sábado, 5 de julio de 2014

202. Dimensión mística de Casa de Silencio y Camino Contemplativo Nazaret, Dan 7
  

    Yo estaba mirando, en las visiones nocturnas, y vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de Hombre, Mt 8, 20 que avanzó hacia el Anciano de los días, ‘athik yomim Y le fue dado el dominio, la gloria y el Reino. Lo sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es eterno, nunca pasará. Y su reino jamás será destruido. De acuerdo a la Teoría fisicomatemática de Todo, llamada M de Magna, defendida por Stephen Hawking en El gran diseño, podrían coexistir muchos universos paralelos con historias alternativas. La serie televisiva Fringe, ciencia al límite se basa en ello. La ciencia puede soñar[i]. Hay más cosas en el Cielo y en la Tierra, que todas las que puede soñar tu filosofía. Hamlet Aun cuando no se ha podido probar la tomamos cual parábola o comparación de ese Universo de la Trinidad que nos revela la Pascua de Jesús en su Iglesia. Desde la fe, la apocalíptica se mueve con facilidad entre la Iglesia peregrinante, purgante y celestial en su afán por dar claridad al proceso de la Historia. Vivimos con Universos paralelos a nuestro lado pero nos es difícil experimentarlos.
    Los dones y carismas del Paráclito nos ayudan a pasar a esa Otra Dimensión Mística. El modo humano es asumido por el modo divino. Las dimensiones se solapan. No existe una dimensión ascética en exclusiva distinta por completo de otra mística. Se trata de un predominio en la sinergía de lo humano divino. La oración de simplicidad, esa atención o sentimiento amoroso hacia las Tres Personas, a Jesús María José, u otra Revelación,  comienza a abrir la Puerta y nos hace Ser Más en el Espíritu. Ap 4, 1-3 El Paráclito es el único en abrir la Puerta Jesús y María, imagen espléndida de su proyecto trinitario, por su maternidad divina virginal e incesante intercesión. Misal de la Virgen María, Misa 46  Entramos en un simple juicio intuitivo, o juicio inmediato no discursivo, de la Vida, la Verdad y el Amor. La Trinidad es percibida de forma fuertísima e inefable, no sólo creída y a veces en oscuridad y desolación. Se suspenden, con mayor o menor intensidad los actos naturales de las demás potencias, cual razonar, desear, sentir, para abrirlas más a la Luz de la Nueva Dimensión. Teresa de Jesús habla de un recogimiento de todo el cuerpo y la psiquis en lo Infinito Metafísico de Dios. Blog 191. El gozo de evangelizar desde la Contemplación en Pobreza y Salida Da al sabio la ocasión, y su sabiduría de discípulo misionero aumentará.
    El carisma no es un tubo de ensayo con agua destilada. Hay que vivirlo con energía reinterpretándolo una y otra vez, y en cada cultura. Es verdad que se corre el riesgo de equivocarse, de cometer errores. Esto no debe frenarnos, porque si no lo reinterpretamos e inculturizamos se corre el riesgo de errores mayores. Debemos pedir perdón y mirar con vergüenza los fracasos apostólicos causados por falta de valentía. Pensemos, en las grandiosas intuiciones pioneras de Mateo Ricci, 1552-1610 que en su época, se abandonaron. Paráfrasis del Papa Francisco Hacemos un primer bosquejo, teológico descriptivo monástico, del carisma y espiritualidad de Casa de Silencio y Camino Contemplativo Nazaret. En esa Dimensión Mística donde, en especial los pobres de Espíritu, saben entrar mucho mejor. Blog 171, Consagración a Jesús María y José para entrar en comunión monástica La trilogía, Blog 199, El camino creado de las Trilogías hacia el Increado de la Trinidad está en su nombre que les da identidad personal orante en comunión para la misión. La tesis es Casa de Silencio, los hogares que rodean la Skené. La antítesis Camino Contemplativo. La síntesis Nazaret. En cada uno veremos los contornos teológicos, antropológicos y ecológicos. Hay que discernir a Hegel, 1770-1831 y aprender de él. Casa, Camino y Nazaret son el Hogar, el Camino y la Consumación de la Trinidad. Nuestra manera de pensar y cómo pensamos es clave. Kahneman, Daniel, Pensar rápido, pensar despacio, Debolsillo, México, 2014, 666 p.  Si Dios Uno y Trino primerea y sale al encuentro del hombre, en su autocomunicación hacia Adentro y hacia afuera, entonces la Trinidad económica es la Trinidad inmanente, y viceversa.
    Las cosas son así al pasar de lo teologal al giro antropológico y luego al giro ecológico. Ayudó el cambio de paradigma científico con la física cuántica. Para Jesús, en este universo en proceso con males físicos y morales, Dios cuida de toda creatura conservándola con su providencia. Hace caer la lluvia, viste a los lirios del campo, y alimenta a las aves. Con la misma atención con que se esmera por cada cabello de nuestra cabeza. Sin confundir lo místico con lo científico. La experiencia de comunión con los hermanos es incompleta sin la comunión con el universo, con las estrellas de dónde venimos, el sol nuestro hermano, la luna nuestra hermana y la Tierra nuestra madre. Dios está implicado en su universo y sufre cuando se lo destruye. Lejos de ser una parte de él, es la Trinidad de las Personas quien lo diversifica, energetiza y vivifica. Blog 59. El sufrimiento de los sistemas ecohumanos asumidos en Cristo


    Casa de Silencio. Casa, en griego oîkos y êthos, es el Hogar, la Ética y la Familia donde cada miembro reside y entra en relación con los Otros. Dios, los hermanos ángeles y humanos, las cosas la naturaleza y el cosmos. Como sucede con Camino, Casa es un arquetipo original y fundamental. Organiza el espacio físico, el espacio humano y el espacio Divino. Se constituye en el conjunto ordenado de los valores, costumbres y motivaciones últimas de lo personal, social y religioso. El primer ámbito que la fe ilumina en la ciudad de los hombres es la familia. El Encuentro con el Resucitado, el dejarse jalar y guiar por su amor, amplía el horizonte de la existencia, y le da una esperanza sólida que no defrauda. Lumen fidei, 53
    Al explicitar con un genitivo de Silencio a Casa, queremos resaltar que es ante todo el contorno teológico. La Casa de Dios Padre, la Patria de la Trinidad, donde hay millones de moradas y Jesús nos prepara el lugar, Jn 14, 2 El Padre es el Misterio de Silencio inseparable de la Palabra Cristo, del Encuentro Espíritu, y de toda la creación. La Sabiduría se ha construido su Casa. Envió a sus servidoras a proclamar. El que sea incauto que venga aquí, y el falto de entendimiento que corra a comer de mi pan y a beber de mi vino. Abandonen la ingenuidad y vivirán, y sigan derecho por el camino de la inteligencia. La señora necedad, en cambio, es turbulenta, estúpida y no sabe nada. Se sienta a la puerta de su casa para gritar a los transeúntes que van derecho por el Camino. Las aguas robadas son dulces y el pan quitado a escondidas, delicioso. Pero ellos no saben que allí están los fantasmas, y sus invitados en las profundidades del Abismo.  Prov 9, 1-18 
    La Sombra del Padre es José. María es Ícono del Encuentro en el Espíritu. Jesús la Palabra hecha carne. Basta un año de meditación perseverante, para percatarse de que se puede vivir de otra forma. La aventura del silencio interior nos concentra, nos devuelve a Casa, nos enseña a convivir con nuestro ser, agrieta la estructura de nuestra personalidad hasta que, de tanto silencio, la grieta se ensancha y la vieja personalidad se rompe y, como una flor, comienza a nacer una nueva. Meditar es asistir a este fascinante y tremendo proceso de muerte a la verborrea y el renacimiento a la escucha de Dios y de los demás[ii]. Pablo D’Ors
    Lo antropológico trascendental interrelacional y totalizante es el Evangelio de la familia, su pastoral ante los nuevos desafíos, su responsabilidad para transmitir la fe y la educación, y las paredes que lo cobijan. Blog 108, La transmisión de la fe inseparable de la educación del hombre El fundamento del Evangelio de la familia radica en la existencia y predicación de Jesús, que nació en Belén, migró fugitivo a Egipto, vivió y creció en la familia de Nazaret. Participó en las bodas de Caná, donde transfiguró la fiesta con el primero de sus signos, presentándose como el Esposo que se une a la Esposa. Jn 2, 1-11 y 3,29 En la cruz, se entregó con amor hasta el final, y en su cuerpo resucitado estableció relaciones nuevas entre los seres humanos. Jesús concede al hombre y a la mujer, en el reconocimiento y aceptación de la bondad de la diferenciación y complementación sexual, recuperar el Principio del Génesis, según el cual Dios los unió en una sola carne. Mt 19,4-6 Por el cual, con la gracia de Cristo, son capaces de amarse para siempre y con fidelidad, en el Misterio Pascual que enlaza sus anillos para siempre.
    Jesús asumió el amor humano y lo perfeccionó dando al hombre y a la mujer un nuevo modo de amarse, que tiene su fundamento en la irrevocable fidelidad de Dios. Por el amor nupcial entre el hombre y la mujer el gran Misterio del amor entre Cristo y su Iglesia se hace presente en el mundo. Ef 5, 31-32 Ellos poseen el carisma, 1 Cor 7, 7 de edificar la Iglesia, con su cuerpo esponsal y con la tarea de la procreación y educación de los hijos. Unidos por el orden de la creación y el vínculo sacramental indisoluble, los esposos viven la belleza del amor. Deben crear un nuevo lenguaje y una cultura del compartir y solidaridad familiar para Orar Leer TrabajarOración girando alrededor de la Eucaristía, Lectio Divina y Trabajo productivo en unión con Jesús. Enseñar el perdón y la amistad. Descubrir lo esencial del ser humano y la Presencia que lo inhabita, y origina su itinerario hacia Dios. El diálogo interreligioso para superar la pobreza y la injusticia. 
    El cuidado del día a día y las dificultades del crecimiento. Asistidos por el santo buen humor, signo de la Gracia. Y la inmensa energía de la Redención que opera en los hogares. Luchar por el testimonio de la hermosura de la familia cristiana via pulchritudinis, contra todo consumismo, individualismo, codependencias y adicciones de alcohol drogas y pornografía, que a veces se usan y comparten en familia. De los juegos de azar y de los videojuegos, de las redes sociales y la fragmentación disgregante o esquizofrenia familiar, en japonés Togo Shitcho Sho’, trastorno de la integración. Jugar con los niños. El descanso del domingo que pone la dignidad de la persona por encima de todo sistema económico financiero, salvaguardar la agricultura, combatir la deforestación. Anunciar el Evangelio social en las periferias porque Dios no es neutro, corre al encuentro del que más necesita y lo necesita a Él.
    Lo ecológico en la Casa, aparte su arquitectura y mantenimiento, es la maceta o jardín. Es imposible una casa sin aire puro, sol en abundancia, agua bien potable, tierra llena de flores. Sin cuidado del jardín pequeño que la rodea. Comprometerme con la defensa de la vida y del ambiente, con la ecología de la biodiversidad mundial, Océanos, Bosques, Amazonia y Antártida, los campesinos y aborígenes, el desarrollo sostenible, el respeto a la naturaleza, el amor a la madre tierra como fuente de alimento, casa común de todos y altar del compartir humano. Y dejar de atender el sistema teohumanoecológico de mi hogar, de mi oratorio o pustinia, de la salud e higiene de mi cuerpo, de mi habitación y del primor de mi jardincito, y los de mis prójimos, es ilusión virtual con exclusión de los ninguneados[iii].

    Camino Contemplativo. Lo teológico del Camino es Cristo, Uno de la Trinidad. El Camino la Verdad y la Vida. Jn 14, 6 Nazaret es el Ícono de la Trinidad como Historia. El adjetivo Contemplativo remoza la fidelidad a la oración mística unida con el celo por extender el Reino de Dios y su justicia a todos los hombres y ecosistemas. Esa es la solicitud apostólica de este Camino Nazareno de Casa de Silencio. La pasión por la contemplación es una forma de participar en la misión del Resucitado. Con su Cuerpo Místico y Cósmico. Por eso Casa de Silencio queda adherida a un Monasterio contemplativo. El monacato es ya una manera importantísima de hacer apostolado. Orar es transfigurar el mundo. No tenemos como Grupo otros servicios en la pastoral activa. Sí los pueden tener sus miembros, si así lo desean o son enviados y aceptan.
    Los carismas enriquecen a la Iglesia. Generan movimientos que animan estructuras debilitadas, revitalizan y organizan. Nuestra misión y fin, o servicio como carisma, es que desde nuestra contemplación irradiamos esa misma contemplación, dentro de la espiritualidad monástica mariana para laicos. Testigos de que sólo desde Dios todo se armoniza, los fragmentos se unitotalizan. El hombre es una síntesis de finitud e Infinitud, de temporalidad y Eternidad. Siente que depende o es creado por el Otro Absoluto. Eso le imposibilita alcanzar por sus propias fuerzas el equilibrio y el reposo. Se fue a un país lejano, ha dejado la Casa de su Padre. Lc 15, 3 Con comunidades orantes, retiros y talleres, colaboramos con Jesús para que retorne. Difundimos la primacía de la vida según el Espíritu o vida de la Gracia. Sin olvidar el lugar privilegiado de los pobres en el Pueblo de Dios[iv]. Evangelii Gaudium, 197-201. Leardi, Juan Carlos, Creer Discernir Evangelizar, Servicios, Puebla de los Ángeles, 2014, 287 p.
     Lo antropológico está en que un Camino Orante muestra al ser humano en constante proceso o epéktasis, desde su concepción a su muerte y eternidad, entre el pecado y la Gracia[v]. Proceso de desapego, desidentificación, desapropiación hacia la Trinidad en unión con la Totalidad fraternal y cósmica. La formación inicial, permanente, institucional y vital es esencial a este Camino que jamás acaba. Lo ahistórico no tiene cabida en él. Casa y Camino son energías dinámicas desde la Historia de la Trinidad. Al haber Procesiones en las Personas Divinas, hay Misiones y procesos en las creaturas. Dios Trino habla de la historia, y la historia habla de la Trinidad
    Lo ecológico es un sendero que se planifica desde la contemplación del Resucitado. Las cosas no son divinas. La Trinidad las trasciende al Infinito. Pero la creación es objeto de su Amor, la originaria autorevelación de Dios. El Mundo no es parte de Dios, ni un elemento de un proceso dialéctico intradivino. El Mundo creado y finito es la Casa Vital del hombre, un camino de la revelación de la Gloria y Omnipotencia del Trino Dios. Lo creado posee tres niveles de referencia entrelazados. Acto creador de la nada, exclusivo de Dios, como su conservación y concurso divino entre Libertad de Dios y libertad del hombre. El universo creado tiene su causa final intrínseca en la Nueva y Eterna Alianza de Jesucristo. El orden de la creación manifiesta la voluntad salvífica de Dios y exige la capacitación de cada ser humano para asumir su activa responsabilidad con la ecología y su ética medioambiental, con su persona, y con la configuración socio económica política según la ética social. Así como la realización del problema último del Sentido de la vida en relación con Dios y la comunidad eclesial. G.L. Müller, Dogmática


    Nazaret. Lo teológico de la Sagrada Familia de Nazaret, a la que Casa de Silencio se consagra, está en el Misterio del Amor Encarnado. La Encarnación del Verbo en el seno de María casada con José, nos revela que la familia es la Casa y el Camino para la revelación de Dios al hombre. El lugar ordinario y cotidiano del encuentro con Jesús en medio. El Pueblo de Dios mira a la Sagrada Familia de Nazaret cual Punto de interrelación personal en el amor. Referencia para toda realidad pascual familiar en sus sufrimientos y alegrías. Intransigente con el mal, misericordioso con las personas. Creando un ambiente favorable a la castidad y a la ley de la gradualidad. Humanae vitae Es tan estrecha la comunión entre Jesús María y José, de amor total en unidad fiel y fecunda, que forman un Único Corazón Glorioso, Manifestación del Dios Uno y Trino.
    Mientras la Cristología y Mariología avanzan de prisa, no es así con la Joseología. Otra Puerta debe abrirse en el Cielo por la peregrinación de la fe y los dones del Espíritu. Para que los pobres, los teólogos y los místicos puedan ver, junto a la Virgen Mujer, Ap 12, 1-3 otro gran Signo, el del Varón Esposo al servicio de la paternidad, Depositario del Misterio de Dios, la Encarnación Trinitaria Pascual. Redemptoris Custos
    Su antropología está en la Casa familiar, que se va transformando con el pasar del tiempo y, permaneciendo por Gracia, signo eficaz de la existencia del Amor de Dios, Santuario de la vida, la verdad y el amor. Quien se sienta cómodo en este mundo, y haga de él su casa, no sirve para la espiritualidad monacal, sea enclaustrada o laical. Cuando la Trinidad lo llame a su Hogar, su incomodidad se hará insoportable. Sólo si lo deja todo, morirá y entrará en la Dimensión monástica, aquella del perderlo todo por el Todo, ganando el ciento por uno. Desaparecer amando hacia el Resucitado, será su Ley y su Espíritu, tanto en el monasterio como en el supermercado. Blog 115, Clave del monacato para monjes y laicos, Desaparecer amando hacia Jesús La primera experiencia de amor en relación total tiene lugar en la familia. En consecuencia la necesidad de que cada niño cuente con el calor y el cuidado protector de sus padres y hermanos en una Casa donde habita nuestra Paz. Deben poder percibir que Jesús está con ellos y nunca están solos. La familia es Escuela de humanismo integral. Escuela del amar. Escuela de comunión. Escuela de trascendentalidad relacional y totalizante. Escuela que desarrolla a cada uno de sus miembros en el amor irrestricto. Guarda las diferencias complementarias. Y da la capacidad de entrega magnánima.
    La ecología de Nazaret, נָצְרַת en hebreo, الناصرة en árabe, la derivamos de su etimología נצר, que significa retoño, brote, flor, defender, preservar. Is 11, 1-9 Saldrá una rama del tronco de Jesé y un retoño brotará de sus raíces. Sobre él reposará el Espíritu del Señor. Hoy tiene unos 73.000 habitantes. En tiempos de Jesús era una Ranchería insignificante, que hubiera cabido en la actual Basílica. A 10 kms al noroeste del monte Tabor, a 23 del Lago de Tiberíades, y 34 del Mar Mediterráneo, Nazaret a 450 msnm surge con el esplendor del verdor. Esa fue mi experiencia al visitarla, el desierto del sur de Israel se había convertido en un jardín. Si Pablo VI en su peregrinación de 1964 pudo decir, Nazaret es la escuela donde empieza a entenderse la vida de Jesús, y su primera lección es el silencio. Nos atrevemos a agregar. Y su segunda lección es la preservación de los sistemas teohumanoecológicos. No podía ser de otra manera para la ciudad de Jesús de Nazaret, el Primogénito de la toda la creación, en quien y para quien fue creada la Totalidad. Col 1, 15-17 De cuya Sede en la Jerusalén Celestial brota un río de Agua de Vida. A cuyos lados fructifican árboles que curan a todos los pueblos, naciones y lenguas. Pues su Reino jamás será destruido. Ap 22, 1-5, Dan 7
Jesús, María y José
en ustedes vemos reflejado
el esplendor del Silencio la Palabra y el Encuentro,
de nuestra fe en el Camino monástico contemplativo laical,
vivido con esperanza en nuestras Casas.

Sagrada Familia de Nazaret,
hagan de nuestros hogares
lugar de comunión con la Totalidad de Cristo y cenáculo de oración y diálogo,
escuelas de discípulos misioneros del Evangelio, de la solidaridad y la justicia social,
pequeñas Iglesias domésticas de amor alegría y paz.


Jesús, María y José,
que nunca haya en nuestras familias episodios
de violencia, de cerrazón y división.
Que quien haya sido herido o escandalizado
sea pronto consolado y curado. En Salida hacia la humanidad y el universo.



Sagrada Familia de Nazaret,
hágannos tomar conciencia de nuestra Consagración,
discernir el carácter santo e inviolable de la familia,
imagen de la Trinidad, Padre Verbo y Espíritu,
que nos dan la Energía del Reino de Dios para transfigurar el Mundo. Amén

[i] La humanidad necesita hombres prácticos, que sacan el mayor provecho de su trabajo, y sin olvidar el interés general, salvaguardan sus propios intereses. Y necesita también soñadores, para quienes el desarrollo de una tarea sea tan cautivante que les resulte imposible dedicar su atención a su propio beneficio. Soy de los que piensan que la ciencia tiene una gran belleza. Un científico en su laboratorio no es sólo un técnico, es también un niño colocado ante fenómenos naturales que le impresionan como un cuento de hadas. Madame Marie Curie, 1867-1934
[ii] El Padre Pablo d'Ors, * Madrid 1963 es presbítero y claretiano, miembro del Pontificio Consejo de Cultura. Nació en una familia de artistas y se formó en un ambiente cultural alemán. Nieto del ensayista y crítico de arte Eugenio d'Ors, hijo de una filóloga y de un médico dibujante, y discípulo del teólogo y monje benedictino de Westfalia Elmar Salmann. Se graduó en Nueva York y estudió Filosofía y Teología en Roma, Praga y Viena, donde se especializa en germanística. Doctor con la tesis Teopoética, Teología de la experiencia literaria. Profesor de Dramaturgia y de Estética Teológica. Al conocer al jesuita alemán Franz Jalics, con quien colaboré en espiritualidad en Argentina, este año fundó la asociación Amigos del Desierto. Su finalidad es profundizar en la dimensión contemplativa de la vida cristiana e iniciar y acompañar a otros en la aventura de la interioridad. Algunos de sus libros. El Estreno, 2000. Andanzas del impresor Zollinger, 2003. El estupor y la maravilla, 2007, adaptada luego al teatro. Lecciones de ilusión, 2008. Sendino se muere, 2011. Sus obras están  emparentadas con la literatura de Hermann Hesse, Milan Kundera y Franz Kafka. Tiene una Trilogía del silencio, conformada por El amigo del desierto, Anagrama, 2009, Biografía del silencio, Siruela, 2012, y El olvido de sí, Pretextos, 2013. Esta última sobre Charles de Foucauld. Si hay alguna biografía poco convencional e inesperada, esa es la de Foucauld.  no quiso ser un aventurero, lo fue contra su voluntad. Lo que me apasiona de su vida y lo que finalmente me impulsó a escribir una novela sobre ella, fue que este hombre escuchó en todo momento su conciencia y la obedeció. Ya es insólito escuchar la propia conciencia, y más siempre, pero mucho más aún es obedecerla. Tuvo el coraje para romper con lo que estaba haciendo para abrirse a algo muy diferente, y ello no sólo una o dos veces en su vida, como hacen algunos, sino muchas.
[iii] Pasé hambre por ti, y ahora la padezco de nuevo. Tuve sed por ti y ahora me abrasa en los labios de mis pobres. Para que, por aquella o por esta sed, pueda jalarte hacia mí y hacerte caritativo y misericordioso. Por los mil beneficios con que te he colmado, por favor, dame algo. No te digo que me arregles mi vida o me saques de la miseria. Sólo te imploro pan y vestido y un poco de alivio para mi hambre. Estoy preso. No te ruego que me liberes. Sólo quiero que, por tu bien, me hagas una visita. Con eso me bastará. Y por eso te regalaré el Cielo. Yo te libré a ti de una prisión mil veces más dura. Pero me contento con que vengas a verme de cuando en cuando. Yo, que puedo alimentarme por mí mismo, prefiero dar vueltas a tu alrededor, mendigando. Extendiendo mi mano a tu puerta. Mi amor llega a tanto que quiero que tú me alimentes. Por eso prefiero, como amigo, tu mesa. De eso me glorío. Tú eres mi bienhechor. San Juan Crisóstomo, 347-407, Hom. 15
[iv] Necesitamos dar algunas de nuestras posesiones con el fin de estar sanos. La riqueza que se acumula corrompe a aquellos que la poseen. Todo don que no es compartido se pudre. Si no somos generosos con nuestros dones, seremos envidiados con amargura y al final nos volveremos amargados y rencorosos. Sólo podemos estar sanos si entregamos algunas de nuestras posesiones a los otros. Entre otras cosas, esto debería recordarnos que necesitamos dar a los pobres no porque ellos lo necesitan, aunque sí lo necesitan, sino porque, si no damos a los pobres, no podemos estar sanos. R. Rolheiser
[v] Ringrazio il Signore Dio nostro che ha creato un’opera così meravigliosa nella quale trovare il suo riposo. Creò il cielo, e non leggo che si sia riposato. Creò la terra, e non leggo che si sia riposato. Creò il sole, la luna, le stelle, e non leggo che nemmeno allora si sia riposato. Ma leggo che ha creato l’uomo e che a questo punto si è riposato, avendo un essere cui perdonare i peccati. S. Ambrogio, Exameron, IX, 76
Come si vede, secondo Ambrogio Dio crea l’universo per l’uomo, e crea l’uomo per poter essere misericordioso. Non si può dire che crei l’uomo peccatore o perché pecchi, ma si deve  con certeza dire che il riposo ultimo di Cristo nella morte redentiva e la manifestazione della divina misericordia rappresentano il senso ultimo e più alto della creazione. Biffi, Giacomo, La multiforme sapienza di Dio. Esercizi spirituali con Giovanni Paolo II, Cantagalli, Siena, 2014, 232 p.




miércoles, 25 de junio de 2014

201. Benito, humildad y exaltación, de Babilonia al Cenáculo, Hech 2, 5-11, Jn 7, 54-57
 

    Todos los oímos proclamar en nuestras propias lenguas las maravillas del Señor. El Cenáculo se ha transfigurado en un inicio de la Nueva Jerusalén. Entre Babilonia, adonde después del cainismo y el diluvio, lleva el drama del pecado original, y la Ciudad de la transhistoria, está el Cenáculo. Con el servicio mutuo del lavado de los pies más allá de toda exclusión antipatía y fastidio, el mandamiento nuevo del amor, el sacerdocio, la Eucaristía, las apariciones del Resucitado y la visita del Paráclito que descendió sobre María y los 120 discípulos, dando lugar a la Iglesia en Salida. Todo rompecabezas de diferentes se recompone, en la alegre coincidencia de los opuestos.
    Babilonia es la confusión y dispersión en desunión debido a la soberbia e ignorancia desastrada que nos hace imaginar que nuestros lenguajes, ideologías y tecnociencias nos pueden levantar al Cielo. En la Revelación primero debe caer Babilonia, refugio de demonios, que con sus encantos y prostituciones sedujo a todos los pueblos, Ap 18 antes que se realice la boda del Cordero con la Nueva Jerusalén que baja del Cielo cual puro Regalo de Jesús. En el entretiempo de nuestras pequeñas y humildes obras, c. 7 eso lo comienza a hacer el Cenáculo de la cultura del Encuentro. En vez de oponernos y contradecirnos por nuestros dimes y diretes, el Espíritu crea la Unipluriformidad. Diversas lenguas convergen por el Verbo en un solo Padre. El pecado, no los rascacielos como el de Dubái de 828 m, sino las torres que quieren por sí mismas meterse en el Cielo. Como esto es imposible para nuestra naturaleza, hemos de pedirle al Señor que nos conceda la asistencia de su Gracia. Pról., 41 Ésta incluye, nunca excluye. Por el pecado todo lo desconciliamos. Jesús Hagnós Inmaculado vuelve a reconciliarlo en los Tres.
    Si no fuera por todos, nadie sería nada. Pero lo malo de la gran familia humana es que todos quieren ser el padre. Mafalda de Quino Contra esta tiranía del poder injusto, Jesús es claro. A nadie en esta Tierra llamen Padre, o Madre, porque no tienen sino uno solo, el Padre que está en el Cielo. Y ustedes son todos hermanos. Mt 23, 8-9 Nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Mt 11, 27 La misión conjunta del Paráclito lo refuerza. La prueba de que somos hijos, y en consecuencia todos hermanos, es que Dios infundió en nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama a Dios llamándolo, Abba, Padre. Ya no somos esclavos sino hijos. Gal 4, 6-7 Querer ser padre patrón es enzarzarse en imponer mis propias voluntades de tirano iluminado sobre los otros. En vez de buscar todos juntos en comunión y discernimiento crítico el hágase Padre tu Voluntad en la tierra y en el cielo. Esto no quita el servicio de los superiores, quienes deben ser notables por su discreción y claridad de lenguaje. Diálogos, 3   
    Cada comunidad monástica es figura de la Iglesia, signo e instrumento de la unión de los hermanos con la Trinidad, entre ellos y con el universo. Nadie es cristiano a título individual, sino en pertenencia eclesial. No se puede conocer a Jesús sin conocer y amar a su Iglesia y a mi familia o comunidad concreta. Evangelizar al Resucitado pide preparar, discernir, desaparecer. Benito, que después de comulgar muere de pie, sabe que tiene prohibido anunciarse a sí mismo. Sólo debe prepararle el camino a la Totalidad de Cristo. Enseñar a distinguir la verdad de la mentira, con el discernimiento madre de todas las virtudes. Y abajarse, disminuir y desaparecer para que el Señor crezca en sus hijos. Creer Discernir Evangelizar.
    El Cenobio es una Escuela al servicio de Jesucristo. Vengan a mi Escuela, carguen con mi yugo, y aprendan de Mí que soy manso y humilde de corazón y encontrarán el descanso para sus psiquis. Mt 11, 28-30 Sin descuidar las relaciones horizontales, cc. 63 y 69-72, Blog 4 el acento está puesto en la verticalidad. En Jesús Maestro, Señor y Padre de quien hay que aprender, a quien hay que servir cual la Imagen de Dios Padre. Para Benito la paternidad del abad o la maternidad de la abadesa, vicarios de Cristo para el monasterio, están muy por encima de toda fraternidad fácil. Sin Padre y Madre no hay posibilidad de hijos ni de hermanos. Esta es la gravitas, el peso del carisma benedictino, contra toda levitas o frivolidad, toda insoportable levedad del ser. Milan Kundera
    El paternalismo tiene peligros, cuando es castrador, deja en la inmadurez y codependencia a los hermanos, o se vuelve despótico. El peligro del fraternalismo, diferente de la fraternidad rodeando en koinonía al Resucitado, es hacer de la comunidad una consulta psicológica, una empresa u ONG humana sin una antropología seria trascendental y relacional en la Trinidad. El ser humano, varón y mujer, no es un espíritu encerrado en un cuerpo, y menos uno más en el conjunto de la naturaleza, pura materia en evolución. Sus relaciones y su trascendentalidad superan todo el universo creado. El Dios de Abraham de Isaac y de Jacob, el Padre de Jesucristo, se ha hecho en el Espíritu Santo, el Misterio Supremo del hombre. Eso es lo que Benito deja claro.
    Por ello el Prólogo comienza con el Escucha, hijo, los preceptos del maestro. Cumple con eficacia la admonición del padre piadoso, a fin de que retornes por el trabajo de la obediencia a Cristo de quien te habías apartado por la desidia de la desobediencia. Ese maestro y padre es Benito, el abad. Pero termina, por el proceso de la politéia monástica y la fe, dilatado el corazón, se corre con la inenarrable dulzura del amor, por el camino de los mandamientos de Dios. De modo que no apartándonos jamás del Magisterio de Jesús, perseverando en su doctrina hasta la muerte en el monasterio, participemos en su Pasión por la paciencia, y merezcamos acompañarle en su Reino. San Benito ha desaparecido, sólo queda la Luz del Crucificado Resucitado.
    Resplandecen las tres virtudes teologales. Desaparecer creyendo, fundamento de la espiritualidad. Desaparecer amando, su total elevación. Desaparecer esperando en Dios y en su Gracia. 4, 41, 7, 39  Porque al Orar Leer Trabajar, huyendo de la ociosidad que es enemiga del alma, 48, 1 llegaremos a las más altas cumbres, pervenies. Su última palabra, reafirmada con un rotundo Amén.
    Como su enfermedad se agravaba, al sexto día se hizo llevar por sus discípulos al Oratorio. Allí se fortaleció para la salida de este mundo, con el Cuerpo y la Sangre del Señor. Y apoyando sus débiles miembros en manos de sus discípulos, permaneció de pie con las manos levantadas al cielo. Y exhaló el último espíritu entre las palabras de la oración. Diálogos, 37
    El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y Yo en él. Así como Yo vivo por mi Padre, el que me come vivirá por mí. La Eucaristía revela el proyecto de Amor que guía toda la historia de la salvación. En Ella el Dios Trinidad, que es el Amor, se une a nuestra humanidad pecadora herida de soberbia. Bajo las apariencias de pan y vino, Jesús se nos entrega en la cena pascual, en muerte resurrección y Retorno Final. Nos comunica su Vida Divina en este Misterio de la Fe que no es otro que el Misterio del Amante del Amado y del Amor en el que participamos por Gracia.
    Al autorevelarse en la Eucaristía, al darse a comer y beber Él mismo, Jesús nos revela nuestro propio Misterio. Ese que nunca podrá darnos una antropología inmanente centrada en el hombre y en las criaturas, en las solas ciencias psicologías y filosofías humanas. La soberbia de preferir comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, Gen 2, 9 decidir por mí mismo qué es bueno y que es malo sin preguntar a Dios y a su Pueblo al que pertenezco, siga tan activa en nosotros como en Adán y Eva.  El séptimo grado de humildad consiste en que no sólo se proclame con su lengua el último y más vil de todos, sino que lo crea así con íntimo sentimiento del corazón, diciéndose soy un gusano no un hombre, oprobio de todos y deshecho del pueblo. Bueno fue aprender la humildad, así encontré los Mandamientos de Dios.
    Diferenciemos entre humildad, humillar y humillado. La humildad es una virtud o energía muy propia de Jesús que consiste en la moderación del deseo desordenado por mi propio ego o excelencia. Humillar es un pecado sádico, y a nadie le está permitido cometerlo. El humillado es un neurótico alfombra masoquista, le gusta que lo pisen, rechacen, castiguen y lo muelan a palos injustos. La humildad que nos pide la pertenencia al Pueblo de Dios es estar contento de ocupar el último lugar, ceder el sitio a los otros para que crezcan, yo disminuya y Dios se manifieste, y vivir bien con las diferencias generacionales, jóvenes Promesa, adultos Servidores, Ancianos Memorial. La Eucaristía, el Hombre Dios lavándonos los pies y alimentándonos, nos hace a todos esclavos inútiles, cooperadores con el plan de Dios. Blogs, 180, 181, 182
    Cristo nos muestra la verdadera antropología teológica trascendental. Mi misterio no soy yo, sino el Padre el Verbo y el Espíritu inhabitándome. El varón y la mujer, distintos y complementarios, en relación con Dios los ángeles los hombres y el cosmos somos imágenes y semejanzas de la Trinidad. En consecuencia nuestro alimento no puede ser sólo el pan material. Tiene que ser el Pan de la autocomunicación de las Tres Personas en el Verbo hecho carne, la Imagen Suprema del Dios Invisible, el Primogénito de toda la creación, en quien y para quien conexisten todas las creaturas. Col 1, 15-17 Vivo por Él. La humildad es el olvido de mi egolatría reemplazada por la Presencia de la Trinidad, mi verdadera identidad y misterio. Lo más contrario a la humildad es la preocupación por mi egoísmo. Dado que en el monacato no hay otro fin que la búsqueda de Dios, si no hay humildad enloqueceré tarde o temprano.
    La Eucaristía nos libera de las idolatrías e ilusiones de pensar que mi felicidad puede venir de afuera, de las creaturas, cuando yo ya soy la fuente viva de toda felicidad. Al tenerlo a Jesús por la fe en mi corazón, de mi seno brotan torrentes de Agua Viva. De ahí que la Felicidad perfecta no puede obtenerse en esta vida, sino en la Vida Eterna, en la Luz del Resucitado. Mientras peregrinamos podemos, sin embargo, alcanzar una felicidad imperfecta que consiste en la vida verdad y amor de la Trinidad en Todo y en ser virtuoso. Y de manera instrumental, añadiduras prótesis, en la salud del cuerpopsiquis y en los bienes creados, ninguno esencial sino accidental.
    Son instrumentos creados de la Infinita Melodía de Dios. Pianos, tambores, trompetas sobran, y a ninguno de ellos debo apegarme. Pobre de mí si cada vez que una persona o una cosa añorada se van, mi orquesta dejara de sonar. Cuando te amo, te quiero independiente de mí, no pegado a mí sino enamorado de la Eucaristía. Necesidades pecaminosas nos hacen equivocar el Camino. Yo en Cristo, ya soy la felicidad, la vida la verdad y el amor. Si me duermo en el pecado, entonces nacen las fantasías, las ilusiones y las miserias de que soy infeliz porque me falta esto o aquello. Si oprimen el botón de la alabanza, estoy eufórico. Si el de la crítica, caigo en la depre. La Eucaristía nos despierta de ese sueño, pesadilla de tinieblas y sombras de muerte. Despierta tú que duermes. Come la Carne y bebe la Sangre. Tienes la Totalidad de la Felicidad. Benito nos muestra que la única bienaventuranza está en tomar por guía el Evangelio, al mismo Jesús, caminando de Babilonia al Cenáculo, y del Cenáculo de la cultura del Encuentro, al Reino de los Cielos. Pról., 21
    

sábado, 14 de junio de 2014

200. Las flores del cerezo, parábola de Transfiguración, 2 Cor 5, 16-21 y Ap 21, 1-8

    Quien vive en Cristo, que por nosotros murió y resucitó, es una Nueva Creación, lo viejo ha desparecido. La Totalidad se ha hecho Nueva. La Biblia insiste con la Categoría de lo Nuevo, repitiéndolo de mil formas. Nueva Alianza, Nuevo Adán, Nueva Jerusalén, Nuevo Mandamiento, Nueva Creación, Nuevo Cántico, Nuevo Corazón, Nuevo Espíritu, Nuevo Hombre, Nuevo Vino, Nuevo Cielo, Nueva Tierra, Nueva Enseñanza, Nuevos Odres, Nuevas Lenguas, Nueva Vida, Todo Nuevo. Jesús Dios es la Singularidad Absoluta que transfigura Todo en Nuevo.
    Lo viejo, no la ancianidad ni lo antiguo, es el mal, el demonio, el pecado, la corrupción y la muerte. La Fuente el Camino y el Fin de todo lo Nuevo es el mismo Dios hecho carne, crucificado y resucitado. El deseo del Hombre Nuevo está enraizado en nosotros. Peregrinamos en medio de innumerables deficiencias, entre el Paraíso perdido y la Consumación Universal que anhelamos. Nada nos exime de la vigilancia frente al demonio y a la relajación secularizante que pueden atravesar el matrimonio, la familia y el monacato. Todos estamos expuestos al desgaste, al mal y la traición. Advertimos la desproporción entre la grandeza de nuestra vocación y de nuestras miserias. Entre la sublimidad de la misión y nuestra fragilidad humana. Los católicos deberíamos manifestar algo más un inicio de lo Nuevo. Conascendidos con el Resucitado ya estamos entrando en su Nueva Dimensión. Participando en su naturaleza humana que está en su Nueva Transfiguración. Invisibilizado en el Seno del Padre y donándonos la Sabiduría y el Amor del Espíritu.
    Para nuestra desdicha solemos mostrar caras de viejos escarificados por los chaquetazos de la vida. Hay un peso de sombras que nos jala hacia el abismo de los vicios y la mundanidad. Dicen que el hombre es un animal de costumbres, más bien de costumbre el hombre es un animal. Sería más progresista preguntar adónde vamos a seguir, en vez de adónde vamos a parar. Si no, paren al mundo, que yo me quiero bajar. Mafalda No nos dejemos robar el subir, el volar hacia lo virtuoso y celestial. Sentir que el Nuevo Viviente nos llama a entrar por la Puerta abierta en el Cielo. Ap 4, 1 Ser el joven neanískon que en Marcos anuncia al Resucitado. Y desde Jesús Sol, como pálidas luces de lunas que reciben de Él la Luz, obrar para transformar. Al menos mi pequeño jardincito en lo Nuevo. 
    La teología dogmática entiende que su tarea más importante consiste en actuar de intermediaria entre la automanifestación libre de Dios en Jesús de Nazareth y las orientaciones éticas y espirituales del hombre en las circunstancias concretas de su mundo. El interminable proceso de la apropiación de la fe por el entendimiento humano está marcado por esa tensión entre la validez definitiva de la autodonación y autocomunicación de Dios en la historia y los intentos, una y otra vez renovados, por traducirla a los cambiantes horizontes de comprensión, y a los diferentes contextos de los destinatarios de la revelación. Müller, Gerhard Ludwig, Dogmática. Teoría y práctica de la teología, Herder, Barcelona, 2009, 921 p. Es lo que tratamos de hacer cual simples artistas. Teólogos copistas de Retazos. Unir Ipsa Persona Veritatis, san Agustín con el Logos teológico de los pueblos.
    Las flores del cerezo, 2008, Kirschblüten, Hanami es una película de la polifacética alemana Doris Dörrie, *Hannover, 1955 escritora, guionista, directora de cine, teatro, televisión, ópera, Così fan tutte de Mozart con Barenboim, Turandot con Pagano, Madame Butterfly con Stahl, Rigoletto con Mehta, La finta giardiniera con Bolton  y docente de Dramaturgia y Guión en la  Hochschule für Fernsehen und Film München. Estudiosa de psicología, filosofía y cultura japonesa, tiende a centrarse en las interrelaciones hombre mujer, matrimonio y familia, homosexualidad, la evolución del yo, y la transformación generacional y humana a través de los años.
    Los esposos católicos Trudi und Rudi Angermeier viven en una aldea al sur de Baviera, cerca de Weilheim y la frontera con Suiza, Liechtenstein y Austria. Al borde de la vejez, él está a un año de jubilarse en un puesto burocrático y anodino. Metódico y serio hace todos los días lo mismo. An apple a day keeps the doctor away. Preferiría que nada cambiase. Es Director del Departamento de desechos. Prestar atención a la escoba con la que comienza su liberación al bailar Butoh, las aspiradoras, separación de metal papel plástico. Y en el crematorio, el barrer de un hueso calcinado de sus cenizas, caído sin querer. Sus tres hijos, Karolin lesbiana en pareja con Franzi, y Klaus casado con Emma que tienen dos niños, viven en Berlín. Karl, el mayor idealizado, es un workaholic como su padre, está en Tokio, soltero.


    Trudi es una bailarina de Butoh que Rudi le pidió dejar. Más sensible, fuerte y romántica, se acopla a su esposo, lo ama, lo entiende. El matrimonio se lleva bien con delicados signos de cariño. Provincianos que no han captado que es mejor ir a un hotel y no a estorbar en la casa de sus hijos cuando van a visitarlos. Éstos ya son independientes y lejanos. No malos, sí algo desamorados y postmodernistas autocentrados en su bienestar. Un besito y adiós. Tenemos otras cosas que hacer, mucho más importantes que estar con ustedes. Son la generación de los celulares, los trabajos estresados, con diversiones y opciones muy distintas. A los padres les parecen seres desconocidos. Los contemplan desde lejos, extrañados, con respeto y ojos enrojecidos. Están sanos, basta. Se da un parecido con Everybody's Fine, 2009 de Kik Jones, un remake melancólico de la triste e irónica Stanno Tutti Bene, 1990 de Giuseppe Tornatore. No obstante la alemana se centra más en el trascender del matrimonio, que en la reconciliación con los hijos que se alejan de las expectativas por las que se sacrificaron sus padres. Frank Goode, Robert De Niro revistió de PVC un millón de kilómetros de cables para darles la educación que cada uno quiso elegir, y en la que están fracasando. Es contraproducente molestar a los hijos. Suficiente con atenderlos cuando lo piden.
    La inclusión literaria es 富士山, el volcán de 3.776 metros, Fujisan. Símbolo de Japón. Con ese Monte sagrado empieza y termina. Tanto en las  Cien Vistas de Hokusai y otras, como en la realidad. Otros varios símbolos del drama dibujan la pantalla. Las flores del cerezo y el festival del Hanami. Lo efímero de la vida y la mortalidad. La moderna y discutida danza japonesa Butoh inspirada en los cuerpos deformados por la bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. L,os trenes desde el Shinkansen a los metros. Y sus sonidos cercanos o lejanos. Los patos, gatos y peluches. Las moscas que viven pocos días. Los desencuentros en las Estaciones. Los semidesnudos ni eróticos ni pornográficos. El silencio y la soledad del campo y los ruidos y las aglomeraciones de las ciudades. Los enrrollados de coliflor blanco, weisskhol, que Yu ve cual la felicidad en comunión, no separated. La exclusión de los ancianos. Los nietos adictos a los videojuegos. El cuerpo danzando con sus sombras, joven o desgastado en su fugacidad, entre vida, decrepitud y muerte.
    Narra los seis últimos meses del matrimonio. Con tres partes de distinta duración bien amalgamadas. En Baviera, Berlín y el mar Báltico. El regreso de Rudi viudo a la aldea, donde encerró a Trudi, y su percepción de que debe viajar al Japón, lo que ella tanto deseaba. Tokio en primavera, un Hanami deutsche japanisch con la borrachera de Karl, papá trabajaba mucho en la oficina, el viejo tonto nunca conoció a mamá ni supo quien era, y  el viaje al Fujisan. Siempre quise ir a Japón con él. Ver el monte Fujisan y las flores del Sakura. No me imagino viendo algo sin mi esposo. Sería como no ver nada. No podría vivir sin él. No hay un instante, una expresión ni una imagen de más. Todo medido, calmo. Una obra de arte para rever, gozar cada tanto. Y exprimir variedad de mensajes evangélicos.
    A Trudi le comunican dos médicos que su esposo sufre un cáncer terminal metastaseado de los pulmones a los testículos. Aunque es factible al principio no sienta los síntomas, le quedan como máximo 180 días. Aconsejan hacer un viaje juntos. Trudi se guarda el secreto del diagnóstico. Van a Berlín. Pronto realizan que no son bienvenidos por Karolin y Klaus. Se van a una playa del Báltico y Trudi muere mientras duerme. La incineran y traen sus cenizas a Baviera donde el párroco las entierra. Rudi conversa con Franzi y decide su viaje a Tokio. Karl lo recibe con displicencia, dejándolo solo en su departamento. Él comienza a salir, atando pañuelos en esquinas para no perderse. Conoce a Yu, una joven pordiosera de 18 años, danzante de un Butoh estilizado, en un Parque repleto con flores del cerezo. Le pide que lo acompañe al Fujisan. Viajan y una noche en que suda y sufre con los dolores de su cáncer, se pinta de blanco, se pone el kimono de Trudi y mientras sale el sol baila frente al Monte sagrado. Le parece que su esposa danza con él. Yu lo encuentra muerto junto a la playa. Los restos de su incineración son colocados en un Jarrón de cerámica por Karl y Yu, con ceremonia budista. El mismo párroco sereno, sonriente y amable en sus condolencias, los entierra en el cementerio de la Iglesia en Baviera, cual había hecho con Trudi.
    Aquella Trudi que se había complementado con él, sin dejar de ser ella. No podía ver nada sino junto a él. Rudi no del todo. Sin embargo, una serie de acontecimientos simbólicos lo llevan a abandonar resistencias y rechazos. El céntrico es su inocente y límpida amistad con Yu que danza con un teléfono rosado entre Sakuras en flor. Ve que las sombras de su esposa no eran sino proyecciones de sus propias sombras. De serio burócrata alemán se arroja a la aventura. Completa, enamorados los dos, descontracturándose, bailando con la sombra hasta que la muerte los separa. Bailando Butoh ante el Fujisan con las ropas de su esposa, sin dejar de ser él.
    Deja que vuele. Hasta encontrar la muerte. Su paraíso es Eterno. El hombre muere cuando pierde la Unitotalidad. Esperamos morir, conservándola por siempre todos juntos. Porque en mi Casita del Tepeyac lo daré a Cristo en todo mi amor personal, en mi auxilio, en mi salvación. Allí les escucharé su llanto, su tristeza, para remediar, para curar todas sus diferentes penas, sus miserias, sus dolores. Nican mopohua Bailando como María de Guadalupe y José. Con el Padre el Verbo y el Espíritu. Con Jesús, transfigurado en Él sin dejar de ser yo Sí mismo. Con todos los ángeles, los hombres y el cosmos. Al amanecer junto al Monte Tabor, atisbando hacia Nazaret Belén y Jerusalén. Celebrando la Eucaristía, rodeado de Flores, Danzas y Cantos. La Totalidad se ha hecho Nueva
    

jueves, 5 de junio de 2014

199. El camino creado de las Trilogías hacia el Increado de la Trinidad, Rom 8, 14-21

  

    Todos lo que son conducidos por el Espíritu son hijos de Dios y coherederos de Cristo. La creación entera espera con ansiedad la revelación de los hijos de Dios. Para ser liberada de la esclavitud de la corrupción. Cuando hablamos de ciencia pensamos en las matemáticas, o en la capacidad que poseemos de conocer mejor la realidad y descubrir las leyes que regulan la naturaleza y el cosmos. Pero la ciencia que viene del Espíritu no se limita al solo conocimiento humano, sino que pone en relación éste con el entendimiento de la Revelación.
    Es una moción divina que nos lleva a percibir, a través de la creación, la Omnipotencia y el Amor de Dios en su relación con cada criatura. Cuando nuestros ojos son transfigurados se abren a la contemplación de la Trinidad, en la belleza de la naturaleza y su limitación destructora. Esos ojos sin escamas, llevan a descubrir que el cosmos nos habla de las Tres Personas y del Misterio de su Proyecto. Esto nos suscita gratitud ante el bien y aceptación del mal. Esa sensación la experimentamos también cuando admiramos las obras de las tecnociencias, fruto del ingenio y de la creatividad del hombre. El Espíritu nos lleva a alabar a Jesucristo, en quien y hacia quien la Totalidad fue creada. Y a reconocer lo que tenemos y somos. Un don inestimable del Padre. De modo que cada ser humano  reconoce su identidad en el Drama de la Creación Redención y Glorificación.
    El Génesis pone en evidencia que el Señor se complace en su creación. Subraya la belleza y la bondad de cada cosa. Al final de cada Día dice, Dios vio que esto era bueno. Si Dios ve que la creación es buena y bella, también nosotros tenemos que tener esa actitud. Gozar y palpar su hermosura. Con el don de ciencia alabamos a Dios, le agradecemos por habernos dado tanta belleza. Y cuando Dios creó al hombre, varón y mujer, no dijo que eso era bueno sino, en comunión con todo lo demás, que era muy bueno. A sus ojos, con los ángeles, somos lo más bello, lo más grande, lo más bueno de la creación en conjunto. Hacia la Nueva Creación en el Resucitado.
    Al mismo tiempo el don de ciencia nos ayuda a no caer en actitudes pecaminosas. La primera es el riesgo de considerarnos dueños de la creación. La creación no es una propiedad que podemos gobernar a voluntad. Ni mucho menos es propiedad de unos pocos. La creación es un regalo que Dios nos ha dado para que lo cuidemos, custodiemos, compartamos y utilicemos en beneficio de todos, con respeto  y gratitud. Sin este don la fe no se expande, la ignorancia e inequidad crecen.
    La segunda actitud equivocada es la tentación de apegarnos a las criaturas, como si éstas pudieran ofrecer la respuesta a nuestro deseo de Total Bienaventuranza. El don de ciencia nos ayuda a no caer en esa esclavitud. No idolatrar ni adueñarnos de la creación, sino cuidarla. Es un obsequio distinto, con muchos más bienes que males, e inseparable de Jesús. Cuando la explotamos o manipulamos, destruimos el signo del Amor de Dios. Menospreciar a las creaturas es despreciar a Dios. No me gustan, son malas. Ese es el pecado que rechaza a Dios. La custodia de la creación es la solicitud por lo que pertenece a Dios. Nunca destruiré su don. Dios perdona siempre. Los hombres algunas veces. La naturaleza jamás. Si no la cuidamos nos destruirá. Él ha dicho, esto es bueno y es el regalo para lo más bueno que he creado, a tus frágiles y fugaces hermanos.
    El don de ciencia es un Arco Iris que nos da una mística connaturalidad de relacionar, por la Energía del Paráclito, las realidades Increadas con las creadas, evitando la dominación manipuladora, el rechazo o el apego. Nos lleva de la mano a las Trilogías, imágenes o vestigios de la Trinidad. La creación es obra del Único Dios. No obstante, cada una de las Personas que no son cantidades ni números ni géneros, son causa de las creaturas. En ellas está el sello de los Artistas. Una ontología triádica . Summa Theologiae, I, 45, 6 y 7, Capánaga, Victorino, San Agustín de Hipona, BAC, Madrid, 1974, pp. 439 y ss., Palabra de comunión y participación 105, 1º febrero 1991 Aquí presentamos algunas, dispersas y explicadas en nuestros escritos, sobre el carisma monástico mariano para monjes y laicos. Estudiarlas, memorizarlas y personalizarlas cual mantras o palabras del Resucitado, ayudan mucho a vivenciarlo. Son Caminos, desde entre y hacia, la Puerta y la Meta de la Trinidad. Porque Tres son los que dan testimonio, el Espíritu el Agua y la Sangre. Y los Tres son Uno. 1 Jn 5, 7-8
    01. Opción absoluta por la Trinidad, en Jesús Amor Humilde, Consepultados en su Tumba de Unitotalidad. 02. Creer Discernir Evangelizar. 03. Estabilizar Monastizar Obedecer. 04. Callar Conversar Crear. 05. Orar Leer Trabajar. 06. Copensar Cosentir Contactar. 07. Monacato Ayer Hoy Mañana. 08. Silencio Palabra Encuentro. 09. Principio Biblia Signos. 10. Vida Verdad Amor. 11. Liturgia Palabra Servicio. 12. Transfiguración por Transubstanciación  hacia la Resurrección. 13. Liturgia Lectio Labor. 14. Huir Callar Aquietarse. 15. Confesión de la Trinidad, Signo de la vida Cenobítica, Servicio de Caridad. 16. Disfuncionalidad Iluminación Funcionalidad. 17. Gracia de Creación Redención Glorificación, en Inteligibilidad Síntesis Consagración. 18. Desaparecer amando hacia Jesús Resucitado. 19. Silencio Soledad Simplicidad. 20. El Verbo Encarnado en su Pascua nos revela la Trinidad. 21. Solidaridad mutua y compartida entre ricos y pobres. 22. Austeridad Comunión Sencillez. 23. Monasterio, Clínica para el cuerpo, Psiquiátrico para el alma, Pneumátrico para el espíritu. 24. Opción preferencial por los pobres, los frágiles y los pecadores. 25. Orantes en comunión para la misión. 26. Discípulos misioneros contemplativos. 27. Monacato Total Místico Conciente. 28. Cruz Combustible de Nueva Vida. 29. Espiritualidad Teología Carisma del monacato laical interiorizado. 30. Fe amante, esperanza planificadora, amor iluminado. 31. Fe es Palabra Amor Vida. 32. Biblioteca Total de los Pueblos. 33. Colcha Maternal de Retazos. 34. Evangelización Total en Salida. 35. Anuncio Diálogo Concamino, ecuménico, interreligioso e increyentes. 36. Doctrina social de la Iglesia, Inicio de Mundo Mejor. 37. Cristificar Unitotalizar Transfigurar. 38. Nuestro Hogar para un Nuevo Mundo, Cuidar del Jardincito cercano a la Cruz. 39. Un Cristo Cosmoteándrico. 40. Trinitariogalaxia Cristogalaxia Angelicogalaxia, Antropogalaxia Biogalaxia Inorganicogalaxia. 41. Dios los hermanos las cosas, en Teoegoecosistemas. 42. Principio de Anástasis, poner en pie desde el Resucitado todo lo que se destruye o mata, idesligable de los Principios de Encarnación, de Totalidad, Pequeñez, Novedad y Salida. 43. Apóstoles de la intercesión orante en la Singularidad Absoluta del Corazón de Jesús. 44. Amantes de Cristo, los hermanos y el lugar. 45. El Verbo hecho Cuerpo Libro, Cuerpo en María bajo el cuidado de José, Cuerpo Resucitado, Cuerpo Eucarístico, Cuerpo Místico, Cuerpo Canto y Cuerpo Cósmico. 46. Distintos pero inseparables en koinonía, Mundo Iglesia Reino. 47. Guadalupe, Niña mestiza en reconciliación de opuestos, Madre Inmaculada, Virgen embarazada Saliendo al Encuentro de Juantzin Juan Diegotzin y de toda América. 48. Puros de corazón, con Jesús Hagnós, lavando los pies a los descartados. 49. Tierra Santa, el Quinto Evangelio, Biblia de piedras, Belén Egipto Nazaret Jerusalén Jardín. 50. Metánoia Transformación Misión intransferible humilde y magnánima.
    La Regla de san Benito es el camino real para no desviarse ni a la izquierda ni a la derecha, Num 20, 17 del monacato. Para san Bernardo, hacer profesión según la Regla y vivir según ella, significa adoptar sus orientaciones mayores, no de observar a la letra todas su prescripciones. Él ha captado hasta que punto la Regla es Bíblica, centrada en Cristo. Es la Regla, tomada en su conjunto y sobre todo en su doctrina espiritual, a la que san Bernardo debe el carácter equilibrado de su enseñanza monástica. Nada más extraño a su mentalidad que el literalismo que se ha desarrollado en épocas siguientes. El verdadero Espíritu de la Regla, el Espíritu Santo, está en guardar en todo la justa medida, la discreción, no separando el texto de la tradición viva que lo expresa. Con el corazón dilatado, se corre por el Camino de los mandamientos de Dios con la inerrable dulzura del Amor. RB, pról. 49, JeanLeclercq, San Bernardo y la Regla de san Benito, 94 Cuadernos Monásticos, 307-321
    El Espíritu nos da un Rebozo que apapacha a Cristo en el Padre, con el Centro y Toda la Circunferencia de lo creado. Ícono de la Trinidad, Ícono de los hermanos, Ícono del Universo.
    Deténganse la Tierra, los universos, y todos los seres. Abajo todos los corazones, todas las mentes, todas las vidas, todas las inmortalidades y eternidades. Todo eso sin Cristo, para mí es un infierno. Un infierno al lado de otro. La vida sin Cristo, la muerte sin Cristo, la verdad sin Cristo, el mundo sin Cristo, el Sol sin Cristo y el Universo sin Cristo, todo es un terrible sinsentido, un martirio insoportable, un sufrimiento infructuoso, un infierno.
    No quiero ni la vida, ni la muerte sin Jesús. No quiero ni la verdad, ni la justicia, ni el paraíso, ni la eternidad sin Cristo. A ti sólo Jesucristo te quiero. Que Tú estés en la Totalidad, por encima de todo y en todo. La verdad, si no está Cristo, no me hace falta, es sólo un infierno. Lo mismo son el infierno la justicia, el amor, el bien, la felicidad e incluso Dios mismo, a quien no conozco por completo sino en Cristo.
    Si Cristo está ausente todo es un infierno. No quiero ni la verdad sin Cristo, ni la justicia sin Cristo, ni el amor sin Cristo, ni a Dios sin Cristo. No quiero nada de esto de ningún modo. Acepto cualquier tipo de muerte. Mátenme del modo que quieran. Sin Cristo no quiero nada. Ni a mí mismo, ni a Dios, ni a cualquier otro existente. Jamás los querré. Justin Popovic, 1894-1979, monje ortodoxo serbio