del Corazón Resucitado. Del Legatus o Mensajero de la Ternura Divina Gertrudis escribió sólo el II. Los libros I, III, IV y V son de una o varias cultas editoras o recopiladoras anónimas. La Colcha Maternal de Retazos era el estilo de las copistas de Helfta para manifestar la Totalidad de Cristo. En un instante se me ofreció y recibí en mi corazón al Niño Jesús. Al tenerlo dentro de mí todo mi ser se transfiguró en el mismo color que Él tenía. Enseguida conocí lo que significaban aquellas palabras, Dios será Todo en todas las cosas. 1 Cor 15, 28, Legatus, II, 6


domingo, 27 de julio de 2014

204. Contemplación y Enseñanza Social de la Iglesia, Sal 113
   
    Desde la salida del sol hasta su ocaso, alabado sea el Nombre de Yahveh. Él está sobre todas las naciones. Se inclina para mirar el cielo y la tierra. Levanta del polvo al desvalido. Alza al pobre del estiércol, para hacerlo sentar entre los líderes de su Pueblo. Y hacer también sentar a la mujer estéril en su hogar como madre feliz de hijos. El salmo tiene relación con el Cántico de Ana, 1 Sam 2, 1-10 y el Magnificat de María. Lc 1, 46-55  Inicia uno de los Tres Hallel. Aleluyáticos, 113-118 que se cantaban sobre todo en Pascua. Trascendencia amorosa de Dios que cuida de los desvalidos, pobres y estériles.    
    La Enseñanza social de la Primera y Nueva Alianza no es una ideología o un código de laudables conductas ciudadanas. Es el Proyecto de Dios para arreglar un Mundo roto. Es una teología que surge del Amor Infinito de la Trinidad que Sale al Encuentro de hombres pecadores. Así habla Yahveh. Ustedes venden al justo por dinero y al pobre por un par de sandalias. Pisotean sobre el polvo de la tierra la cabeza de los débiles. Desvían el camino de los humildes. anawim El hijo y el padre se acuestan con la misma joven. Se tienden sobre ropas tomadas en prenda. Y beben en la Casa de Dios, el vino confiscado con injusticia. Por eso los voy a aplastar. Am 2, 6-16 Sin esta Gratuidad incondicional del Amor en la Verdad que nos llena de Vida en abundancia, la Justicia es ininteligible. Surge de la contemplación de la Trinidad, y de sus criterios de acción en la historia de la salvación. Un saber iluminado por la fe, en diálogo cordial con todas las filosofías, ciencias culturas y pueblos, del que se deriva una ética social de la conducta humana, ecológica y mundial. Sin este Encuentro del Amor de Jesús con el amor del hombre, en comunión con toda la humanidad y el universo, no hay Enseñanza Católica sino sectorial. Allí no hay fe unida a la razón, a las ciencias y al oído en el Pueblo. Contemplativo del Verbo y contemplativo de los Pueblos. Privilegiando a los pobres.
    No hay rama de la teología que necesite más del Principio de Totalidad que la Enseñanza Social de la Iglesia. Si me atrevo a abordarla, no en sus innumerables cuestiones, sino cual minúscula Introducción para monjes y laicos comprometidos con el monacato, es debido a las circunstancias de ser un anciano que ha vivido en 7 países, viajado a 34, y desde hace 54 años dialoga con toda clase de personas. A pesar de ser introvertido y silencioso jovial, eso le permite, con sus limitaciones repletas de Dissected Files searching for what lies Below, without Cortexiphan Fringe, orar estudiar tomar distancias y sacar conclusiones con lentitud. Nuestros cuerpos son bodegas donde nuestras psiquis adquieren sabiduría y madurez. Como vino en antiguos toneles. Nuestras almas sazonan con mayor profundidad cuando envejecemos y nuestros cuerpos empiezan a mostrar roturas. Mucho más que cuando están enteros y jóvenes. Del mismo modo hay un camino de honda maduración en los enfermos. Camino que permanece escondido a los que gozan de buena salud. J. Hillman, La fuerza del carácter De todas formas, un inexperto píxel al lado de los gigantes cual Hillary Clinton con sus  incontables Memorias en Living History. La teología no se limita a ser un discurso sobre la fe definida o el Magisterio de la Iglesia. No es repetición fundamentalista. Es un carisma distinto, lugar creativo de la autointeligibilidad humana. Un modo de vivir, conocer y liberarse, abierto a la Palabra y el Espíritu hacia la Casa del Padre en comunión orante. Hay enormes enseñanzas sociales expresadas en lenguajes teológicos diferentes y complementarios.

    Se cuenta que, hace mucho tiempo, los hombres pensaban sin cesar en la muerte. No disfrutaban de lo que comían, ni de lo que bebían, obsesionados día y noche con la idea de la muerte. Es que desconocían el amplio mundo de las ideas. Los pensamientos que nos preocupan hoy no existían en aquella época. A medida que ellos envejecían, sus cuerpos iban quedando cada vez más descarnados. Es sabido que las reflexiones sobre la muerte consumen la carne del hombre. Y cuando morían los gusanos no encontraban nada para comer en las tumbas de los seres humanos. Por ello decidieron quejarse ante el Señor Dios. Le dijeron. Cuando nos creaste, Dueño del Universo, nos dijiste que comeríamos carne. Pero los hombres mueren delgados como tornillos. No podemos alimentarnos de sus esqueletos. Tienen razón, queridos gusanos, les dijo el Señor Dios. Voy a pedir consejo a los ángeles. Éstos reflexionaron sobre la queja de los gusanos. Llegaron a la conclusión de que tenían toda la razón. Que habían sido creados para comer carne de cadáveres bien gordos. Dios escuchó entonces la queja de los gusanos, e introdujo el dinero en el mundo. Y el hombre se puso a comprar, y a vender por doscientos lo que había conseguido por cien. Se apasionó por la compra y la venta, hasta olvidarse de la muerte. La preocupación se volcó en el dinero. Estudiar y trabajar para ganar dinero. Salir para gastar dinero. Hacer guerras para tener más dinero. Vender lo que fuese y a quien fuese para conseguir más dinero. Y con los dineros ganados, el hombre empleaba la mitad en comprar mercancías y la otra mitad en adquirir alimentos. Y el hombre comía y engordaba. Se divertía y engordaba. Compraba de todo y engordaba.  Al mismo tiempo el alma se encogía, se disolvía, y en muchos casos desaparecía. Tanto, que en la actualidad, cuando muere un hombre, los gusanos se aplauden y dan gracias a Dios por su gran misericordia. Ben Zimet, Cuentos del pueblo judío
    Es tanto el poder del dinero, que te desvía, y hasta te quita la fe. El dinero idolátrico puede enfermar el pensar tu fe, y hacerte tomar un sendero equivocado. Palabras ociosas, discusiones inútiles, envidias, litigios, maledicencias, sospechas infundadas, conflictos entre hombres corruptos que consideran la religión como una fuente de ingresos. Soy católico voy a Misa, porque eso me da estatus. Me miran bien. Luego yo tengo mis negocios, soy amante del dinero. Si eliges el camino del dinero al final serás un corrupto. El dinero te seduce y te hace resbalar hacia la perdición. Jesús es tajante en este tema. No puedes servir a Dios y al dinero, al demonio mamona. No se puede, o el uno o el otro. El dinero te ofrece un cierto bienestar al inicio. Después te sientes importante y viene la vanidad. Y de la vanidad se pasa al orgullo y a la soberbia. Son tres escalones, riqueza, vanidad y orgullo. San Ignacio El diablo toma ese camino para tentarte. La riqueza, para sentirte suficiente. La vanidad, para sentirte importante. El orgullo y la soberbia para separarte de Dios. Al servir al dinero se peca de idolatría. Porque el dinero se convierte en un ídolo y tú le das culto. Por esto Jesús dice que no se puede servir al ídolo dinero y al Dios viviente. Los Padres de la Iglesia del siglo III, decían algo muy fuerte. El dinero mal usado es el estiércol del diablo. Porque nos hace idólatras y envenena nuestra fe. Nos hace maníacos de cuestiones ociosas y nos aleja de los pobres. Nos corrompe. Papa Francisco, Homilía en Santa Marta, 20, IX, 2013

    La salvación cristiana es una liberación integral del hombre, liberación de necesidades y posesiones inútiles. Porque la raíz de todos los males es la avaricia, y algunos al dejarse llevar por ella, perdieron la fe.1 Tim 6, 10 Quien desarrolla una actividad económica y posee bienes, debe considerarse administrador de cuanto Dios le ha confiado. Las riquezas son un bien que viene de Dios, quien lo posee debe hacerlo circular, de manera que también los necesitados puedan gozar de él. El mal se encuentra en el apego desordenado a las riquezas. En el deseo de acapararlas en exclusividad. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 328-329
    Seamos o no conscientes siempre estamos haciendo teología. La mayor amenaza del mundo globalizado no está en que uno crea o no crea en Dios, sino en el Dios en que uno cree. Dios es aquello a lo que le ofrecemos la devoción del corazón, lo que más valoramos y por lo que más nos sacrificamos. Uno de los retos fundamentales de los seres humanos no es el ateísmo, sino la idolatría. Ésta contribuye al desorden social actual, y el camino hacia la paz incluye un reto a la conversión al verdadero Dios. La causa más profunda de la injusticia global está vinculada a un error teológico y antropológico llamado moneyteísmo. Se identifica con la idolatría  del dinero y del capital. Se expresa en la adoración de los bienes de consumo del mercado, y se practica en rituales financieros. Los salarios de un CEO, Chief Executive Officer de las multinacionales, son 500 veces mayores que las de sus trabajadores. Las personas se miden por su capital neto, por las propiedades que acumulan y por sus ingresos, no por sus valores humanos o por la profundidad espiritual que ellas tienen. El dinero es está en el centro, no la persona. D.G. Groody, Globalización, espiritualidad y justicia


    América latina ha pasado por tres etapas. En los años 60 la teología fue impactada por la realidad de la pobreza masiva, escandalosa e injusta, hasta la pobreza extrema de cadáveres vivientes. En los años 70 emergió en primer plano la realidad de los oprimidos, discriminados y de las víctimas. Se superó el concepto sólo economicista de pobreza y se tomó consciencia de los indios, negros, mujeres y torturados por los sistemas represivos de Seguridad Nacional. A partir de los 90, se impone una nueva categoría, los excluidos. Una creciente mayoría queda excluida de la economía de libre mercado. En cada país se yuxtaponen dos naciones, los incluidos y los excluidos. Existe la nación oficial, organizada, integrada, conducida, financiada, en proceso de desarrollo y, por otro lado, la nación no oficial, informal, desorganizada, desintegrada, sumergida en la violencia y el caos, sin ninguna capacidad de diálogo, migrantes que no saben ni el idioma. La teología pasa de la pobreza espiritual a la teología de los pobres y su Misterio, como pecado social, con su raíz  idolátrica y la cristología y eclesiología del pobre. Pablo Richard e Ignacio Ellacuría
    Como decía Hegel, toda vida razonable debe tener una conclusión. El tiempo sin conclusión lleva a la depresión, al vacío, la angustia y la locura. No tiene mensaje cierto, ni sentido pleno. Entonces queremos que pase cuanto antes, y nos llega la aceleración del zapping. No nos detenemos en nada. Entramos en el vértigo de lo siguiente. Todo pasa rápido. No hay razón para cerrar los ojos, detener la mirada y Contemplar desde el Silencio. Así es la sociedad de la hiperinformación que nunca concluye. Estamos ocupados con una noticia y ya viene otra que nos borra la anterior. La información es exponencial. Pero no ofrece una unidad de sentido ni conclusión. Las parábolas de Jesús llevan a una conclusión. Son relatos que inician y concluyen. Quien sigue a Jesús aprende el arte de concluir la torre que comenzó a edificar. Vivir es aprovechar el tiempo con ritmo y cadencia de música y unitotalidad. Ese es el espacio tiempo que nos llena y regenera. En cambio el tiempo acelerado, frenético, acumulativo nos vuelve caóticos, desmenuzados, desestructurados y contradictorios. La franja de un relato es estrecha. No se relata todo. Lo importante no es ofrecer una información excesiva, sino seleccionarla y formar unidades de sentido con una sana conclusión. J. García Paredes Agradezco a la Iglesia Jerárquica que nunca me permitió ser un teólogo de escritorio, sino un pequeño discípulo misionero contemplativo, monje y pastor, simple Enciclopedia de la ignorancia, con mucho olor a Jesús a ovejas y a tierra.

    La Doctrina social se puede describir como el Evangelio de nuestra vida humana en comunión, o relación ética, con Dios los hermanos y el cosmos, personas responsables en sociedad para servir. Su fundamento está en la Revelación que nos da la Tradición, la Biblia y el Magisterio junto a los teólogos filósofos científicos y el Sensus Fidei del Pueblo de Dios. Es el anuncio de la visión global de cada persona y de la humanidad arraigada en la Trinidad y en este universo a la luz de Jesucristo, Símbolo actuante y concreto de toda la realidad. Y la denuncia, dado el pecado, de las injusticias y las violencias que destruyen la convivencia en la Civilización de la justicia, la paz y el amor. Esta denuncia es juicio y defensa de los derechos y deberes ignorados y violados, en especial de los pobres miserables descartados y débiles. La Iglesia no se hace cargo de la vida en sociedad bajo todos sus aspectos sino con su competencia propia que es la proclamación de Jesús Resucitado. Él vuelve a poner en pie todo lo caído. La misión propia que Cristo confía a su Iglesia no es de orden político, económico, social, militar o cultural, sino de liberación y religación espiritual con Dios Padre Verbo y Paráclito. De esta misión derivan luces y energías que consolidan la comunidad familiar, nacional e internacional según la Ley del Espíritu que da la Vida. A la Iglesia no le competen cuestiones técnicas ni proponer sistemas o modelos de organizaciones sociopoliticoeconómicos. La centralidad del Misterio de Cristo, en su Enseñanza social, no debilita ni excluye las verdades de la razón, de las ciencias, y de la consciencia de cada uno, y por lo mismo no la priva de su plausibilidad racional y destinación universal al diálogo con todos los hombres. Las aportaciones ciertas y pluriformes de todo el Pueblo de Dios, y de todos los Pueblos, pueden ser asumidas por el Magisterio. Así desde León XIII con su Rerum Novarum de 1891, ante la revolución industrial y la clase trabajadora. La Enseñanza pasa a ser Doctrina social promulgada por el Papa y los obispos en comunión con él. Ésta no constituye un cuerpo fijo e inmutable, sino un entender progresivo en un mundo dinámico en incesantes cambios, desequilibrios e interrogantes. Al Papa y los obispos les compete discernir cuestiones, movimientos y teologías sociales. Como la Unión de Católicos Mexicanos, Asociación secreta o reservada, fundada en1915 por el obispo Luis María Martínez, a la que se oponía Rafael Guízar y Valencia. Pío XI decretó su extinción en 1929. O la Teología de la Liberación enriquecida con dos documentos Libertatis Nuntius, 1984 y Libertatis Conscientia, 1986. La Doctrina social implica responsabilidades serias con la organización y funcionamiento de la sociedad, obligaciones pedagógicas, administrativas, políticas y económicas. Éstas pertenecen no a los sacerdotes, monjes y religiosos, sino a los fieles laicos. De ahí que la Doctrina social debe entrar como parte integrante del camino formativo del laico, solo o asociado. Todos sin embargo, en nombre del desarrollo integral de la persona humana, en nombre de Dios Creador Camino y Fin del hombre, son destinatarios de la Doctrina social, dirigida no sólo a los cristianos sino a todos los seres humanos. Esta Doctrina es un Taller siempre abierto y en salida hacia la edificación de la Civilización del amor en la solidaridad, la justicia, el encuentro, la inclusión y la paz. Dios le ofrece al hombre la posibilidad real de encontrar, a veces de manera confusa oscura y dramática, cuál es el sentido de su vida, de su acción y de su muerte, superando el mal y alcanzando el Bien. La Transfiguración de la persona, en su Conformación con Cristo, es el presupuesto esencial, en conversión individual y compromiso con la comunidad y la ecología, de la Praxis social católica. Lograr el bien de todos y de cada uno. Todos responsables de Todos.

    Cada fiel, clérigo consagrado o laico, verá con prudencia qué debe o puede asumir. Lohfink en Jesús de Nazareth, describe cómo en los Evangelios la gente se relaciona con Jesús de diferentes maneras. No todos fueron apóstoles, no todos fueron discípulos y no todos los que contribuyeron a la causa de Jesús lo siguieron cual aquellos. Diferentes individuos tuvieron su propia manera de conectar con Jesús. Podemos decir que los Evangelios son conscientes de una gran variedad de formas de participación en la causa de Jesús. Estaban los Doce. Había un círculo de 72 y otro más amplio de discípulos. Multitudes que participaban de formas muy variadas. Partidarios encontrados con diferentes puntos de vista. Residentes que pusieron sus casas u otros bienes a su disposición. Gente que ayudó en situaciones particulares. Beneficiarios que gustaban de la enseñanza de Jesús, y por esa razón no hablaron contra él. Estas líneas estructurales no son accidentales. En la iglesia actual podemos encontrar todas estas formas y muchas otras. Es un modelo complejo, la apertura de los Evangelios debe avisarnos contra el hecho de juzgar a la gente como falta de fe si no es capaz de adoptar el modo de vida de los apóstoles, de los 72, o de las multitudes que lo seguían. Jesús nunca lo hizo. La iglesia contiene también una gran variedad de más o menos comprometidos. Gente que practica sólo en ocasiones, gente que acepta algunas de sus enseñanzas y no presta atención a otras. Invitados que visitan nuestras comunidades. Gente que no se compromete pero simpatiza con la iglesia y le ofrece variadas formas de apoyo. Gente que se une a Dios de modos más privatizados, esos que son espirituales pero no se institucionalizan. Esa gente está alrededor de Jesús y  eso es muy importante. Debemos ser cuidadosos en la manera de entender esta variedad. No significa que haya compartimentos piramidales con dignidades honoríficas entre los discípulos misioneros. O donde unos son llamados a una santidad más alta y otros a una más baja, como si el Evangelio se aplicara sólo a algunos. La Iglesia nunca puede ser dividida en perfectos y menos perfectos, en mejores y peores expertos, en totales y parciales participantes. El Evangelio completo se aplica a cada uno, como hace la invitación de Jesús a la intimidad con él. Jesús no llama a la gente según un más y un menos. El discipulado cristiano no admite niveles, grados, estratos gnósticos diferentes. Es como una relación de amor. Cada uno elige a qué hondura desea llegar. Algunos llegan más hondo que otros, aunque cada uno entienda que llega a lo que más pudo llegar. Siempre habrá una gran variedad en la profundidad y participación. Cada uno de nosotros tiene su propia historia de ser agraciado y herido, formado y deformado, y así todos llegamos a la adultez con diferentes capacidades para ver, entender, amar, aceptar el amor y entregarnos a alguien o algo más allá de nosotros. Ninguno es completo ni maduro en plenitud. Todos somos limitados en lo que podemos hacer. De ahí que de nadie se espera que responda a algo que está fuera de su esfera de posibilidad. Así nos reunimos alrededor de Jesús de diferentes maneras, dependiendo de nuestra capacidad de entender y entregarnos. Jesús no tuvo problema con esto. En su visión, no existía una categoría de discípulo de cafetería o light. Todos, siervos inútiles, estamos alrededor de Jesús a nuestro propio modo. En el Pueblo de Dios cada cual tiene su servicio. No nos juzgamos unos a otros. Conozco un matrimonio pobre con catorce hijos que, que vive cerca de este monasterio, y colabora en la pastoral mucho más que yo. El Donatismo acecha. Nadie puede excluir a los pecadores o menos perfectos de la Iglesia. No quedaría ni uno.

    No hay civilización del amor, solidaridad, inclusión, encuentro y paz, obra de la justicia, sin una búsqueda apasionada por la paz. Es un terrible peso que Dios ha cargado sobre nuestras espaldas. Y una maravillosa vocación que nos has dado. No hay paz sin una feroz decisión de vivir en paz. La paz necesita orantes profetas y constructores. Construirla con sabiduría sobre variados pilares. La justicia legal distributiva y conmutativa, la veracidad, la fraternidad, la libertad y el amor a Dios Padre y a nuestros enemigos. La paz es una obra en construcción abierta a todos y no sólo a especialistas, los sabios, los estrategas, los economistas y políticos. Es una responsabilidad universal. Pasa a través de los pequeños actos de cada día. Es a través de su propia manera de respetar con amabilidad a los demás que los hombres hacen su elección a favor o en contra de la paz. Lo que se hace orando por la paz, debe ser proclamado y construido hoy. Prescindir de la oración por la paz sería tan suicida como prescindir de su anuncio y de su construcción por la diplomacia, el diálogo, y la defensa legítima que pone límites a los malos y delincuentes, sin dejar de hacer el bien a nuestros enemigos, y volver a incluirlos en la sociedad.
    Sí, bendice a mis enemigos, Jesús. Yo también los bendigo y no los maldigo. Ellos me han llevado a tus brazos más que mis amigos. Mis amigos me han atado a la tierra, mis enemigos han hecho que me desprenda de ella y han destruido mis aspiraciones en este mundo. Mis enemigos han logrado que sea un extranjero y forastero en esta tierra. Bendice a mis enemigos, Jesús. Yo también los bendigo y no los maldigo. Ellos han confesado mis pecados ante todos en mi lugar. Me han castigado cuando yo he dudado en hacer penitencia. Me han atormentado, cuando he intentado huir de los sufrimientos. Me han reprendido, cuando yo me envanecía. Me han escupido, cuando yo estaba lleno de arrogancia.
    Cuando me he creído sabio, me han llamado necio. Cuando me he colocado por encima de los hombres, se han burlado de mí como si fuera un enano saparrastroso. Cuando he querido ser el primero, me han postergado. Cuando he pensado que podía dormir tranquilo, me han despertado de mis sueños. Cuando he intentado construirte una Casa, la han derruido y me han echado de ella. En verdad, mis enemigos me han liberado de falsas ataduras y han hecho que alargue la mano para tocar la orla de tu túnica. Mis enemigos me han enseñado lo que casi nadie sabe, que el único enemigo que tiene un hombre es él mismo. Uno sólo odia a sus enemigos cuando no se da cuenta de que no son enemigos, sino amigos crueles. Me resulta muy difícil decir al fin de mi vida, quién me ha hecho más bien y quien me ha hecho más mal en este mundo. Si mis amigos o mis enemigos. Por lo tanto, bendice, Jesús, tanto a mis amigos como a mis enemigos. Nikolái de Zica, obispo serbio ortodoxo
    
    Según el informe elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en el mundo hay 1.200 millones de personas que viven con menos de U$S 1,25 al día y las fortunas de las 85 personas más ricas del mundo, sumadas, equivalen a todo lo que ganan los 3.500 millones de los más pobres juntos. En 91 países en desarrollo, 500 millones de personas siguen siendo pobres y cerca de 800 millones sufren el riesgo de regresar de nuevo a esa situación. En el caso de América Latina y el Caribe señala que el 6,7% de la población es pobre y un 9,5% está cerca de esa situación. Este estudio anual mide factores como el progreso de las personas en ámbitos de salud, educación, seguridad e ingresos económicos. Asia meridional es la región que cuenta con una cantidad mayor de población pobre, unos 800 millones de personas y otros 270 millones están próximos a ese umbral. El informe refleja que la pobreza, en general, sigue disminuyendo, aunque casi 1.500 millones de personas en los 91 países en desarrollo analizados siguen siendo pobres y cerca de 800 millones sufren el riesgo de regresar de nuevo a esa situación si se producen situaciones de crisis. El documento refleja además que la desigualdad en los ingresos ha aumentado en varias regiones, incluido en países con un elevado grado de desarrollo, y América Latina y el Caribe mantiene la cota más alta a nivel mundial en ese aspecto. También persiste, en general, un alto nivel de inequidad en educación. Los índices más altos de desarrollo en el mundo lo registran cinco países europeos, entre un total de 187. Ellos son, en su orden, Noruega, Suiza, Países Bajos, Alemania y Dinamarca. Dos naciones de Oceanía, Australia y Nueva Zelandia, dos de América del Norte, Estados Unidos y Canadá, y un asiático, Singapur, son los países que complementan la lista de los 10 primeros. Los 10 países que cuentan con los índices más bajos de desarrollo se encuentran en África. Radio Santa Fe, Bogotá, 25, VII, 2014
    Con los ojos en la Familia de Jesús María y José, todos juntos en comunión, sin odios ni violencias, construyamos un inicio de Mundo sin miserables. La Misa es cosa de Pastoral Social, la comunicación de bienes es su ideal. Sobre estos bienes de que disponemos grava una hipoteca social que busca el bien de la comunidad. El momento central de la Eucaristía es de Pastoral Social. Carlos Suárez Cázares, obispo auxiliar de Morelia, 12, VII, 2014 Comencemos por promover a nuestros prójimos ninguneados y sus pequeños jardines excluidos. Oremos Leamos Trabajemos con el Principio Galilea, la identificación de Jesús con los marginados. Galilea no era ningún centro. El poder político estaba en Roma, el cultural en Alejandría, el intelectual en Atenas, el religioso en Jerusalén. El Principio Jerusalén, Jesús se enfrenta con el mal. Y el Principio Resurrección, Jesús pone en pie la Vida a partir de la muerte, Yahveh levantó al Pobre del estiércol, y nos manda reencontrarlo en Galilea. Virgilio Elizondo, Galilean Journey

                                                                                                              


jueves, 17 de julio de 2014

203. 집으로 Jibeuro, The Way Home. Parábola de Silenciamiento, 2 Cor 13, 11-13

    La Gracia del Señor Jesús, el Amor del Padre, y la Comunión del Espíritu,  esté en medio de ustedes. Cuando confesamos la fe viva. La celebramos en la liturgia. Y la testimoniamos con el seguimiento de los mandamientos y bienaventuranzas de Jesús. Entonces nos damos cuenta que no podemos vivir sin orar, que es mantener la alianza, la comunión, la respuesta a la Trinidad, Amante Amado y Amor, que nos busca sin cesar. Toda nuestra vida se vuelve una relación con el Padre, el Verbo y el Espíritu, y desde Ellos y hacia Ellos con todos los ángeles, los hombres y el cosmos. La oración vocal, meditativa o contemplativa es siempre un entrelazarnos en una relación viviente de los hijos con nuestro Padre, de los hermanos con nuestro Hermano Jesucristo, de los que gemimos con el Gemido Inefable del Espíritu que reza en nosotros.
    La oración cristiana es una relación viviente entre la Trinidad y cada ser humano en Cristo. Es acción de Dios y acción del hombre en sinergía. La iniciativa la tiene el Amor de Dios que nos busca, dónde estás. Gn 3 Y luego de nosotros que respondemos a esa búsqueda diciéndole, aquí estamos, ya no nos escondemos ni tenemos miedo por estar desnudos de Ti, revestidos de Cristo te decimos en el Fuego del Padre de los pobres, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
    Quién quiera que el cristianismo sea un anuncio banal y barato de felicidad hagas lo que hagas, destruye la Ilimitada Seriedad de comunión con la Trinidad. Quien piense que en mi opción por Cristo no debe estar presente la Justicia y la posibilidad de la condenación eterna, lo falsifica. Quien come y bebe sin discernir el Cuerpo y la Sangre de Cristo sin examinarse a sí mismo, come y bebe su propia condenación. 1 Cor 11, 28-34 Así, orar sin intermisión es una necesidad vital. Si no nos dejamos llevar por la Libertad del Espíritu caemos en la esclavitud el pecado. No puede haber ningún motivo para tenerle miedo a la Infinita Bondad de Dios. Sólo el temor reverencial ante sus Proyectos y el misterio del mal. Que nos castigue por nuestra pertinacia en el pecado. O nos veamos separados de su Educación Escucha y Silencio que jamás nos abandona.
    Jibeuro es un meditado pausado y sabio poema coreano a la reconciliación de los extremos de la sociedad, los niños con los ancianos, y con la ecología. De la frenética ciudad de Seúl con la nada silenciosa de una casa aislada en la montaña. De la madre tierra o amor mudo con sus díscolos humanos. Escrito y dirigido por la directora Lee Jeong hyang. *1964 Estudió en la Universidad de Sogang literatura y filología francesa, y se licenció en la Academia Coreana de Cine. Éste es su segundo largometraje presentado el 2002. Sin actores profesionales en el reparto y con un presupuesto reducido. No es que quisiera hacer un documental. Sólo gente que hubiera vivido en esos remotos pueblos podría evocar la sensación deseada. Mientras buscaba a quien interpretara a la abuela, pensó que una vez que hubiera encontrado el lugar para rodar, la abuela estaría esperando. Fue como una premonición psíquica. Cuando se decidió por Jeetongma y se dirigió a él, allí estaba Kim Eul Boon.
    Las circunstancias de la mamá de Sang Woo, se han vuelto extremas. Divorciada de su marido, ha perdido la tienda que poseía y busca trabajo. Esta situación precaria la lleva a pedirle a su madre de 77 años que cuide de su hijo por los tres meses de verano. Éste tiene entre 7 y 9 años pues escribe bien. La señora vive en una casa destartalada en la montaña, alejada de la pequeña aldea, en completo aislamiento. Es muda, vieja y llena de arrugas cual pasa de uva, con una cifosis aguda que la dobla por la mitad. Analfabeta, ve muy poco. Nunca había conocido a su nieto, pero acepta que se quede con ella.
    Él está herido en el núcleo familiar. Es consentido, malcriado, machista, mandón, caprichoso, chantajista, apegado a los videojuegos y al pataleo berrinchudo. La trata de tonta, la empuja, la desprecia por sucia e ignorante. Le orina y esconde sus suecos. Le saca la hebilla, con la que sostiene el rodete de sus canas, para ir a comprar baterías, que en la Ranchería nadie tiene. Ella no es mojigata o sentimental. Está bien jalada a la madre tierra, su cuerpo y su psiquis conviven con la naturaleza como con un todo. Trevor Herriot, The Road is How. A Prairie Pilgrimage through Nature, Desire, and Soul Tranquila lo sirve desde su pobreza y prosigue inmutable su vida. Cada tanto hace la señal del corazón sobre su pecho. Abnegada, respetuosa y generosa, muestra su amor en los más mínimos detalles.
    Lo deja hacer. Le da tiempo al tiempo, como a los árboles del bosque en que viven. No le exige nada a su nieto. Ni siquiera le pone límites sanadores al estilo occidental, lo que nos choca. Deja que se desfogue en combustión lenta cerrada, y libere el silbador coraje egoísta al que está aferrado. Ese es su, no pensado ni estructurado, método educativo. El vacío meditativo hacia las montañas que contempla quieta en posición media budista con su espalda enderezada. El sucederse de los días con sus simples e importantes quehaceres cotidianos. Cocinar, hacer la colada, cuidar la huerta, ir a buscar agua. Coser, asear, la venta de su producción en el mercado. La siesta, el sol, la lluvia. La meditación en soledad y aceptación de la vida y de la muerte.
    Por supuesto Sang Woo, Yu Seung Ho, posee aspectos positivos. Es limpio, lisonjero, buscador de amistades, observador de los gestos inexplicables de su abuela y del entorno que lo rodea. La purificación transformante lo va jalando, y a su manera comienza a amarla. Sin tragedias banales, sin violencias ni crueles imposiciones, sino con metáforas e insinuaciones apenas perceptibles. Desconozco las minucias de la sana crítica cinematográfica. Las hay excelentes en páginas de Internet. Mi perspectiva es más bien teológica que filosófica, tecnocientífica o artística. Lo creado es objeto de las ciencias. Lo Increado de la Teología. Distintas pero indesligables. Arriesgo la idea de que nuestras mentes son susceptibles de incurrir en errores sistemáticos. Amos Tversky y Daniel Kahneman Ofrezco el mensaje que Jibeuro ha suscitado en la mía. La de un monje enclaustrado. El imponente Silencio que deshace pensamientos, palabras y acciones inútiles, y nos transfigura.
    No es lo único que Lee Jeong hyang desea transmitir. No obstante, Gadamer diría, quien quiere entender un poema, sin excluir del todo la información  que le viene de fuera, debe concentrarse en aquello que le dice el texto. Aquí, el sesgo de la película. Rilke comenzó las Elegías de Duino, con Quién, si gritara, me oiría desde el Orden de los ángeles, mientras se hallaba en ese acantilado mirando y oyendo el mar embravecido en un día de tempestad. Esta información es útil, pero habrá que olvidarla, si queremos saber qué significa en Rilke, y en mí, esa invocación de los ángeles en su poesía.
    Jibeuro es una reconciliación con el Silencio que me transforma. Los psicólogos nos advierten que andamos distraídos, dispersos, en ningún lugar. El silenciamiento resucita, anastàs a los pecadores que cuidamos puercos. Nos devuelve a la Casa del Padre, The Way Home, nuestro verdadero Hogar. Lc 15, 18-21 El ruido es uno de los problemas del hombre postmodernista globalizado. Y sin silencio no hay Shemá lekol, obediencia de la fe, creatividad, amor, tecnociencias éticas, ni vida en el Espíritu. El silenciamiento es atención y escucha. Es el Misterio de las noches orantes de Jesús con su Abba. Quien escucha entra en el Corazón de Dios. La meditación transreflexiva me lleva a redescubrir que no existo sin el mundo y los hermanos desde la Trinidad.



    Pablo d’Ors hace todos los días una hora de silencio. Todas las semanas un día de retiro sin lecturas ni conversaciones. Todos los años diez días de apartamiento completo. Son espacios tiempos de intimidad con los Huéspedes que nos inhabitan. En Biografía del silencio. Breve ensayo sobre la meditación, escribe. Comencé a sentarme a meditar en silencio y quietud por mi cuenta y riesgo, sin nadie que me diera nociones básicas o me acompañara en el proceso. La simplicidad del método, sentarse, respirar, acallar los pensamientos, y la simplicidad de su pretensión reconciliar al hombre con lo que es me sedujeron. Como soy de temperamento tenaz, me he mantenido fiel durante varios años a esta disciplina. Tuve la intuición de que el camino de la meditación silenciosa me conduciría al encuentro conmigo mismo tanto o más que la literatura, a la que siempre he sido aficionado. Durante el primer año, estuve muy inquieto. Cuando me sentaba a meditar, me dolían las dorsales, el pecho, las piernas. A decir verdad, me dolía casi todo. Pronto me di cuenta, sin embargo, de que no había un instante en que no me doliera alguna parte del cuerpo. Era solo que cuando me sentaba a meditar me hacía consciente de ese dolor. Tomé entonces el hábito de preguntarme qué me dolía, cómo me dolía, e intentaba responderme. Lo cierto era que el dolor desaparecía o cambiaba de lugar. No tardé en extraer una conclusión. La pura observación es transformadora. Como diría Simone Weil no hay arma más eficaz que la atención. La inquietud mental, que fue lo que percibí después de las molestias físicas, no fue una batalla menor o un obstáculo más soportable. Al contrario, un aburrimiento infinito me acechaba en muchas de mis sentadas. Me atormentaba quedar atrapado en alguna idea obsesiva. O en algún recuerdo desagradable, que persistía en presentarse durante la meditación. Yo respiraba con armonía, pero mi mente era bombardeada con deseos incumplidos, con la culpa ante alguno de mis múltiples fallos o con mis recurrentes miedos. De todo esto huía con bastante torpeza, acortando los períodos de meditación o rascándome de forma compulsiva el cuello o la nariz. También imaginando escenas que podrían haber sucedido, soy muy fantasioso. Componiendo frases para textos futuros, soy escritor. Elaborando listas de tareas pendientes, recordando episodios de la jornada. Ensoñando el día de mañana. No tardé en extraer de aquí una nueva conclusión. Para mí resultaba casi insoportable estar en silencio conmigo mismo. Motivo por el que me escapaba de mí. Eso me llevó a la certeza de que, por amplios y rigurosos que hubieran sido los análisis que yo había hecho de mi conciencia durante mi década de formación universitaria, esa conciencia mía seguía siendo un territorio poco frecuentado. La sensación era la de quien revuelve en el lodo. Tenía que pasar algún tiempo hasta que el barro se fuera posando y el agua empezase a estar más clara. Con el paso de los meses, supe que cuando el agua se aclara, empieza a poblarse de plantas y peces. Supe también que esa flora y fauna interiores se enriquecen cuanto más se observan. Y ahora, cuando escribo esto, estoy maravillado de cómo podía haber tanto fango donde ahora descubro una vida tan variada y exuberante. Hasta que decidí practicar la meditación con todo el rigor del que fuera capaz había tenido tantas experiencias a lo largo de mi vida que había llegado a un punto en que, sin temor a exagerar, puedo decir que no sabía bien ni quién era. Había viajado a muchos países, leído miles de libros, tenía una agenda con muchísimos contactos y me había enamorado de más mujeres de las que podía recordar. Como muchos de mis contemporáneos, estaba convencido de que cuantas más experiencias tuviera y cuanto más intensas y fulgurantes fueran, más pronto y mejor llegaría a ser una persona en plenitud. Hoy sé que no es así. La cantidad de experiencias y su intensidad solo sirve para aturdirnos. Vivir demasiadas experiencias suele ser perjudicial. No creo que el hombre esté hecho para la cantidad, sino para la calidad. Las experiencias nos zarandean, nos ofrecen horizontes utópicos, nos emborrachan y confunden. Ahora diría incluso que cualquier experiencia, aun la más inocente, suele ser demasiado vertiginosa para el alma humana, que solo se alimenta si el ritmo de lo que se la brinda es pausado. Gracias a esa iniciación a la realidad, que he descubierto con el silencio, supe que los peces de colores que hay en el fondo de ese océano que es la conciencia, esa flora y fauna interiores, solo pueden distinguirse cuando el mar está en calma, y no durante el oleaje y la tempestad de las experiencias. Y supe que, cuando ese mar está en una calma aún mayor, ya no se distinguen ni los peces, sino solo el agua, el agua sin más. Pero a los seres humanos no suele bastarnos con los peces, y mucho menos con el agua. Preferimos las olas. Nos dan la impresión de vida, cuando lo cierto es que no son vida, sino solo vivacidad. Hoy sé que conviene dejar de tener experiencias y limitarse a vivir. Dejar que la vida se exprese tal cual es. No llenarla con los artificios de nuestros viajes o lecturas, relaciones o pasiones, espectáculos, entretenimientos, búsquedas. Todas nuestras experiencias suelen competir con la vida y logran desplazarla e incluso anularla. La verdadera vida está detrás de lo que nosotros llamamos vida. No viajar, no leer, no hablar. Todo eso es mejor que sus contrarios para el descubrimiento de la Luz y de la Paz
    En la Celda Tumba con Cristo. Fue el proyecto de san Antonio del desierto. 250-356, Blog 161, 03 Lo reedita san Buenaventura. 1218-1274 Descansa con Cristo en el Sepulcro, muerto a lo exterior, sintiendo lo que Jesús le dijo al buen ladrón, hoy estarás conmigo en el Paraíso. Abandona toda especulación de orden intelectual y concentra en Dios la totalidad de tus aspiraciones. Si quieres saber cómo se realiza este Misterio, pregunta a la Gracia, no al saber humano. Pregunta al Deseo, no al entendimiento. Pregunta al Gemido Orante, no al estudio y la lectura. Pregunta al Esposo, no al maestro. Pregunta a Dios, no al hombre. Pregunta a la obscuridad, no a la claridad. No a la luz, sino al Fuego Devorador que es Dios. Quien ama la muerte puede ver a Dios. Pues está fuera de duda aquello de, nadie puede ver mi Rostro y seguir viviendo. Muramos y entremos en la oscuridad. Impongamos silencio a nuestras preocupaciones, deseos e imaginaciones. Pasemos, con Cristo Crucificado, de este mundo al Padre. Eso nos basta. Itinerario de la mente hacia Dios. Opera omnia, 5   

    Sang Woo ha viajado directo al desierto y la pobreza de los campesinos, desde Seúl. La cuarta economía ciudadana del mundo con un PIB de U$S 774.000. Sólo detrás de Tokio, Nueva York y Los Ángeles. Con 10 millones de habitantes en la ciudad y 25 millones con el área metropolitana. La quinta después de Tokio, México, New York y Bombay. Su calidad de vida es alta, por encima de New York, London o Melbourne, debajo de Tokio y París. La mitad de los 50 millones de surcoreanos no tiene opción religiosa. El 30% son cristianos, 19% protestantes y 11% católicos, el 20% restante se distribuye entre budistas, la mayoría, confucionistas, musulmanes y otros. Podemos entender, aparte sus sombras y trastornos emocionales de personalidad, el embrollo de Woo en su choque con el erial. El proceso de su silenciamiento hacia un inicio de pureza del corazón. La humanidad es un montón de barro. Yo soy un montón de barro. Mi obligación está en esforzarme hasta que una pequeña flor despunte en el barro de mi mente y de mi carne. Kazantzakis, The Saviors of God
    Woo es la parábola en acción de cada uno de nosotros cuando es trasladado desde sus apegos creaturales a la Dimensión Increada de la Trinidad. Se va desidentificando a la búsqueda de su real identidad. Prestemos atención a unos detalles de desintegración reintegración de nuestras infinitas habilidades en Dios, a los que presto atención desde hace años en mi servicio a los huéspedes que llegan al monasterio. Sang comienza a dormir bien. Hasta la siesta al sol y al aire libre, como lo hace su abuela. Mi hermana solía decirme que si dormía bien se levantaba más buena. Sus caminatas, casi inadvertidas para él no para su inconsciente, por paisajes solitarios, bellos y serenos. El silencio de Kim, atenta, no invasiva ni controladora, ayudándolo cuando él ya no puede, sin esperar nada a cambio, pero sin dejar su filopoética rural. Ve, come, bebe, duerme y no trabajes, pero no salgas de la celda. Sabía que la paciencia de la celda lleva al monje a observar su Orden. Arsenio, 49


    En The Way Home, Woo vuelve a la Casa de su abuela, la comienza a venerar conocer y querer. No se habla de Jesús ni de religión. A las monjas y monjes cristianos nos vendría bien unir estos preámbulos parabólicos a nuestra intensa unión con el Amor y la Gracia de Cristo, al cual nada podemos anteponer. RB, 4, 21 Digámosle cada mañana a nuestro Padre que todo lo que le pedimos de bueno para nosotros lo pedimos para toda la humanidad. Y después no nos ocupemos más de los demás. Hemos hecho de un solo golpe todo lo que podríamos hacer con ellos. Luego no pensemos más en las criaturas y no hablemos más al Esposo que de Él y nosotros, como si Él y nosotros estuviéramos solos en el mundo. Entremos en la intimidad con Él y no le hablemos de otra cosa que de nuestro amor. Perdamos de vista todo lo creado. Cuanto más nos olvidemos de los hombres, más beneficios les haremos. Cuánto más pidamos al Esposo, en la intimidad, en el olvido de todo lo que no sea Él, cuánto más le amemos con todo nuestro corazón, más bien haremos a la humanidad entera que lo que puedan hacer nuestras peticiones. Procuremos gritar el Evangelio con la vida. Toda nuestra vida, por más callada que sea, la vida de Nazaret, la vida del desierto, tanto como la vida pública, deben ser una predicación del Evangelio. Toda nuestra existencia, todo nuestro ser debe gritar el Evangelio sobre los tejados. Toda nuestra persona tiene que respirar a Jesús. Carlos de Foucauld
    La esencia de la Iglesia y su constitución en laicos, consagrados y clérigos no puede entenderse del todo con las categorías de la sociología o del derecho civil y penal. La Iglesia, guiada por el sucesor de Pedro y los obispos en comunión con él, aunque realidad creada y pecadora, no pertenece al orden natural sino sobrenatural. Es un Misterio captable por la fe viva y amante. Nacida del proyecto del Padre, instituida por Jesús y manifestada por el Espíritu. Pero sin luz propia alguna. Sólo refleja la Luz Increada de las Tres Personas de Dios. Ella no cree en sí misma. Cree en la Trinidad, que la hace instrumento de de su Proyecto de salvación universal.
    Jesús no dejó ningún sucesor. Él mismo Resucitado sigue delante de su Iglesia. Esa es la fe que profesamos en el Credo Niceno Constantinopolitano. Creo en un solo Dios Padre Todopoderoso, y en un solo Señor Jesucristo, y en el Espíritu Santo. Y una santa católica y apostólica Iglesia, et unam sanctam catholicam et apostolicam Ecclesiam. Cual complemento directo dependiente e inseparable de nuestra fe en la Trinidad. Hacemos profesión de creer que existe una Iglesia, y no de creer en la Iglesia, para no confundir al Increado Dios Trino con sus creaturas. Y para atribuir sólo a Dios todos los dones y carismas que ha puesto en su Iglesia. Esa Iglesia humilde donde todos, salvo María, somos pecadores, es santa. Porque tiene en su seno la Biblia, la Eucaristía y el Servicio del Amor. Y aunque abarque a pecadores, delincuentes y corruptos, no tiene otra vida que la de la Gracia Divina. Si nos alimentamos de esa vida nos santificamos. Con la dulce obligación de ser santos. Arrepentirnos, confesar nuestros pecados, y repararlos.
    Es un Único Pueblo de Dios. Como un todo sacramental, signo e instrumento, de la íntima comunión con la Trinidad, los hermanos el universo. Todos tenemos los mismos derechos y deberes según nuestra condición y la misma igualdad en cuanto a dignidad, acción, libertad de expresión y misión de anunciar el Evangelio, con distintos ministerios, carismas y servicios. En Ella no hay lugar para la uniformidad ni el carrerismo o la relegación. La asamblea visible y la comunidad espiritual, la Iglesia terrestre y la Iglesia adornada con bienes celestiales no son dos cosas distintas sino una realidad compleja integrada de un elemento divino y otro humano, cual el Verbo hecho carne. Fuera de esta Madre a la que amamos con fidelidad inquebrantable, que nos da a luz y nos educa, no hay plenitud de salvación. En esta Esposa de Cristo todo lo humano está ordenado a lo divino, lo visible a lo Invisible, la acción a la contemplación, y la Iglesia al Reino de Dios.
   
    No obstante, cada uno de nosotros pertenece a la misma humanidad y compartimos con la entera familia de los pueblos, la esperanza de un inicio de mundo mejor. Cualesquiera sean las vivencias humanas fuera de la Iglesia si eso es posible, tienen una real relación con la de Jesús y su Iglesia. Por la Encarnación toda experiencia angélica humana o cósmica es una cierta experiencia del Hombre Dios. Aun cuando Dios ni se nombre y pareciera estar ausente. En Jesucristo es imposible separar a Dios del Hombre. Aventamos 1.300 pensamientos y 800 sentimientos por día. Solemos quedarnos con los negativos. No proyectemos eso al lenguaje místico secular de la situación humana, lo desconocido y la felicidad. Unos por el silencio de Jibeuro. Otros por el fugaz enamoramiento de dos adolescentes con cáncer terminal, cual en The Fault in Our Stars de John Green, protagonizada por S. Woodley y A. Elgort. Y aquellos por un naufragio que destroza y reconstruye planes vitales, Cast Away de Zemeckis con Tom Hanks y su amigo Wilson Volleyball. La culpa, querido Bruto, no es de nuestras estrellas, sino de nosotros mismos, que consentimos en ser inferiores. Shakespeare, Julio César  
  
    Lo secular y lo profano tienen dimensiones cosmoteándricas expresadas en lenguajes distintos. Jesús no es propiedad exclusiva de la Iglesia Católica en su carismática institucionalización. Con discernimiento aprendemos mucho de Cristo en otras institucionalizaciones del Espíritu. Y no sólo en las cristianas o religiosas sino también en las sólo humanas agnósticas o ateas. La Singularidad Absoluta de Cristo y de su Única Iglesia, donde Jesús está en Plenitud, no equivale a decir que otros no precisen Logoi sublimes del Infinito Increado.
    Esos Logoi nos ayudan a los católicos a no cerrarnos asfixiándonos en una secta fanática. A ser por esencia inclusivos en salida que abraza la Totalidad. A expresar mejor la Plenitud que custodiamos y nos sobrepasa por todos los costados, y actuando en todas partes. Con nuestros límites de humildes pecadores perdonados, en unión con todos los seres humanos, retornando a la Gracia del Señor Jesús que no cesa de venir a nuestro encuentro. De mil maneras volvemos a relatar el drama pascual de nuestro breve pasaje por este mundo. Dios Amor jamás nos olvida y su Memoria es también nuestra existencia de Encuentro y Silenciamiento. Hubo tiempo antes de que los organismos de este planeta tuvieran consciencia de sí mismos. Y habrá tiempo después que todo desaparezca y sea olvidado. Pero si te preocupa que el hombre caiga en el olvido, te aconsejo que ni lo pienses. Dios recordará, y para siempre, qué es lo que hizo todo el mundo. Peter van Houten, Un dolor imperial