lunes, 18 de febrero de 2019


Blog 293. Memorabilia en consideraciones retazos y laberintos entretejidos con el Árbol de la VidaSal 88 y Jn 17, 21-26


        1. Estoy harto de tantos males. Censado entre los que bajan a la fosa, como un hombre acabado. Tengo mi lecho entre los muertos, a quienes ya no recuerdas. El salmo 88 es el más crudo de quien experimenta que Dios ni se acuerda de él en el sufrimiento extremo. Armin Kreiner, Dios en el sufrimiento, Gott im Leid, Herder, 2007, 541 p.  El más oscuro del Psalterio, salvo la brasita de que al alba irá al encuentro la súplica del moribundo que sigue tendiendo sus palmas hacia Yahveh. Muestra la tragedia de quien pierde, o se le obnubila en la desolación, la comunión con Dios, los hermanos y la naturaleza. Todo desaparece en las tinieblas, en el país del olvido. בְּאֶ֣רֶץ נְשִׁיָּֽה, in terra oblivionis.
    Que todos sean Uno, como Tú, Padre, estás en Mí y Yo en Ti. Que también ellos sean Uno en Nosotros. Y así el Amor con que Tú me amaste esté en ellos y Yo en ellos. Es la Historia de la Communio del Trino Dios que autocomunicándose entra y se inserta en el devenir de la historia de su creación. La vida de Jesús no se caracteriza por la separación, sino por la unidad, la solidaridad y la comunidad. Su actuar corresponde a todo ello. El núcleo de ese actuar es su compromiso por la communio de Dios con los hombres y de los hombres entre sí. El Reino de Dios que Él anuncia como inaugurado, significa en su contenido el acercamiento radical de Dios hacia su creación, a fin de recibirla en comunión consigo. La vida entera de Jesús se encuentra bajo el signo de la creación de comunidad. El llamado a seguirle como discípulo tiene por meta una nueva y no alienada comunidad entre todos los seres humanos. En el anuncio y la actuación de Jesús no se reconoce sólo el movimiento de Dios hacia el mundo. Antes bien, se nota también y con idéntico peso un movimiento de sentido contrario, del mundo hacia Dios. Jesús no sólo mueve a los destinatarios a corresponder al amor del Padre y a aceptar en la fe el nuevo y definitivo ofrecimiento de Dios para la total communio. Sino que Él mismo lleva la delantera en ese camino e incorpora a los hombres en su propio movimiento hacia el Padre. La relación recíproca entre participación en el Cuerpo de Cristo Eucarístico personal y el cuerpo de Cristo eclesial es clara en Agustín. Si ustedes son el cuerpo y los miembros de Cristo, sobre la mesa del Señor está el Misterio que son ustedes mismos. Nos recibimos de alguna manera también a nosotros mismos. Pues como en la Eucaristía se nos regala el Cuerpo de Cristo, pero este consiste de Cabeza y miembros, no recibimos sólo al Señor aislado, Christus solus, sino también a los muchos hermanos y hermanas que son la totalidad de su Cuerpo, Christus Totus. G. Greshake, El Dios Uno y Trino, Herder, Barcelona, 2001, 710 p.



    2. Siempre Me gustó escribir y tengo pasión por la literatura, pero no tiempo para leer y estudiar. Gozando de estar en Cristo, la Navidad de 1960 me trajo más luces sobre Él. El Misterio del Hombre Dios comenzaba a desarropárseme. El Padre deseaba abrirme a toda la realidad, mostrarme las Riquezas de la Totalidad de Cristo, expandiéndome incontenible a su entera Universalidad. A su Divinidad y a su creación. A la Trinidad y al Verbo hecho carne. A la Virgen, a los ángeles y los santos. Por eso el 11 de junio de 1962 cambié por última vez mi lema. La inteligibilidad del Cristo Total estaba expresada a la perfección en Yo en ellos y Tú en Mí, para que sean consumados en la unidad. Jn 17, 23 Hay que transformarse en Cristo. Pero la transformación es costosísima. La ascensión hacia la Eternidad muy lenta. Y la vida es eso, un de aquí a la Eternidad. El aquí es casi nada. El a la Eternidad es nuestra verdadera Vida. De aquí a la Eternidad, historia de otra alma, Spencer, septiembre 1962 Sin el Camino no se llega a la meta, sin la Verdad no se ilumina el intelecto, sin la Vida no se anima el querer y el obrar. Pío XII, 12.V.1940 La consciencia de los cristianos, mentalidad Cristídem. Aunque esto lo escriba en plural, lo que expresaré es sólo para exhortarme a cambiar más mi propia mentalidad hacia la posesión de la de Jesús. Navidad 1962   
    Ven Espíritu Santo y a tu Iglesia. Con tus Dones asiste y vivifica. Tú eres Luz, Fuerza, Amor, Agua que brota. Del costado de Cristo, Fuente Viva. Tú la Fuerza de la oblación de Cristo. Comunión en que a todos nos congregas. Tú la Unción que recuerda la Palabra. Y nos lleva a gustar la Verdad Plena. Gloria a Ti, Padre Santo de los Cielos. Que en Jesús a tu Espíritu nos diste. Y en nosotros hiciste una morada en que todo te alabe y glorifique. Amén. Himno de Tercia, Monasterio Trapense de Nuestra Señora de loa Ángeles, Azul, Argentina
    Sin proponerlo estoy haciendo una colección de algunos sucesos memorables o memorabilia, que superan el desgaste del tiempo jronos pues son kairós, de mi humilde peregrinar por este Planeta. Era el medio para redistribuir la energía que podía quedar inutilizada, y poder emprender el camino a lo desconocido, el viaje definitivo para entrar en los enormes quehaceres que advienen después de la muerte. Eso se lo encomendó el chamán yaqui don Juan Matus a Carlos Castaneda en El lado activo del infinito. La muerte hay que integrarla en Jesús. Descuídense de ustedes mismas, a no ser por alguna necesidad conocida. Si no se determinan a tragar de una vez la muerte y la falta de salud, nunca harán nada. Teresa de Ávila, Camino de perfección. Olegario González de Cardedal, Sobre la muerte, Sígueme, 2002, Burgos, 173 p.

    3. In materia di tempo e di età dobbiamo però precisare che quando diciamo che l’universo osservato ha un’età di circa 14 miliairdi di anni a partire dal Big Bang come l’inizio assoluto di ogni cosa. La cosmologia, fini adesso, no può determinare questo inizio. Anzi è possibile, perfino probabile, che prima de ciò che si chiama Big Bang esistesse una realtà fisica in una configurazione di totale quantizzazione, anche se il tempo, così come noi lo conosciamo, non aveva ancora una sua representazione. Si dovrebbe pensare al Big Bang come una sorta di orizzonte, e non come ad un punto iniziale. Una particolarità assai importante del nostro universo è la sua bassissima densità media, si potrebbe quasi dire ch l’universo è in sostanza vuoto. La densità attuale è assai vicina alla critica, cioè sufficiente per fermare l’espansione dell’universo. Giuseppe Tanzella e Nitti Alberto Strumia, a cura di, Dizionario Interdisciplinare di Scienza e Fede, 2 vol, 2.340 pp., Città Nuova, Roma, 2002 El fin por contracción, y nueva explosión, sería uno de los posibles fines de este cosmos pasajero. Expandirse sin cesar, también lo sería. Son parábolas de nuestra justa implosión y expansión en los procesos del Misterio del espaciotiempo que van revelando el querer de Dios en nuestra historia litúrgica. Antonio Lizcano Ajenjo, Año litúrgico. El Misterio y el tiempo, Monte Carmelo, Burgos, 2009, 650 p. Nos lanza a la redamatio, de redamo, corresponder al amor que se me regala, 1 Jn 4, 19 tan propia de los cistercienses del siglo XII, que nos recrea en la Trinidad Inmanente y económica. Annibale Fantoli, Galileo. Per il copernicanesimo e per la Chiesa, Specola Vaticana, 1997, 538 p.

    4. En la celda del monasterio de Azul hay dos libros que leía mi papá, ambos de A.J. Cronin. Más allá del silencio, Beyond this place de 1957, y Las fuerzas del mal, The Northen Hight de 1959. Al morir, su biblioteca pasó al cuidado de mi hermana Carmen. Fue ella quien quiso que los tuviera para percibir su aroma cargada de gozos y fatigas. Los tengo junto a Las llaves del Reino, The Keys of the Kingdom que tanto influenciaría mi constante opción por un monacato y sacerdocio inadvertido en favor de los más pobres, desde en y hacia la Trinidad. Y por supuesto su autobiografía Viraje hacia Dios. Ese drama de su azorada vida en el contexto de refugiado asentado en Argentina y la gran recesión mundial de los años 30. Rosalía, Rosalía, hay que hacer economía. El dinero se termina. Suspendé la permanente, el esmalte de las uñas y olvidate de la gente. Rosalía, Rosalía, dónde vamos a parar. La cartera se me afloja, si no das vuelta de hoja, yo me voy a divorciar. Hay otros archivos más en las bibliotecas, donde apenas me asomo.  
    En la mima celda se alinean además 17 Biblioratos tamaño oficio que archivan miles de documentos escritos entre 1947 y 2008. Más cuatro cajas Free Acid que guardan otros tantos con el cuaderno de la Escuela Florentino Ameghino y la Libretita Azul que comienza con unas impactantes letanías, que copié de un libro de Garrigou Lagrange en Abril 1960. Del deseo de ser estimado, líbrame Jesús. Del deseo de ser amado, líbrame Jesús. Del deseo de ser buscado o necesitado, líbrame Jesús. Del deseo de ser alabado, líbrame Jesús. Del deseo de ser preferido a los demás, líbrame Jesús. Del deseo de ser consultado, líbrame Jesús. Del temor de ser humillado, líbrame Jesús. Del temor de ser despreciado, líbrame Jesús. Del temor de ser olvidado, líbrame Jesús. Del temor de ser ridiculizado, líbrame Jesús. Del temor de ser calumniado, líbrame Jesús. Dame amor no a esas cruces heroicas cuyo esplendor podría dar pábulo al amor propio, sino de esas cruces vulgares que llevamos con tanta repugnancia, y tanto bien nos hacen. Merry del Val, 1865-1930 Y mi entrega como esclavo de María según la escribió san Luis María Grignon de Montfort, en medio de las más variadas anotaciones. 

    Son miles de fragmentos que ya no podré catalogar y estudiar para hacer una  teología filosofía tecnociencia en Totalidad Trinitaria dionisíaca y apolínea con el Corazón Eucarístico del Resucitado. Otros  lo harán, si la Providencia del Padre lo ha planeado. Emily Dickinson, 1830-1886 una de las más grandes poetisas de EU, agorafóbica se encerró a los 30 años en unos cuartos de su mansión de su padre, y casi no volvió a salir durante sus últimos 25. Iba muy temprano a la Iglesia, para no cruzarse con nadie y sólo caminaba, siempre vestida de blanco, por su jardín privado. Se extinguió de nefritis a los 55 años, allí en Amherst, Massachusetts. Después de su muerte, su hermana descubriría 40 volúmenes encuadernados a mano con 800 de sus poesías que nunca nadie había visto. Escribió 1.800 punteadas y repletas de Misterio. Su versificación suena parecida a la Mujica. Con Dios jamás he hablado, ni lo visité en el Cielo, pero segura estoy de adónde viajo, cual si me hubieran dado el derrotero. They have not chosen me, he said. But I have chosen them. Brave, broken hearted statement. Uttered in Bethlehem. I could not have told it. But since Jesus dared. Sovreign, know a Daisy. Thy dishonor shared. David Higgins, Portrait of Emily Dickinson. The Poet & her Prose, Rutgers University Press, New Jersey, 1967, 266 p.

    La historiadora y periodista mexicana Beatriz Müller, esposa de AMLO, inauguró el día de san Valentín, el festival de poesía Por un mundo sin muros. Cien poetas leyeron su obra en las calles y veredas del Centro Histórico de la capital. Ella leyó dos de sus poesías y dijo, la poesía tiene que conquistar las calles que son de todos, de los escritores, de los poetas, de los músicos, de los vendedores, de los transeúntes. Si no hubiera poesía ya nos hubiéramos suicidado.
    La vida se me escurre veloz ligera atropellada, cual agua caudalosa que a borbotones desaparece por los hierros alcantarillados de la Ciudad azotada por una lluvia torrencial. Los 800 millones de seres humanos que hoy sufren hambre y gimen por un sabio desarrollo rural, los 420 millones de niños dolientes por las guerras, y tantos otros Fragmentos, son las gotas que claman Totalidad y Trascendencia. La lluvia cabe en la lluvia. Y en sí mismo se consume el fuego. Sólo el hombre no habita su casa de hombre. Sólo a él le desborda su alma. Hugo Mugica Me siento como el cura Brochero, 1840-1914 quien vivió un siglo antes. Con su salud quebrantada renunció luego de 30 años al curato del Tránsito, murió ciego y sordo por la lepra. Usted, reverendísimo padre, sabe mejor que yo porqué puso satanás tan mala voluntad cuando Jesús habló por vez primera del Santísimo Sacramento. Jn 6 Es porque la comunión de un solo cristiano le quema más que el infierno, y querría que nadie comulgase para no recibir tanto tormento. Conferencia Episcopal Argentina, El cura Brochero, cartas y sermones, Grancharoff impresores, Buenos Aires, 880 p.

    5. En la Antología que publicó Cristine Mattos sobre trozos de las obras de Tomás Eloy Martínez, 1934-2010 tenemos fragmentos, κλάσματα de sus novelas, relatos, textos inéditos, periodismo y críticas literarias desde 1960 al 2006. Tomás Eloy Martínez, La otra realidad, CFE, Buenos Aires, 2006, 427 p. Tomás muestra cómo se unen ficción y realidad, fiction and non fiction, subjetividad y objetividad son puntos de vista posibles en la ficción verdadera, pacto entre el escritor y el lector donde los opuestos se integran en el espaciotiempo, develando la otra realidad que subyace. Unidad y diversidad en el fluir del narrar. Lo que se ve en la Mona Lisa es la perspectiva de Leonardo, no la realidad. Ni que hablar en Pablo Picasso.
    Al espigar entre tantos archivos lo que más me enrostran es que, debido a nuestra limitación y finitud humana, nos repetimos a lo largo del espaciotiempo ahondando o no. Encontré otra vez una estampa del Apostolado de Vladimir que estaba en la parroquia de Nuestra Señora del Pilar, Colón 1839, Rosario, Argentina. Lo que significa que ya la tenía desde niño y adolescente interiorizada, lo que produjo su reviviscencia en Herz Jesu Gemeinde de Alemania en 1968.  Genio y figura hasta la sepultura. Pero, además, hay algo Providencial en ese como fragmento del mensaje que la Trinidad nos ha encomendado transmitir. Valga mi nueva repetición del trilingüe libro apocalíptico, en Persia con Darío, desde el comienzo de tu súplica, una palabra se emitió y yo he venido para revelártela, porque tú eres el hombre de los deseos. Comprende la palabra, entiende la visión. Dan 9, 23 Como en Patmos con Nerva, lo que ves escríbelo en un libro y envíalo a las siete Iglesias. Ap 1, 11 Me han acompañado siempre, ya que la Totalidad de Cristo es mi palabra semilla y visión del en y para los ángeles los hombres y el universo oscuro helado y vacío pero traspasado por Jesús y su Espíritu hacia la Manifestación del Padre. Michel Henry, La esencia de la manifestación, Sígueme, Salamanca, 2015, 702 p. Ver La significación ontológica de la crítica del conocimiento en Eckhart. Y complementar con Bernard Mc Ginn, The Mystical Thought of Meister Eckhart, Herder and Herder, New York, 305 p.

    No obstante todo debe estar permeado por el discernimiento del Pueblo de Dios, la obediencia a la jerarquía y las sugerencias de consagrados y laicos. Sin sinodalidad no hay Verdad Sínfónica. Y no sólo por ese Pueblo sino por cualquier hipercrítica humana, aún la más dura y en ocasiones inexacta, como sucede a veces con J. J. Sebreli en Dios en el laberinto. Crítica de las religiones. El amor apasionado por Cristo es indesligable de la Pasión por la Humanidad y la Naturaleza. De este modo seguir My Way contra viento y marea, será algo parecido al Caminito en Lisieux, no a la trágica testarudez de mi querido y respetado Fray Dulcino, 1250-1307 y su movimiento de los Hermanos apostólicos que exaltaron la pobreza, la reforma de la Iglesia y una mayor participación responsable de los laicos. Todo precioso, pero por senderos incomunicados tortuosos y voyeristas. Raniero Orioli, Fra Dolcino. Nascita, vita e norte de un’eresia medievale, Jaca Book, Milano, 1984, 247 p. Los santos rostros irreemplazables, la obra artística que Dios nos pide, configurarnos con la Belleza de Cristo en salud recobrada, dependen de la humildad, impasibilidad y caridad, que culminan en el Conocimiento, Contemplación, Gnôsis o Theoría de Jesús en la Trinidad Total en todo.  Jean Claude Larchet, Terapéutica de las enfermedades espirituales, Sígueme, Salamanca, 2014, 734 p.  Son los que construyen más puentes puertas y pasarelas en las fronteras. Cecilia Avenatti y Alejandro Bertolini, La Casa en el Puente. Christophe Lebreton, huésped de fronteras, Ágape, Buenos Aires, 2017, 171 p.
    Ven, Espíritu Divino. Manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre, don, en tus dones espléndido. Luz que iluminas las almas, fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso en nuestro esfuerzo. Tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego. Gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos. Llega hasta el fondo del alma Divina Luz y enrriquécenos. Mira el vacío del alma, si Tú le faltas por dentro. Mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo. Lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo. Doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su éxito. Salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén. Del siglo XI o XII

    6. Parte de un artículo publicado en Catequesis Sur en julio de 1984. Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del Hombre, y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. Jn 6, 51-54 Vivir es el máximo deseo del ser humano, la fuente de donde dimanan todas sus otras pulsiones. A ahí que su reverso, su correlativo, el máximo enigma de la vida es la muerte. El hombre no sufre sólo por el dolor y la progresiva disolución de su cuerpo. Su mayor tormento está en el temor ante la perspectiva de una desaparición perpetua, definitiva. Juzga con certero instinto cuando se resiste a aceptar la perspectiva de la ruina total y el adiós definitivo. GS, 18 La vida es automovimiento, sui motio, en constante autoperfeccionamiento. Es correr autodesarrollándose hacia metas cada vez más elevadas y trascendentales. Fil, 3, 14 Es un autocrecimiento creativo, un lanzarse siempre hacia adelante. Una epéktasis progresiva sin fin, una sobria embriaguez divina. Ef 5, 18 A Dios le pertenece la vida en grado máximo. Vita  maxime proprie in Deo est. Summa, 1, 18, 3 Y que el Espíritu Nuevo, Señor y Dador de Vida, da a los seguidores del Resucitado de forma sobreabundante. De su seno manarán ríos de Agua Viva. Esto lo decía refiriéndose al Espíritu. Jn 8, 38-39 El hombre busca vivir a todos los niveles, corporal psíquico espiritual. En todos los sentidos, personal social económico político laboral artístico científico religioso. Y en todas la direcciones, éxito triunfo victoria en lo temporal y Eterno. En el amor y el conocimiento, en el gozo y la esperanza. Aquí y ahora, y en el mundo a porvenir. Por eso nos asusta la depresión, el fracaso, la frustración, la desenergetización, la falta de aire agua luz y sol, de alimentos en todas sus especies. La soledad de la incomunicación, la enfermedad, la pérdida de bienes o seres queridos, la paralización de nuestras fuerzas creativas, la ausencia de comunión con el Infinito, los hermanos y el universo. En síntesis, la disminución del talento combativo, Mt, 11-12. Ef 6, 10-20 para salir vencedores en la batalla de y por la Vida. Ap 2, 7. El Resucitado nos lleva en su cortejo triunfal. Col 2, 15. 2 Cor 2, 14 La vida es el presupuesto de todo lo que es y tiene el hombre, hasta tal punto que podemos decir con santo Tomás, que los que carecen de Gracia no existen. Quia qui gratia carent, nihil sunt. In Ep 2 Cor 5, 17, Lect 4 La nutrición, más que la sexualidad que le sigue, y es una manifestación de vitalidad, es así la pulsión o impulso primordial del ser humano. Hecho para el Absoluto Infinito busca crecer y no hay crecimiento sin alimentación, sin desarrollo integral. Jesús ha sabido captar, valga la expresión, esta pulsión de toda mujer y varón, y en la Eucaristía se ha hecho Banquete Nupcial. Jn 10,10 y 14, 16 Se entrega como Gracia nutritiva y unitiva.

    Decenas de veces repetí esto tal cual o dándole formas diversas. La Eucaristía perpetúa el acto de autoentrega y autoposesión de la muerte y resurrección de Cristo. La Eucaristía nos adentra en el acto oblativo de Jesús, quien a la vez nos posee. La unión con Cristo es al mismo tiempo unión con todos los demás a los que él se entrega. No puedo tener a Cristo sólo para mí, la comunión es éxtasis de salida y oblación, y abrazo de llegada y posesión hacia él y hacia todos los seres humanos. El amor del sólo darse, sin esperar jamás recibir amor, es una trampa que puede hundirnos en el odio, la incredulidad y la desesperación. No se pueden contraponer el amor del ágape descendente sobrenatural benevolente oblativo, con el amor erótico ascendente natural concupiscente posesivo. Ni con el amor creativo y fecundo en generatividad de vida que resulta de los dos. Los tres nos son necesarios, no se puede vivir sólo del amor oblativo, ni Dios lo hace. No podemos dar siempre sin jamás recibir, nos vaciaríamos y cesaría la relacionalidad, la mutua oblación y posesividad propia del verdadero amor, que es mutua benevolencia y sana concupiscencia y creatividad. Por eso Dios es Amistad o mutuam redamationem. Un mutuo reamarse el uno al otro. Tanto la espiritualidad clerical, como la de los consagrados y la de los laicos unidos en matrimonio y familia, necesita del éxtasis del amor sexual, que no es lo mismo que ejercicio de la genitalidad, tanto como del erótico y agápico. Con otras palabras, de amor de benevolencia, de concupiscencia y de generatividad. Orar Leer Trabajar, Orantes en comunión para la misión 37. Jesús María y José, la Familia de Nazaret y los derechos de toda familia

    7. Viernes, 3 de enero de 1969. 17,45 hs. Ayer a las 20 hs el omnibus nos dejó delante del Pontifical Biblical Institute de Jerusalén. Estoy apabullado de agradecimiento ante todo lo que Dios nos ha dado. Y pensar que a otros los ama más, y por lo tanto tienen una mayor participación en su Bondad. Hemos tenido que trabajar largo para poner orden, después de estos viajes tan llenos de tierra. No cabe duda que representa una experiencia única en mi vida.    
    Algunos pormenores. De Jerusalén salimos el 29 de diciembre, por supuesto de 1968, a las 6,15 hs en directo a Ashcalón. Allí esperamos una hora, así los tres ómnibus que iban a entrar en el Sinaí, por razones militares, estuvieran juntos. Seguimos por la costa, pasando por Gaza y Raphia, hasta llegar a El ‘Arish. Como nos prohibieron tomar la Vida maris, torcimos hacia el sudoeste y a las 15,30 llegamos al lago inferior del canal de Suez. Seguimos por la costa hasta Ain Musa, tal vez Mara, donde nos detuvimos a fotografiar el golfo de Suez, el Mar Rojo y la costa africana.
    Retomamos el camino, pero a la caída del sol los soldados nos prohibieron seguir con las luces encendidas. Egipto está del otro lado, y ayer Israel bombardeó el aeropuerto de Beirut, lo que provocó la condenación del Consejo de Seguridad de la ONU y la desaprobación de Pablo VI, en represalia por el ataque a un avión de El Al realizado por terroristas palestinos en Atenas. El ejército nos proporcionó mantas y una de las casas semibombardeadas de ingenieros italianos que vivían en esa zona por las destilerías de petróleo. Me tocó dormir en el garaje, sin puertas y ramalazos de frío. Antes, alrededor del fuego, encendido con las puertas y muebles de las casas destruidas, tuvimos una Celebración de la Palabra, 1 Cor 10, 1-13 en medio de esa desolación dejada por la guerra.
   A las 6,00 hs salimos para Abu Rodes donde nos lavamos. Seguimos a lo largo del golfo de Suez, y al poco tiempo nos internamos hacia el este, por un Wadi con camino de tierra. Observamos diferentes tipos de montañas hasta que llegamos al Monasterio del Sinaí a las 16,00 hs. Concelebramos, y a dormir en dormitorios comunes para seis o más personas. Un ala está ocupada por soldados israelíes. Cuando estaban los soldados musulmanes se tuvo que construir una mezquita que sigue en pie. Las tres religiones que tienen a Abraham por padre de nuestra fe, están representadas aquí.
    El 31 a las 6,45 hs emprendimos la subida al Jebel Musa, uno de los siete candidatos más disputados para ser la montaña a la que subió Moisés. Tiene 2.300 m y nos tomó una hora y media llegar a la cima. Me pidieron llevar todo para la Misa, lo que consideré una Gracia, y tuve cuidado de no resbalar pues una de las laderas estaba nevada. La concelebración comenzó con una lectura en francés sobre el Éxodo. La primera lectura en hebreo con los Diez Mandamientos. Y el Evangelio en inglés con las Bienaventuranzas.
    Al descender vimos dos ermitas abandonadas de lo que fuera un vergel de ermitaños. A la tarde visitamos el cementerio, la Basílica con el sepulcro de santa Catalina, la capilla de la Zarza ardiente, el muro del siglo VI de Justiniano, los iconos y manuscritos de la Biblioteca, que guardó un día el Codex Sinaiticus. Pude ver parte de él en el British Museum de Londres, el 27 de junio de año pasado con la zia Irma. Participamos de Vísperas con los monjes ortodoxos. Observan la regla de san Basilio.

    El 1° concelebramos a las 7,00 hs. A las 8,30 nos llevaron a la llanura donde con probabilidad se reunía el Pueblo cuando Moisés subía a la Montaña, y donde le fue infiel a Yahveh con el becerro de oro. A las 10,30 partimos para de vuelta a Abu Rodes. Aquí, al anochecer, estuvimos cantando por el nuevo año. Dormimos cinco horas, y a las 6:30 enfilamos en dirección a Jerusalén. En El Arish visitamos una Iglesia copta, única Iglesia en esa ciudad. El sacerdote nos habló muy bien de la unidad entre los cristianos. Cenamos en un parque de Ashcalón.
    Il faut cinquante ans pour faire un bon exégète. Il y a des disciplines où le génie se marque d’emblée comme en mathématique ou la poésie. Et on peut concevoir un théologien jeune. Mais l’exégète, telle que notre temps la conçoit et l’honore, demande l’application d’une vie entière. Il y faut la connaissance des langues anciennes, et aussi celle des langues modernes, afin de lire les travaux toujours plus nombreux et plus précis des spécialistes. Il y faut aussi, pour les catholiques, une connaissance de la Tradition qui interprète l’Ecriture dans le sens de la profondeur. Je dirais qu’il y faut enfin une expérience spirituelle authentique, une communion de sympathie avec la foi des premiers témoins, des premiers théologiens inspirés. En définitive un amour du Christ, qui est le principal objet de la Révélation dans l’Ancien et dans le Nouveau Testament. Jean Guitton, L’Osservatore Romano, 13.XII.68 Tal vez Jean exagera en los años que se necesitan, pero se quedó corto en las ciencias que hay que adquirir. Cuánto he experimentado esto ante las problemáticas que plantea el Éxodo, desde Egipto al Sinaí y del Sinaí a la Tierra Prometida. Pero el mensaje de Liberación de los ídolos para centrarse en el Único Dios Vivo y Verdadero seguirá en pie. El contemplativo, compasivo, desde su Identidad recobrada, se concentra por la humildad plasmada en su alma y en su cuerpo. En todas partes tiene los ojos clavados en la Tierna Tierra de la Trinidad. Mientras que el soberbio se descentra y su curiosidad llena de rigor y rajaduras, lo destroza en miles de miradas dirigidas a todas partes, menos hacia aquella Tierra de la Trinidad en cuya Luz todo ocupa su lugar. Para san Bernardo es como un Rosetón roto en pedazos caóticos, mientras que el contemplativo es cual Rosetón transfigurado y desde su Centro Jesús, abraza la totalidad. Blog 33. Sobre la humildad y la soberbia

    8. Debajo de la Summa Theologiae de una biblioteca, traspapeladas y reposando por más de diez años, estaban las tres cuartillas de la crítica del profesor dominico acerca de Nosotros jugamos con las sombras hasta que amanezca, escrita en 1963. Orar Leer Trabajar, Orantes en comunión para la misión. 79. La metafísica del Devenir Trinitario, humano y cósmico, Ap 22, 1-15 1. La entrada en tema es muy rápida y no tiene estilo. 2. La división ascética mística se torna demasiado drástica y pierde realidad. El tema y el planteo son profundos, pero una labor de acendramiento y maduración interior darían al trabajo una personalidad más neta y definida. 3. Las citas son demasiado extensas. 4. Explicar a santa Teresa de Ávila es trabajo para mucha autoridad. 5. Descripción de experiencias, con qué autoridad reconocida. Ya lo han dicho muchos antes. No hay nada nuevo y ninguna transformación personal. 6. El matrimonio espiritual es un tema tan alto delicado e íntimo, que no se debe hablar de él con la facilidad con que usted lo hace. Aparte, describe la vida mística como de una realidad demasiado separada de la vida ordinaria. Viéndolas más juntas se explican muchos interrogantes acerca de la permanencia de las almas purificadas en este mundo. 7. Así que la parábola platónica es figura del ascenso místico. Pobre realidad, qué poco te han dejado. Su visión oriente occidente es simplista. No es claro si las sombras son participación o figura del Amanecer. Su escrito se queda entre lo técnico y lo divulgador, sin que llegue a ser ni lo uno ni lo otro. Cuánta razón en todo, y en este nunca logrado poder entregar lo tecnocientífico con mi querer llegar a los más simples del Pueblo de Dios, del que soy esclavo y vive en gran parte de la piedad popular. Esa donde todos teólogos y sencillos somos pobrísimos al orar en el silencio al Amor Incomprensible. Fiel a la importancia de los estudios universitarios, y la comunión del monacato con la universidad, no acepté el anti intelectualismo ni la banalización. Pero Jesús me impulsó a servir a cualquier ser humano en su concreto existir. Valorando de preferencia al pobre en su bondad propia, con su forma de ser, con su cultura, con su modo de vivir la fe. El verdadero amor siempre es contemplativo, nos permite servir al otro no por necesidad o por vanidad, sino porque él es bello, más allá de su apariencia. El pobre cuando es amado es estimado como de alto valor. Esto diferencia la auténtica opción por los pobres de cualquier ideología, de cualquier intento de utilizar a los pobres al servicio de intereses personales o políticos. Evangelii Gaudium. Fabricio L. Forcat, La vida cristiana popular. Su legítima diversidad en la perspectiva de Rafael Tello, Ágape, Buenos Aires, 678 p. 2017

    9. Leo en febrero 2019 una Ontología del Devenir, del presente que fluye multifacético y Eterno. Siempre el encuentro entre Parménides, lo inmutable es lo real y el devenir una ilusión, y Heráclito para quien el devenir es lo real y lo inmutable ya está allí deviniendo. Y entre Dioniso y Apolo, entre el caos y el cosmos ambos creativos. Lo replantea con su fascinante hacer poético Hugo Mujica en Dioniso. Eros creador y mística pagana, poesías de Hugo Mujica, *1942. El hilo de Ariadna, Buenos Aires, 2016, 208 p. Hefesto hizo un espejo para Dioniso. Éste mirándose en él y contemplando su propia imagen se puso a crear la pluralidad, así se fragmentó en el todo. Orphicorum Fragmenta Eso sí, creo que ni siquiera habrá un dios que nos salve si abdicamos ante la idolatría de lo dado y lo que ya se sustantivó, si nos postramos ante el culto de la objetividad con su mito del mundo como cosa hecha, y en consecuencia, su haber despojado a la existencia de su perenne estado de epifanía. No, no habrá salvación si no nos dejamos arrobar por el asombro de ver surgir desde lo que no es lo que llega a ser, si desterramos de nuestro hacer ese crear y de nuestra mirada el asombro. Si no llegamos a amar cuanto vive por la vida misma que en lo vivo se ama. No, ni un dios podrá salvarnos si no lo creamos a él. Del preludio
    Dioniso no lleva una máscara, como llevamos todos, pero él la usa como nadie. Debajo no está, no es, solo y siempre deviene otro, es lo otro, otro devenir de sí. No otro de sí mismo, nunca lo mismo de sí. Manifestación y ocultamiento. Pulsados en un mismo acorde. Es y no es él. Como el ser. No lo que permanece en los cambios sino lo que cambia. Lo que deviene, incorpora y encarna la vida que va viviendo, el rostro que la va expresando. Cambiando y cambiante Dioniso socava, disloca y desmiente toda pretensión de constituirse una imagen con la que representarse a sí mismo de manera unívoca o total. No niega la unidad, la revela transitiva, compleja, dual y diversa para poder ser propia, viva. Ninguna es definitiva, y a la vez, por eso mismo, cada una intensa, única. Cada una se liga a las otras y todas se implican, configuran y revelan entre sí.
    Los antiguos, cuando le pusieron nombres a las cosas, no consideraron la locura como algo vergonzoso no como algo despreciable, siempre que tuviera un origen divino. Que es más hermosa la locura que procede de la divinidad que la cordura que tiene su origen en los hombres. Platón Dioniso, aquel de blandos rizos y delicadas formas, no encarna solo lo bello, es también lo terrible, lo que excede las formas, lo que excediendo destruye. Y es ambos. Lo sublime. Lo que por terrible fascina, lo fascinante que aterra.
    Todo sin partes, no representa nada, y la nada se presenta. La noche que encandila, o imperceptible titilando. Dioniso es la miel, es el vino. Y también la locura. Locura divina, hieromanía. Para Platón, por boca de Sócrates, Dioniso es el portador de la manía teléstica, la locura divina. Mística iniciática y kathártica. La manía, la locura era don de Dioniso a sus adeptos, su traerlos hacia sí. Su liberarlos de esa otra locura, la profana, su individualidad. Locura y camisa de fuerza a la par. La experiencia unitiva, no es ser uno en el uno, es ser la creatividad de la creación que nos  está creando creándose. En ese creando somos, no en alguien que crea. Uno pero en el otro, en el otro que es en mí, diferentes pero mutuos. No el uno que subsume la alteridad. No la nodualidad que crea multiplicidad, y que la pliega deviniéndola.

    10. The Whole Christ is Christ considered with all that is inseparable from Him in the reality of things. With the entire Trinity in which He is One God, and with the whole mankind of which He form one body, His own. This is the Totus et integer Christus mentioned in the documents of our faith. Christ who possesses the fullness of Divinity and who is the fullness of humanity. This Christ who is all in all, in whom all men form but one, and who is One of the Trinity, Unus de Trinitate. This Christ is exactly the same as the historical Christ, the same as Jesus, Son of the Blessed Virgin, now present in the Eucharist. There is but One Christ. Emile Mersch Concorporans nos sibi, faciens nos membra sua ut in illo et nos Christus essemus. Et omnes in illo et Christi et Christus sumus, quia quodammodo Totus Christus, Caput et corpus est. San Agustín, In Ps, 26. The Idea of the Whole Christ, 24.XII.1961
    Cada ser humano es inmortal e irremplazable. Esta idea del hombre como individuo ha sido como una obsesión durante toda mi vida. El hombre es al mismo tiempo un miembro entre millones y un todo. Un punto excéntrico y un centro. Una viva tensión entre él y el Todo. De aquí a la Eternidad, 1962
    Las profundidades del ser individual están hechas a la medida de Dios solo. Para nuestras inteligencias creadas, será siempre verdadero decir, omne individuum ineffabile, el secreto de cada persona individual es impenetrable para nosotros. Bernard Häring Hay algo acerca de todo individuo que no se puede expresar. Aun una roca, un ciervo que salta por nuestra colinas, una casa estilo New England o un rancho perdido en las pampas. Pero mientras que James Collins escribiendo sobre Kierkegaard dijo, each individual remains an island, no matter what distant shores may touch on the Common sea. Thomas Merton, siguiendo a John Donne, escribió. No man is an island, entire of itself, every man is a piece of the continent, a part of the main. Naturaleza y persona necesitan de la sociedad para su desarrollo. Y naturaleza y persona necesitan de la incomunicable soledad si es que van a alcanzar el Basta de la Perfección. Hacia el Padre, 1962
    Todo conocimiento implica connaturalidad entre el objeto y el ser que conoce. Si el hombre conoce el universo es porque el universo tiene algo de espiritual o inmaterial en su mismo seno. Aun cuando lo inmaterial esté escondido bajo lo material. Lo fundamental es que por medio de nuestro conocimiento, poseemos en la inmanencia de nuestro ser formas que afuera son materiales, mientras que en nosotros poseen una existencia intencional. Conocer es así poseer la forma de otra cosa en cuanto que es otra cosa. Fieri aliud a se. En cierta manera cuando conozco una flor llego a ser esa flor. Pero existen en el hombre dos modos de unirse a un objeto. O bien poseyendo ese objeto por el conocimiento, o por el amor saliendo hacia el objeto tal cual es en su realidad. Por una unión física, sensitiva o experimental tomo la flor, la acaricio en mis manos y huelo su aroma. Pròs tòn Patéra, 1963
    Christ’s Ontological Constitution. Dear Father Luke. I am writing in Spanish an article about the transformation of the consciousness of Christians into the Consciousness of Christ. Of course I need to explain the Constitution of Christ’s Ontological and Psychological Consciousness. I do not want to make a mistake in such important question. I send it to you, and if there is any mistake, tell me in order to correct it. Father Luke fue mi confesor y excelente profesor en Spencer. 1963 

    Aquí se gestaban las personas en comunión para la misión, esencial para la angelología, antropología y cosmología en el Dios Uno y Trino. Es el tema sorprendente de lo que gestamos en la adolescencia y primeros años de la juventud, y se graba en pensamientos palabras y obras hasta la ancianidad de la tercera y cuarta edad. CEM, Iglesia y comunidad nacional, 1981 y Inés Dussel y otros, Haciendo memoria en el país de Nunca Más, Eudeba, Buenos Aires, 2003, 223 p. Aunque uno no sea consciente, volvemos a escribirlos repitiéndolos y recreándolos antes y después. El respiro quietoDonde el corazón te lleve, fueron dos libros de Susanna Tamaro, *1957 que leí hará 14 años. Llevar un Diario es bellísimo, es el hilo conductor de nuestra vida que nos acompaña a través de los años. En el  Diario confiamos nuestras memorias, así cuando tengamos cincuenta o sesenta años siempre podremos volver atrás y recordar. Internada en el hospital, le dije al médico que me proponía una residencia con asistencia de enfermería. Quiero morir como los esquimales. Prefiero caerme de bruces entre los calabacines de mi huerto, antes que vivir un año más clavada en una cama, en una habitación de paredes blancas. Después firmé una ridícula hoja de papel en la que declaraba que, en caso de que muriese, la responsabilidad sería mía y sólo mía. Se la entregué a una joven enfermera y, con mis pocas cosas metidas en una bolsita de plástico, me encaminé hacia la parada de taxis.
    Sin cooperar con la Gracia operante nada se realiza, aunque esa cooperación sea también Gracia. Lo que tuvieron que apechugar en cristalina libertad, Concepción Cabrera y Felix Rougier para fundar a los Misioneros del Espíritu Santo es una de las innumerables muestras en la historia de la Iglesia. Javier Sicilia, Félix de Jesús Rougier. La seducción de la Virgen, Cfe, CdMx, 2007, 658 p. Ya se hable de la autoglorificación de Dios, o bien de su autorrealización o de su autocomunicación, vemos que la autoglorificación debe partir sólo de Dios. Pero esto no tiene por qué ser siempre así. Dios puede ser glorificado mediante una cooperación entre él y el mundo, entre él y los hombres y las Personas Trinitarias. Dios participa no sólo de manera activa, sino también pasiva, dando y recibiendo, hablando y escuchando. Jürgen Moltmann, La venida de Dios. Escatología cristiana, Sígueme, Salamanca, 2004, 446 p.

    Mors certa hora incerta. Sí, en camino hacia donde el Corazón de la Complejidad Consciencia Mesiánica del Resucitado nos lleve, empujándonos con el Viento de su Espíritu, por los Proyectos del Abba de Jesús y Padre nuestro. Será seguir a Aquel Yo estaré que estaré siempre junto a ustedes liberándonos con mi Amor Misericordioso. Ni los victimarios aun corruptos y delincuentes, que deben ser sancionados si encontrados culpables, pues en transparencia hay que respetar las leyes universales de la Iglesia y hacer las cosas bien sin encubrimientos, nunca serán abandonados ni por Jesús ni por su Cuerpo Místico. Habrá que profundizar más no sólo en las víctimas dignas de toda compasión dándoles prioridad y otorgándoles justicia. Sino también, en la real responsabilidad de los que caen en abusos sexuales, sus juicios administrativos o penales, y en el acompañamiento, si son condenados, para su rehabilitación en la comunión de la Iglesia y el Mundo. Una cultura de la Verdad y de la Misericordia bien unidas como decía san Bernardo. Es el momento de la Verdad, aunque nos humille y dé miedo. Charles Schicluna.  Avery Dulles, Rights of Accused Priests. Toward a revision of the Dallas charter and the Essential Norms, June 21, 2004. Walter Kasper, Mercy. The Essence of the Gospel and the Key to Christian Life, Paulist Press, New Jersey, 2014, 270 p. Esprit Saint, Roi du Ciel, Consolateur. Souffle de Vérité. Toi qui es partout présent. Toi qui remplis tout. Trésor des grâces et Donateur de Vie. Viens et demeure en nous. Purifie nous de toute souillure. Et sauve nos âmes, Toi qui es Bonté. Monastère de Bet Gemal, à 25 km au Sud Ouest de Jérusalem


sábado, 5 de enero de 2019

290. Vídeomensajes para Resucitar Socializar Ecologizar, Is 5, 20. Gal 5, 13. 1 Jn 1, 1-5


    Guay de los que llaman bien al mal y mal al bien. De los que cambian las tinieblas en luz y la luz en tinieblas. De los que vuelven dulce lo amargo y amargo lo dulce. Ustedes han sido llamados a vivir en la libertad, pero procuren que esa libertad no sea un pretexto para satisfacer al pecado. Háganse más bien esclavos uno de otros, a través del amor. Μόνον μὴ τὴν ἐλευθερίαν εἰς ἀφορμὴν τῇ σαρκί, ἀλλὰ διὰ τῆς ἀγάπης δουλεύετε ἀλλήλοις. A Él que existía desde el Principio, a quien hemos escuchado, a quien hemos visto con nuestros ojos, a quien hemos contemplado y palpado con nuestras manos, al Verbo de la Vida, τοῦ λόγου τῆς ζωῆς a Él es a quien anunciamos, porque la Vida se nos manifestó. Gloria Dei  homo vivens, et vita hominis Visio Dei. San Ireneo de Lyon, 140-202
    Los Vídeomensajes kerigmáticos catequísticos y mistagógicos, no son homilías ni fervorines para iniciar el día o la semana. Im Jalláh, serán un curso teológico filosófico científico histórico y literario con diferentes temas. Comenzamos por una prolífica introducción a la Totalidad de su nombre fundante, Resucitar Socializar Ecologizar. A los demás temas les daremos otros títulos luego de éste que permanecerá cual la Casa del Padre de donde salimos, hacemos lo que Él nos pide, y retornamos. Mi enseñanza no es mía, sino de Aquel que me envió. Cuando ustedes hayan levantado en Alto al Hijo del Hombre, sabrán que Yo Soy, y que no hago nada por mí mismo, sino que digo lo que mi Padre me enseñó. Salí del Padre y vine al mundo, ahora dejo el mundo y voy al Padreἐξῆλθον παρὰ τοῦ πατρὸς καὶ ἐλήλυθα εἰς τὸν κόσμον· πάλιν ἀφίημι τὸν κόσμον καὶ πορεύομαι πρὸς τὸν πατέρα. Jn 7, 16. 8, 27-29. 16, 28 Y cada Vídeo tendrá el suyo. Es importante unirlos con los Blogs y los Twitters. De ahí la Descripción que reemplaza al Twitter con mayor amplitud, y capacidad de aclarar lo que a veces queda suelto o imperfecto, o peor ambigüo, al hablar por siete minutos. Un año de vida en una familia da para la película Roma de Cuarón entre 1970 y 1971, y mucho más. No sabemos qué pasará con nosotros, tratando de hacer entrar la Eternidad en el tiempo que se fuga dolorido hacia la Bienaventuranza del Hogar Trinitario, mientras la Alegría del Resucitado seca toda lágrima y termina con todo mal, al que siempre miraremos de frente, y vuelve a poner en pie todo lo derrumbado.
     
    Están basados. a. En la Belleza Absoluta del Cuerpo Resucitado del Verbo que está en la Trinidad y culmina y transforma toda la creación. Él es Reino ya establecido en toda su plenitud, al que unirá después del Juicio, la Nueva Creación. b. En la adquisición de la Complejidad Conciencia Cristológica. c. Y en la Presencia Clemente Compasiva y Misericordiosa de Jesús, que fue traicionado, sufrió por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación. Rom 4, 25 Luz de la Vida que todo lo envuelve y penetra, junto al Padre y al Espíritu, indesligable de todo lo creado. Omnia ex Te in Te et ad Te, et ideo in omnibus es laudandus. Imitación de Cristo, julio, 3 Tener conciencia o consciencia, no distingo nunca, de la Presencia del Resucitado que está en la Trinidad y en la totalidad creada. Cum scientia, saber y mantener o permanecer en lo que sé, no es lo mismo que sólo saber. Puedo saber que soy casa de la Trinidad en todo mi cuerpo. Vendremos a él y haremos nuestra Morada, μονὴ en él, ἐάν τις ἀγαπᾷ με τὸν λόγον μου τηρήσει, καὶ ὁ πατήρ μου ἀγαπήσει αὐτὸν καὶ πρὸς αὐτὸν ἐλευσόμεθα καὶ μονὴν παρ’ αὐτῷ ποιησόμεθα. Jn 15, 23 Que por la fe el Resucitado habita en mi corazón, que es mi conciencia más íntima. Que está en medio de nosotros y en todo el universo, y sin embargo perder consciencia de la Presencia. Somos homo sapiens sapiens, hombres que sabemos que sabemos, seres humanos que tenemos conciencia de lo que aprendemos y conocemos. Pero el pecado disminuye, y hasta anula, esa capacidad del ser humano, que no obstante siempre tiene más bondad que cualquier maldad que pueda mancharlo. Toda la mística cristiana se dirige a que permanezcamos en la Luminosidad de esa conciencia que tenía tiene y tendrá siempre Jesucristo. Las profundas cavernas del sentido, cuando están llenas de apegos creados no sienten el vacío de oscuridad y ceguera ilimitadas que produce la disminución o ausencia de la Infinita Luz de la Vida con la Belleza de todos su Infinitos Atributos. Verdaderas Lámparas de Fuego que reverberan, con misteriosos primores, en nuestros cuerpos esponsales. Juan de la Cruz, Llama, can. 3. Lámparas de Fuego, en cuyos resplandores. Las profundas cavernas del sentido, que estaba oscuro y ciego, con extraños primores. Calor y Luz dan junto a su querido.

    La solución por la Gracia, está en tomar consciencia del Panenteísmo o Inmanencia del Dios Trascendente que se Transparenta sin cesar a la razón y a la fe en toda su creación. Esta categoría es usada por muchos. Baste recordar a Frederick Krause. 1781-1832 Y Sergei Bulgakov, 1871-1944 en especial para la unión del Espíritu con la Iglesia. Como una fuente humana, reflejo del monacato oriental y occidental, es el insistencialismo que tanto enseñó Ismael Quiles, s.j. 1906-1993. Lo más esencial del hombre no es el ser hacia afuera, existencialismo de la angustia o la diversión, sino lo primero y más original de su esencia es el ser hacia adentro, existencialismo convertido, el estar en sí, el ser en sí mismo, que es lo que designamos con el término insistir, insistire, insistencialismo. La diferencia básica entre el hombre y el irracional, es que éste está dirigido por simple necesidad hacia afuera, mientras que el hombre está dirigido hacia afuera pero para ser más hacia adentro, para poder afirmar su identidad frente al mundo. La realidad del hombre es existir, manifestarse, colocarse o estar fuera de su casa, de su Principio, de su Fundamento, y si no existe, no es. Pero esta realidad es como condición, un paso previo o primera fase de su ser. Su más íntima y definitiva realidad es insistir, estar en su Fundamento del cual está dependiendo en todo su ser y en el cual sólo puede ser su ser en sí, ser hacia sí, ser hacia dentro de sí, ser hacia el Infinito Dios. Como atisbó el padre del existencialismo filosófico Kierkegaard. 1813-1855 Pues lo primero que el hombre descubre al entrar dentro de sí mismo es su radical contingencia, se experimenta como insatisfecho, como incompleto y por eso se siente llamado a realizarse en una realidad Trascendente, en definitiva, en una Trascendencia Absoluta desatada de todo, que lo sacie en plenitud. Hay una experiencia de la Trascendencia, lograda por la reflexión que me descubre a mí mismo como incompleto y, por ende, como abierto a aquello que pueda completarme y realizarme, la Existencia del Dios Trino. Y desde Él volver hacia afuera sin dejar mi insistencia. Ismael fue para nosotros un monje jesuita, un gran especialista en la Orientale Lumen y el budismo. Condecorado por el emperador del Japón con la Orden Del Sol Naciente en 1988.

    El Panenteísmo nada tiene que ver con el panteísmo que afirma que todo es Dios y Dios es todo. Dios y su creación serían idénticos. Esta falta de diferencia lleva a la cultura de la indiferencia. Si todo es Dios y Dios es todo, entonces es indiferente si corro a ayudar a una niña violada, a los aborígenes del Amazonia en vías de extinción, o a rechazar una ley que favorece la homofobia. Todo no es Dios. Las creaturas son lo que son, seres finitos creados por el Yo Soy de la Aseitas Infinita. Sin embargo, Dios está en sus criaturas y sus criaturas están en Él, por causa de su acto creador. La criatura siempre depende de Dios en su conservación que es igual a su creación, sin Él volvería a la nada de dónde fue sacada. Dios y el mundo son diferentes, pero no están separados o cerrados, están abiertos y abrazados uno al otro. Si son diferentes es para posibilitar el Encuentro y la Comunión mutua. Mediante el panenteísmo se supera la categoría que contraponía transcendencia a inmanencia. Inmanencia es este mundo de aquí. Transcendencia es el mundo que está más allá de este. El cristianismo, por la Encarnación del Verbo creó una nueva categoría, la Transparencia, que es la presencia de la Trascendencia dentro de la Inmanencia de la Totalidad del Universo. Quien me ve a mí, ve al Padre. Teilhard de Chardin vivió una conmovedora espiritualidad de la Transparencia. El gran Misterio del cristianismo no es sólo la Aparición, sino la Transparencia del Dios Trino en el Universo. No sólo el rayo que aflora, sino el rayo que penetra. No sólo la Epifanía sino la Diafanía. Le milieu divin El universo en cosmogénesis nos invita a vivenciar la experiencia que subyace tras el Panenteísmo. En cada mínima manifestación del ser, en cada movimiento, en cada expresión de vida estamos ante la presencia y la acción de Dios. Abrazando al mundo abrazamos a Dios. Las personas sensibles a lo Sagrado sacan a Dios de su anonimato y le dan un Nombre, Jesús. Lo celebran con cánticos y ritos mediante los cuales expresan su experiencia en el Dios en quien vivimos, nos movemos y existimos. Hech 17, 28. Partim ex una exposición de Leonardo Boff
    Una Unión Hipostática que sea sólo ontológica, sin repercusión en la Autoconsciencia Mesiánica de Jesús, ni tan siquiera sería atisbada ni celebrada y experimentada. Y menos en nuestras conciencias, ya que por la Gracia se nos pide tener una participación en su misma Autoconciencia, ἡμεῖς δὲ νοῦν Χριστοῦ ἔχομεν, 1 Cor 2, 16 por la Entrega Unitiva Transfigurante. Habría, no estratos o niveles de conciencia sin mezclas ni confusiones en un sistema del paradigma de la complejidad, sino dos conciencias, una humana y otra divina, lo que haría dos yos, un Yo Soy Divino y otro yo humano. En mi humilde proposición de teología artesanal, y experiencia rústica de campesino, en Jesús hay un Yo único, el Yo Divino del Verbo, que es conocido tanto por su inteligencia Divina, como por su mente humana. Esta mente podía expresar la Autoconciencia Divina por la Unión Hipostática en sí misma, y por la Visión Beatífica de que gozaba Cristo. Siempre que lo que es Increado permanezca Increado, y lo que es creado permanezca dentro de los límites de la creatura. San Juan Damasceno, 676-749 De fide orthodoxa, 3 En los Evangelios Cristo muestra un Yo único. El Espíritu del Mesías Ungido, es la Luz en la que el Padre conoce al Hijo y el Hijo conoce al Padre. Tratándose de un solo Dios en tres Personas, la comunión de Uno frente al Otro se debe tanto al Silencio del Padre Amante, como a la Palabra del Hijo Amado, y al Encuentro del Espíritu que es el mismo Amor en Persona.

    Hay una perijóresis cristológica, entre lo Divino y lo humano por la encarnación, entre el conocimiento humano y el Divino, expresada en la communicatio idiomatum o comunión de propiedades, la interacción entre Dios y el Hombre en el Hombre Dios. No se pueden desligar Preexistencia del Hijo, de la encarnación del Logos por el Padre, y la concepción del Hombre Jesús en María, divinizada por el Espíritu. Las dos naturalezas de Jesucristo Yo Soy, todo hombre y todo Dios, el Verbo en dos naturalezas sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación de lo Divino con lo humano, Concilio de Calcedonia, 451 no son dos partes extrínsecas, yuxtapuestas y pegadas con Resistol abroquelado. La Unión hipostática produce una conexistencia inmanente de ambas naturalezas y es el fundamento de la comunicación de las propiedades de esas dos naturalezas en la Única Persona del Verbo. La Divinidad Infinita penetra ungiendo la Humanidad finita del Mesías, deificándola sin absorberla ni deformarla, sino transfigurándola. El Verbo, Uno de la Trinidad, comunica a su humanidad Filial Doliente Resucitada su propio modo de existir cual Palabra Belleza en la Trinidad. Una Complejidad Divina, cuerpo, psicología, espiritualidad, Cabeza de la Iglesia y de los ángeles, los hombres, la vida socioeconomicopolítica, el cosmos y la ecología de nuestro minúsculo planeta.

    La Complejidad Conciencia Cristológica expresa de modo humano las Formas Divinas de los Tres. La naturaleza humana de Cristo está unida a la Persona del Verbo que la ha asumido. Todo lo que es, piensa, habla, hace, siente, padece y realiza, pertenece a Uno de la Trinidad. Así el Hijo de Dios comunica a su humanidad su propio modo de existir e insistir en la Trinidad. En su soma, psiquis, pneuma y relaciones angélicas sociales y cósmicas, Jesús muestra las costumbres divinas de la Trinidad. Su humanidad poseyó la gracia santificante, o sea la participación en la Única Naturaleza de las Tres Personas de Dios. Es la gracia más plena, y en al infinito máximo grado posible, que jamás una naturaleza humana puede tener, sin limitación, lleno de santidad y verdad, refusionándola en los seres humanos de todos los siglos. No confundamos paradigma de sistema de complejidad, que puede servirnos como parábola científica, con lo complicado. Lo complicado se explica por el estudio de sus partes. Lo complejo no, porque rebasa a sus partes dada su capacidad de auto organización, desarrollo y propiedades emergentes. Resiste cualquier análisis, ese de aflojar las partes para entenderlas y entender el todo. Lee el Catecismo, 470-478 y dime si ya captas la vida conocimiento y amor de Jesús. Verás que al mismo tiempo que lees, algo entiendes por supuesto, pero te está superando el Corazón del Verbo Encarnado que encierra en su espesura todos los tesoros de las sabidurías y de las ciencias, literaturas poesías y relatos, que Él crea sostiene desarrolla redime y glorifica. Por sus muchos elementos, con interacciones dinámicas interpenetrativas no lineales sin relación exacta de causa efecto, con retroalimentaciones constantes, interactuando con su entorno, que no llegan a un equilibrio de cese sino que siguen creciendo cada vez más, no son estáticos sino dinámicos diacrónicos con historias autónomas sin fin, con lo que emerge de cada elemento, como de cada neurona de las 86 mil millones de nuestros cerebros. Con toda tranquilidad Jesús podía decir a nivel de su ciencia experimental que no lo sabía, Mc 13, 32 para luego agregar no tener misión de revelar lo que muy bien sabía por la plenitud de su conocimiento de los designios eternos que había venido a revelar. Hech 1, 7. CEC 474 Las místicas de la plasmación o encarnación del Verbo en cada seguidor suyo lo dicen. La Palabra del Padre nació según la carne de una vez para siempre, pero continúa naciendo por el Espíritu en los que lo buscan y desean. En ellos se engendra como Niño, y se va formando a medida que crecen sus dinamismos virtuosos, según la capacidad de cada uno. Máximo el Confesor, 580-662 Centurias Pobre de nosotros si todo cesa con el embarazo, o la infancia, hay que cooperar para que se vaya acercando a la medida del Hombre Finalizado, εἰς ἄνδρα τέλειον. Ef  4, 13

    Adquirir la Conciencia de Jesús es místico candor cristídem, es el compendio de la vida espiritual, la Presencia del Resucitado en nosotros. Por desgracia, de lo que no somos conscientes es como si no existiera. Así nos pasa con la Trinidad, mecum eras sed tecum non erat. San Agustín, Confesiones Pero algo sabremos y todo lo ignoraremos. Él poseía todas las virtudes, también las intelectuales, con sus dones y carismas del Espíritu. Sin tener fe y esperanza, III, 7, 3-4 que siempre son claroscuras, al pertenecer a lo que no se ve ni se posee, sino en una explosión de Complejidad Autoconciencia Mesiánica, categoría cristológica superior y distinta de nuestra visión beatífica en el Resucitado. Algunos se han apartado demasiado pronto de las tres ciencias, que ya estaban en la Tradición con contenidos y nombres distintos. La beatífica, la infusa y la experimental en circumincesión con la Divina, que Tomás de Aquino describió. III, 9-15 Opino, sin marketing actual, que es salvífico y liberador mantenerlas. Obvio con mejores terminologías enriquecidas con las neurociencias, estudios biocibernéticos con algoritmos monitoreados, robots, psiquiatrías y psicologías, profundización en la mente humana y la teología mística. Todos tenemos niveles o dimensiones simultáneas o sucesivas de conciencia. Ken Wilber estudia decenas. A mí me persiguen centenas de sensaciones y ni sé qué pasa en mi propio cuerpo y cabeza. Al celebrar la Misa puedo tener tres, o más, diferentes corrientes de pensamientos en simultáneo. Jesús experimentó en sus tentaciones o pruebas superlativas, Heb 4, 15 lo que tan bien pintan Dostoiesvski y Jung, la dramática enantiodromia o doblez entre el Todo y la nada, entre el Espíritu y satanás actuando en el ser humano. Aunque en formas distintas a las nuestras, nos señalan el camino para vivir las propias, tan limitadas pero tan dramáticas o trágicas.

    Juan Pablo II lo indica de manera respetuosa para con tantas corrientes teológicas, en Novo Millenio Ineunte, 16-28 Un Rostro para contemplar. La Palabra y la carne, la gloria divina y su morada entre los hombres. En la unión íntima e inseparable de estas dos polaridades está la identidad de Cristo, según la formulación clásica del Concilio de Calcedonia, Una persona en dos naturalezas. La Persona es aquella, y sólo aquella que es la Palabra Eterna, el Hijo del Padre. Sus dos naturalezas, sin confusión ni separación posible, son la Divina y la humana. Somos conscientes de los límites de nuestros conceptos y palabras. La fórmula aunque humana, está sin embargo expresada en su contenido doctrinal y nos permite asomarnos a la profundidad del Misterio. Es cierto, Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre. Como Tomás, la Iglesia está invitada sin cesar por Cristo a tocar sus llagas, a reconocer la plena humanidad asumida en María, entregada a la muerte y transfigurada por la resurrección. Acerca aquí tu dedo y mira mis manos, trae tu mano y métela en mi costado. Jn 20, 27-28 Y como Tomás, la Iglesia se postra ante Jesús Resucitado, en la plenitud de su divino esplendor y exclama adorando, Señor mío y Dios mío.

    La Palabra se hizo carne. Jn 1, 14 Esta presentación joánica del misterio de Cristo está confirmada por todo el Nuevo Testamento. En este sentido se sitúa Pablo cuando afirma que el Hijo de Dios nació de la estirpe de David según la carne. Rom 1,3 y 9,5 Si hoy, con el racionalismo que reina en gran parte de la cultura contemporánea, es sobre todo la fe en la divinidad de Cristo lo que constituye un problema, en otros contextos históricos y culturales hubo más bien la tendencia a rebajar o desconocer el aspecto histórico concreto de su humanidad. Pero para la fe de la Iglesia es esencial e irrenunciable afirmar que la Palabra se hizo carne y asumió todas las características del ser humano, excepto el pecado. Heb 4, 15 En esta perspectiva, la Encarnación es en verdad una kénosis, un despojarse, por parte del Hijo de Dios, de la Gloria que tiene desde la Eternidad. Fil 2, 6-8 y 1 Ped 3, 18 Este rebajarse del Hijo de Dios no es un fin en sí mismo. Tiende más bien a la plena glorificación de Cristo, incluso en su humanidad. Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó un Nombre sobre todo nombre. Fil 2, 9-11 Cristo Dios y Hombre, revela el auténtico rostro del hombre, al manifestar la plenitud del hombre al propio hombre. Él es el Hombre Nuevo, Ef 4, 24 y Col 3, 10 que llama a participar de su vida divina a la humanidad redimida. En el misterio de la Encarnación están las bases para una antropología que es capaz de ir mucho más allá de sus propios límites y contradicciones, moviéndose hacia el mismo Dios, hacia la meta de la divinización del hombre, a través de la incorporación a Cristo, admitido él también a la intimidad de la Vida Trinitaria. Sobre esta dimensión salvífica del Misterio de la Encarnación los Padres han insistido mucho. Sólo porque el Hijo de Dios se hizo hombre, puede el hombre, en él y por medio de él, llegar a ser en realidad hijo de Dios en el Hijo.

    El Rostro del Hijo. Esta identidad Divino Humana brota con vigor de los Evangelios, que nos ofrecen una serie de elementos gracias a los cuales podemos introducirnos en la zona límite del Misterio, representada por su Autoconciencia Mesiánica. Lucas, recogiendo las primeras palabras de Jesús a los doce años en el templo de Jerusalén, nos dice que Jesús aparece ya consciente de tener una relación única con Dios, la propia del Hijo. Su Madre le hace notar la angustia con que Ella y José lo han buscado, Jesús responde sin dudar, y por qué me buscaban, no sabían que debo estar en la casa de mi Padre. Lc 2, 49 No es de extrañar que en la madurez, su lenguaje expresara la profundidad de su Misterio, como está subrayado tanto por los Sinópticos. Mt 11, 27 y Lc 10, 22 como por Juan. En su Autoconciencia Jesús no tiene dudas, el Padre está en mí, y yo en el Padre. Jn 10, 38 Aunque sea lícito pensar que, por su condición humana que lo hacía crecer en sabiduría, en estatura y en gracia, Lc 2, 52 la conciencia humana de su misterio progresa también hasta la plena expresión de su humanidad glorificada, no hay duda de que ya en su existencia terrena Jesús tenía conciencia de su identidad de Hijo de Dios. Juan lo subraya llegando a afirmar que, en definitiva, por esto fue rechazado y condenado. En efecto, buscaban matarlo porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose a sí mismo igual a Dios. Jn 5, 18 En el marco de Getsemaní y del Gólgota, la conciencia humana de Jesús se verá sometida a la prueba más dura. Pero ni siquiera el drama de la pasión y muerte conseguirá afectar su serena seguridad de ser el Hijo de su Padre celestial.
  

    Rostro doliente. La contemplación del rostro de Cristo nos lleva a acercarnos al aspecto más paradójico de su Misterio, como se ve en la Hora de la Cruz, y ante el cual el ser humano ha de postrarse en adoración. Pasa ante nuestra mirada la intensidad de la escena de la agonía en el huerto de los Olivos. Jesús, abrumado por la previsión de la prueba que le espera, solo ante Dios, lo invoca con su habitual y tierna expresión de confianza, Abba, Padre. Le pide que aleje de él, si es posible, la copa del sufrimiento. Mc 14, 36 Pero el Padre parece que no quiere escuchar la voz del Hijo. Para devolver al hombre el rostro del Padre, Jesús debió no sólo asumir el rostro del hombre, sino cargarse incluso del rostro del pecado. Quien no conoció pecado, se hizo pecado por nosotros, para que viniésemos a ser justicia de Dios en él. 2 Co 5, 21 Nunca acabaremos de conocer la profundidad de este Misterio. Es toda la aspereza de esta paradoja la que emerge en el grito de dolor en apariencia desesperado que Jesús da en la cruz, Eloí, Eloí, lema sabactani, es decir, Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado. Mc 15, 34 Es imposible imaginar un sufrimiento mayor, una oscuridad más densa. En realidad, el angustioso por qué dirigido al Padre con las palabras iniciales del Salmo 22, aun conservando todo el realismo de un dolor indecible, se ilumina con el sentido de toda la oración en la que el Salmista presenta unidos, en un conjunto conmovedor de sentimientos, el sufrimiento y la confianza. En efecto, continúa el Salmo, en ti esperaron nuestros padres, esperaron y tú los liberaste. No estés lejos de mí, que la angustia está cerca, y no hay quién me socorra. Este grito no delata el dolor de un desesperado, sino la oración del Hijo que ofrece su vida al Padre en el Amor para la salvación de todos. Mientras se identifica con nuestro pecado, abandonado por el Padre, Él se abandona en las manos de su Padre. Justo por el conocimiento y la experiencia que sólo Él tiene de Dios, incluso en este momento de oscuridad ve la gravedad del pecado y sufre por esto. Sólo Él, que ve al Padre y lo goza en plenitud, valora qué significa resistir con el pecado a su amor. Antes aun, y mucho más que en el cuerpo, su pasión es sufrimiento atroz del alma. La tradición teológica no ha evitado preguntarse cómo Jesús pudiera vivir a la vez la unión profunda con el Padre, fuente de alegría y felicidad, y la agonía hasta el grito de abandono. La copresencia de estas dos dimensiones irreconciliables está arraigada en la profundidad de la Unión Hipostática. Ante este misterio, además de la investigación teológica, podemos encontrar ayuda eficaz en el patrimonio de la teología existencial de los santos. 

    Ellos nos ofrecen indicaciones preciosas que permiten acoger con más facilidad la intuición de la fe, y esto gracias a las luces particulares que algunos de ellos han recibido del Espíritu, o incluso a través de la experiencia que ellos mismos han hecho de los terribles estados de prueba que la tradición mística describe como noche oscura. Muchas veces los santos han vivido algo semejante a la experiencia de Jesús en la cruz en la paradójica confluencia de felicidad y dolor. En el Diálogo de la Divina Providencia el Padre muestra a Catalina de Siena cómo en las almas santas puede estar presente la alegría junto con el sufrimiento. El alma está feliz y doliente. Doliente por los pecados del prójimo, feliz por la unión y por el afecto de la caridad que ha recibido en sí misma. Ellos imitan al Cordero inmaculado, a mi Hijo Unigénito, el cual estando en la cruz estaba feliz y doliente. Del mismo modo Teresa de Lisieux vive su agonía en comunión con la de Jesús, verificando en sí misma la misma paradoja de Jesús feliz y angustiado. Nuestro Señor en el huerto de los Olivos gozaba de todas las alegrías de la Trinidad, sin embargo su agonía no era menos cruel. Es un Misterio, pero le aseguro que, de lo que pruebo yo misma, comprendo algo. Amo tanto a Dios que quisiera complacerle aunque Él ni supiera que yo existo. Es un testimonio muy claro. Por otra parte, la misma narración de los evangelistas da lugar a esta percepción eclesial de la conciencia de Cristo cuando recuerda que, aun en su profundo dolor, Él muere implorando el perdón para sus verdugos, Lc 23, 34 y expresando al Padre su extremo abandono Filial. Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Lc 23, 46

    Rostro del Resucitado. Como en el Viernes y en el Sábado Santo, la Iglesia permanece en la contemplación de este rostro ensangrentado, en el cual se esconde la vida de Dios y se ofrece la salvación del mundo. Pero esta contemplación del rostro de Cristo no puede reducirse a su imagen de crucificado. Él es el Resucitado. Si no fuese así, vana sería nuestra predicación y vana nuestra fe. 1 Cor 15, 14 La resurrección fue la respuesta del Padre a la obediencia de Cristo, como recuerda la Carta a los Hebreos. El cual, habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de la muerte, fue escuchado por su actitud reverente, y aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la obediencia, y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen. 5, 7-9 La Iglesia mira ahora a Jesús Resucitado. Lo hace siguiendo los pasos de Pedro, que lloró por haberle negado, y retomó su camino confesando con temor su amor a Cristo. Tú sabes que te amo. Jn 21, 15-17 Lo hace unida a Pablo, que lo encontró en el camino de Damasco y quedó impactado por Él. Para mí la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia. Fil 1, 21 Después de dos mil años de estos acontecimientos, la Iglesia los vive como si sucedieran hoy. En el Rostro de Cristo ella, su Esposa, contempla su tesoro y su alegría. Iesu dulcis memoria, dans vera cordis gaudia.

    La Autoconciencia que Jesús tiene del Padre es igual a la que tiene del Espíritu. Su Conciencia es Mesiánica, Ungida al Infinito Personal por el Espíritu Amor Guía Encuentro. Lo que vemos en su Bautismo, aquel sobre el que veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ese es el que bautiza en el Espíritu Santo, Jn 1, 33 es la presentación que hace el Padre de su Hijo a la humanidad. Pero es Él mismo que fue desde su concepción en María ya que desde siempre tiene el Espíritu sin medida, οὐ γὰρ ἐκ μέτρου δίδωσιν τὸ πνεῦμα. Jn 3, 34 Y es Él quien nos envía al Maravilloso Otro Paráclito para que nos muestre el Camino que nos conduce a la Verdad Total, ὁδηγήσει ὑμᾶς ἐν τῇ ἀληθείᾳ πάσῃ, ya que no habla por sí mismo sino que recibe de Jesús y del Padre, cuanto debe comunicarnos y anunciarnos lo que irá sucediendo. Jn 16, 7-15 Las palabras humanas de Jesús en el tiempo, están en perijóresis con su Logos Divino en la Eternidad. Por qué ustedes no comprenden mi lenguaje. Es porque no pueden escuchar mi Logos. Διὰ τί τὴν λαλιὰν τὴν ἐμὴν οὐ γινώσκετε, ὅτι οὐ δύνασθε ἀκούειν τὸν λόγον τὸν ἐμόν. Ὑμεῖς ἐκ τοῦ πατρὸς τοῦ διαβόλου ἐστὲ καὶ τὰς ἐπιθυμίας τοῦ πατρὸς ὑμῶν θέλετε ποιεῖν. Ὁ ὢν ἐκ τοῦ θεοῦ τὰ ῥήματα τοῦ θεοῦ ἀκούει· διὰ τοῦτο ὑμεῖς οὐκ ἀκούετε, ὅτι ἐκ τοῦ θεοῦ οὐκ ἐστέ. Jn 8. 39-47 De la misma manera que podemos ver al Padre en el Jesús, de la misma manera podemos ver a Jesús en el Espíritu. San Basilio, Sobre el Espíritu Santo, PG 32 

    Y por el Panenteísmo, vemos al Resucitado que está en la Trinidad por su Ascensión, Plegaria Eucarística IV en cada ángel, en cada mujer y varón, y en cada realidad del Universo. En cuanto unidad del Padre y del Hijo, el Espíritu es la garantía de que todo lo que  ha sido creado por el Amante, en la receptividad del Amado, está también unido a Ellos en el Vínculo Increado del Amor. B. Forte Por Gracia participamos, tenemos koinonía de perijóresis, en las Procesiones y Misiones de la Trinidad, en nuestros interminables procesos de cambios en los Tres. De manera análoga en nuestro conocer, recordar y amar, ya de por sí con miles de interrelaciones, neuronales sexuales pasionales sensitivas imaginativas memoriosas futuribles e intelectuales, diarias y nocturnas en vigilias y sueños, la Trinidad se une a la humano, como pasa en el Corazón de Jesús, Sede de toda Gnosis que viene del Padre por Jesús en el Espíritu. Todos ustedes recibieron la Unción del que es Santo, y poseen el conocimiento. Ὑμεῖς χρῖσμα ἔχετε ἀπὸ τοῦ ἁγίου καὶ οἴδατε πάντες. 1 Jn 2, 20

    No olvido la inquietud del asombro lleno de unción, que me sobrevino en la casa de Pushkin donde nos llevaron, con tanta amabilidad y sabiduría, los monjes rusos de Pskov. Abandoné a los especialistas dejando las explicaciones. Me encontré como en una casa conocida y amada, comencé a recorrer su biblioteca, y por las ventanas percibí la tristeza de su duelo mortal. Como a Dostoiewski se me saltaban las lágrimas recordando poesías suyas. Era un pobre caballero. Silencioso, sencillo. De rostro severo, pálido. De alma osada, franca. Tuvo una visión. Repleta de Luz y Belleza. Que grabó en su corazón. Una profunda impresión. Desde entonces le ardía el pecho entero. Apartó sus ojos de las mujeres. Y ya hasta la tumba. No volvió a hablar con ninguna. Se puso un Rosario al cuello. Como si fuera una insignia. Y jamás levantó ante nadie. La visera de su casco de hierro. Lleno de amor puro. Fiel a su dulce fervor, escribió con su sangre. Sobre su escudo, A la Madre de Dios. Y en los desiertos de Palestina. Mientras que entre las rocas. Los paladines corrían al combate. Invocando el nombre de una amada. Él gritaba con poderosa exaltación. Luz del Cielo, Rosa Santa. Y como el rayo. Con ímpetu desbarataba a los enemigos. De regreso a su lejano castillo. Vivió en la severidad de un recluso. Siempre silencioso, siempre en su claroscuro. Muriendo por fin, enloquecido de amor. Traducción libre del ruso y francés

    A la Panhagia, Kejaritomene Inmaculada Aeiparthenos, Άεί παρθένος Madre de Dios Asunta en cuerpo y alma a la Gloria Celestial, primicia y paradigma de la Iglesia, nos encomendamos en la paciente esperanza de que encienda por Jesús las Lámparas de Fuego y nos ilumine la conciencia que tenía ella por su meditación constante, συμβάλλουσα ἐν τῇ καρδίᾳ αὐτῆς. Lc 2, 19 Con la Gracia tenemos que escoger entre auto fundarnos en nuestro yo finito, conciencia pasajera, o apapacharnos al Yo Soy Infinito Metafísico, Complejidad Conciencia Cristológica, de Jesús, y los miles de niños que cada quince segundos mueren de hambre, o por causas evitables, en África según nos informa la UNICEF. El Espíritu Santo despierta la Autoconciencia del Yo Absoluto Ontológico y Moral. Y, desde esa communio sanctorum omnium, nos unimos a las Doctoras y Doctores de la Iglesia Universal, con todos los ángeles, la humanidad y el cosmos. Para que dejemos de vivir sacudidos por las olas y arrastrados por el viento de cualquier doctrina, a merced de la malicia que hay en nosotros, y de la astucia que tienen algunos para enseñar el error. Y lleguemos a la Unidad de la fe y de la supergnosis del Hijo de Dios. Μέχρι καταντήσωμεν οἱ πάντες εἰς τὴν ἑνότητα τῆς πίστεως καὶ τῆς ἐπιγνώσεως τοῦ υἱοῦ τοῦ θεοῦ, εἰς ἄνδρα τέλειον, εἰς μέτρον ἡλικίας τοῦ πληρώματος τοῦ Χριστοῦ. Ef 4, 12-16